GLOBALIZACIÓN, EMPRESAS TRANSNACIONALES Y EL BANCO MUNDIAL

Gilberto Calderón Ortiz


Profesor investigador del Departamento de Administración de la UAM-Azcapotzalco


Breve introducción

Carlos Marx, en el siglo pasado, sostenía en el Manifiesto del Partido Comunista que , un fantasma recorría al mundo: el Comunismo; parafraseándolo, en sentido inverso hoy podemos decir que son no dos fantasmas, sino dos realidades: la globalización y el desempleo.

La globalización de la economía a nivel mundial es un fenómeno apasionante por las enormes implicaciones que tiene para las sociedades. Se puede hablar de ella en abstracto, analizando sus efectos económicos y los problemas derivados de ellos. Sin embargo tiene sujetos históricamente determinados que la hacen posible : las empresas transnacionales(ET).

La configuración de estas arranca de tiempo atrás y puede decirse que antecede a los grandes movimientos de bienes y servicios entre los países, que hoy vemos como uno de los riesgos distintivos del fenómeno. Una veta de investigación que no abordamos aquí a profundidad sería estudiar la forma en que las ET han ido creando la compleja red de intereses que hoy observamos.

A diferencia de hace unos decenios, las ET actualmente no son organismos que se limitan a ubicar filiales comerciales en otros países, sino que ahora con mayor énfasis ponen el acento en instalar plantas industriales y maquiladoras con las cuales producen todo o sólo algunos de los insumos para la fabricación de los productos, lo cual puede realizarse en una ensambladora, situada en cualquier país.

Las transnacionales articulan sus procesos productivos y comerciales con una visión global, el mundo se ha convertido para algunas de ellas en una zona sin fronteras; para otras sin embargo contiene regiones de alto riesgo y otras de influencia asegurada. Este proceso ha venido siendo acompañado, aproximadamente desde la década de los 80, por movimientos de capitales cada vez más importantes y que en ocasiones, como veremos más adelante, se desfasan con la producción y el comercio de bienes y servicios con los que teóricamente deben guardar una correspondencia, ocasionando graves problemas entre las naciones.

Mientras el capitalismo se desarrolló fundamentalmente al interior de los países, los gobiernos a través de la polítiva monetaria, como un instrumento entre otros tenían la posibilidad de regular, algunas veces sin éxito, la relación entre producción y sistema financiero, pero en la globalización, actualmente esto, la más de las veces no es posible al no haber un emisor único de moneda y papel moneda. Así los disturbios financieros son una constante hasta el momento. De este modo la globalización es el signo de nuestros tiempos y por el momento abre un amplio campo de análisis.

Del Objetivo

En este artículo presentamos en primer lugar algunos aspectos que nos parecen importantes para irnos introduciendo en el complejo problema de la globalización de la economía a nivel mundial. Estamos convencidos y de hecho en estas páginas tratamos de demostrarlo que cualquier investigador que pretenda entender los cambios políticos, económicos y sociales que se han dado en nuestro país, si no parte explícita o implícitamente de la globalización, pocas posibilidades tiene de profundizar e ir al fondo de las variables que están determinando nuestro acontecer. Pero no con ello queremos decir que es de una importancia mayúscula sólo para nuestro país, pues tal como esta la situación mundial, la globalización es determinante para cualquier nación del mundo que se articule en la globalización; no hay ningún país que actualmente escape a este proceso.

Si bien la importancia de unos es mayor a la de otros, no deberá entenderse que los primeros están determinando el desarrollo para el resto: todos ellos obedecen a los movimientos y a la actual tendencia del proceso de acumulación de capital. Por ello nos parece que no son los estados nacionales los que determinan la política económica, sino que ahora es evidente que quien decide el actual hacer o no hacer en este rubro es el capital, como siempre en manos de los grandes consorcios.

Con el anterior planteamiento inicial que para nosotros es axial, pasamos en primer lugar a revisar algunos aspectos que sentimos pueden ir auxiliándonos para tener una idea más completa de la globalización. Así vemos las relaciones abiertas, comerciales, financieras, entre los países y la función de sus gobiernos, y, por supuesto, el papel de las empresas transnacionales en la transformación de las plantas productivas y el comercio.

Pero además no podía faltar observar brevemente el papel que en la globalización han asumido organismos tan importantes como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional. A partir de este bosquejo, pasamos a revisar con más detalle y acopio de información los puntos señalados a nuestro juicio como fundamentales. Como se verá el trabajo pone el acento en los aspectos económicos de la globalización, es indudable que también, como lo hemos dicho hay efectos sociales, ideológicos, etc. pero de ellos sólo acotaremos algunos rasgos sin profundizar, pero que nos servirán para destacar la complejidad del problema.

Semblanza de la globalización

Estudiosos de la talla de David Ibarra Muñoz, señalan que algunos de los rasgos que presenciamos en la época actual son entre otros las vinculaciones abiertas entre economías y, además, la cada vez mas estricta vinculación de los sistemas financieros nacionales e internacionales. Como efecto de ello los estados nacionales han visto no solo alterada sino disminuida la eficacia de los instrumentos económicos con que cuentan para regular la marcha de la economía, entre otros el encaje legal, restricciones al crédito, etc., por ello recurren preferentemente al los tipo de cambio y en menor medida a las tasas de interés. Ello es consecuencia de los movimientos masivos de capital y de todo tipo de recursos externos a los que tienen acceso los sectores privados 1 . Cuando el desarrollo de la economía a nivel mundial no alcanzaba los niveles que hoy tienen los estados nacionales tenían una gama de alternativas que les permitían un manejo y control de sus procesos productivos, comerciales, y financieros. Los intercambios con el exterior no representaban un factor de inestabilidad, sino, en general mas bien eran complementarios al desarrollo del capital en su interior; si en algún momento se presentaban desajustes internos y/o externos, tenían instrumentos y capacidad para salvar o reducir los efectos disfuncionales producidos.

Pero si a pesar de estos no se ponía remedio a los desajustes el recurso que era (y sigue siendo) efectivo, la devaluación, se tomaba y si bien era una medida drástica resultaba, acompañada de otras medidas o no, necesaria para el sistema, cuando por ejemplo las compras al exterior superaban el monto en cierto nivel de las exportaciones, y se reducían las reservas extranjeras en monedas fuertes, poniéndose en peligro la compra de bienes de capital e insumos necesarios para producir y reproducir el proceso. Con tal medida el Estado recuperaba el control de las variables económicas mas importantes.

Si bien para David Ibarra, es el tipo de cambio actualmente el principal instrumento, pensamos nosotros que su efectividad ha disminuido, pues ya no garantiza, como antaño el recuperar la iniciativa, en el terreno económico; con cierta independencia, por parte de la administración pública; a medida que la globalización avanza, el Estado pierde capacidad y control en ese campo. Antes de que la globalización adquiriera cuantitativa y cualitativamente la importancia que hoy tiene, el Estado a través de la política económica regulaba y alentaba hasta cierto punto la producción y el consumo, con, entre otros, el manejo de la política monetaria, las tasas de interés y el encaje legal. Pero, cuando los recursos financieros provenientes de otros países irrumpen en forma masiva en el mercado interno, los instrumentos señalados pierden efectividad, ya que el control de los capitales financieros externos no pueden ser manejados por el gobierno al igual que lo hace con la moneda nacional. Esto es comprensible por el hecho de que no tiene ni puede tener control sobre la producción de las monedas extranjeras.

Las alteraciones que éstas traen consigo reducen el incremento en la capacidad de maniobra que existía antaño para controlar la inflación. Una razón importante subyace para que no sea posible; ahora los agentes privados tienen acceso a los recursos externos como son los monetarios, que se mueven en forma ágil y casi sin dificultades provocando entre otros que se dispare la inversión y el consumo alterando los procesos internos, no se diga ya la problemática que ocasionan si se instalan en forma especulativa en los mercados de capitales.

La marcha actual de la economía a nivel mundial ha integrado en tal sentido a las economías nacionales que aún países como los Estados Unidos, que basaron su enorme crecimiento en una expansión de su producción para el mercado interno y que era reducido su comercio externo, no pueden, en el momento presente, al igual que cualquier otro, corregir los rumbos de su economía, sin fijar acuerdos y mecanismos con otros países. De este modo los Estados buscan "... conciliar los objetivos nacionales con los de la economía internacional, como condición básica a su viabilidad interna... /ya que/ los mecanismos del mercado en la arena internacional producen inestabilidad y desajustes financieros (como los que se produjeron con el régimen de tasas flotantes entre 1972 y 1985), que hacen insoslayable la intervención mancomunada de los gobiernos... /por lo que/ la estabilidad y el desarrollo internacionales son resultado, en definitiva, de la posibilidad de establecer un proceso profundo de convergencia de las políticas macroeconómicas de los países líderes"2

Esta visión de la globalidad, de la interdependencia, era ya anunciada en los lejanos 50 por un pensador de relieve como lo era Harold D. Laswell, quien señalaba que: "La perspectiva de la ciencia orientada hacia las políticas es global, en virtud de que la población del mundo constituye una comunidad en la que el destino de unos afecta a otros."3

Cuando las economías estaban menos enlazadas, las repercusiones de deterioro en alguna de ellas, eran menos pronunciadas; actualmente en la medida en que avanza la integración a nivel mundial, si alguna tiene problemas, estos repercuten y adquieren resonancia en el resto. Pero queremos hacer la siguiente aclaración, esta resonancia está en función directamente proporcional al tamaño de la economía, así no es lo mismo un traspié de la economía de la República del Salvador si se compara con un desajuste en México y sobre todo con un desequilibrio de los Estados Unidos.

Es conveniente también rescatar de la penúltima cita la afirmación de que la estabilidad solo se alcanza a nivel mundial, cuando convergen las "políticas macroeconómicas de los países líderes". Los que en definitiva son los actores más dinámicos de los procesos; correspondiendo a países como el nuestro y en mucho mayor medida a los países de escaso desarrollo como los africanos, un papel mas bien pasivo.

Siguiendo con David Ibarra, el agrega que en el citado proceso de globalización poco a poco se: "... trasmutan las ventajas comparativas, y el comercio administrado de los países, por ventajas comparativas e intercambio administrado de los consorcios; quienes liberan la formación de esas ventajas comerciales de la dotación original de recursos para hacerlos función de la ciencia instrumental y de la carrera tecnológica; y hacen ubicua la producción en el Norte o en el Sur; privatizan las relaciones internacionales antes dominadas por la diplomacia entre Estados, y transforman la competencia internacional en lucha de consorcios integrados en redes comerciales-productivas de alcance mundial que buscan el control del largo plazo de los mercados"4 .

La anterior es una observación puntual y sumamente importante pues destaca, entre otras cosas que, como lo veremos con amplitud mas adelante, las ventajas comparativas que tuvieron su importancia en el pasado y que descansaban en la dotación de recursos naturales, hoy gracias a la tecnología y al avance de las ciencias pierden día con día el significado que tenía para los países productores de materias primas, pero no así para los grandes consorcios, quienes las aprovechan para su beneficio. Ya cada vez mas, como lo asienta el autor, los intercambios escapan del control de los aparatos públicos de los Estados, pues la privatización de las relaciones internacionales es mas la lucha entre consorcios por el control de los mercados nacionales e internacionales. A nosotros nos parece que ahora mas bien con mayor énfasis la administración pública5 sanciona y legitima esos intercambios, esto es: actualiza su papel; es con mayor frecuencia la vía que no se opone sino que facilita los intercambios administrados intra e inter consorcios; la diplomacia esta entonces al servicio no, en sentido estricto de los países, si no de las grandes empresas; por eso al hablar de la privatización de las relaciones internacionales sólo adquieren un sentido real si se expresan en tales términos y no en otras que encubran los aspectos esenciales que subyacen en ellas.

La globalización convierte al mundo en una sociedad inmensa en la cual los países están estrechamente relacionados, pero no están exentos de dificultades en su cada vez mayor articulación, las alteraciones que sufren en el orden económico, decíamos repercuten en el resto de las economías, sobre todo si quien padece quebrantos es una nación líder. Como ejemplo de lo anterior, está comprobado que el deterioro de la balanza comercial norteamericana, obliga, a este país a recurrir al endeudamiento para corregir tal situación, su papel como deudor lo hace actualmente el competidor para los países del llamado tercer mundo, de la antigua Unión Soviética y de los países de Europa Oriental 6 . mas importante en busca de recursos Por ello la disminución de los recursos para el resto de Estados como el nuestro, es una realidad, con la secuela de consecuencias negativas como el entorpecimiento y retraso en la recuperación económica.

Se desprende de lo que hasta aquí llevamos, señalar que el actual proceso de globalización esta signado bajo relaciones de acumulación del capital. Por ello en esta semblanza inicial introductoria, haremos por lo pronto como lo habíamos anotado en las páginas iniciales, una breve referencia, sobre los efectos que tiene para la fuerza de trabajo, el otrora factor de importancia similar al capital. La CEPAL sostiene que "la creciente relevancia del diseño, unida a la automatización de la producción, distribución y comercialización, erosiona rápidamente las ventajas comparativas de la mano de obra barata. Hoy son (más importantes) los factores de la competitividad: la calidad del producto, la rapidez y confiabilidad de la entrega de bienes y servicios, y la capacidad para diversificarlos según las preferencias de los consumidores de los países industrializados"7 . De este modo se ha dado una transformación cualitativa.

El desarrollo de las fuerzas productivas gracias a la ciencia y su aplicación como tecnología, trae consigo que una de las ventajas con que contaban nuestros países , su abundante mano de obra que la hacía barata, se reduzca. En la referencia anterior se observa la cada vez mayor complejidad que entraña el proceso de globalización pues ha llevado --o quizá es producto de-- a un enorme despliegue de las potencialidades técnicas en la producción que afecta, directamente al trabajo. Pero además observamos que también la comercialización participa y no es ajena a la puesta en marcha de nuevos y modernos mecanismos para agilizarla.

Dentro de este tenor la CEPAL observa también que mientras los países de América Latina, indiscriminadamente han abierto sus fronteras al intercambio comercial, los países líderes han preferido proseguir con medidas proteccionistas para proteger áreas específicas de su producción, o bien acuerdos que abarquen zonas geográficas para el libre comercio 8 . La política económica de los países desarrollados es así porque es en ellos donde las transnacionales tienen sus matrices, las cuales si es conveniente presionan para que sus gobiernos liberen al comercio exterior aquellas ramas donde pueden aumentar sus ganancias y protejan aquellas que les pueden traer perdidas.

Hemos señalado, a nuestro juicio, los factores mas importantes que están involucrados en el actual proceso de globalización de la economía a nivel mundial: la producción, el comercio, el trabajo y las finanzas. También hemos señalado brevemente el efecto que tienen estos factores sobre las políticas económicas de los Estados Nacionales, y con ello explícitamente se toca el problema de la soberanía. Pero es quizá el aspecto de las finanzas un punto neurálgico, que refleja con mayor fuerza los actuales y complejos procesos económicos. Para algunos autores como Samuel Lichtensztejn, la economía a nivel mundial está en crisis, por lo que se buscan soluciones y salidas. Una institución financiera a nivel internacional, el Banco Mundial, se ha sumado a estas tareas, y ello obedece en palabras del anterior autor a que: "... Las tendencias de un capital en crisis que se internacionaliza a partir de polos distintos y conflictos determinan la influencia relativa de Estados Unidos. En la institución estas tendencias exigen al Banco acompañar el movimiento global del capital y adecuarse a sus modalidades transnacionales, lo que relativiza y puede llegar a cuestionar la solidaridad o subordinación del organismo a los intereses específicos de un gobierno. En el fondo, el control estadounidense, en el Banco existe pero inscrito en --y hasta determinado por-- la dinámica transnacional del sistema"9 . De entrada vale la pena rescatar el señalamiento de que el capitalismo a nivel internacional está en crisis, aunque no determina el anterior investigador los rasgos para caracterizarla, la cual, parece desprenderse, es un reflejo por un lado de la lucha de las transnacionales entre sí, y por otro, debido también a la competencia entre los capitales financieros ubicados en zonas distintas de desarrollo.

El Banco va acompañando a la globalización y como organismo cuya función es la intermediación financiera, no es imparcial en la política a nivel mundial, pues, objetivamente obedece al control de parte de Washington, sólo que aún este gobierno no puede contradecir y contravenir "la dinámica transnacional del sistema". De este modo aunque un país goce o gozará en el futuro de una posición hegemónica, no la tendría por cuestiones de carácter ideológico nacionalista, sino porqué es justamente el patrón de acumulación de capital a nivel internacional el que determina esa posición. En otras palabras los gobiernos no subordinan a otros países y organismos internacionales a sus dictados, pues es la acumulación la que define que los gobiernos asuman en la división internacional un papel u otro: dominante o dominado. No son razones de carácter político las que obligan en un sentido o en otro, sino de carácter económico.

Por ello reafirmamos nuestro supuesto de que la globalización es determinante a nivel mundial del desarrollo de las naciones en todos los ordenes de la vida, social, ideológico, político y por supuesto económico. Es el momento entonces de dar mayores elementos para comprobar lo anterior.

Transformacion economica. empresas trasnacionales y economia

La globalización es un proceso en la actual fase de la acumulación de capital que afecta todos los ordenes, y que por supuesto se inicia fundamentalmente en el económico.

La globalización trae de suyo un mayor grado de internacionalización e integración del capital donde, a juicio de Arturo Huerta, las empresas transnacionales también buscan ventajas comparativas que les permiten reducir los costos y estar en condiciones de mantenerse competitivamente en el mercado internacional 10 . Así la globalización tiene sujetos históricamente determinados que están haciendo la historia: las empresas transnacionales. Estas son los principales agentes, que realizan los cambios. En ellas descansa el llevar al capital a un mayor grado de internacionalización e integración. Por ello las empresas al buscar, no solo ventajas comparativas, sino también competitivas, para abatir costos, están elevando a un mayor nivel del desarrollo a las fuerzas productivas. Las razones son claras, mantenerse en posición competitiva en la esfera internacional.

La competencia entre empresas gigantescas a nivel mundial no termina con la globalización sino que adquiere un mayor nivel.

Ya no podemos sin embargo hablar como hace lustros del imperialismo, en el cual había una estrecha relación entre gobiernos y empresas transnacionales, donde los primeros eran los agentes políticos que defendían, entre los Estados, los intereses de las gigantescas corporaciones. En la actualidad, sostiene David Ibarra "... la competencia e incertidumbre generalizada en el ambiente de los negocios ha llevado a las corporaciones a seguir otra lógica, diversificando geográficamente su inversión, para lo cual comienzan por los mercados más desarrollados. Así es común que las empresas japonesas inviertan en Europa y en los Estados Unidos, mientras las de esas zonas emprenden estrategias similares" 11 .

Las empresas en el pasado invertían en sus propios países y se dedicaban a exportar bienes manufacturados y servicios, en tanto que importaban materias primas: esto beneficiaba a sus naciones. Actualmente invierten y levantan industrias en otros países, --no importa que haya rivalidad hasta ideológica, no se diga ya comercial,-- llevados por la máxima norma capitalista: donde hacer mas redituable al capital; donde elevar la tasa y masa de ganancia. Que en el país de origen se pierdan fuentes de trabajo y se eleve el desempleo, eso no importa: el gran capital, ya desde hace tiempo en lo que menos piensa es en los estrechos criterios ideológicos nacionalistas.

Las grandes empresas cada vez son menos dependientes y quizá en el momento presente ya no lo sean y parece que nunca mas lo serán, --si es que alguna vez pesó en forma definitiva en sus decisiones de inversión-- de actitudes nacionalistas. Según J. Cantwell, citado por Arturo Huerta, ahora son "... mas dependientes de las economías de alcance y menos dependientes de las economías de escala"12 . Cuando la globalización no había adquirido ni por asomo las condiciones que ahora tiene, en boga de los estudiosos de la economía había, como problema importante determinar el tamaño de la firma y fijar en las economías de escala el nivel mas adecuado; en aquel entonces la pertinencia de tales preocupaciones era necesaria pues en general los inversionistas tenían como marco de referencia la dimensión de su mercado nacional.

Ahora este aspecto no a dejado de ser considerado pero a pasado a un nivel secundario pues de lo que se trata es de fijar el alcance posible en el mercado internacional. Se produce con el propósito de conquistar o mantener espacios en el mercado internacional.

La importancia de las empresas transnacionales en países como México, cuya economía se abrió al exterior indiscriminadamente, es tal que en ella descansa fundamentalmente la estrategia de crecimiento y en menor medida en el sector privado nacional 13 . Este último se comporta igual que el de los países desarrollados, pues invierte guiado por la máxima de obtener las mayores ganancias, los empresarios privados nacionales al igual que los del primer mundo, invierten cuando las opciones se les muestran promisorias y lo hacen sobre todo en países de similar desarrollo al nuestro o en menor a él; España, Centroamérica, aunque eso no descarta el establecer empresas en naciones altamente desarrollados, pero esta es la opción menos socorrida.

Tratándose de las inversiones hacia el exterior, las empresas trasnacionales en el proceso actual establecen redes interconectadas cuya característica es oligopólica, por ello las ganancias de corto plazo no son determinantes de la inversión, sino el valor agregado compuesto y su mantenimiento en el mercado internacional a largo plazo 14 . Ya veíamos que las transnacionales se orientan en la inversión por economías de alcance, buscando ventajas comparativas, sin excluir a las, competitivas, y en esa lucha establecen filiales interconectadas, en las cuales la formación de oligopolios que compiten con otros es una consecuencia claramente visible.15 La tendencia a mirar en el largo plazo les lleva a establecerse con tal objetivo en las zonas mas idóneas. Para nosotros, salvo un hecho inusitado que cambie radicalmente la situación lo cual es probable pero que difícilmente se podría presentar, la globalización de la economía a nivel mundial parece un hecho irreversible. Solo que los pueblos decidan regular para su provecho y no el de unos cuantos la marcha de la economía y los oligopolios, se podría revertir incluso el acelerado deterioro de la naturaleza. La CEPAL, haciendo un encomiable esfuerzo de síntesis observa que la globalización: "... tiende a una cierta uniformidad en cuanto a formulación y aplicación de las políticas, ya que cada país se convierte en un competidor para mercados finitos y recursos escasos. Por ello privilegiar las señales del mercado, fomentar la competitividad internacional, promover la capacidad empresarial y atraer la inversión directa se están convirtiendo en elementos comunes de los esfuerzos que deben realizar las naciones para mejorar su inserción internacional. "16 .

La carga ideológica está presente en la cita anterior, pues no parte del supuesto de que son las empresas transnacionales las que están llevando a las economías por esos senderos: fomento a la competitividad, privilegio de las señales del mercado, atracción de recursos para la inserción directa, así como producir para mercados finitos y promover una mejor inserción internacional. La CEPAL habla de que son los países los que buscan esos objetivos y no expresamente habla de las empresas transnacionales, las que, llevadas por esos objetivos, orientan sus esfuerzos para mantenerse o ganar mayores espacios a nivel mundial. Por ello es comprensible que los ámbitos nacionales les han quedado estrechos, ya han rebasado desde hace tiempo el marco ideológico nacionalista que alguna vez les sirvió de escudo para cobijar sus acciones.

En tal proceso conducido por las empresas transnacionales como siempre se observa una diferenciación entre los países; ésta es una realidad insoslayable. El desarrollo de las fuerzas productivas no ha sido, ni lo será a nivel mundial, homogénico, lo único uniforme, aquí si dándole la razón a la CEPAL, es la intención, lograda o no, de buscar, de atraer las inversiones y mejorar la inserción internacional. Esto como consecuencia hace que haya países con economías de competitividad creciente y alta eficiencia en tanto que en otros la competitividad es decreciente, lo cual en este caso le impide a sus empresas alcanzar una posición adecuada en el mercado pues su deficiente eficiencia es la causa que determina esa situación 17 . El proceso no puede, insistimos una vez más, sino originar marcadas diferencias de desarrollo. Por ello como ya quedó asentado en líneas anteriores las grandes empresas inviertan en primer lugar en los países de alto desarrollo; los mercados son mas apetecibles y lo hacen buscando reducir costos, elevando el nivel de la tecnología aplicada: los costos y su abatimiento son su preocupación, ya que eso les permitirá, mirando en el largo plazo, mantenerse en el mercado. Esto se debe a que en general las grandes empresas a nivel mundial nacen, crecen y se desarrollan en los países que han marchado a la vanguardia.

Las diferencias de desarrollo entre los países no es mas que una consecuencia históricamente determinada a la que difícilmente se podría escapar. O, lo que es lo mismo, las empresas transnacionales producen y reproducen las diferencias entre los países. Que finalmente las economías con diferente grado de desarrollo combinen sus necesidades y formas de satisfacerlos eso no esta a discusión, solo que matizando lo anterior, primero combinan sus relaciones con naciones de similar desarrollo y en segundo lugar con las que están en grado distinto y por abajo. Así, Japón prefiere incrementar sus relaciones con E.U., primordialmente. Con nuestro país también lo hace pero el enfásis no es del mismo nivel. Con países como Nicaragua, El Salvador o de escaso desarrollo de Africa o Asia es otra la importancia que se les da.

Los mercados internacionales y el banco mundial

La globalización no es solo, como tendencia, el eliminar las barreras nacionales para facilitar el intercambio de bienes y servicios, se busca también derribar los obstáculos para el flujo de los capitales. Los mercados financieros internacionales, sobre todo en los últimos años, han integrado no solo a los países, sino a los mercados, a las instituciones y a los instrumentos financieros. Ello ha traído una mayor competencia y eficacia en la intermediación. Estos son, sin lugar a dudas, aspectos positivos, sin embargo la CEPAL considera que eso no excluye el que los flujos de capital en tales condiciones han incidido negativamente en la inestabilidad de los precios de los activos financieros amén de traer irregularidades bancarias y efectos no deseados, que dificultan a los países la efectividad de sus políticas monetarias y cambiarias18 . Como no existe un emisor mundial de moneda y papel moneda con carácter forzoso y legal, entre otros de los hechos indeseados que ha abierto la globalización ya bastante documentado, es la existencia de activos financieros que sobrepasan con mucho a las transacciones comerciales internacionales, por lo que ello, en abundancia, repercute en la balanza de pagos de los países y en la fijación de las tasas de interés y "... por consiguiente en la competitividad relativa de las economías "19 .

La creación de burbujas financieras que son entre otros brechas que se abran entre la producción y el dinero en circulación, han acarreado innumerables problemas internacionales. De hecho esos excedentes monetarios no respaldan plenamente a la producción mundial, la sobrepasan. Ante la imposibilidad de, por el momento y quizá por muy largo tiempo, llegar a establecer un emisor único de moneda y papel moneda, los países quedan al arbitrio de los grandes agentes privados que movilizan y especulan para obtener ganancias extraordinarias, sobre todo a costa de países como el nuestro, donde se ha observado como los capitales golondrinos se asientan por breve tiempo con la intención de apropiarse del ahorro generado, luego de lo cual emprenden el vuelo. En una cita anterior, veíamos como los países lejos de desalentar la llegada de capitales externos, la buscan para que se convierta en inversión directa, solo que en el caso de las naciones en desarrollo no pueden discriminar e impedir que junto a este tipo de recursos, llegue también el capital golondrino.

Una posible solución hasta el momento es quizá hacer que el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial jueguen un papel mas activo en la solución de los problemas que acarrea tal movilización de excedentes financieros, pero no para resolver los problemas de la banca internacional ni de grandes empresas, sino considerando también a los pueblos, esto es una combinación entre objetivos privados y generales, lo cual suena a utopía pero no parece haber por el momento otra salida. Hasta ahora como sabemos el Fondo Monetario Internacional se aboca a resolver problemas en la balanza de pagos en tanto que el Banco Mundial funge como intermediario para la comercialización de recursos hacia los sectores productivos relacionados con ellos. Ambas instituciones tienen los mismos propósitos 20 . La canalización de recursos financieros hacia los países que están en condiciones de hacer que éstos se incrementen.

Si la importancia de tales entidades para el desarrollo del capitalismo a nivel mundial, es insoslayable, para la solución que proponemos lo es más. Sobre el Banco de Mundial, Samuel Lichtensztejn, en su bien documentado trabajo sobre tal organismo, ha escrito que: "...el Banco Mundial propende a un nuevo reordenamiento del sistema productivo internacionalizado, articulándose a la expansión de la banca privada internacional; es decir, apoya la hegemonía del capital financiero internacional "21 . Su función como el mismo investigador señala no se queda en el papel de intermediario financiero, pues impulsa en los países subdesarrollados la libre circulación de capitales y de mercancías; pero también orilla a la reestructuración industrial y, con matices, el regreso a las exportaciones de recursos naturales, así como la elevada dependencia de las inversiones financieras y por último el que se acentúe el endeudamiento externo22 . La coordinación entre el FMI y el Banco Mundial al servicio del capital privado internacional es inocultable. Presionan y logran que los bancos de desarrollo de los países sobre todo desarrollados, se sujeten a sus directrices, y es tal su papel que de hecho coordinan a los agentes financieros para que concertadamente se lleven a cabo las metas trazadas. El Banco Mundial, prosiguiendo con Lichtensztejn, "... ha acentuado en extremo su papel de activo intermediario que obtiene fondos entre los bancos privados internacionales, por una parte, y los gobiernos, principalmente, por la otra "23 .

El Banco encubre ideológicamente sus acciones con la pretensión de buscar que al canalizar recursos hacia los países en desarrollo, se socialicen sus beneficios alcanzando al mayor número posible de comunidades y sus pobladores. En la práctica tales recursos, se ha demostrado palmariamente, han servido para concentrar y centralizar el capital en pocas manos 24 . Para Lichtensztejn, finalmente, el impacto del quehacer del Banco Mundial rebasa, a nivel global, la sola esfera de los préstamos por programa para insertarse en la modificación de las políticas internas de los países, lo cual se incrementará a medida que la crisis a nivel internacional sea mas amplia y profunda 25 . De que es certeramente válida tal apreciación no hay ninguna duda. En el caso particular de México se ha visto como el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional han acentuado su papel de organismos a los cuales al gobierno le es materialmente imposible hacerlos a un lado como agentes protagónicos en la formulación de la política económica que se decide y ejecuta. Lo cual deja solo como letra muerta a los artículos y 39 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el primero a la letra dice "Corresponde al Estado la rectoría del desarrollo nacional para garantizar que éste sea integral, que fortalezca la Soberanía de la Nación y ..." etc, etc. En tanto que en el 39, se asienta: " La soberanía nacional reside esencial y originalmente en el pueblo. Todo poder público dimana del pueblo y se instituye para beneficio de este..." etc, etc., (los subrayados son nuestros). Formalmente la soberanía es la autonomía al interior del país para determinar la política económica, que decide y ejecuta el gobierno, éste aparece como depositario de la voluntad del pueblo; y también es la independencia del Estado con respecto a otros, esto es, no esta subordinado a ningún otro poder externo o extranjero.

Pero en la realidad observamos que las políticas gubernamentales --entendidas estas como la toma de decisiones y ejecución de las mismas no para atender problemas contingenciales, sino con programas permanentes de mediano y largo plazo-- en materia económica están dictados al poder ejecutivo por los organismos internacionales, FMI y Banco Mundial; y al gobierno mexicano le corresponde hacerlas suyas y llevarlas a cabo. Por cierto, incluso las instituciones citadas se arrogan el derecho de supervisar si se aplican al pié de la letra las recetas que no recomiendan, sino que imponen. Así que ¿de qué soberanía estamos hablando?; ¿cuál rectoría del Estado para el desarrollo económico?; ¿qué poder público se constituye para beneficio del pueblo?.

Este problema, la relación entre lo económico y lo político, lleva directamente de la mano a revisar el contenido del concepto Estado en el marco de la globalización de la economía a nivel mundial. Lo cual trataremos en los siguientes párrafos, pero antes es necesario recapitular sobre los aspectos económicos básicos que entraña la citado globalización de acuerdo con lo que hasta aquí hemos escrito.

La globalización es una etapa mas elevada y compleja de desarrollo del capitalismo. Abarca la extensión de las relaciones de producción a casi todos los ámbitos del planeta. Ni las antes selvas vírgenes escapan ya a ellas. Impacta a la producción y a la comercialización de los bienes y servicios y parte de dos hechos claramente diferenciados pero estrechamente articulados: un elevado desarrollo de las fuerzas productivas que trae consigo la aplicación de los nuevos adelantos científicos aplicados como tecnologías y por el otro la necesidad de encontrar salida a la vasta producción de la riqueza que trae consigo, dado que los mercados nacionales no tienen la capacidad para absorber los enormes excedentes económicos generados. Al frente de este proceso están las grandes empresas transnacionales que dirimen en la esfera internacional los avances aplicados no sólo en la industria, sino también en el comercio y los servicios, siendo el comercio externo un mecanismo que permite convertir en ganancia la plusvalía que se obtiene en la esfera de la producción. Así resulta actualmente la válvula de escape mas socorrida para la realización de las mercancías. El proceso de acumulación de capital va acompañado, como lo hace desde su nacimiento, de la intermediación financiera cuyo objetivo es incentivar la producción, regular y facilitar las transacciones comerciales, solo que ahora, ante la carencia de parámetros mundiales que midan las necesidades como cuando se dan en el marco de los Estados-Nación, las dificultades que de por si existen en este aspecto, a nivel internacional se ven substancialmente incrementadas, por lo que es mucho mayor el capital financiero que a nivel mundial se mueve en relación con la producción, por eso se crean problemas de enorme importancia para el desarrollo de la sociedad mundial.

Este desfase perjudica fundamentalmente a los países como los de América Latina, los cuales se encuentran en clara desventaja derivada del rezago en que se encuentran sus plantas productivas con respecto a los países líderes. Las relaciones comerciales con los segundos no son primordiales para los desarrollados, por lo que no pueden negociar, a partir de la fuerza de la cual obviamente carecen, los intercambios que sean menos lesivos para sus economías. Las consecuencias no se hacen esperar: problemas en las balanzas de pagos, y por ende en la comercial, que llevan a los Estados a subordinar sus soberanías ante organismos claves como el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, los cuales como intermediarios del crédito a nivel internacional --tan necesario para evitar el estancamiento y problemas mayores-- imponen políticas económicas lesivas para vastos sectores de la población. Los Estados para contar con recursos en forma permanente se someten, de no hacerlo peligraría el modo económico en que descansa la producción y distribución de la riqueza.

Así el complejo proceso de globalización que busca eliminar las barreras económicas para el libre flujo de bienes y servicios y sobre todo de capital, está descansando en las empresas transnacionales que solo benefician a estas y a los capitales nacionales que marchan acordes con la nueva dinámica; pero, por otra parte, esto está provocando serios problemas a los pueblos. El proceso de globalización es por y para las empresas transnacionales, sus efectos benéficos para el resto de la sociedad que no participa, o lo hace escazamente de ellos son reducidos.

Los aspectos políticos

Hemos señalado que el actual desarrollo del capitalismo a nivel mundial está minando aceleradamente las bases actuales sobre las que descansa el Estado. La soberanía está quedando cada vez más sólo como una expresión formal, en los términos actuales en que está escrita, no solo en México, sino en la mayor parte de los países.

No olvidemos que el Estado, en el pasado, jugó un papel importante en la vida económica. Para Paul Mattick la creciente intervención del Estado en la economía presagiaba incluso la desaparición a la larga de la empresa privada. Este autor consideraba que al intervenir directamente al Estado en el proceso económico lo hacía para salvar los obstáculos que se presentaban en el proceso de acumulación. Bien sabemos que las crisis recurrentes del sistema imponían que el aparato público acudiera en auxilio del capital.26 . Mattick sostenía que los recursos estatales, destinados a incentivar la economía eran obtenidos de los impuestos o de la deuda pública, con lo cual de hecho los capitales privados regalaban al Estado las mercancías que este utilizaba para la creación de escuelas, hospitales, etc. públicos. La intervención estatal no agregaba más riqueza a la producida por la sociedad. Supongamos que la producción era de 100; el Estado a través del fisco se quedaba con 10 para el gasto público, los 90 restantes, en condiciones de no crisis, era la parte de la riqueza que se consumía o invertía. En periodos de crisis se llegaba al intervensionismo estatal, por lo que los impuestos subían a 20, de los cuales 10 serían para impedir el estancamiento, solo que para inversión y consumo del resto de la economía en manos privadas, el porcentaje bajaba a 80, el resultado: la economía salía del periodo crítico; en ambos casos la cantidad de riqueza no aumentaba, seguía siendo el 100%. Para Mattick entonces la inversión pública era improductiva; no entraba al mercado; no lo afectaba directamente.27

Parcialmente era cierta tal aseveración, pero dejaba de lado el hecho de que un porcentaje de la inversión pública si era productiva, pues algunas de las empresas públicas, se comportaban como cualquier empresa privada: producción bajo relaciones capitalistas; esto es obtenían mercancías, -con plusvalía generada por sus trabajadores- y las realizaban en el mercado. Que vendieran por abajo o por arriba de los costos, ese era otro problema; si lo hacían por debajo de esa era por cierto la forma en que trasladaban valor a sobre todos los sectores económicos importantes del sistema: el capital y los trabajadores.

En donde si asiste la razón a Paul Mattick es el señalamiento de que la inversión destinada por el Estado a la construcción de escuelas, hospitales, etc., no entra al mercado, pues tales instituciones no se venden y no tienen la categoría de mercancía; en este aspecto es correcto el planteamiento. De cualquier forma, sea improductiva o productiva la inversión pública la intervención del Estado a través del gasto público si era importante para la marcha de la economía, pues impedía el estancamiento. Tenía, tal hecho, un efecto nada despreciable, posibilitaba que las mercancías que se iban acumulando.--incluso incrementando los gastos-- se vendieran. La inversión pública productiva producía parte de los insumos que el capital necesitaba, así como parte de los bienes salarios demandados por los obreros; en tanto que la improductiva consumía básicamente mercancías salidas de la empresa privada. Además el pago de los trabajadores dedicados a construir instituciones públicas permitía que éstos contaran con ingresos con los cuales a su vez consumieran bienes y servicios que de otra forma no tendrían salida. Las recetas de Keynes, como se ve, tenían plena vigencia.

Pero actualmente lejos estamos de lo que planteaba Ralph Miliband que al igual que Mattick, presagiaban un mayor intervencionismo estatal 28 . Para algunos países hoy altamente desarrollados, como Alemania y Japón, tuvo el Estado que auxiliar en sus inicios en forma decidida al capitalismo que se desarrollaba 29 Sin ese apoyo es muy probable que no hubiera alcanzado a despegar plenamente. Incluso en países como Inglaterra, una de las cunas donde desde hace siglos se arrulló el sistema, entre 1940 y 1950, la conversión de empresas privadas en públicas en la industria del carbón, electricidad, ferrocarriles, etc.30 hizo posible que se detuviera la vertiginosa caída del sistema. El capital privado había dejado de invertir para modernizar las plantas en esas industrias porque la rentabilidad iba reduciéndose. Sin embargo los energéticos y el transporte se necesitaban. De este modo el Estado apuntalaba a un capitalismo decadente evitando su colapso.

La inversión pública en los países de América Latina a diferencia de Inglaterra, tenía por objetivo crear la infraestructura que sirviera de soporte al despegue del capitalismo, similar al caso de Japón y Alemania, pero por otras razones no alcanzó los niveles de estos últimos.

Un rasgo, a pesar de las diferencias, es común en la inversión pública en países con grados distintos de desarrollo, Japón, Alemania, Inglaterra, México, etc.: la inversión pública productiva e improductiva, sirve para que el sistema capitalista salve los obstáculos al proceso de acumulación.

A manera de conclusión podemos escribir que el actual proceso contemporáneo que vive la sociedad mundial ha redefinido la intervención del Estado en la economía. En la mayoría de los países no importando su grado de desarrollo el sector paraestatal se ha reducido. Se ha dejado al libre juego de la oferta y la demanda, al mercado, como regulador de las transformaciones. La apertura comercial hacia el exterior casi sin restricciones se hizo en países como el nuestro. Por su puesto que esta política ha sido acompañada de la correspondiente campaña mediante el cual se legitiman esas acciones, y así la sociedad ha visto como lo que antes era una virtud, hoy se denota y se considera un grave error.


Notas

1.Idem. p.54.

2.Hay en este señalamiento de carácter estructural una idea hoy mas que nunca, plenamente vigente las partes, las naciones en este caso, están tan estrechamente relacionadas que o bien sus cambios, por ejemplo en el terreno económico son causa o efecto de lo que sucede interna o externamente. El concepto de globalidad es sinónimo, nos parece al de totalidad.

3.Laswell D., Harold. "La orientación hacia las políticas" En "Antología de Políticas Públicas". Coordinador Luis F. Aguilar. Ed. Miguel Porrúa Editores de México. p. 95

4.Ibarra, David. "Interdependencia..." op. cit. p.59

5.Entendemos por administración pública, propiamente al gobierno en acción, de acuerdo con Woodrow Wilson y Ricardo Uvalle. El Estado se expresa primordialmente a través del gobierno y éste través de la administración pública. Solo que a nuestro juicio es preciso señalar que no todo el gobierno es la administración publica sino que esta recae en uno de los 3 poderes, el ejecutivo. Así administración pública y el medio por el cual realiza este poder su quehacer cotidiano. Veáse Wilson, Woodrow. "El estudio de la administración pública". Revista INAP 1-54. 1956-1983. México. Febrero 1983. Uvalle Berrones, Ricardo. "El Gobierno en Acción". Ed. F.C.E. México. 1984.

6.Idem p.55

7.CEPAL. "El desarrollo sustentable. Transformación Productiva, Equidad y Medio ambiente ". Chile. 1991. p. 78.

8.CEPAL "Transformación Productiva con Equidad: Un Enfoque Integrado". Chile. 1992. p.51

9.Lichtensztejn, Samuel y Baer, Mónica. "Políticas Globales en el Capitalismo: El Banco Mundial". Ed. CIDE. Primera reimpresión México. 1986. p.36

10.Huerta, Arturo. "Riesgos del Modelo Neoliberal Mexicano". Ed. Diana. México. 1992. p.18

11.Ibarra, David. "Interdependencia..." op. cit. p.61

12.Huerta, Arturo. "Riesgos...". op. cit. p.27

13.Idem p.66

14.Ibarra, David. "Interdependencia..." op. cit. p.66

15."Comienza la ¡Guerra Comercial! en la industria automotriz el 28 de junio" El Financiero 17 de mayo de 1995.

16.CEPAL "Transformación Productiva..." op. cit. p.48

17.Idem p.113

18.Idem p.60

19.Idem p.48

20.Lichtensztejn, Samuel y Baer, Mónica. "Políticas..." op. cit. p.10

21.Idem p.94

22.Idem p.94

23.Idem p.24

24.Idem p.82

25.Idem p.126

26.Mattick, Paul. . "Marx y Keynes. Los Límites de la Economía Mixta". Ed. Era. México 1975. p.152

27.Idem .

28.Miliban, Ralph. "El Estado en la sociedad capitalista". Ed. Siglo XXI. México 1970. p.10

29.Idem

30.Robson, William A. "Industria Nacionalizada y Propiedad Pública". Ed. Tecnos. Madrid 1964. p.32 y 55.