
Las reformas del Estado mexicano a la luz de la globalizacionGilberto Calderon Ortiz |
Es indudable que a partir de los planteamientos que hagamos podremos observar y analizar los distintos
panoramas del actual proceso que vive el país. Incluso, es posible no solo en las conclusiones explicar las
alternativas, que el Estado pueda seguir, sino determinar el alcance y las limitaciones tanto de la trayectoria
actual que lleva en su quehacer cotidiano y a mediano y corto plazo como los cambios que habría si siguiera
una alternativa distinta.
El trabajo se divide en cinco partes. En primer lugar hacemos una reflexión apoyándonos en varios autores
de distintas corrientes sobre el concepto Estado, consideramos esto de la mayor importancia pues a partir del
contenido que le demos, en el plano de la mayor abstracción y generalidad, tendremos un instrumento
teórico esencial que nos permitirá al confrontarlo con la realidad mexicana, ver si esta invalida o confirma
nuestros supuestos. Mas aún, sin una teoría que ilumine el objeto de estudio, concreto e históricamente
determinado, la indagación resultaría con graves carencias que sólo permitirián una aproximación
superficial al mismo.
Posteriormente hacemos una reflexión somera, tratando sin embargo de presentar los aspectos más
relevantes de las reformas económicas emprendidas en el periódo de 1917 a 1982, por el Estado Mexicano y
los efectos que trajeron consigo. Por supuesto que ya habremos de haber definido con anterioridad el
término reforma.
Enseguida veremos los rasgos generales de la globalización y sus consecuencias en la producción y el
comercio; con tales elementos revisaremos los cambios más importantes en la política económica que
emprendió el gobierno, centrando principalmente el análisis en la intervención directa e indirecta del Estado
en la economía.
No podríamos dejar de lado el análisis de los aspectos políticos relevantes en las transformaciones que se han
dado. Por supuesto que veremos la relación entre estos y los aspectos económicos.
Por último presentaremos una vía para paliar los grandes problemas que trae consigo, para todos los países,
el actual proceso de desarrollo de la economía mundial.
Queremos aclarar que partimos de una presunción, misma que tratamos de demostrar su validez a lo largo
de este trabajo. Para nosotros, sobre todo a partir de 1917, las transformaciones del estado han tenido por
objetivo el crear condiciones propicias para el proceso de acumulación del capital, entendiéndo éste como un
complejo devenir que abarca no sólo los aspectos económicos sino políticos, sociales, culturales, etc., y que
descansa en la producción de bienes y servicios, bajo relaciones de producción que combinan por un lado el
capital, en manos privadas, y por el otro la fuerza de trabajo, propiedad del asalariado. Así de 1917 a 1982,
el proceso demandó la intervención directa e indirecta del estado en la economía. Pero a partir de la última
fecha y hasta el presente esta intervención que hizo posible el crecimiento y desarrollo se convirtió en un
obstáculo y entonces, ya con una economía mundial globalizada, el aparato público se vio obligado a dar un
giro a la política económica y disminuir su presencia en la economía y a cambiar su papel en la regulación
de la misma.
En abundancia es necesario definir el Estado pues en la era moderna los cambios que se han operado en él,
obligan también a preguntarse sobre los factores que los hacen posibles.
La naturaleza del Estado ha sido preocupación del hombre desde tiempos remotos. No vamos a reproducir el
largo debate que se ha dado a lo largo de los siglos.
Señalaremos que para nosotros han existido dos grandes escuelas de pensamiento que con posiciones
antitéticas lo definen. Una gran corriente sostiene que el Estado es el representante de los hombres en
sociedad para salvaguardar el interés de todos y cada uno de los componentes: su objetivo es lograr la
búsqueda de la armonía y la paz común. El Estado es la sociedad políticamente organizada. El Estado es
neutral y goza de soberanía; no hay ningún otro poder por arriba de él: el Estado es el representante de la
voluntad general, y busca la defensa común. 1 Para un pensador
como Max Weber, el Estado es el único que puede ejercer, siendo legítima su acción, la violencia. 2 Matices más, matices menos nos parece esta es en su esencia la
posición de Hobbes, Rosseau, Locke.
Por supuesto que hay grandes discrepancias entre los anteriores sobre el surgimiento del mismo; pero aquí
nos interesa señalar que tales autores más bien pensaban en el deber de ser del Estado, pues en las
sociedades en las que vivieron de ninguna manera los individuos ante tal organismo, gozaban de la paz y la
armonía, si bien el Estado los representaba a todos, las desigualdades impedían que éste, al interior de la
sociedad, permaneciera neutral.
Otra corriente que define la razón de ser de tal institución es la del materialismo histórico dialéctico. Para
ella, el Estado es un órgano de opresión en manos de una clase social que explota a otra u otras clases. Viene
siendo un instrumento de tal clase y no es de ninguna manera neutral. 3Resulta entonces que la anterior corriente y ésta última, la marxista, son irreconciliables
.
Pensamos que la realidad no contradice a la corriente marxista más aún este instrumento teórico para
explicar el Estado permite entender la esencia del mismo en cualquier sociedad donde las desigualdades
entre los individuos han cristalizado. Pero consideremos que hay que enriquecer tal apreciación. De este
modo para nosotros el Estado son todos los individuos que conforman una sociedad, ligados entre sí por
relaciones no sólo políticas sino económicas, sociales, culturales, etc.
En el aspecto político los hombres establecen relaciones de dominio entre sí: unos son gobernantes y otros
son gobernados; hay que destacar que son los gobernantes los que definen el rumbo de la sociedad contando
para ello con el aparato del Estado, este es el gobierno mismo y la administración pública. Son los
gobernantes quienes deciden, planean y ejecutan las decisiones más trascendentes que involucran a todos los
individuos. Como diría Woodroow Wilson y Ricardo Uvalle, la administración pública es el gobierno en
acción4. Es la acción gubernamental la que define el rumbo de la
totalidad del cuerpo social.
A fuer de ser precisos tenemos que acotar que si bien los gobernantes pueden ser considerados desde el más
conspicuo jefe de la administración pública hasta el director de una empresa u organismo público, e incluso
funcionarios menores y hasta un policia de crucero, es sólo un reducido sector de políticos profesionales en
el poder quien toma las medidas más trascendentes que afectan a los vastos sectores de la sociedad para
beneficio de los gobernantes y de un sector también reducido de los gobernados. Y aquí queremos señalar
que la política fundamentalmente sirve para profundizar el modelo de desarrollo o los cambios que se hagan
dentro de él. Y todo esto nos lleva directamente a plantear la siguiente aseveración, si el Estado en la actual
época y dentro del sistema capitalista atiende las demandas de necesitados (o deja de hacerlo) el gobierno va
a presentar tal hecho como un fin y no como un medio, cuando en realidad resulta para el sistema justamente
lo contrario, es decir se atienden esas demandas ya sea porque el sector privado hace pingües negociaciones
o bien porque de esa forma se asegura la estabilidad política sin la cual el sistema se vería en problemas que
de presentarse estos afectarían a todos los ordenes sociales, incluido el económico.
Es claro que hay momentos en que a determinado nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, las
relaciones sociales de producción tienen que ajustarse, cambiar; pero si esta contradicción no se resuelve, la
inestabilidad puede desembocar en vastos movimientos sociales que buscaran se armonicen los objetivos de
unas y otras.
Nosotros nos quedamos con la segunda corriente de pensamiento, nos parece que es la mejor pues encierra y
explica la problemática entre Estado y sociedad. Si bien hay críticas lúcidas que afirman que tal escuela de
pensamiento cae en contradicciones. Ernest Laclau, uno de esos críticos escribe que el marxismo en sus
versiones populares considera al Estado como: epifenómeno o superestructura del modo de producción
capitalista; instrumento de dominación de clase, y elemento de cohesión de una formación social. Para él
como instrumento, sería incapaz de regular las relaciones y luchas entre las clases sociales, quedaría como
caja de resonancia sin ninguna oportunidad de intervenir como a favor de una de las clases. Si el Estado solo
favorece a una clase, los trabajadores no tendrían ninguna posibilidad de arrancarle concesiones y conquistas
laborales. 5
Nos parece que el análisis de Laclau, es formal, pues el Estado es juez y parte; en la realidad es instrumento
de una clase, pero tiene relativa independencia, de ella. Si bien en el marco de la globalización de la
economía a nivel mundial, --como veremos mas adelante--, esta relativa independencia se reduce
palmariamente. Si bien su esencia no cambia el Estado a medida que se transforman las condiciones de la
sociedad, se ve obligado so pena de tener serios problemas ante la sociedad a reformarse. El aparato de
Estado se presenta como un juez imparcial, aunque su práctica cotidiana le desmiente. La relativa
independencia, que tiene con respecto al sector económicamente dominante, en ocasiones hace que entre
ambos surjan antagonismos, pero lo que es cierto es que cuando esto sucede, no es que busque un cambio
estructural ya que en sus diferencias con el capital son de forma y no de fondo; de forma porque tanto uno
como otro buscan que las relaciones de producción capitalista no se detengan; difieren en los medios no en
los fines. Claro que el Estado es unidad de cohesión y para ello recurre a todo: ideología, represión,
consenso, manipulación, democracia, etc.; para que la unidad no peligre. La cohesión es impuesta, y
aceptada incluso por las clases o sectores sociales dominados, por razones tales como la falta de unidad,
resignación, fatalismo. Podemos estar o no de acuerdo con la política que sigue el Estado, pero de que nos
movemos en sus ámbitos institucionales no hay duda. Estar fuera de tal organización política es casi
imposible: el Estado somos todos.
Hablaremos ahora sobre el contenido de la palabra reforma. De un viejo diccionario de la Real Academia
Española, encontramos que reforma es: lo que se propone, proyecta o ejecuta como innovación o mejora en
alguna cosa. Nos parece que si en lugar de la conjunción disyuntiva "o" debe de ponerse la conjunción
copulativa "y", esto es: se propone, proyecta y ejecuta. La reforma política vendría hacer entonces aquel
cambio que se realiza en el Estado que se ajusten o precedan a los cambios que demanda el aparato
productivo y la estructura social, y cuyo fin es modificar las relaciones políticas entre gobernantes y
gobernados.
Una reseña histórica apretada nos dice que en la década de los veinte, se crea el Banco de México y la
Comisión para la irrigación de la tierra así como una Comisión para la construcción de caminos. El objetivo
del primero era dejar en manos del Estado la fabricación de moneda y papel moneda de circulación forzosa y
legal: esto permitió la agilización las transacciones económica además de evitar el cálculo de las paridades
de distintas monedas que había en el país; el Estado ampliaría o reduciría el circulante monetario, según
fuera conviniendo al desarrollo y crecimiento económico. La Comisión de Riego tuvo el objetivo de regar
miles de hectáreas que se mantenían ociosas en el porfirismo. La de Caminos buscó llegar a aquellas zonas
del país con enormes riquezas no explotadas. En la década siguiente se crean tres empresas públicas pilares
ya necesarios para el desarrollo industrial: CFE y Ferrocarriles (1937) y Pemex (1938). Ya la industria que
se fortalecía requería de energéticos baratos así como de un transporte terrestre a bajo costo. En los cuarenta
se crea el IMSS, ejemplo de institución en América Latina y el mundo, la demanda de servicios hacía
necesario que se creara una institución al servicio de los trabajadores, con ella se evitaba que el empresario
elevara sus costos si asumía la atención de los accidentes de trabajo y las enfermedades profesionales de sus
obreros.
En el siguiente decenio, el Estado crea Ciudad Sahagún, pues el desarrollo es tal que ya la planta productiva
demanda la producción de bienes de capital. En Ciudad Sahagún se fabrican motores y automotores entre
otros. Posteriormente el Estado convierte en empresas públicas embotelladoras de refrescos, fábricas de
enseres domésticos, ingenios azucareros, hoteles, etc., algunas de las cuales pasan a manos del sector público
una vez que los propietarios las han llevado a la quiebra. El Estado sostiene y se hace cargo de las empresas
para evitar el cierre de fuentes de trabajo: entre los casos más importantes están: Fundidora de Acero
Monterrey, la mina de cobre de Cananea y Teléfonos de México así como la casi totalidad de los ingenios
azucareros. Y en 1982, ante la aguda crisis económica que padece el país y debido a los problemas que
enfrenta la intermediación financiera, el gobierno del Sr. José López Portillo, nacionaliza la banca comercial
que estaba en manos privadas. Ese año se alcanza el mayor nivel de intervención directa del Estado en la
economía. Son alrededor de 1,150 ya las empresas públicas, que aportan el 15% del PBI y ocupan el 5% de
la población económicamente activa. De ella una sola empresa, por cierto un monopolio, Pemex, produce
ella sola el 10% del PIB. Es la empresa más importante en el país y ubicada dentro de las 500 más
importantes a nivel mundial. 6
De 1920 a 1982, gracias a la protagónica participación directa e indirecta del Estado en la economía se
consigue que el modo de producción dominante sea el capitalista. Las relaciones de producción se han
extendido y han traído como consecuencia tanto el crecimiento como el desarrollo. La revolución y los
gobiernos emanados de ella, no sin contradicciones, han transformado el país que de ser eminentemente
agrícola, empieza a transitar por los caminos de la industrialización. Así se ha conseguido la ampliación del
mercado interno y la elevación del nivel de vida de amplios sectores de la población. El desarrollo ha sido
hacia adentro. En el aspecto de la intervención del Estado en forma indirecta hay que señalar que jugó
también un papel muy importante. Sobre todo en la década de los cuarenta y a raíz de la segunda guerra
mundial, se crea el modelo de substitución de importaciones. Ante la reducida producción interna de bienes
de capital e insumos para la planta productiva y dado que el principal proveedor, los E.U., reducen las
exportaciones de estos bienes pues se preparan y luego entran a la conflagración, el Estado Mexicano regula
y da todas las facilidades para que los capitales produzcan parte de los bienes que ya no llegan. Más aún
levanta barreras arancelarias para evitar, pasada la contienda, la competencia externa.
Un aspecto no debe pasar desapercibido, en todo ese periodo las empresas transnacionales penetran en la
vida económica; llenan los espacios vacíos dejados por la burguesía nacional o compran empresas de
mexicanos; en otras ocasiones se fusionan con el capital no solo privado sino público también.
Pero el modelo seguido empieza a dar muestras de agotamiento sobre todo al finalizar los setenta. Entre
otros hay que anotar que la protección que brinda el Estado a la industria establecida en México hace que
sobre todo la pequeña y mediana empresa no se preocupe por innovar tecnológicamente las plantas; no hay
necesidad, el mercado es cautivo. Como consecuencia cuando a nivel mundial hay una acelerada puesta en
práctica de nuevos e innovados procesos productivos, en México, en esos sectores se da el atraso. Sólo la
industria transnacional y algunas grandes empresas mexicanas han cuidado estos aspectos. Así el sistema
hace crisis en 1982 y urgen cambios drásticos.
Recapitulando podemos considerar que de 1920, hasta el gobierno del Sr. López Portillo, las reformas
emprendidas por el Estado son las que permiten un desarrollo creciente e importante del país. Pero vamos
enseguida a ver como posteriormente a esas fechas se convierte en lo contrario y resultan entonces un
obstáculo para la modernización.
En la actualidad la utilización de los robots, la automatización y el uso de las computadoras han
revolucionado una vez mas la producción de bienes y servicios. En este proceso han coadyuvado tanto la
ciencia como la aplicación de los conocimientos de ésta, como tecnología.
Así nos encontramos que hoy la producción de bienes y servicios ha alcanzado tal nivel que como nunca
antes lo había soñado el ser humano. De hecho el ideal de que trabajen las máquinas y no los hombres, sería,
si se quisiera, una realidad; pero son razones de carácter estructural las que impiden alcanzar tal objetivo,
por lo que al mismo tiempo que se logran esos grandes volúmenes de producción capaces de satisfacer los
requerimientos de todos los habitantes del planeta, es hora que la pobreza, marginación, la muerte por
hambre, la reaparición de enfermedades ya erradicadas y el surgimiento de algunas nuevas son la causa de
que millones de seres humanos no tengan garantizada su existencia.
Pero vayamos por partes, tal volumen de producción trae como consecuencia que todos los mercados
nacionales sin excepción empequeñezcan; sin embargo las mercancías deben realizarse. Las salidas, para
lograr su venta y por lo tanto convertir la plusvalía que contienen en ganancia, son entonces, los mercados
externos; por ello las firmas buscan invadir nuevas zonas comerciales. No todos pueden sin embargo salir a
competir. De este modo encontramos que hay firmas que se pronuncian por la eliminación de las barreras en
todo el mundo; son aquellas que están conscientes de que en virtud de contar con los últimos avances
tecnológicos, saben que donde quiera que vayan desplazarán con calidad y precio a los competidores; otras
sin embargo se inclinan por la regionalización, como es el caso de la firma del TLC y la Unión Europea;
aquí las empresas entienden que se amplía su mercado, pero abarcarán solo aquellas naciones en donde sin
problemas de realización pueden colocar sus excedentes; lo que no sería posible si en el mercado no quedará
restringido el acceso de productores de otras latitudes. Y, por último, todavía persisten en demandar medidas
proteccionistas, sobre todo, las pequeñas y medianas industrias que quedaron encerradas, por razones
históricas, en su mercado local y que tecnológicamente están atrasadas con respecto a las de otros países.
En cuanto a la intervención directa el gobierno inició el desmantelamiento del sector paraestatal. La
liquidación, fusión, traspaso y venta fue el proceso que se siguió. Por supuesto que se liquidan aquellas
empresas que o bien sólo existían en el papel o que representaban una carga fiscal; se fusionan aquellas que
realizaban la misma función; se traspasan las que deben de quedar en manos de los Estados o en las
organizaciones sociales. Pero en cuanto a la venta encontramos que en general se vendieron y se venden
aquellas que dejan ganancias, algunas cuantiosas --como lo es el caso de Teléfonos de México--, dichas
empresas desde antaño eran codiciadas por los inversionistas privados. Anteriormente habíamos dicho que,
por ejemplo, con la creación de Pemex, CFE y Ferrocarriles el objetivo fue el de proporcionar bienes y
servicios baratos a la empresa privada; hay que agregar que éstas empresas venden en la actualidad a las
firmas por debajo de los costos, con lo cual las subsidian y hacen posible que estas hagan economía externas.
Todavía podemos ver hoy en día que empresas como Pemex, subsidian a las empresas privadas pero no a
todas pues, por ejemplo esa paraestatal vende el oxido de etileno a mitad de precio a dos grandes empresas
que le compran el 90% de su producción; sin embargo vende el mismo producto pero mas caro a pequeñas
empresas. Así también lo hacen con el combustóleo pues a los grandes consumidores que tiene contrato con
ella, les venden a precios inferiores 8
Pero no sólo se subsidia al capital, también se hace al otro factor básico de la producción: el trabajo. Así
empresas públicas como Conasupo y el IMSS a nivel nacional y el Metro en el D.F., subsidian a los
trabajadores, pero indirectamente subsidian al capital al mantener bajos los precios de los bienes salarios que
estos necesitan y amortiguar por lo tanto la demanda de mayores salarios. Estas empresas por lo pronto no se
venden, quedan en manos del Estado; por supuesto tienen problemas financieros y presentan números rojos.
Para comprender las razones de la disminución directa del Estado en la economía tenemos que acudir al
trabajo de Paul Matick. Este escribe que la inversión pública es improductiva, pues no agrega nada a la
cantidad de riqueza que produce la sociedad, pues, sostiene, para crear escuelas, carreteras, hospitales, --sin
lo cual parte de la producción privada no saldría-- el Estado aumenta los impuestos; pero en realidad aclara,
el sector empresarial regala cemento, varilla, madera, vidrio, etc., al gobierno. Es improductiva la inversión
pública porque esas escuelas, hospitales, etc., no entran al mercado, esto es no se venden. 9. Parcialmente tiene razón, pero hay que agregar que no toda la
inversión pública es improductiva, pues en el caso del Estado Mexicano, como en el de todos los países del
mundo capitalista donde hubo creación de empresas públicas, hubo y hay aquellas que producen bienes y
servicios que contienen plusvalía y que tienen que venderse como mercancías.
Prosigamos para entender porqué lo que antes era positivo hoy se convierte en lo contrario.
10. Anteriormente el gasto improductivo fue una necesidad para
esa expansión del capital en el país; el consumo del sector público para parte de las empresas privadas, era
importante. El subsidio para los trabajadores permitía que el mercado interno no decayera; pero ahora ante
la necesidad de salir hacia fuera, ese subsidio, sobre todo el destinado a los trabajadores, debe pasar al
capital y no desperdiciarse. Por ello las empresas públicas que más reducen su importancia son aquellas que
brindan bienes-salarios y así Conasupo sólo ha dejado el subsidio a la tortilla y a la leche, retirando al
destinado al pan, huevo, aceite, etc. El gobierno debe entonces abatir su déficit presupuestario. Las empresas
que sigan brindando subsidio al capital, sobre todo a las grandes industrias deben seguir trabajando con
pérdidas , como es el caso de CFE y Pemex. Las empresas que exportan necesitan que se abata el nivel de
vida de los trabajadores, pues al pagar menores salarios, reducen costos y pueden entonces competir en
mejores condiciones en el exterior; en cambio las empresas cuyo principal mercado es el interno y sobre todo
el de los asalariados, se enfrentan a serios problemas que amenazan su existencia. La quiebra de las
pequeñas y medianas empresas se da porque no pueden competir con los productos extranjeros y porque
además el mercado interno se reduce inexorablemente.
Podemos extraer de lo dicho hasta ahora una conclusión: hasta antes de 1982, en ocasiones la política
subordinaba a la economía --recordaremos por ejemplo que Echeverría y López Portillo decretaban aumentos
salariales no teniendo en cuenta básicamente la situación de las empresas-- y lo hacía así porque finalmente
buscaba que sirvieran tales medidas a incentivar el consumo y destrabar los obstáculos de la empresa
privada. En el momento actual la economía ha subordinado a la política y en el marco de la globalización
mundial, el Estado Mexicano, como todos los Estados, hoy es cada vez más que nunca representante del
capital universal.
Las reformas del Estado Mexicano corresponden a su esencia, no la contradicen la reafirman. Para Carlos
Marx, el Estado se reforma pensando que es así como resolverá los problemas sociales que el origina, nunca
reconocerá que es el origen de los males sociales, pues los intereses particulares que el defiende son
contrarios al interés general y el es incapaz de intervenir en la vida privada, eso sería ponerse la soga al
cuello . No es por tanto representante del interés general. 11
Pero ello trae como consecuencia inevitable la existencia de desigualdades sociales las cuales no se reducen
con reformas administrativas; no son un problema sólo de carácter técnico, pues son principalmente un
problema político que es determinado por el desarrollo de las fuerzas productivas y las relaciones sociales de
producción que evolucionan y transforman el papel del Estado como mediador no neutral con la sociedad.
Está en manos de los más conspicuos funcionarios estatales, como ya veíamos, el determinar la política
económica a seguir. En realidad éstos sirven al sistema por vocación e intereses propios y no son como lo
sostiene Woodrow Wilson, servidores públicos que anteponen el interés general, a sus intereses, pues se
sirven del cargo y no sirven a los demás a través de él. Es falso que: "Los gobiernos más adelantados en la
práctica administrativa son hoy los que tuvieron gobernantes absolutistas, pero iluminados con la idea,
evidente a todos menos por los ciegos, que los gobernantes son propiamente los servidores de los
gobernados". 12
Ya el erudito Max Weber, quien no sólo se dedicó a la investigación y a la docencia, sino que incursionó en
la política práctica, llevado por sus conocimientos y experiencia había escrito que actualmente se puede decir
que los funcionarios modernos son "...un cuerpo de trabajadores intelectuales altamente calificados y
capacitados profesionalmente por medio de un prolongado entrenamiento especializado, con un honor de
cuerpo altamente desarrollado en interés de la integridad, sin el cual gravitaría sobre nosotros el peligro de
una terrible corrupción o de una mediocridad vulgar, que amenazaría al propio tiempo el funcionamiento
puramente técnico del aparato estatal, cuya importancia, mayormente con una socialización creciente ha ido
aumentando sin cesar y seguirá haciéndolo", lo cual contradice palmariamente lo que escribió sólo unas
páginas más adelante: "...Cuando un hombre recto es un "funcionario" conforme al sentido de su actuación,
o sea un individuo acostumbrado a realizar su trabajo honradamente y con sentido del deber conforme al
reglamento y mandato, entonces, por muy activo que sea, no se le puede emplear ni a la cabeza de una
empresa de la economía privada ni a la del Estado "13. Así no
se puede decir que los funcionarios son integros para evitar la corrupción, por un lado, y más adelante
sostener que aquel que trabaja honradamente, no se le pueden confiar puestos importantes de decisión,
Ahora bien, con respecto a las reformas, éstas son llevadas a cabo por los funcionarios públicos más
conspicuos, --y que responden a las características señaladas por Weber en su última cita,-- pero no para
servir a los gobernados, sino que pretenden servir al sistema, hacerlo más eficaz y en ocasiones más eficiente
para los fines de éste y de acuerdo con las transformaciones que está sufriendo el aparato productivo. Por eso
si se otorga la nacionalidad mexicana a las empresas transnacionales, como lo anotamos anteriormente, ya
de suyo se desprende que esto es necesario en el proceso de globalización de la economía.
El que los funcionarios más conspicuos se valen del cargo también para perseguir sus fines personales, es
una realidad que se constata aquí y en todo el mundo: en Italia, Japón, España, etc., las reformas del aparato
del Estado sirven tanto al sistema como a los funcionarios que las prohíban.
Nos parece que hemos demostrado que las reformas del Estado mexicano, han tenido como objetivo el
acompañar y servir al proceso de acumulación de capital, si bien de 1917 a 1982, el aparato público debió
intervenir en forma protagónica, luego de esa última fecha, con el cambio de las condiciones internas y
externas, su papel debió limitarse para dejar de ser el obstáculo en que se estaba convirtiendo.
Los procesos electorales son manejados a través de las concertacesiones; el respeto a la voluntad popular sólo
se acepta cuando se considera que de este modo se dan muestras de apertura. Por primera vez se entrega una
gubernatura a la oposición y en Baja California Norte llega, (1989), un candidato ajeno al partido oficial. En
el sexenio, de Carlos Salinas de Gortari se reconoce también el triunfo, (1992), que había sido negado con
anterioridad, al Sr. Francisco Barrio, en Chihuahua. En lo que va del presente gobierno toman posesión de
las gubernaturas de Jalisco y Guanajuato, respectivamente, los Srs. Alberto Cárdenas y Vicente Fox. El
primero de marzo y el segundo el 26 de junio de 1995.
Sin embargo hay problemas en el Estado de Yucatán, donde otro destacado dirigente del Partido Acción
Nacional, disputó la elección a un viejo y experimentado priísta a quien finalmente le dieron el triunfo, ésto
trajo como consecuencia movilizaciones y enfrentamiento entre la dirección del partido blanquiazul y el
gobierno federal. Tal parece que se puso un freno a la entrega de más gubernaturas a la oposición; los grupos
de políticos tradicionales del partido oficial impusieron su negativa a la entrega del poder en la tierra del
faisán y el venado.
Para el partido (PRD) que surgió luego de las elecciones de 1988, las cosas nunca han sido similares a las
del PAN; el gobierno se ha negado reiteradamente a entregar el poder en los Estados de Michoacán y
Tabasco; los procesos, se ha sostenido, estuvieron plagados de irregularidades y ha pesar de que
presuntamente hubo fraudes electorales, ni siquiera se ha considerado hacer una revisión de las pruebas
presentadas por las huestes perredistas.
Un hecho cierto es que ha habido el asesinato en lo que va de los dos últimos sexenios, incluido el presente
de mas de 250 militantes del PRD, sin que hasta ahora hayan sido aclarados tales crímenes y mucho menos
se hayan aprendido a los autores intelectuales y materiales de esos hechos delictivos.
Los hechos políticos donde se recurre a la a la represión señalan grandes diferencias entre el discurso oficial
y la forma real de hacer política. Entre lo que se dice y lo que se hace. A pesar de que en el Plan Nacional de
Desarrollo, 1995-2000, presentado el último día de mayo, se asienta que el segundo objetivo fundamental de
los cinco, será : "consolidar un régimen de convivencia social regido plenamente por el derecho, donde la ley
sea aplicada a todos por igual y la justicia sea la vía para la solución de los conflictos" Este sigue siendo solo
un buen deseo. Nos vamos a referir a dos hechos preocupantes que muestran a un poder público que se niega
por la vía institucional a resolver los problemas que le plantean los indefensos ciudadanos mexicanos. El día
19 de junio del año en curso fue arteramente asesinado el Magistrado del Tribunal Superior de Justicia del
Distrito federal Abraham Polo Uscanga.
Tal personaje había pedido licencia una vez que fue amenazado por el Presidente de ese Tribunal, Saturnino
Agüero Aguirre, por negarse a dictar, sin apegarse a derecho, orden de aprehensión contra la dirigencia del
SUTAUR 100. El presidente Agüero le había externado que era un requerimiento del jefe del DDF. Por
cierto el jefe inmediato de éste último es el propio Presidente de la República. A partir de su separación del
tribunal, se recrudecieron las presiones sobre el magistrado Polo Uscanga, incluso se le secuestró y torturó.
Se intentaba que dejara de hacer las denuncias que ponían en entredicho la independencia del poder judicial
respecto del ejecutivo; como a pesar de todo se negó a permanecer en el silencio, fue finalmente el 20 de
junio del año en curso, masacrado. Extraño país donde se le arranca la vida a sus hombres justos y honrados
mientras que los hombres públicos y privados que delinquen en grande, siguen, salvo excepciones, libres y
con el aparente prestigio y reconocimiento a salvo.
El otro hecho al que nos vamos a referir es sobre la matanza, el 28 de junio, en el Estado de Guerrero, de 17
indefensos campesinos cuando se dirigian a una concentración para solicitar la entrega de insumos agrícolas.
Los asesinados fueron emboscados por la policía de esa entidad; el gobierno estatal sostuvo que la policía fue
agredida a balazos por lo que sólo se defendió de aquellos que la atacaban, pero , paradójicamente, ningún
miembro de esa corporación resultó muerto.
Muy probablemente sólo se consigne a aquellos que sólo reciben ordenes pero no a verdaderos responsables
políticos de tan injusta acción. De hecho el gobernador de la entidad pidió licencia y a pesar de que la
Suprema Corte de Justicia de la Nación, le fincó responsabilidades a su desgobierno, este fue exonerado por
la mayoría priísta en el Congreso de la Unión en el juicio político que se le siguió
En otro país donde el sistema político es democrático, un acto de barbarie como lo sucedido en Guerrero,
traería como consecuencia la caída del gobierno. La violación del Estado de derecho y la aplicación
discrecional de la ley, mas aún luego de que se presentó el citado Plan, deja a éste como un documento
formal sin contenido real.
Las reformas indican avances pero todavía hay aspectos medulares que son un obstáculo para el desarrollo
de la democracia, entre los cuales los mas importantes son el que salga del control del Ejecutivo el manejo
de las elecciones en todos los niveles: federal, estatal. y municipal, así como convertir al PRI en un
verdadero partido político, no dependiente del gobierno. Lejos estamos todavía de una verdadera división de
poderes. A estas alturas, en el marco de la globalización de la economía a nivel mundial, todavía el poder
ejecutivo se niega a abandonar un conjunto de reglas no escritas por medio de las cuales mantiene a los
poderes judicial y legislativo bajo su control, a pesar de que en este último ya hay un número importante de,
diputados y , senadores de oposición. Gracias a candados impuestos por la fracción oficial, se dan muestras
de que se seguirán aprobando leyes, con solo el concurso de legisladores del partido oficial.
En el ya citado Plan de Desarrollo, se anota que el tercer objetivo fundamental buscará: "Construir un pleno
desarrollo democrático con el que se identifiquen todos los mexicanos y sea base de certidumbre y confianza
para una vida política pacífica y una intensa participación ciudadana...". En las propuestas para alcanzar tal
objetivo, no hay ninguna para que la sociedad civil sea la que se encargue de tener en sus manos toda la
estructura que permita llevar el control absoluto de los procesos electorales: mientras esto no suceda, se
seguirán presentando anomalías tan graves, como las recientes elecciones en Tabasco y Yucatán. A pesar de
que en el Plan Nacional de Desarrollo, en abundancia, se escribió que se va a "...realizar una reforma
electoral definitiva que atienda todos los puntos que aún son motivo de controversia para garantizar la
equidad en la competencia", hay que decir que no son suficiente las propuestas que se hacen para,
estratégicamente, alcanzar tales metas, pues solo se dice que se realizará una reforma electoral definitiva
para que los ciudadanos y los partidos tengan la certeza de que están garantizadas la legitimidad, legalidad,
independencia imparcialidad y objetividad que el artículo de la Constitución establece como los principios
rectores de la función estatal en la organización de las elecciones federales. Seguirá como se ve en manos del
ejecutivo el control de los procesos electorales. No hay avances reales para transitar por caminos
institucionales modernos. La transparencia y equidad no están garantizados.
Además se comprueba que también el poder judicial, al igual que el legislativo, en la práctica está
subordinado también al poder ejecutivo, así que ¿cuál división de poderes?. Queremos aclarar que la valiente
actitud del Juez Polo Uscanga fue un garbanzo de a libra, un hecho insólito en la vida del país, pues no
recordamos algún otro magistrado que apegado al derecho rechazara la indebida propuesta del Ejecutivo.
Las reformas hasta ahora en el aparato del Estado han significado en lo económico una disminución de la
participación de éste en la conducción de la rectoría económica a pesar de que en la constitución se establece
en su artículo 25, que: "corresponde al Estado la rectoría del desarrollo nacional". En la práctica, llevados
por el proceso de globalización, se deja en manos del sector privado la marcha de la economía y los cambios
basados en el libre juego de las fuerzas del mercado. Esto ha traído como consecuencia el estancamiento, la
quiebra de pequeñas y medianas industrias y el padecimiento de algunas de las grandes; el desempleo
creciente y el abatimiento del nivel de vida de la población y por lo tanto de la reducción del mercado
interno. Pero hay que señalar que dadas la condiciones mundiales actuales, hasta el momento ningún país ha
intentado, salvo rarísimas excepciones, moverse fuera de ese esquema. Pero por el momento se considera un
error volver los ojos al pasado pretendiendo que el Estado vuelva a regular libremente las ganancias para
atender necesidades sociales sin el consentimiento del capital. Ningún Estado, dirá Clauss Offe, utiliza un
porcentaje del excedente, para atender las demandas sociales, superior al que le fije el capital. 14.
Hoy más que nunca se hace realidad esta premisa; cualquier Estado que se disponga a contravenir el proceso
dominante se expone a la salida del capital más importante, en busca de regiones que le garanticen no
disminuir sus tasas y masas de ganancias. Los gobernantes mexicanos, desafortunadamente, hicieron un
drástico cambio de política económica sin que antes se prepararan las condiciones para evitar daños a la
planta productiva; más aún a diferencia de países tan poderosos como el Japón y los E.U.,que levantaron o
sostuvieron barreras proteccionistas, en nuestro país la burocracia estatal dejó y seguirán dejando que entre
la competencia externa sin ninguna cortapisa; el resultado no se ha hecho esperar y ha traído como
consecuencia la quiebra de numerosas pequeñas y medianas empresas.
Economía y política en ocasiones se desfasan pero generalmente vuelve a ver una interrelación entre ambas.
En el caso mexicano, las reformas políticas van muy atrás de los cambios en el aparato productivo; de
haberse ligado y puesto al día en forma paralela las transformaciones, en ambas instancias, se habrían
tomado, con seguridad por consenso entre los principales actores sociales, (entre los factores reales de
poder), las medidas de ajuste en la política económica, y así quizá los costos sociales probablemente serían
menores. Pero lo que si es seguro es que la alternancia en el poder, dejando el paso abierto y franco por la
vía de la democracia a cualquiera de las fuerzas que hoy están presentes en el panorama político, en su
esencia, salvo matices no radicalmente diferentes, no implicarían grandes virajes en el quehacer cotidiano,
de mediano y largo plazo, del Estado. Las reformas realizadas se pudieron haber logrado con la consulta
amplia para que contando con el consenso, hubieran dejado a la nación la seguridad de que su participación
resultó decisiva en las transformaciones que se tomaron. Al negarse el aparato del Estado a abrirse a la
democracia, canceló la posibilidad, y hasta ahora así es, de evitar los riesgos inherentes al repudio de la
población a los actuales programas de gobierno. De seguir prevaleciendo el punto de vista de aquellos que se
niegan a dar participación real a la sociedad en la consulta y toma de decisiones trascendentes, se corre el
riesgo de caer en la inestabilidad política, máxime ahora que en el grupo político dominante para resolver
las tensiones y para solucionar sus contradicciones se ha caído en el terreno pasando a la violencia y
llegando a la eliminación física de los contrincantes dentro del aparato en el poder.. El ciudadano ve que los
equipos gobernantes que sucesivamente han tomado el relevo sexenal, para nada representan los intereses
colectivos y si los intereses particulares.
No podemos dejar sin embargo de reconocer que tal como hemos expuesto esto último, tal parece que si se
consultara a la población, si hubiera democracia, otra sería la situación económica del país; pero tenemos
forzosamente para completar el análisis que introducir las variantes globalización y soberanía. Por ello
revisemos el primer objetivo fundamental del Plan Nacional de Desarrollo que sobre el particular dice busca
fortalecer el ejercicio pleno de la soberanía nacional, como valor supremo de nuestra nacionalidad y como
responsabilidad primera del Estado Mexicano. En la Constitución se asienta que la "Soberanía nacional
reside esencial y originalmente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para
beneficio de éste" (Art. 39). La soberanía no es solo la capacidad de un pueblo para gobernarse sino
también es la autonomía de la nación con respecto a otros países. Nos preguntamos ¿existe tal
independencia, tal autonomía?. Recordemos que recientemente se firmó, en febrero del año de1995, un pacto
entre el Sr. Guillermo Ortíz secretario de Hacienda y funcionarios norteamericanos, donde se establece, entre
otros, que : "México notificará por escrito al Departamento del Tesoro cualquier intención de modificar
sustancialmente el Plan financiero... No se proveerán recursos primarios a México o al Banco de México,
directa o indirectamente, si el Departamento del Tesoro determina que México ha incumplido
sustancialmente en la implementación de las políticas económicas anunciadas". 15 Se acordó también que los pagos que hagan los compradores extranjeros de petróleo
mexicano serán depositados en "... una cuenta en el Banco de la Reserva Federal en Nueva York." 16 Así que ¿cual es ahora el concepto de soberanía?. Aunque en el
Plan citado se sostiene que "la propiedad de la Nación sobre los recursos del subsuelo... (entre otros)
desempeñaron un papel central en la expresión de nuestro nacionalismo y en la defensa de la soberanía ".
Sumamente preocupados nos preguntamos, ¿actualmente ya no lo desempeñan?. Como se ve se está
reconociendo explícitamente que esto es cosa del pasado; en los hechos el control de los recursos petroleros
parece confirmar nuestras más pesimistas preocupaciones.
A nuestro juicio, la problemática es sumamente compleja y es menester dilucidar cual de los factores es
determinante para definir el rumbo del país: los externos o los internos. Nos parece que en estos momentos
los primeros están subordinando a los segundos.
Pensamos que si hubiera participación democrática de la población en la definición de las reformas que lleva
a cabo el Estado, se matizaría, pero no en su esencia, el actual proceso de transformación que estamos
viviendo aunque el verdadero objetivo no sea otro que el buscar una inserción del país, mas eficaz, dentro del
proceso de globalización que se da de la economía a nivel mundial.
Proceso que en todo el orbe, como ya asentábamos, está dejando a sectores de la población al margen del
acelerado crecimiento económico, por ello en México aumentará cada vez mas, el desempleo, el cierre de
empresas, la carestía, la inflación, etc. La globalización globaliza los problemas sociales, por lo tanto es
necesario encontrar soluciones también globales. Los Estados nacionales deben, junto al capital, aunque
parezca utopía, elaborar planes de desarrollo que armonicen, desarrollo con crecimiento. Para ello hay que
resolver una incógnita: ¿ es posible regular y racionalizar las tasas y masas de ganancia ?. Esto es: ponerle el
cascabel al gato. Contestamos, si, siempre y cuando haya voluntad del capital para aceptar que el mundo no
puede seguir el actual proceso que trae efectos sociales negativos para la población y el deterioro ecológico
del planeta.
Mientras no se empiece a caminar, nos parece, por este sendero, es posible esperar, en las zonas marginadas
del planeta, levantamientos armados como el que protagonizó el EZLN el 1o. de enero de 1994, y al que
todavía ahora no se le han cumplido sus demandas. Por ello vale la pena no olvidar como dice Alexis de
Tocqueville que los pueblos democráticos: "... tienen un gusto natural por la libertad: abandonados a sí
mismos, la buscan, la quieren y ven con dolor que se les aleje de ella. Pero tienen por la igualdad una pasión
ardiente , insaciable, eterna e invencible, quieren la igualdad en la libertad, y si así no pueden obtenerla, la
quieren hasta en la esclavitud ".17
1. Introducción
A partir de 1982, se da un cambio sustancial en el papel y la función del Estado Mexicano. El objetivo de
este trabajo es tratar de explicar las razones que están llevando al aparato del Estado, desde entonces, a
reformarse y abandonar o disminuir su presencia en los distintos ordenes de la estructura social: económico,
político, cultural, etc. 2. Algo de teoria
Nos parece que no es ocioso tal procedimiento pues de la concepción teórica que tengamos de ese objeto
político, se puede desprender una visión ideologizada de la relación entre Estado y sociedad que sin lugar a
dudas nos puede llevar a conclusiones donde las ideas substituyen a la realidad y peor para esta si no
responde al esquema planteado. Es claro que debe de haber una correspondencia entre el objeto de estudio y
su teoría en la que la segunda no se limita a describirlo sino a presentarnos los nexos que, generalmente
ocultos, impiden el penetrar en la verdadera esencia del objeto. 3. Las reformas de 1917 a
1982
Teniendo en mente estas ideas analicemos las reformas más importantes en el país. Un poco de historia nos
ayudará a comprender las grandes etapas de desarrollo de México. Nos remontaremos al pasado mas
cercano, en este caso a los días previos a la Revolución de 1910. Por estas épocas había un tránsito lento y
larvado hacia el capitalismo: el modelo era primario exportador , pues se producían fundamentalmente
materias primas para la exportación; la industria era incipiente y el mercado interno reducido. La
producción se obtenía generalmente bajo lazos de servidumbre; las relaciones capitalistas no eran
dominantes. Con la Revolución llega al poder la pequeña burguesía encabezada por los sonorenses Alvaro
Obregón, Plutarco Elias Calles y Adolfo de la Huerta, quienes con claridad y visión se dan a la tarea de
impulsar el desarrollo acelerado hacia el capitalismo. En virtud de la debilidad de la burguesía de la ciudad y
el campo, el Estado será el motor principal para la creación de la infraestructura necesaria y los apoyos para
el fortalecimiento de ésta. 4. La globalizacion de la economía
Mientras se desenvolvía así México, a nivel mundial se van creando las condiciones para lo que en la
actualidad conocemos como la globalización de la economía a nivel mundial, proceso que va acompañado de
un movimiento opuesto, contradictorio: la regionalización. La globalización la definimos nosotros como la
fase en que se encuentra el capitalismo a nivel mundial que está eliminando las fronteras económicas que
impiden la libre circulación de bienes y servicios, pero fundamentalmente de capitales. Y aquí no podemos
dejar de reconocer que el sistema capitalista es un modo de producción que como condición sine qua non,
esta revolucionando permanentemente los procesos de trabajo, no sin contradicciones pues las grandes
empresas también impiden, llevadas por razones estratégicas, la aplicación de nuevas técnicas. En realidad
para un camino o para otro, el peso de la decisión se toma a partir de consideraciones de carácter económico,
pues si una innovación va a elevar la tasa de ganancia se echa mano de ella; pero si está mas bien va a
producir una nueva mercancía o servicio que por tener tal calidad sature y evite la compra de nuevas
unidades en el mercado, no se utiliza, pues lo que se conseguiría si se hace, es bajar la tasa y masa de
ganancia. El proceso de innovación se puede detener por un tiempo, pero cuando finalmente se aplica es
porque de ese modo se conseguirá desplazar a competidores rivales, aumentar el tamaño de mercado , abatir
los costos, etc. 5. Las reformas a partir de
1982
Cuando llega al poder Miguel de la Madrid, la globalización a nivel mundial es acelerada, pero el país no se
ha integrado a ese proceso mas que tímidamente. Había que actuar y rápido. Así se dio paso a una serie de
reformas para colocar a la nación en la acelerada etapa de transformaciones que se estaban viviendo a nivel
mundial, so pena del rezago y la elevación de los costos en la medida de que se retrasaran los cambios. Las
reformas abarcaron todos los ámbitos del quehacer público. Nos referiremos especialmente a la intervención
del Estado en la economía. Ya hemos dejado asentado que lo hace en forma indirecta y directa. En la
primera el gobierno disminuyó la regulación económica, hizo a un lado leyes que se oponían al aumento del
capital externo, de mas del 50%; en la actualidad ya se instalan empresas con el 100%. Mas aún se legisla
para conceder la nacionalidad mexicana al capital extranjero que levante o que ya tenga empresas
establecidas en el país, con el fin de protegerlo como si fuera nacional. 7. Estas y otras medidas se tomaron para facilitar la instalación y dar un nuevo trato a la
firmas. En cuanto al comercio internacional, primero se hizo posible la entrada al GATT, con lo cual se
abrió vertiginosamente el país a la penetración de una inmensa cantidad de mercancías y servicios, más
todavía se facilitaronlas cosas para la llegada de capital financiero especulador que tan graves daños ha
ocasionado al país, pues su función ha sido la de recoger ahorro interno para llevárselo fuera. Posteriormente
se firma en 1993 el TLC, lo cual es resultado de la presión que ejercen los capitales más poderosos de
Canadá, E.U. y México, que obligan a sus países a ampliar de un plumazo el mercado. 6. Los aspectos políticos
México a partir de 1982 ha sido insertado en la globalización de la economía mundial en una forma
vertiginosa; que tarde o temprano se diera de ello, ésto no está a discusión, pues ese proceso se iba a dar de
todas formas. Hasta el régimen del señor López Portillo se venía a dando en forma gradual, lenta y con
resistencias. Con la llegada al poder de funcionarios con elevado nivel de preparación, conseguido sobre todo
en universidades del vecino país del norte, la visión del equipo gobernante ahora es: hay que poner al día al
país: urgen los cambios. Se observa políticamente que deben haber transformaciones en el quehacer del
Estado en el terreno económico a partir de evaluar las condiciones en que se encuentra la estructura
productiva. Se considera que primero hay que realizar modificaciones en la economía y posteriormente
iniciar o dar pequeños avances en el aspecto político. El Estado actualiza su papel en la economía y en
cuanto al quehacer entre gobernantes y gobernados los regímenes posteriores a 1982, inician la entrega de
aquellos Estados de la federación donde la oposición es fuerte; pero no a todas las corrientes contrarias al
régimen les dejan los gobiernos estatales, sólo al PAN, a quien le reconocen los triunfos en las urnas, no así
al conjunto de fuerzas que se aglutinan primero en torno al hijo del presidente que consiguió la expropiación
petrolera y que luego cristaliza en la creación de un nuevo partido, el PRD. Se inicia entonces una
democracia selectiva, es decir se reconoce la victoria de una fracción del abanico político del país, mas no así
al de las otras opciones cuya importancia en algunas entidades es real.
Notas