El problema del deterioro ambiental y de los procesos de contaminación ha adquirido a últimas fechas gran importancia, no sólo por la conciencia que se ha creado en torno al problema, sino por la imperiosa necesidad de resguardar la vida y entorno humano. La destrucción de la capa de ozono, los cambios climáticos, la lluvia ácida, la pérdida de biodiversidad, el sobre calentamiento de la tierra y el destino de los residuos tóxicos y nucleares, no están encerrados en las fronteras de cada país, sino que afectan a todo el planeta y conforman un marco de acción global.
Los procesos de conservación ambiental por un lado, y la pujante y creciente necesidad de modelos de desarrollo acelerados, han sido cuestionamientos opuestos a lo largo del desarrollo de nuestra historia, planteándose un dilema entre crecimiento económico y conservación y preservación ambiental. La Revolución Industrial marcó el inicio no sólo de la búsqueda incesante de formas de crecimiento que aceleraran los procesos productivos y de competencia, sino que igualmente marcó el inicio de la destrucción y la devastación de la tierra y de los seres que en ella habitan, incluido el hombre.
Tal problemática no fue abordada sino hasta 1970 principalmente, en donde los cuestionamientos sobre la irracionalidad de los modelos de crecimiento, ocuparon los principales focos de atención e incursionaron a los más altos niveles de dirección internacional y mundial. Es así como la década de los 70's marca el inicio de una mayor conciencia ambiental. Distintas teorías y postulados, plantean no sólo la posibilidad de conjuntar desarrollo económico con conservación ambiental, sino que incluso postulan una correlación positiva entre uno y otro (necesidad de uno para el desarrollo del otro). Algunos de los principales enfoques que versan al respecto son el Neoliberal, el Neokeynesiano, el Radicalista y el Estructuralista.
Posterior a los años 70's, el desarrollo de temas ecológico-económicos y su presentación en foros internacionales, se ha evidenciado y ha adquirido dimensiones importantes, ahora ya incluso los tratados de libre comercio y acuerdos comerciales en general, buscan introducir normas y reglamentos ecológicos que coadyuven a resolver el problema ambiental.
Toda esta problemática que se ha planteado, no es excluyente para ningún país, y mucho menos para México, en donde los procesos de contaminación, devastación y depredación de la tierra son realmente alarmantes, en donde las regulaciones son muy pobres y en donde la conciencia cívica, política y social al parecer es inexistente. Es por eso, que este reporte, intenta puntualizar, ubicándonos en un contexto internacional, algunos de los principales problemas que aquejan a nuestro país, acotando ciertas acciones que se han llevado a cabo, tanto por la iniciativa privada como por el sector público, para finalmente, plantear algunas posibles perspectivas que se vienen gestando en el país como medidas de solución al problema, tal es el caso de las altas y atractivas ganancias que podrían arrojar las inversiones en materia ambiental.
Por lo anterior, este trabajo pretende hacer conciencia de la problemática, identificando los principales problemas, puntualizando algunas acciones tendientes a dar solución al problema y sobre todo, destacar por un lado, las perspectivas que en materia ecológica se tienen, y por otro, lo mucho que falta por hacer y la premura de su realización.
Para tal propósito, este trabajo se divide en tres partes; una primera donde se plantea en forma histórica como se ha abordado el problema ambiental, que es lo que se ha hecho en cada época y los resultados de tales planteamientos; una segunda parte, donde se describen los 4 principales enfoques ecologistas de conciliación entre desarrollo económico y medio ambiente; y finalmente, en una tercera y ultima parte, se pretende ubicar a nuestro país en ese contexto internacional, destacando su realidad.
1. La Humanidad y el Medio Ambiente
El desarrollo de la humanidad se ha matizado a lo largo de este siglo, por la búsqueda constante de mejores niveles de vida y de desarrollo, sin embargo dichos niveles de vida y de desarrollo se han visto confrontados con los deterioros y perjuicios que éstos causan contra el medio ambiente.
La humanidad en su empeño de mejores y mayores niveles de ingreso, en su búsqueda por formas de producción mayormente industrializadas, ha olvidado las limitantes de un medio ambiente que se degrada y tiende al deterioro gradual hasta su desaparición. Es por la anterior, que en este capítulo se plantean las principales actividades que se han desarrollado en materia ecológica, divididos en periodos de 10 años, a la par del pretendido desarrollo económico; resaltando las principales acciones que en materia de protección ambiental se han gestado a partir de la revolución industrial; igualmente se puntualizan los alcances y límites de las mismas en el contexto de protección ambiental y crecimiento económico.
La Revolución Industrial es, sin duda, el inicio y punto de partida del crecimiento económico basado en los procesos tecnificados de producción. La Revolución Industrial desató, no sólo, el auge económico, científico y técnico, sino que, con el inicio de ésta, se promulgó el uso intensivo, extensivo e irracional de los recursos naturales en busca de modelos de acelerado crecimiento económico.
Durante muchos años, y antes de que la Revolución Industrial marcara para siempre a la humanidad, la industria primitiva no se constituía como un factor importante de deterioro ambiental. Las primeras industrias utilizaban el carbón como único energético y aunque provocaban grandes cantidades de gases, estas cantidades eran tan modestas que no impactaban el medio ambiente; igualmente, los procesos tradicionales de producción y explotación del suelo y subsuelo, permitían la renovación y conservación "natural" de los mismos, ya que tales procesos eran extremadamente rudimentarios, y no provocaban devastación ni aniquilamiento de los recursos.
Sin embargo, una vez llegada la Revolución Industrial, los nuevos mecanismos y formas de producción, aunado a la explotación intensiva y sistemática de los recursos naturales, se fue generalizando y extendiendo de manera incontrolada, sin preveer las consecuencias irreparables de la indiferencia ambiental. Los procesos de industrialización no sólo fueron en aumento, sino que estos fueron concebidos de forma irracional, dando como resultado la grave problemática ambiental que hoy día nos invade.
A pesar de que los nuevos modelos de crecimiento acelerado, implicaban el deterioro ambiental, la devastación de los recursos y el atentado contra la propia humanidad, esto pareció poco relevante, y la imagen de cientos de chimeneas arrojando humo representó por mucho tiempo el símbolo del progreso y la consolidación del poderío económico.
Desde 1789 con el inició de la Revolución Industrial, fueron más de
150 años de Indiferencia Ecológica. La "violencia ecológica"
Aunque ya hacia finales de los años 50's y principios de los 60's,
la conciencia ecológica empezaba a manifestarse, sobre todo a nivel
de análisis y planteamientos aislados donde se mostraba la tendencia
exponencial de la degradación y extinción de los recursos naturales,
no es sino hasta la década de los 70's, cuando los procesos de deterioro
ambiental y depredación de la tierra se hacen tan evidentes y sus
costos empiezan a manifestarse en todos los ámbitos, que la humanidad
tiene que reflexionar y buscar por un lado, formas alternativas de
crecimiento y desarrollo económico que eviten continuar con los procesos
de deterioro ambiental, y por otro, mecanismos que coadyuven a la
recuperación y saneamiento del medio ambiente.
Los años 50 y 60's se significan como el nacimiento de diferentes
clubes y organizaciones ambientalistas, como lo es el caso del Club
Sierra y Friends of the Earth, sin embargo, con el inicio de la década
de los 70's, inició también un fuerte y real cuestionamiento sobre
las formas y concepciones de desarrollo y crecimiento económico que
se venían siguiendo desde 1789 con el estallido de la Revolución Industrial.
Principalmente se cuestionaban dos cosas:
b) Que los costos ambientales de modelos de crecimiento económico
como los seguidos a partir de 1789, habían implicado un grave deterioro
ambiental y desgaste ecológico; resultando imposible continuar con
tales procesos de crecimiento, empezándose a cuestionar sobre la real
abundancia del capital natural.
Reflexiones y cuestionamientos como los anteriores, se vieron reflejados
en documentos producidos y encuentros patrocinados por la CEPAL (Comisión
Económica para América Latina y el Caribe) y en el Programa de las
Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).
b) Que el problema ambiental debe ser incorporado en las políticas
nacionales de desarrollo como algo trascendental y de vital importancia.
Igualmente para 1971 se suscitó otro de los acontecimientos históricos
más importantes de la década. Del 4 al 12 de junio se celebró en Founex,
Suiza, la reunión del Grupo de Expertos sobre el Desarrollo y el Medio,
en donde se preparó un documento sobre el estado del medio ambiente
humano y natural del planeta. Este trabajo se transformó en una de
las bases para la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Humano, que se celebró en Estocolmo en 1972, y que dio lugar a una
Declaración y a un Plan de Acción para el Medio Humano que contiene
109 recomendaciones concretas.
Después de 1972, se dio un auge del tema, y las conferencias y postulados
ambientalistas se dieron en gran número
Finalmente, y para concluir con la década de los 70's, es importante
mencionar que mucha de la fuerza que habían adquirido tanto la Conferencia
Mundial de 1972 y la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Medio
Humano en ese mismo año, así como la conciencia que habían logrado
fomentar en muchos de los gobiernos, tanto de países desarrollados
como subdesarrollados, se vio opacada o dismuida por acontecimientos
y problemas principalmente de tipo coyuntural que absorbieron la atención
de los gobiernos.
No es sino hasta 1987, cuando nuevamente el tema del medio
ambiente vuelve a aparecer de forma importante y trascendental en
los escenarios internacionales. Para ese año, la Comisión Mundial
sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo (CMMAD)
Los tres planteamientos básicos del Informe de la CMMAD y sobre los
que giraron los principales desarrollos teóricos de la década son:
b) Se plantea la necesidad de intercambiar opiniones entre países
avanzados y menos avanzados para conjuntar los peligros ecológicos.
Necesidad de revisar a fondo la correlación ambiente-desarrollo.
c) Las teorías del desarrollo que desde hace décadas han sostenido
los diferentes regímenes, han entrado en crisis, y, se plantea la
urgencia de formas de desarrollo sustentable.
Nuevamente, y al igual que en la década de los 70's, la fuerza y el
vigor que los diferentes movimientos y propuestas ecologistas habían
logrado, se vieron menguados bruscamente por acontecimientos mundiales
que desviaron el interés de los gobiernos de los problemas ecológicos.
Algunos de estos acontecimientos fueron:
Entrada la última década del siglo XX, el renovado interés
por el vínculo entre desarrollo y medio ambiente, y la preocupación
por el devastamiento de la tierra y sus recursos son evidentes, y
esto se ha visto reflejado en las diferentes actividades, foros y
asambleas que se han celebrado desde el inicio de la década hasta
nuestro días.
Una expresión latinoamericana y caribeña de dicho interés y preocupación
por consideraciones ecológicas, de principios de la década, lo constituyó
la fundación de la Comisión de Desarrollo y Medio Ambiente de América
Latina y el Caribe, llevada a cabo por el Banco Interamericano de
Desarrollo. En este mismo sentido, algunos de los gobiernos de esta
región han realizado varias Reuniones Ministeriales sobre el Medio
Ambiente en América Latina y el Caribe. El Plan de Acción para el
Medio Ambiente, ha constituido uno de los principales logros de dichas
reuniones ministeriales.
Otra expresión de la preocupación mundial sobre medio ambiental, fue
plasmada en los dos Programas de Naciones Unidas: Programa para el
Medio Ambiente y Programa para el Desarrollo.
De igual manera,
con el nacimiento de importantes grupos ecológicos, como es el caso
de la Federación Nacional de la Vida Silvestre (NWF), el mayor grupo
ambiental en los Estados Unidos, y uno de los más grandes del Mundo,
el Consejo para la Defensa de los Recursos Naturales (NRDC) y el Fondo
Mundial de la Vida Silvestre (WWF), entre otros.
A punto de concluir la década de los 90's, y con ella el siglo XX,
se observan movimientos ecologistas organizados y con importantes
grados de consolidación, que exponen y plantean en foros internacionales,
temas tales como los cambios climáticos, el agotamiento de la capa
de ozono, la contaminación de los mares, la destrucción de los bosques,
el deterioro en la biodiversidad, las lluvias ácidas, los cambios
en la calidad del agua y muchos otros, además de puntualizar planteamientos
que giran en torno a la compatibilidad entre desarrollo económico
y medio ambiente, la transformación productiva con equidad y la reorientación
de los modelos de crecimiento.
Finalmente, es claro que los nuevos desarrollos y planteamientos ecologistas,
se están viendo influenciados por la actual tendencia de globalización
que se está dando en todo el Mundo, así como por los distintos enfoques
ecológicos y las nuevas escuelas de pensamiento; las cuales plantean
la conciliación entre desarrollo económico y medio ambiente. Es así
como, El Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT)
se ha propuesto por primera vez, la realización de una "Ronda
Verde" de negociaciones comerciales; y el TLC nace como el primer
Tratado Comercial del Mundo en el que se incluye un lenguaje ecológico.
Esta nueva visualización del Mundo deberá ser manifiesta en la consecución
de cualquier tratado comercial o de cooperación económica en lo que
resta de la década y de cara el siglo XXI. Al mismo tiempo que la
consideración de los diferentes enfoques ecológicos en la postulación
y planeación de los nuevos modelos de crecimiento, será característica
y matiz indiscutible del nuevo milenio.
2. Enfoques Ecológicos (Conciliación entre Desarrollo
Desde el estallido de la revolución industrial, dos líneas
de pensamiento y accionar se han desarrollado por caminos diferentes
y, planteadas como diametralmente opuestas. Por un lado, la búsqueda
de procesos productivos y de modelos económicos y de competencia,
que lograran acelerar las tasas de crecimiento de los países; y por
otro lado, la necesidad de conservación ambiental y preservación de
la tierra. Una de ellas, la primera, en su búsqueda ha contaminado,
devastado y exterminado un sin número de recursos naturales que nunca
más se recobrarán; la segunda, ha impedido o por lo menos cuestionado
la viabilidad de crecimiento económico a costa de deterioro ambiental,
postulando la promoción del desarrollo humano y la protección de la
naturaleza como límites al crecimiento económico.
Hoy día, a nivel mundial se han venido dando cambios indispensables
en el comportamiento social, económico y ecológico, como el medio
de lograr un futuro sostenible. Los graves fenómenos de deterioro
que ha sufrido nuestro planeta, por un lado, y por otro, la imperiosa
necesidad de un continuo crecimiento y mayor desarrollo en el caso
de algunos países; y la eliminación o por lo menos reducción de los
niveles de pobreza en el caso de otros, han llevado a la búsqueda
de nuevas formas y sistemas, que permitan compatibilizar y conciliar
los intereses entre Ecología y Economía.
Es así, como actualmente, los postulados han tomado una nueva dirección,
rubros tales como Ecodesarrollo, Desarrollo Sustentable, Eco-eficiencia,
Trans-formación productiva con equidad e Industrias Ambientalistas,
han adquirido un gran significado e implican la posible conciliación
entre economía y ecología. Más aun, se plantea que la correcta planeación
y planificación, llevará a la exitosa consecución conjunta. Ahora,
la promoción del desarrollo humano y la protección de la naturaleza
ya no se ven como un límite al crecimiento, sino que se orientan en
el sendero del desarrollo sustentable y el Eco-desarrollo. Es así,
como nacen y se destacan, los diferentes enfoques ecológicos: neoliberal,
neokeynesiano, radical y estructuralista; enfoques que trataremos
a continuación:
El enfoque Neoliberal, parte de plantear, que los costos de contaminación
que provocan las distintas empresas durante sus procesos productivos,
no son incorporados como costos de producción de la empresa, ni tampoco
son incluidos en el precio de los bienes producidos, sino que, estos
costos son "pagados" por la sociedad en general. El enfoque
plantea, que la solución consiste en internalizar los costos, es decir,
que quien contamine sufrague los costos de tal contaminación; y que
en la formación de precios se contemplen dichos costos de reparación.
Algunos ejemplos de la viabilidad de este enfoque, lo constituyen
los casos de Chile y Estados Unidos. En Chile, por ejemplo, se privatizaron
los recursos forestales y pesqueros durante el régimen militar;
mientras que en Estados Unidos se han aplicado desde hace algunos
años derechos comerciales de emisión, que su principal propósito es
preservar la pureza del aire y regular el uso y aprovechamiento de
aguas.
A pesar de lo interesante del enfoque, y de algunas aplicaciones exitosas
del mismo (sobre todo en el caso de Estados Unidos), este enfoque
presenta algunas debilidades tales como:
b) Los costos de equipos e instrumentos de medición, así como los
complejos mecanismos de control, representan montos de inversión realmente
elevados, que constituirían un grave obstáculo, sobre todo para el
caso de los países subdesarrollados.
La idea básica de la que parte el enfoque Neokeynesiano es
vincular la protección del ambiente con los instrumentos tradicionales
de la política económica keynesiana. Para llevar a cabo tal planteamiento,
se busca incrementar la protección ambiental vía el crecimiento económico
y la creación de empleos en las ramas de la nueva industria ambiental.
En el mismo sentido se motivan las exportaciones de tecnologías y
productos ecológicos a los países en desarrollo, de esta manera se
contribuye a mejorar el nivel de ocupación y el crecimiento económico
en la industria dedicada a esas tecnologías, y a mejorar la ecología
de los países receptores.
El propósito es lograr una protección ambiental a futuro, que pueda
servir para estabilizar las estructuras políticas y económicas causantes
del deterioro ambiental, generando empleos y subsanando los efectos
ambientales. En contraposición, Janick, Simonis, von Weizsacker y
otros, oponen ese proyecto ecológico a su tesis de una defensa ambiental
profiláctica, basada en cambios estructurales impulsados por una política
fiscal de corte ecológico.
Los objetivos y pretensiones principales del enfoque Radical,
consisten en dejar de lado el modelo industrial que se ha venido llevando
a cabo, e incorporar un nuevo sistema social, que tenga como base
un mecanismo económico de esencia ecológica, es decir, una nueva visión
de crecimiento, en donde los elementos económicos coexistan con los
naturales y se estabilicen mutuamente.
Este enfoque Radical, considera la viabilidad entre los sistemas económicos
y el contorno ambiental; dando cabida a postulados tales como el "Ecodesarrollo"
y la "Economía de subsistencia en los países Desarrollados".
Sin embargo, la conclusión que puede obtenerse, de este enfoque, es
que su aplicación y utilidad, debe de darse en forma parcial, aplicándose
a determinados sectores y ámbitos de la economía, en los cuales su
aplicación sería amplia, y de grandes beneficios, más no así, en una
aplicación global y generalizada, donde su implantación sería casi
imposible.
El enfoque Estructuralista, se basa en los estudios realizados
por Martín Janicke, para el periodo 1982-1988. En su análisis, destaca
la tendencia contrapuesta y la disociación espontánea entre el PIB
y el consumo de recursos naturales a raíz de los cambios estructurales
al interior de las naciones industrializadas.
Se plantea que el consumo privado de energía (como uno de los factores
más relevantes en la medición del desgaste ambiental), ha crecido
desde entonces (1982 fecha de inicio de su análisis) más rápidamente
que el PIB, planteando una relación directa entre crecimiento del
Producto e incremento de la contaminación ambiental.
Es conveniente señalar que la base empírica que sustenta esta teoría,
y que se constituye como una de las principales críticas a ésta, es
que su análisis e interpretación se dio en base al estudio de la situación
de 32 países industrializados, lo cual implica por una parte, la no
incorporación de casos en países no industrializados, y por otra,
porque todos los ejemplos constituyen ámbitos nacionales, en donde
no se toman en cuenta los fenómenos globales de detrimento ambiental.
Finalmente, pensamos, que los planteamientos básicos de cada una de
éstas escuelas, tiene un aporte importante y un sustento válido. Sin
embargo, podría considerarse que dadas las actuales formas de desarrollo
económico y conociendo la tendencia de los nuevos modelos de crecimiento,
el enfoque que mayormente podría llevar a una real conciliación entre
ecología y desarrollo, giraría en torno al enfoque neoliberal, en
el cual nuevamente las leyes del mercado estarían regulando los procesos
de contaminación, de tal forma que los costos de la contaminación
podrían internalizarse, es decir, que los que contaminen paguen y
reparen la degradación. Por otra parte, es im- portante, no olvidar
que la implementación no es fácil y que la viabilidad de ésta depende
de las circunstancias particulares y específicas de el país o región
donde se pretenda implementar.
3. El caso de México
Una vez analizado el problema en su contexto más global y puntualizados
los enfoques ecologistas más representativos, resulta intuitivo pensar
que ningún país del mundo, y mucho menos México, escapa a la problemática.
En el caso de México, y ubicado en todo el contexto anterior, son
muchas las cosas que se deben analizar, puntualizar y reflexionar.
Nuestro país presenta actualmente uno de los problemas de contaminación
más graves del mundo, no sólo por los niveles de devastación, desertificación,
niveles de ozono, ruido, deforestación, erosión y desechos nucleares,
sino por la débil legislación que se tiene al respecto, la poca cultura
y conciencia ecológica y la imperiosa necesidad de lograr altas tasas
de crecimiento que permitan un sostenido y real despegue económico.
A pesar de lo anterior, los planes y programas que se han gestado,
tanto a nivel público como a nivel privado, representan aproximaciones
y bases importantes en la búsqueda de soluciones y respuestas al grave
y creciente problema de la contaminación, además de representar los
cimientos de una cultura no sólo social, sino política en materia
de protección del medio ambiente.
Con el fin de tener una visión más global no sólo de la problemática,
sino de los avances, quehaceres e incluso perspectivas que en materia
ecológica se han venido dando en México, este apartado hace referencia
a cifras, montos y cálculos en los diferentes campos de la problemática.
No intenta simplemente plantear la problemática y los puntos negativos,
pues estos son bien conocidos, sino intenta resaltar algunas ideas
importantes, por ejemplo la posibilidad de altas ganancias basadas
en la protección ambiental, y dar algunas perspectivas y posibles
tendencias, sin intentar plantear soluciones únicas y excluyentes.
En México, los fenómenos de deterioro y detrimento ambiental
son realmente graves, y a últimas fechas han alcanzado niveles ya
dramáticos y preocupantes. La contaminación generada al interior de
nuestro país, la contaminación heredada de procesos de transacciones
internacionales y la débil, y en ocasiones inexistente, regulación
ambiental tanto de carácter interno como en un contexto internacional,
son tres aspectos, que desde el punto de vista de los costos ambientales,
deben ser estudiados, entendidos y atacados de una forma profesional
y profunda en el contexto de los costos ambientales.
El Informe de la Comisión Nacional de Ecología, publicado por
el diario La Jornada, plantea que en México se produjeron
en 1992 un total de 5 millones 292 mil toneladas de residuos peligrosos.
La mayor parte de éstos de origen industrial, principalmente química
básica y petroquímica. En este mismo contexto, en el informe número
797 del mes de Abril del 92, sobre la situación económica de México,
publicado por Banamex, se destaca que para ese mismo año, se produjeron
62,000 toneladas de basura diaria (22.5 millones anuales), y se estiman
100,000 para el año 2000.
Además de los grandes volúmenes de contaminación, los peligros
de accidentes y de desastres ambientales son también muy elevados.
En México, existían hasta el año del 92, un total de 243 plantas denominadas
como de Alto Riesgo. De ésas 243, 55 pertenecían a Pemex (22% del
total), 161 eran industrias privadas, 24 transnacionales, 2 a Fermex
y 1 a la CFE.
Tan sólo en el Valle de México, la mayoría de
las 30,000 industrias cuenta con tecnología caduca, contribuyendo
a la generación de los altos niveles de contaminación en la zona.
Como se puede apreciar en los datos del cuadro, las 4 principales
industrias contaminantes en México son: Celulosa y Papel, Cemento,
Textil y Química, afectando con ello elementos importantes del ambiente
como lo son bosques, aire y agua principalmente. El reciclaje y la
reutilización son dos aspectos centrales, que con técnicas adecuadas
ayudarían a disminuir fenómenos de contaminación y devastación tan
altos como los observados en el cuadro. Por otro lado, la concentración
de estas industrias, que se da predominantemente en las grandes ciudades
coadyuva a agravar los problemas de éstas (si sólo salieran del Valle
de México las industrias papeleras y cementeras se reducirían en casi
50% la contaminación industrial en el Valle de México). De tal forma
el reciclaje y la desconcentración, aunque altamente costosas, son
imperantes, además de benéficas en el mediano plazo debido a la reducción
de costos que esto implicaría.
En otro ámbito, en nuestro país, se pierden un millón de hectáreas
de bosques al año, y cerca del 97% de la superficie nacional presenta
ya ciertos grados de desertificación, lo que ha empezado a producir
bajas en los niveles de producción agrícola, así como el incremento
acelerado de la migración campesina. Se plantea que, de continuar
con los niveles de tala de bosques y selvas, así como de degradación
de los suelos, dentro de 30 años en México no existirán tierras aptas
para la producción agrícola.
No sólo la devastación de suelos, bosques y selvas, amenazan al agro
mexicano y son fuentes de contaminación, sino que también, el uso
intensificado de plaguicidas con altos contenidos tóxicos contribuyen
altamente a tal efecto. En México, incluso se utilizan 36 plaguicidas
que han sido prohibidos en otros países, tales como los llamados organoclorados,
que pueden persistir en el ambiente hasta decenas de años. Los trabajadores
agrícolas, son los principales receptores de los daños tóxicos que
ocasionan el uso de agroquímicos altamente venenosos, en este sentido,
el grupo ecologista Greenpeace señala que en 1988 estimaciones mundiales,
calcularon 13 mil intoxicaciones agudas y más de 700 muertes de jornaleros
que tuvieron contacto con esos plaguicidas.
Los grandes problemas de contaminación y deterioro, así como
los costos que éstos implican, no sólo son generados al interior del
país. Los diversos procesos internacionales de producción y globalización,
se traducen en una transferencia de contaminantes de los países desarrollados
hacia los países subdesarrollados (externalidades negativas). Los
países industrializados son los principales productores de muchas
sustancias y elementos negativos para el medio ambiente. Sin embargo,
estos productos no se realizan al interior de estos países, sino que
son producidos en transnacionales ubicadas principalmente en países
subdesarrollados. Es el caso de plaguicidas y fertilizantes, donde
las principales productoras son Estadounidenses, y sus plantas de
producción y formulación están diseminadas en varios países en vías
de desarrollo.
En nuestro país, los casos de la Industria Maquiladora y los desechos
Industriales "Basureros Nucleares y Radiactivos", son ejemplos
claros de estos procesos de transferencia de contaminantes, en donde
el ámbito de la legislación es fundamental.
En el caso de las Maquiladoras, hasta 1992 operaban en nuestra frontera
Norte un total de 1,499, de las cuales 923 provocan descargas de aguas
reciclables, 54 son emisoras de contaminantes a la atmósfera y 821
generan residuos peligrosos. Por otro lado, la industria maquiladora
produce alrededor de 100 millones de toneladas anuales de residuos
tóxicos, materiales radiactivos y solventes, afectando directamente
los ríos, aguas subterráneas y a la salud de los propios trabajadores
y comunidades de los alrededores; provocando en los últimos 3 años,
81 casos de anacefalia y espina dorsal bípeda, además de otros problemas
tales como: mutaciones genéticas, cáncer, bronquitis, dermatitis y
conjuntivitis.
En el caso de los Desechos Industriales "Basureros Nucleares y
Radiactivos", en un boletín publicado por el Grupo Internacional
Luz Verde, se dice que México se encuentra en un gran riesgo de convertirse
en un basurero de Estados Unidos. Se menciona que en 1989 Estados
Unidos tenía ya 6 plantas nucleares en zonas fronterizas con México,
y que para el año del 92 violó el acuerdo llamado "de la Paz",
al instalar basureros tóxicos a menos de 30 kilómetros de la ciudad
de Acuña, Coahuila, a 100 kms. de Nuevo León y a 30 kms. del
Río Bravo. Con esto se han puesto en peligro la salud y la vida de
miles de personas que habitan la franja fronteriza, además de los
efectos postreros sobre las futuras generaciones, sin que las leyes
ni autoridades ejerzan alguna acción sobre el asunto.
En este mismo contexto, el TLC, es un elemento más de importancia
en el análisis, pues como lo dijo Alfonso Ciprés Villarreal (dirigente
del Movimiento Ecologista Mexicano), "si México no nace a la jurisprudencia
ecológica, corre el riesgo de convertirse en un basurero de los Estados
Unidos, no sólo físico sino también humano". Esto se debe que
a raíz de la firma del TLC han comenzado a arribar a la frontera norte
del país empresas estadounidenses, que manejan sustancias y materiales
altamente tóxicos y peligrosos. México sólo cuenta con 60 reglamentos
y 60 normas ecológicas, contra 180 mil de los Estados Unidos.
Sin embargo, no sólo las ciudades fronterizas enfrentan graves
problemas de polución, sino que también, las grandes ciudades de nuestro
país y sus pobladores son invadidos por este mal. El 20 de Abril del
92, el diario El Financiero publicó una nota en la cual revela
que el problema de contaminación en las grandes ciudades de nuestro
país se ha convertido en un problema de salud pública, y que en el
año de 1991 se presentaron un millón de casos de enfermedades respiratorias
agudas, que repercutieron gravemente en los niveles de asistencia
escolar, y que se adjudicaron principalmente a los altos índices Imecas
(índice de medición de contaminación atmosférica), que en varios meses
inclusive fueron superiores a los 200 puntos.
Las distintas acciones en cuestión de protección ambiental,
no sólo permiten coadyuvar a mantener un medio ambiente sano y equilibrado,
sino que en muchos de los casos, son propicias para la obtención de
altas ganancias. Tal es el caso de el reciclaje industrial y el tratamiento
de desechos industriales; en este sentido, los países industrializados
son los que históricamente han generado un mayor volumen de desechos
industriales, pero, igualmente, éstos son los que han priorizado mayormente
el reciclaje y la reutilización.
En el caso de nuestro país, según acotaciones del presidente del Movimiento
Ecologista Mexicano (MEM), toda inversión realizada en el rubro de
tratamiento de desechos industriales se recupera en aproximadamente
1 año, e incluso el propio MEM tiene proyectado entrar al negocio
con el nombre de Fuji-MEM, para lo cual ha sostenido pláticas con
los representantes de McDonalds y Burger King. En este mismo sentido,
un estudio realizado por una consultoría estadounidense revela que
por cada dólar invertido por la iniciativa privada tanto nacional
como extranjera en la industria medio ambiental, ya sea en la producción
directa de maquinaria y equipo, o en el ámbito de los servicios, se
recuperarán alrededor de 50 centavos de dólar en un periodo no mayor
a 5 años.
El mercado mexicano del medio ambiente se ha dividido principalmente
en tres categorías: las empresas productoras del equipo anticontaminante,
las compañías operadoras del equipo y aquéllas dedicadas al monitoreo:
En la primera categoría, las compañías mexicanas se encuentran al
margen, pues no se cuenta ni con los avances, ni con la tecnología
requerida para la producción y desarrollo de este tipo de equipos.
En la segunda categoría, las compañías nacionales tienen un grado
importante de participación, sin embargo, este grado depende a su
vez de la capacitación impartida por las empresas transnacionales.
Finalmente, dentro de la tercera categoría, las compañías nacionales
han abarcado un alto porcentaje, siendo el rubro en donde, en la actualidad
mayormente se participa.
A últimas fechas, el desarrollo de la Industria Ecológica ha empezado
a cobrar fuerza, esto porque, a pesar de que existen muchos materiales
que no pueden ser reciclados en los procesos productivos, una mayor
cantidad de éstos si pueden serlo. En México, las principales empresas
que han abordado este sector, corresponden a transnacionales, entre
las cuales encontramos: Chemical, Waste Mangment, Degussa, Ecotec,
BOC Enviromental y Tecsa.
México presenta una amplia y diversificada gama de oportunidades para
el sector privado en la industria ambientalista, además de contar
con un amplio marco de compradores potenciales que van desde las propias
autoridades locales, los gobiernos estatales y el Departamento del
Distrito Federal, hasta las pequeñas empresas manufactureras y los
consumidores privados. Según el estudio de la Corporación Financiera
Internacional sobre inversiones en el medio ambiente, la iniciativa
privada ya sea nacional o extranjera, cuenta con varias opciones para
invertir en los distintos tipos de contaminación, siendo los principales:
el aire, el agua y los desechos sólidos. Dentro del primer rubro,
las principales zonas que deben ser atendidas, se ubican en las ciudades
de México, Guadalajara y Monterrey, así como la zona fronteriza con
Estados Unidos, donde se requiere equipo de control anticontaminante;
en este punto, se estima que las tres principales ciudades del país
acumulan 40% de las emisiones atmosféricas. Por lo que respecta al
agua y a su tratamiento, éste es uno de los sectores más grandes,
aunque no se conoce a ciencia cierta que tan rentable podría ser;
en nuestro país, tan sólo se cuenta con 16% de la capacidad requerida
para el tratamiento de aguas, lo que refleja la existencia de un amplio
mercado en este sector. Finalmente, en cuanto a los desechos sólidos
y peligrosos, la concentración industrial, la falta de liquidez municipal,
el desarrollo turístico, el de la maquiladora, así como el rápido
crecimiento e incremento de los desechos industriales, hacen necesario
los depósitos para basura, servicios de consultoría y planeación,
esquemas de administración de desechos industriales, plantas de reciclado,
análisis, equipos y servicios técnicos en el rubro. Cabe señalar que
en nuestro país sólo 75% de los desechos urbanos son recolectados
y que sólo el 30% de los desechos tóxicos son eficientemente manejados.
Como casos concretos de los beneficios tanto ecológicos como económicos
de la industria ambiental en nuestro país, encontramos el caso de
Baxter y las Plantas de Tratamiento de Aguas.
Es, por lo anterior, que a pesar de la promoción y exhortación del
gobierno mexicano hacia la Iniciativa Privada Nacional para la inversión
en materia ecológica, ésta no ha dado los resultados esperados, y
la lucha por el control de la producción de Anticontaminantes se centra
en organizaciones tales como el Instituto Francés del Petróleo (IFP),
Ente Nazionale Idrocarburi (ENI), Valero Energy Corporation (VEC),
Dragados y Constructores (Draco) y Banamex (única empresa nacional).
Aunque en nuestro país los procesos de inversión, investigación,
capacitación y desarrollo en materia ambiental no se han dado en forma
cuantiosa, a últimas fechas tales procesos se han incrementado, esto
en parte a la conciencia cívica y empresarial que se ha desarrollado,
así como por la creciente regulación y exhortación por parte de los
gobiernos, no sólo locales sino extranjeros, envueltos en los procesos
de globalización e internacionalización. Es así como, en México, en
los últimos años, se han presentado casos y situaciones interesantes
en materia de cuidado y protección ambiental.
En 1992, se creó el Instituto Nacional de Ecología y la Procuraduría
Federal de Protección al Ambiente. La primera de ellas se encarga
de formular y actualizar la normatividad ecológica, mientras que la
segunda, vigila su cabal aplicación.
Como parte de las actividades de saneamiento ambiental en ciudades
de la frontera norte del país, se realizaron diversas campañas de
inspección, a fin de verificar el cumplimiento de las obligaciones
ambientales en 1,500 maquiladoras, además de que se dieron importantes
avances en los aspectos técnico y legal para que toda industria instalada
en nuestro país se apegue estrictamente al marco normativo, tratando
de evitar que nuestro país se convierta en un receptor de industrias
contaminantes.
Para 1992, se puso en marcha la primera etapa del Programa General
de Ordenamiento Ecológico del Territorio Nacional, que consistió en
el diagnóstico ambiental y el establecimiento y definición de políticas
regionales y criterios normativos para las actividades productivas.
En este sentido, se expidieron 20 nuevas normas técnicas, 11 para
la prevención y control de la contaminación atmosférica, 8 para agua
y 1 para recursos naturales (incrementándose hasta 70 las normas técnicas
ecológicas vigentes), así como la suscripción de 1,323 convenios con
empresas como resultado de visitas y sanciones.
Para finales de 1992 y principios de 1993, se puso en marcha el "Programa
de Incorporación de la Dimensión Ambiental" y el "Programa
Nacional de Educación Ambiental"; asimismo, para fortalecer
la conciencia cívico-ecológica se continuaron e implementaron
campañas de difusión de mensajes a través de los medios de comunicación,
esto principalmente en las delegaciones políticas del D.F., y en las
zonas turísticas más relevantes e importantes del país.
Con la aplicación de la estrategia territorial para la protección
y uso racional del medio ambiente, se amplió la preservación a la
biodiversidad y las reservas naturales estratégicas. El Sistema Nacional
de áreas Naturales Protegidas (SINAP) cubrió en el año de 1993 el
3.2% de la superficie nacional, al pasar de 5.7 a 6.2 millones de
hectáreas resguardadas, 8.8% más que en 1992. Para mejorar el conocimiento,
aprovechamiento y difusión de los recursos naturales en las áreas
protegidas, se expidieron 79 permisos para investigación, educación
ambiental y visitas turísticas. Con los Programas de mejoramiento
de ecosistemas en 8 estados se recuperaron, a fines de 1993, 1530
hectáreas deterioradas y se reforestaron 500 hectáreas más.
Otro accionar de suma importancia que se ha llevado a cabo desde inicios
de la década es la reubicación de empresas altamente contaminantes,
la limitación a la mancha urbana sobre los bosques y el sembrado de
19 millones de árboles, además de los bastamente conocidos programas
"Hoy no circula" y "Verificación Vehícular Obligatoria".
En cuanto a los nuevos impulsos y apoyos que se pretender en materia
ecológico-ambiental, el gobierno Mexicano ha empezado a apoyar a las
empresas que buscan corregir sus emisiones contaminantes, esto mediante
un crédito de 200 millones de dólares que el Eximbank de Japón otorgó
a México en 1994. El préstamo otorgado a Nacional Financiera será
canalizado a las empresas, bajo la supervisión y el aval del Instituto
Nacional de Ecología, el cual pretende asegurar la correcta utilización
de tales recursos. Actualmente, el mercado mexicano en equipos y servicios
para el control de la contaminación se calcula en 80 millones de dólares,
además de que presentará un crecimiento anual de 15% en los próximos
años; segmentado el mercado en un 60% de las compras realizadas por
el gobierno y el otro 40% correspondiente a las compañías privadas.
En el ámbito del TLC y las negociaciones internacionales, la creación
de la Comisión de Cooperación Fronteriza para el Medio Ambiente (BECC
por sus siglas en inglés), creada a raíz del acuerdo comercial "TLC",
es una forma importante de impulso a obras de infraestructura Ecológica
Binacional. Por otra parte, los Programas Binacionales de Protección
Ambiental que desde 1993 se han implementado, están permitiendo eliminar
paulatinamente los residuos peligrosos que cruzan la frontera entre
México y Estados Unidos, intercambiar tecnología anticontaminante
y capacitar personal de ambos países en la lucha contra la contaminación.
Asimismo, se ha trabajado en el desarrollo e implementación de sistemas
computarizados de rastreo que permitirán detectar los desechos que
no cumplan con los requerimientos establecidos para el transporte
transfronterizo de los residuos.
Finalmente, las principales acciones contra el deterioro ambiental
por parte de la iniciativa privada se centran básicamente en los grandes
grupos y consorcios, tal es el caso de CEMEX que para el año de 1992
invirtió un total de 100 mdp en equipo y procesos de equilibrio ecológico,
aunado a los 40 mdd anuales que tiene contemplado invertir en pro
de la ecología, principalmente tratando de reducir los niveles de
contaminación en las 18 plantas que tiene instaladas en el país. Otro
caso representativo lo ubicamos en Cydsa, que de 1990 a 1993 destinó
30 millones de dólares en materia ambiental y que pronostica que para
1995 invertirá en este mismo rubro más de 20 millones de dólares (incremento
de 20% respecto a las inversiones realizadas en 94). En el caso de
las empresas ubicadas en el corredor industrial y fabril de El Salto,
para 1992 invirtieron más de 50 mil millones de pesos para la construcción
de plantas de tratamiento de aguas residuales, con lo que para finales
de ese mismo año el 85% de éstas ya contaban con sistemas de tratamiento
de agua. En términos generales, el sector empresarial del país, según
lo informó Guillermo Barroso miembro del comité de ecología norteamericano-mexicano
para negocios sobre el medio ambiente, para 1992 canalizó recursos
por 4 billones de pesos con el objeto de mejorar sus procesos productivos
y abatir los niveles de contaminación que se registran en el país.
Se establece que dicha cifra representa un incremento de 100% respecto
a los recursos canalizados de 1989 a 1991.
En este cuadro se muestran algunas de las principales empresas contaminantes
y cuales son los equipos anticontaminantes con los que cuentan, constituyéndose
así, como parte importante de la lucha y las acciones contra el deterioro
ambiental.
En México, al igual que en cualquier nación interesada por
el continuo crecimiento económico, sin dejar de lado la protección
y conservación ambiental, las perspectivas y lineamientos a seguir
son muy claros y están perfectamente delimitados. Dichas perspectivas
se circunscriben en el contexto de los procesos de transformación
productiva con equidad, formulados por la CEPAL
, y que están
denominadas como áreas de política ambiental.
Los principales lineamientos de política ambiental abarcan 3 áreas
primordiales:
Elevar los niveles de conciencia cívica de la población, es
una condición necesaria para el éxito de cualquier gestión de desarrollo.
Si no existe suficiente comprensión acerca del papel que desempeña
la naturaleza en el bienestar de los individuos y la comunidad, cualquier
acción que se emprenda tenderá al fracaso. En cuanto a la educación
ambiental, ésta debe tener como base los niveles de enseñanza básica,
pues es a través de ésta que se lograrían sentar los valores y la
nueva conducta de la sociedad respecto a los recursos naturales y
el entorno ambiental.
Es sin duda papel fundamental del Estado la promoción de la
inversión, tanto pública como privada (y en ocasiones incluso extranjera).
Sin embargo, en el nuevo contexto de desarrollo sustentable, es imprescindible
reconocer los límites, esencias y características de los recursos
naturales y ambientales, así como del uso y explotación que se ejercen
sobre éstos. La única manera de incorporar tales cuestiones a los
fenómenos de inversión, es a través de los programas nacionales de
inversión y gasto público, cuya formulación y revisión representa
la única posibilidad de evaluar, si realmente, se da un verdadero
equilibrio entre los planes y programas de inversión y el medio ambiente;
las políticas y los programas de inversión deberán evaluarse conforme
a su aporte a la sustentabilidad del desarrollo económico.
La incorporación y difusión tanto de la técnica, como de la
tecnología, deben de contribuir a compatibilizar <%-2>los objetivos
de crecimiento económico con los de sus-<%0> tentabilidad del desarrollo,
es decir, se debe acceder a una nueva concepción económica, en
donde se integren progreso técnico, recursos naturales y medio
ambiente.
En nuestro país, y según lo indica un estudio realizado por el Consejo
Nacional de Industriales Ecologistas (Conieco), se requiere que para
el próximo sexenio sean destinados por lo menos 3 mil millones de
dólares anuales en proyectos de conservación ambiental. Igualmente,
dicho Informe plantea que los principales retos en materia ambiental
para los siguientes años se engloban en 4 puntos: 1) Contar con una
planta refinadora de gasolina, 2) Mejorar la calidad de los combustibles,
3) Promocionar un transporte colectivo eficiente y anticontaminante,
y 4) Diseñar una infraestructura adecuada para todo el manejo de residuos
sólidos y peligrosos.
El cuadro anterior nos muestra la evolución y la fuerza que ha venido
cobrando el gasto en protección ambiental a lo largo del tiempo, así
como los montos estimados de gastos necesarios en los próximos años.
Sin lugar a dudas, una de las mayores perspectivas que se pueden tener
en materia ecológica, son las referidas al apoyo que se debe brindar
al sector industrial, para el uso de anticontaminantes. Financiamientos
oportunos, costos accesibles y tasas preferenciales, son esenciales
para que la industria pueda hacer uso de equipo y tecnología anticontaminantes.
Por su parte Pemex, a partir de 1992, comenzó a operar bajo criterios
ecológicos. Mediante el programa llamado "franquicia PEMEX"
se pretende modernizar las estaciones de servicios, así como mejorar
la seguridad en los medios de conducción y almacenaje. Con lo anterior,
el gobierno Mexicano está reconociendo la necesidad de integrar los
costos ambientales en los procesos productivos, así como incluir el
factor ambiental en la formulación de las políticas económicas, tanto
en los procesos de toma de decisiones, como en la formulación de leyes
con la finalidad de promover el desarrollo sostenido.
El sector privado constituye un importante elemento para la solución
de los problemas ambientales y de desarrollo, puesto que es precisamente
aquí donde se centra el potencial económico, de acceso a tecnologías
de punta y el conocimiento administrativo necesario y suficiente para
la implementación de programas de tal envergadura. Sin lugar a dudas,
para lograr controlar el problema ambiental en México, se requiere
de la participación del sector privado.
En términos generales, las perspectivas y requerimientos que en materia
ecológica se requieren para dar una real solución al problema ambiental
en México, ya han sido planteados y puntualizados en forma conveniente.
Sin embargo, es necesario no dejar de lado dos cuestiones básicas
y esenciales. Por un lado, los montos de inversión requeridos son
de gran magnitud, y el sector privado en la mayoría de los casos no
está dispuesto a invertir en cuestiones ambientales (a pesar de que
como se señaló, dichas inversiones podrían catalogarse como rentables),
y el gobierno por su parte, tiene que distribuir su gasto en muchos
ámbitos, minimizando en la mayoría de los casos la inversión en este
rubro. En segundo lugar, y ligado a este primer punto, la tecnología
necesaria para la correcta y eficiente solución del problema, no existe
en nuestro país (o es muy pobre), necesitando recurrir a las importaciones,
no sólo de maquinaria y equipo, sino incluso de mano de obra apta
y capacitada.
Por todo lo anterior, y aunado a nuestra nula conciencia cívica y
ecológica, la solución al problema y la implementación de planes y
programas adecuados, no es nada fácil e implica muchos esfuerzos,
inversión y conciencia ecológica.
Conclusiones
Los procesos de deterioro, detrimento y devastación de la tierra,
tienen su origen en las nuevas formas de concepción de los procesos
productivos que se establecieron a partir de la Revolución Industrial,
con lo que los procesos contaminantes se desarrollaron y multiplicaron
a la par de los procesos de crecimiento.
El interés por la protección y cuidado ambiental fue relegada durante
más de 150 años, siendo hasta 1970 cuando fuertes cuestionamientos
sobre devastación ambiental empiezan a surgir, dando origen a programas
y planes de gran envergadura, que ocupan importantes niveles en conferencias
internacionales y al interior de organismos mundiales, como es el
caso de la CEPAL y la ONU.
Es la década de los ochentas la que marca el reinicio y la revitalización
de la lucha regional e internacional contra la contaminación, siendo
el año de 1987 de vital importancia en tal proceso, marcándose en
esta fecha la publicación del informe más trascendental de la Comisión
Mundial sobre el Medio Ambiente y el Desarrollo, intitulado informe
Brudtland. Este informe tiene en el planteamiento del Desarrollo Sustentable
su base principal y su esencia.
Tanto la década de los 70's y 80's son importantes para el inicio
de la lucha contra la contaminación y la devastación de la tierra,
sin embargo, en este par de décadas, acontecimientos mundiales de
gran envergadura, como lo fueron la crisis mundial, el choque petrolero
y los conflictos Este-Oeste, evitaron una real consolidación de los
planteamientos, teorías y enfoques ecológicos, siendo hasta la década
de los 90's cuando se da dicha consolidación.
La década de los 90's, marca el arribo definitivo de las vertientes
proteccionistas no sólo a nivel de foros internacionales, sino a niveles
de gobierno y como elemento fundamental en la planeación del desarrollo.
Se plantea la lucha nacional, regional e internacional, dándose matices
ecológicos a los acuerdos comerciales y a las rondas internacionales
de comercio.
Con la consolidación definitiva del proteccionismo ambiental, los
enfoques ecológicos de conciliación entre desarrollo económico y medio
ambiente, como son el caso del enfoque Neoliberal, Neokeynesiano,
Radical y Estructuralista, empiezan a ocupar lugares privilegiados
en las escuelas de pensamiento económico y se van incorporando poco
a poco en la formación y consolidación de los procesos de toma de
decisión a nivel de la política económica.
Para el caso de México, los planteamientos y cuestinamientos no son
diferentes y la problemática mundial es compartida, siendo incrementada
además, por fenómenos propios, tales como la desertificación, niveles
de ozono, concentración poblacional, ruido, erosión, contaminación
y envenenamiento de aguas, basureros nucleares, débil legislación
ecológica, falta de conciencia cívica y urbana, entre otras. La
basura, los residuos tóxicos, la industria y la maquila, la deforestación,
la devastación de suelos, la jurisprudencia ecológica y el TLC,
la gran concentración, la devastación y los procesos internacionales
de contaminación, son algunos de los problemas más graves y dañinos
que están aquejando a México, y que deben ser solucionados o por lo
menos menguados a la brevedad posible.
Las altas ganancias que ofrece la inversión en protección ambiental,
es un campo muy apto para la inversión y un mecanismo muy interesante
para coadyuvar a la solución del grave problema. Sin embargo, en México,
a pesar de los estudios que han afirmado la rentabilidad en este tipo
de inversiones, poco se ha hecho y el sector privado poco a incursionado
en esta materia, recayendo el mayor peso y responsabilidad del saneamiento
ambiental en el sector público.
Dos son los ámbitos primordiales en que la lucha contra el deterioro
ambiental se ha dado. Por un lado, el gobierno mexicano, que con la
implementación de algunas campañas y de planes y programas a nivel
regional y nacional, ha marcado la pauta y el inicio de solución al
problema; la creación del instituto Nacional de Ecología, de la Procuraduría
Federal de Protección al Ambiente, la expedición de 20 nuevas normas
técnicas, el incremento de las hectáreas resguardadas y los programas
como el "Hoy no Circula" y "Verificación Vehícular y Empresarial",
son muestras de ello. Y por el otro lado, el sector privado, que caracterizado
principalmente por las medianas y grandes empresas, pues las micro
y pequeñas carecen de recursos, han iniciado algunas acciones en favor
del cuidado ambiental, con la incorporación de equipos anticontaminantes
y las cuantiosas inversiones en nuevas técnicas y procesos que disminuyan
las emisiones contaminantes.
Para nuestra realidad, son 3 las principales perspectivas que tenemos.
Es necesario desarrollar una conciencia cívica y una educación ambiental,
fomentar la inversión en cuestiones ambientales y renovar y reorientar
nuestra técnica y nuestra tecnología. Dados estos lineamientos y con
la participación activa y constante tanto del sector público como
del sector privado, el rumbo podría cambiarse y dar paso a una contratendencia
que nos ponga en el camino de un desarrollo sustentable y de un crecimiento
sostenido.
Finalmente, es a todas luces claro, que los problemas mundiales de
contaminación y devastación de la tierra son muy graves y están creciendo
de manera exponencial: México no sólo vive éste contexto mundial,
sino que aún sus problemas se acrecentan por las condiciones internas
imperantes. La solución al problema no es fácil, y el aporte de todos
es vital en el proceso de salvar al mundo, a nuestro país y a nosotros
mismos, en una carrera que hemos iniciado contra el tiempo y contra
nosotros mismos.
"Violencia Ecológica": Es el término que Miriam
Alfie utiliza en su artículo Violencia Ecológica vs. Desarrollo
Sustentable, para denominar la devastación que el hombre ejerce
sobre los recursos renovables, no renovables, sobre las especies animales
y vegetales, así como sobre suelo, subsuelo, aire y cuerpos de agua.
Entre las más representativas de la época se encuentran,
la Fundación Bariloche en Argentina y el grupo de los Globalistas
en Estados Unidos.
La CMMAD estaba formada por integrantes del Norte,
del Sur, del Este y del Oeste.
Comercio Exterior, vol. 42, núm 3. México,
marzo de 1992, p. 207.
El programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo,
fue formu- lado a principios de la década de los 90's con el apoyo
de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Comisión que emitió un Informe bajo el título Nuestra propia
Agenda, que entre otras cosas, plantea como punto fundamental,
las bases para la consolidación de una estrategia de desarrollo sustentable.
"Industria Ambientalista", en esta concepción
se inspiran algunas nuevas concepciones de Ecología-Economía, como
es el caso de Ecoplan o El programa especial de Trabajo
y medio Ambiente, ambos surgidos en Alemania.
Comercio Exterior, vol. 42, núm. 3, México,
marzo de 1992, p. 216.
La Jornada, 21 de Agosto, 1992.
Los organoclorados son un tipo especial de plaguicida
que se usa principalmente para el combate de plagas en los cultivos
de soya, hortalizas, algodón y en pastizales. Entre los principales
organoclorados se encuentran el DDT, BHC, Heptacloro, Clordano, Pentaclorofenol,
Lindano y Metoxicloro. Algunos estudios establecen, que el uso intensificado
de este tipo de plaguicidas contribuye con más del 10% de la destrucción
de la capa de ozono, debido a su efecto 30 veces mayor al de los clorofluorocarbonos
(plaguicidas altamente usados por los países desarrollados).
El Financiero, 28 de Septiembre, 1994.
El Financiero, 26 de Mayo, 1992.
El Financiero, 13 de Septiembre, 1994.
Anexo al 4to Informe de Gobierno. Carlos Salinas
de Gortari. 1992.
El Financiero, 14 de Abril, 1994.
El Financiero, 27 de Mayo, 1992.
El Desarrollo Sustentable: Transformación Productiva,
Equidad y Medio Ambiente. CEPAL, p. 28-40.
Las lecciones obtenidas de muchos proyectos terminados
y llevados a la práctica, es que se podrían haber evitado efectos
externos negativos si, además de la evaluación económica tradicional,
se hubiesen hecho evaluaciones institucionales y de impacto ambiental
más rigurosas.
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
El Desarrollo Sustentable: Transformación Productiva, Equidad
y Medio Ambiente. Naciones Unidas, Santiago de Chile, 1991.
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Evaluación del Impacto Ambiental en América Latina y el Caribe.
Naciones Unidas, Santiago de Chile, 1991.
Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL).
Transformación Productiva con Equidad. Naciones Unidas, Santiago
de Chile, 1990.
Estudios e Informes de la CEPAL. El Medio Ambiente como
Factor de Desarrollo. Naciones Unidas, Santiago de Chile, 1989.
Banco Nacional de México. Examen de la situación económica
en México. Volumen LXVIII, número 797. Abril, 1992.
Comercio Exterior. "Cultura, desarrollo y ecología".
Banco Nacional de Comercio Exterior, S.N.C, México. Varios años.
El Cotidiano. "Violencia y derechos humanos".
Universidad Autónoma Metropolitana. Julio-Agosto, núm. 63, 1994.
Expansión. "¡Prohibido Contaminar!". Año
XXIV, Vol. XXIV. No. 585.
Finanzas y Desarrollo. Publicación trimestral del
Fondo Monetario Internacional y del Banco Mundial. Junio de 1992,
volumen 29, núm. 2.
Periódico El Financiero. México, D.F. Varios
números. Varios años.
Revista mexicana de comercio internacional. "Estrategia
Industrial". Marzo 1993, Año X.
1.2 La década de los 70's
a) Que a pesar de los procesos tecnificados de producción y de las
profundas transformaciones de los sistemas económicos, los niveles
de subdesarrollo y pobreza eran cada vez mayores, y las diferencias
entre países ricos (capitalistas) y países pobres (subdesarrollados),
se agrandaba día con día.
Así, la CEPAL organizó en 1971 un encuentro que formó parte de la
Conferencia Mundial de 1972, en donde destacaron dos puntos:
a) Que el bajo nivel de desarrollo de las naciones es un
factor predominante para el deterioro ambiental, pues éstas buscarán
subsanar sus niveles de pobreza vía explotación intensiva y extensiva
de los recursos naturales.
1.3 La década de los 80's
a) Que la ecología dejó de ser una tarea nacional o regional,
para convertirse en un problema global.
Uno de los argumentos centrales del Informe Brudtland (como fue conocido
posteriormente), es la demanda de un nuevo estilo de desarrollo (desarrollo
sostenido) que incluya una reorientación en las naciones industrializadas
y el reordenamiento de las relaciones Norte-Sur en su conjunto. En
oposición a la política ecológica tradicional, este informe hace un
impresionante diagnóstico del estado del planeta y destaca la necesidad
de actuar en escala global. Finalmente, este informe incita
a cesar con desarrollos y procesos técnicos y económicos que repercuten
en generaciones futuras y en los países más pobres, haciéndose evidentes
los costos ecológicos.
De esta manera los procesos de cuidado ambiental nuevamente fueron
dejados de lado, sin embargo, la fuerza de éstos era ya mucho mayor
y su interés empezaba a generalizarse de cara al final del milenio. 1.4 La década de los 90's.
Económico y Medio Ambiente)
2.1 Enfoque Neoliberal
El Enfoque Neoliberal, en cuya cabeza se encuentra Denis Lepeg,
propone privatizar los bienes ecológicos o vender los derechos de
contaminación, es decir, este enfoque propone internalizar los costos
ecológicos derivados de la producción.
a) La existencia de ecosistemas globales como la atmósfera y los océanos,
dificultan la identificación de las causas y los causantes, así como
la posible imposición ecológica que se debiera aplicar.
2.2 Enfoque Neokeynesiano.
2.3 Enfoque Radical
2.4 Enfoque Estructural
3.1 Costos Ambientales
Basura y Residuos Tóxicos
Industria
Principales Industrias Contaminantes en México
Industria UTE ( Unidad
de Toxicidad)% sobre el total
Celulosa y papel 79,900 32.4%
Cementos 37,500 15.2%
Textil 26,700 10.8%
Química 24,500 9.9%
Vidrio 23,900 9.7%
Alimentos y bebidas 16,400 6.6%
Cerámica 13.300 5.4%
Otras industrias 9,400 3.8%
Metálica ferrosa 7,600 3.0%
Maquinaria y equipo 3,100 1.2%
Hule 2,400 0.95 Metalica no ferrosa 1,800 0.7%
Fuente:Expansión. Marzo 4, 1992, Vol.XXIV.No.585.
De lo anterior, se deduce que el principal responsable del control
y supervisión de procesos de deterioro ambiental es el propio Gobierno
Federal, no sólo por ser uno de los principales agentes poseedores
de industrias de alto riesgo, sino por ser el único agente capaz de
internalizar los costos de las empresas e industrias, además de ser
el único con el poder necesario para promulgar y hacer cumplir las
normas, leyes y decretos ambientales. Deforestación y Devastación de suelos
Los Procesos Internacionales y las Maquiladoras
TLC y Jurisprudencia ecológica
Ciudades
3.2 Protección Ambiental y Altas Ganancias
Principales países recicladores de deshechos y basura a
nivel mundial
Producción de
basuraReciclado de
carbónReciclado de
vidrio
Unión Económica Europea (12 países) 350 Kgrms anuales / habitante El 40% del total El 40% del total
Estados Unidos 720 Kgrms anuales / habitante El 30% del total El 20% del total
Holanda 500 Kgrms anuales / habitante El 50% del total El 50% del total
Dinamarca 480 Kgrms anuales / habitante -------- El 50% del total
Luxemburgo 350 Kgrms anuales / habitante ------- -------
España 320 Kgrms anuales / habitante El 50% del total El 50% del total
Grecia 300 Kgrms anuales / habitante ------- ------
Portugal 260 Kgrms anuales / habitante ------- -------
Fuente: El Financiero, 8 de Marzo de 1994.
La observación detallada del cuadro anterior, proporciona elementos
importantes de análisis y de reflexión. Es interesante ver que
son los países europeos los que mayormente reciclan sus desechos industriales
(en este caso cartón y vidrio) y que sólo los Estados Unidos, como
país no europeo, mantiene un nivel importante de reciclaje. Los países
con más altos niveles de reciclaje de desechos y basura, son países
capitalistas, lo que es reflejo de los altos grados de desarrollo
tecnológico y los altos montos de inversión requeridos para desarrollar
la cultura del rehuso.
Número de especialistas en materia ecológica por cada
mil habitantes (1992)
México 29
Noruega 231
Estados Unidos 55
Canadá 177
Fuente: El Financiero, 19 de Octubre 94.
En este cuadro, resulta asombroso ver como a pesar de que la diferencia
de proporciones entre Estados Unidos y México, no es demasiado elevada,
la diferencia en efectividad y eficiencia de los procesos de cuidado
ambiental si lo es. Es claro, que la capacidad y tecnificación de
los procesos resulta mucho más elevada en estos países, reafirmándose
con esto el comentario al cuadro anterior.
A pesar de las grandes ventajas de la industria ecológica, en nuestro
país, el desinterés de las empresas mexicanas en el rubro es patente;
y aunque existen muchos proyectos en la nueva industria, pocos han
sido concretados, siendo el motivo principal la difícil adaptación
y la falta de capacitación, además de la difícil situación por la
que pasan muchas empresas. 3.3 Acciones contra el Deterioro Ambiental
Empresas que cuentan con equipos anticontaminantes
Empresa Equipo contaminante del
que dispone
Cementos Anahuac No especificado
Fábrica de papel San Rafael Precipitadores Eléctricos y Filtros
Colgate Palmolive Precipitadores Eléctricos y Filtros
3M de México Filtros de bolsa, precipitador y ciclones
Levadura Azteca Conversión de solventes orgánicos
Harinas y Grasas Xalostoc Colectro de polvo
Sosa Texcoco Scruber-Ciclón
Aceros Corsa Filtro de Bolsa
Aceros Tepeyac Filtro de Bolsa
Fundidora de hierro y acero Filtro de Bolsa
Vidriera de México olectro de polvo
Fuente:D.D.F.
3.4 Perspectivas
a) Conciencia cívica y Educación ambiental
b) Inversión
c) Tecnología
Gasto ejercido en Protección Ambiemtal en México
Año Monto
1988 95 millones de dólares
1994 2,500 millones de dólares
Requerimiento mínimo por año
en los próximos años3,000 millones de dólares
Notas
Bibliografía
Hemerografía
Juan Andrés Godinez Enciso
Profesor del Departamento de Economía de la UAM-A.
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