La imagen de la Malinche en cuatro autores del siglo XX
Por: Gabriela Cortés y Elvia Franco

Para citar este artículo: Cortés, Gabriela; Franco, Elvia, 2003, "La imagen de la Malinche en cuatro autores del siglo XX". Disponible en el ARCHIVO de Tiempo y Escritura en http://www.azc.uam.mx/publicaciones/tye/laimagendelamalincheencuatroautores.htm

La imagen de La Malinche ha sido percibida de diferentes maneras. Las descripciones de los escritores son el producto del momento histórico que les tocó vivir, su origen, su concepción del mundo, y sobre todo, de sus propios principios e intereses.

Influenciados por las narraciones que cada autor ha hecho de este personaje, la visión popular de La Malinche difiere de cultura y de generación a generación. Por ejemplo, Bárbara Renaud González (1995) compara la historia de Pocahontas con la de La Malinche. Paulette Atencio (1995), experta narradora hispánica de historias tradicionales, relaciona la leyenda de  “La Llorona” con La Malinche, Otilia Meza la presenta como una prisionera de Cortés.

Tales imágenes despertaron el interés para realizar un estudio sobre este tema en algunos autores del siglo XX y se seleccionaron cuatro obras, Corazón de Piedra Verde del escritor español Salvador de Madariaga; Azteca del  escritor americano Gary  Jennings; El laberinto de la Soledad y El espejo enterrado de los mexicanos Octavio Paz y Carlos Fuentes respectivamente.

Para analizar e interpretar la imagen de La Malinche en la obra de los autores anteriores se recurrió a la Hermenéutica, las culturas híbridas y sus respectivos valores y la Imagología.

LA IMAGEN DE LA MALINCHE EN MADARIAGA

En la obra de Salvador de Madariaga, la historia de La Malinche es completamente secundaria, y la imagen que proyecta está llena de contradicciones, ya que por una parte, presenta a la Malinche como una mexicana bonita, noble, inteligente, sincera y pudorosa con un interés hasta cierto punto romántico, pero por otra parte pone en duda su origen debe a que los españoles del siglo XX valoran el estado imputado, que se otorga con base en cualidades inherentes a los individuos como son la edad, el sexo, la clase social, y la familia. Está contradicción también se puede explicar porque actualmente España se caracteriza como un país moderadamente femenino en el que se usa la negociación y la diplomacia en la resolución de conflictos. Lo anterior también influye en la visión romántica del autor respecto a la relación entre La Malinche y Cortés, ya que en la sociedad española del siglo XX las personas son importantes y, tanto hombres como mujeres son tiernos y se preocupan por las relaciones interpersonales, así como su cuidado. Hofstede (en McEntee 1998:536-537).

LA IMAGEN DE LA MALINCHE EN GARY JENNINGS

Jennings presenta a La Malinche como una mujer fría, calculadora y ambiciosa, capaz de hacer cualquier cosa; no obstante, demasiado astuta, práctica e inteligente, y emancipada para su tiempo, una mujer que siempre logra sus objetivos, y que es además respetada por los nobles. Su visión corresponde a la de una mujer occidental, perteneciente al siglo XX. Es la imagen de una mujer triunfadora, con lo que refleja la visión instrumentalista e individualista de la cultura a la que pertenece. En su personaje de La Malinche, ésta adquiere un estado logrado que consiste en obtener un estatus y poder social con base en sus logros, debido a que en su cultura del siglo XX éste es el que predomina y se refleja a través del personaje del Azteca cuando este dice que La Malinche fue una mujer triunfadora porque logró sus ambiciones, entre ellas ir a  la Gran Tenochtitlán con el título y los privilegios de una dama. Asimismo, en su obra se refleja constantemente el individualismo predominante en la cultura y época del autor, ya que La Malinche antepone su autorrealización como único y último fin. Sus intereses prevalecen sobre los de su pueblo e incluso sobre los de los españoles. A lo largo de su obra, Jennings nos describe a una mujer que no es la joven enamorada o preocupada por las relaciones interpersonales de Madariaga. Contrariamente, nos demuestra a un Hernán Cortés enamorado y preocupado por el bienestar de La Malinche  y del hijo que procrearon. También proyecta a través de La Malinche valores que caracterizan a las sociedades individualistas como el éxito material y el progreso y la importancia que se le da al dinero y a las cosas.

En su obra, se observa que, para Jennings, la degeneración de la sexualidad es común entre el pueblo azteca, sin embargo la sexualidad de La Malinche es siempre censurada, además de describirla como una mujer frígida que usa su sexo para conseguir sus fines y no para sentir placer.

LA IMAGEN DE LA MALINCHE EN OCTAVIO PAZ

Dedica toda una sección de su obra para hablar de Los hijos de la Malinche. Al analizar el personaje de La Malinche, Paz (1950:94) la relaciona con “todas las indígenas que fueron fascinadas, violadas o seducidas, violadas o seducidas por los españoles.” De esta manera, su visión refleja el concepto de una sociedad colectivista, en la que las personas desde su nacimiento son integradas a grupos fuertes y cohesivos, los que protegen a la persona a cambio de su lealtad absoluta. Esta idea se reafirma ya que, a lo largo de su obra, Paz se refiere al “pueblo mexicano” y los confronta con el personaje de La Malinche, a quien el grupo social juzga severamente por su deslealtad, como cuando dice que “el pueblo mexicano no perdona su traición a La Malinche.”

Al hablar de las mujeres “chingadas”, Paz las describe como seres pasivos porque no oponen resistencia y son “violadas, forzadas, entregadas, utilizadas, olvidadas, fascinadas, y seducidas” como lo fue La Malinche. Paz proyecta, de acuerdo a los valores de los años 50 que prevalecen todavía en algunos grupos sociales contemporáneos, la imagen que se esperaba de una mujer, que debía ser casta, abnegada, aguantadora, sufrida  y sumisa. De la misma forma, proyecta valores inherentes a los mexicanos como son el aguante, la resignación y el conformismo mencionados por McEntee (1998: en Alducin Abita 1986:13).

Al definir la palabra chingar como “hacer violencia sobre otro”, Paz muestra una característica más de una sociedad masculina porque usa la confrontación y no la negociación en la resolución de conflictos. Lo anterior se confirma cuando contrasta la imagen de La Malinche con la de Cuauhtémoc, La Malinche se abre al exterior y es “la chingada”, por su parte Cuauhtémoc es “el único héroe a la altura del arte, imagen del hijo sacrficado”. Esta visión corresponde a la de una sociedad masculina en la que los hombres deben ser asertivos, ambiciosos y fuertes, y las mujeres deben ser tiernas, y preocuparse por las relaciones interpersonales.

Al comparar la imagen de la Virgen de Guadalupe con la de La Malinche, Paz aclara que las dos son madres, sólo que una, por ser virgen, es aceptada, respetada y venerada; y la otra, por haber sido violada, es rechazada.

Paz refleja el aborrecimiento que muchos de los mexicanos aún sienten por la deslealtad de La Malinche, un desprecio que dio origen al calificativo “malinchista”, “para denunciar a todos los contagiados por las tendencias extranjerizantes. Para Paz La Malinche simboliza el pasado y origen de los mexicanos así como su negación para aceptar sus raíces.

LA IMAGEN DE LA MALINCHE EN CARLOS FUENTES

Para Fuentes (1992:161), La Malinche es la intérprete, pero también la amante, la mujer de Cortés, la fundadora del hecho central de la civilización multirracial mexicana, mezclando el sexo con el lenguaje. Fue la madre del hijo del conquistador, simbólicamente el primer mestizo. Madre del primer mexicano, del primer niño de sangre española e indígena.” Sus palabras son un reconocimiento para La Malinche por  haber mezclado su sangre con la de un español, lo que dio origen a una nueva casta, los mexicanos. Al igual que Paz, Fuentes se proyecta a sí mismo como hijo de padres indígenas y españoles. Para él ya no hay conflicto entre las dos culturas de su origen.

La imagen de La Malinche de Carlos Fuentes tiene que ver con valores más ligados a la modernidad, como la iniciativa, el esfuerzo, el respeto, la dignidad, la inteligencia, y la audacia, como dice que La Malinche “parió hablando la nueva lengua que aprendió de Cortés, la lengua española, lengua de la rebelión y de la esperanza, de la vida y la muerte, que habría de convertirse en la liga más fuerte entre los descendientes de indios, europeos y negros del hemisferio americano.”

Abiertamente, Fuentes pide el reconocimiento de La Malinche como madre del mestizaje al igual que la paternidad de Cortés, con lo que enfatiza la equidad entre colegas, características también de la sociedad masculina a la que él pertenece. Su representación de La Malinche, es la de un personaje de hibridismo cultural, que asume el entrelazamiento de prácticas que generarán nuevas formas sin desplazar a las anteriores, que es una característica de las culturas colectivistas en las que la identidad de la persona se basa en la red de relaciones interpersonales a la que pertenece.

DISCUSIÓN

Después de analizar e interpretar los textos que se usaron para este estudio, encontramos que La Malinche fue una mujer muy inteligente que se adelantó a su época y que posiblemente desconociendo la situación en que se encontraba su país en aquel tiempo, supo adaptarse al cambio con el fin de sobrevivir, destino que compartió con su pueblo. Consideramos que ya es momento de reconocer sus virtudes y la importancia de su actuación, que dio origen al nacimiento de una nueva cultura y raza. Sugerimos que, antes de juzgarla tan severamente se profundice en los acontecimientos históricos y en las razones que la condujeron a actuar en la forma que lo hizo. Sin embargo, en su reconocimiento debe excluirse la posibilidad de considerarla como una víctima, pues al hacerlo, se desmerita su imagen.

Bibliografía

  • BENNET, Milton
    1996          “Intercultural Communication in a multicultural society.” TESOL Matters 6.2.
  • FUENTES, Carlos
    1992         El espejo enterrado. México: Aguilar.
  • GAUDIANI, Claire
    1992          “Are studies for a multicultural world in transition” en Heidi Byrnes (ed), Languages for Multicultural World in Transition. Lincolnwood, III: National Textbook.
  • JENNINGS, Gary
    1994          Azteca. México: Editorial Planeta Mexicana.
  • MCENTEE, Helen
    1998           Comunicación Intercultural. México: McGraw Hill.
  • MADARIAGA, Salvador de
    1976           El corazón de Piedra Verde. México: Editorial Hermes.
  • MEZA Otilia
    1998           Malinche, la Gran Calumniada. México: Edamex, S.A.
  • PAGEAUX, Daniel-Henri
    1994           “De lo Imaginario cultural al imaginario” en Pierre Brunel e Yves Chevrel. Compendio de Literatura Comparada. México: Siglo XXI.
  • PAZ, Octavio
    1950           El laberinto de la soledad. México: Fondo de Cultura Económica.

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