El sector de los servicios en el sexenio salinista

Fabiola Vidrio Rodríguez

Profesora del Departamento de Administración de la UAM-A


El presente artículo tiene como objeto mostrar cómo a través del sexenio del presidente Salinas, el sector de los servicios no ha tenido los resultados propuestos en las líneas de la política económica. A pesar de existir el reconocimiento formal de la vinculación de este sector con la industria, particularmente con las manufacturas, los estímulos a la producción no fueron suficientes para lograr un crecimiento importante y con ello también los servicios fueron afectados de tal suerte que el grueso de la economía se encuentra en un proceso de estancamiento.

Se propone el aprovechamiento de ventajas competitivas para el sector en la medida que en la siguiente gestión gubernamental se logre reactivar el mercado interno y con ello la industria.

Importancia de los servicios en el desarrollo

Existe desde los años treinta la tesis del desarrollo en tres etapas que señala la secuencia lineal de los sectores primario, industrial y de servicios como motores del desarrollo. Es decir que para acceder a niveles de crecimiento significativo, los países tendrán que abandonar paulatinamente los modelos basados enla industria para estimular las actividades de servicios y con ello generar una mayor participación de este sector en el producto interno bruto.

Sin embargo, esta idea por demás generalizada tiene una correspondencia con la realidad, estudios recientes muestran que el crecimiento cuantitativo que ha mostrado dicho sector en países desarrollados y subdesarrollados responde a la vinculación de éste con los procesos productivos; es decir, al carácter estratégico de los servicios como apoyo indispensable par a el crecimiento industrial. 1

El acelerado avance científico y tecnológico ha posibilitado un cambio cualitativo importante en la generación de servicios, cambio que se caracteriza por los siguientes aspectos:

1) Desarrollo de tecnologías intensivas en informática, conocimiento y organización.

2) Creación de nuevos servicios en infraestructura, proporcionados por las telecomunicaciones y la informática.

3) Reducción continua de los gastos laborales derivados de la aplicación tecnológica.

4) Surgimiento de empresas especializadas que generan reducción de costos operativos y administrativos, economías de escala y amplitud de cobertura a las empresas productoras de bienes.

5) Encadenamiento de los servicios a los procesos productivos. 2

Esta "revolución", ha sido acelerada enlos países desarrollados debido básicamente a la diversificación de las empresas industriales hacia el sector de servicios ante la necesidad de abatir costos mediante la integración vertical.

"Para los Estados Unidos, la mitad de todas las filiales que actuaban en 1982 en el área de servicios pertenecían a compañías industriales." 3

Este fenómeno de externalización de servicios también se manifiesta en las estrategias de empresas multinacionales: "parece claro que la expansión de las inversiones directas extranjeras y del comercio internacional de servicios está ligada al crecimiento del comercio mundial de bienes y a cambios en su composición. Por un lado, dichas inversiones particularmente en ramas tales como finanzas, comercio y distribución y publicidad, siguen en muchos casos a las inversiones directas en manufacturas a fin de dar soporte a su acción en el exterior".4

Ante este panorama, es claro que en la dinámica mundial de la globalización, el contar con un sector de servicios de alta tecnología y eficiencia vinculado fuertemente a la producción industrial constituye una ventaja competitiva para los países y sus empresas.

En el caso de México, el sector en cuestión ha tenido una gran importancia en su participación relativa en el PIB (cuadro 1), sin embargo, este comportamiento creciente ha obedecido a una dinámica distinta, no ha sido la necesidad empresarial del sector industrial de optimizar el uso de sus recursos o modernizar sus estructuras, y con ello dejar en manos de terceros las actividades de apoyo a la producción, el detonante de este proceso, sino que la falta de recursos y capacidad administrativa y tecnológica para soportar en sus organizaciones departamentos de servicios eficientes han propiciado el crecimiento de empresas que ofrecen la ejecución de las tareas que inciden en los procesos productivos y de comercialización.

De esta manera encontramos que el dinamismo de los servicios en México está ligado al comportamiento del sector industrial, particularmente a las manufacturas, porque éste de manera sistemática ha preferido hacer uso de actividades externas para satisfacer sus requerimientos de información, informática, investigación y desarrollo, publicidad, contabilidad, apoyo jurídico, mantenimiento y reparación, capacitación, etc.

La externalización entonces no ha sido un proceso reciente en la economía mexicana sino una característica inherente a su propia dinámica y composición. 5

CUADRO 1
Porcentaje de participación de los servicios en el producto bruto de México
PeriodoPorcentaje
189552.7
190052.8
191052.6
192153.2
193054.9
193854.6
194055.5
195055.0
195555.3
196055.9
196555.5
197055.1
197555.7
197853.8
198057.1
198157.1
198257.6
198358.0
198457.8
198561.1
198661.7
198761.4
198861.6
198961.7
199061.5
Fuente: Estimaciones con base en datos de INEGI. Estadísticas históricas de México
e Indicadores oportunos.
Nota: Incluye las ramas de electricidad gas y agua, comercio, restaurantes y hoteles,
transportes y comunicaciones, servicios financieros y seguros, servicios comunales
sociales y personales.

Esto pudiera interpretarse como una ventaja, sin embargo, no hay que perder de vista que al tener un comportamiento dependiente de un sector industrial con rezagos importantes en tecnología y eficiencia, el dinamismo autorregenerados que pudiera esperarse de los servicios se ha limitado a una adaptación pasiva; conducta que sólo recientemente, ante la puesta en marcha de tratados comerciales a nivel internacional, parece que empieza a cambiar.

Aparentemente en la presente administración se reconoció esta forma de vinculación sectorial al generarse las líneas de política económica para el sexenio.

Estrategia salinista para el sector

Efectivamente, la gestión salinista se encuentra a un paso de concluir, planteó como objetivos prioritarios para el país la modernización económica y el crecimiento sostenido en el contexto de fenómenos internacionales de globalización y cambio tecnológico acelerados.

Se dictaron líneas de política económica que básicamente se orientaron a mejorar e incrementar la infraestructura, promover la inversión extranjera, adecuar el marco normativo de las diferentes actividades productivas y desvincular al estado de las actividades económicas no prioritarias o estratégicas, todo ello en aras de estimular la participación de los particulares nacionales y extranjeros en el proceso de cambio hacia la competitividad y la eficiencia. 6

De esta manera se derivaron estrategias de modernización para cada sector, destacando al importancia relativa de los servicios como apoyo indispensable para el fortalecimiento de la competitividad del país y por su impacto en las exportaciones; así el autotransporte, los puertos, ferrocarriles, aviación, telecomunicaciones, intermediarios financieros y turismo, aparecen como actividades que deberían sufrir una rápida transformación y crecimiento en un marco de recaudación normativa, estímulos a la inversión privada y apoyos especiales a nivel federal y estatal.

De hecho los lineamientos marcados para las actividades del sector respondían a una realidad del todo problemática: el rezago histórico del crecimiento y tecnologización de la infraestructura económica que obviamente constituye uno de los obstáculos más apremiantes para lograr que los sectores primario e industrial puedan abatir costos operativos, mejorar su productividad y su capacidad de cobertura del mercado nacional, así como su necesaria e inevitable inserción en el ámbito internacional.

Así se tiene que en el caso del sistema financiero se enfatizó su importancia en lla captación y canalización del ahorro nacional hacia el sistema productivo, destacando el apoyo a otorgarse a los intermediarios financieros no bancarios tales como afianzadoras, arrendadoras, almacenadoras, etc.

En lo que respeta al transporte, se fomentaría la creación de empresas particulares de servicios complementarios y coordinados, la participación privada en ferrocarriles, aeropuertos, líneas aéreas y desarrollo portuario.

En cuanto a telecomunicaciones, la modernización de esta rama se centraría en la aplicación de nuevas tecnologías en telefonía, telegrafía, servicio postal y comunicación vía satélite, propiciando la creación de empresas nuevas y mejorando el servicio estatal.

El caso del turismo es similar ya que se pretendía estimular la inversión privada nacional y extranjera en el desarrollo de los centros ya existentes y en la creación de nuevos, propiciando su vinculación estrecha con los servicios complementarios necesarios para su eficiencia.

Este planteamiento alentador por la voluntad política manifiesta de llegar a niveles de desarrollo similares a los de países altamente industrializados, se resume en el Plan Nacional de Desarrollo en metas de crecimiento para los trienios 89-91 y 92-94, desagregados por ramas como se muestra en el cuadro 2.

CUADRO 2
Estimaciones de crecimiento porcentual anual promedio del PIB por rama de actividad para los trienios 1989-1991 y 1992-1994
ConceptoPIB estimadoPIB estimado
Total2.9 a 3.55.3 a 6.0
Agropecuario, silvicultura pesca2.3 a 3.04.5 a 4.9
Minería2.2 a 2.63.9 a 4.4
Industria manufacturera3.4 a 4.05.7 a 6.3
Minería2.2 a 2.63.9 a 4.4
Industria manufacturera3.4 a 4.05.7 a 6.3
Construcción3.7 a 5.67.1 a 8.0
Electricidad, gas y agua4.5 a 5.56.8 a 7.5
Comercio, restaurantes y hoteles2.3 a 3.25.4 a 6.3
Transporte, almacén y comunicaciones3.1 a 3.85.2 a 5.9
Servicios financieros2.4 a 2.84.3 a 5.2
Servicios comunales, sociales y pers. 2.9 a 3.64.9 a 5.3
Fuente: Plan Nacional de Desarrollo 1989-1994.
Nota: Los cálculos se realizaron con base en el PIB a precios constantes de 1980.

El gobierno había encontrado finalmente los mecanismos económicos para asegurar el éxito de México en su integración a la economía mundial.

De esta manera se da una gran actividad legislativa a lo largo del sexenio, reformas múltiples a la Constitución y a las leyes particulares en aras de la modernidad y la apertura, venta de empresas paraestatales, reestructuración del sector público, firma de tratados comerciales con diversos países y sobre todo la constante afirmación por parte de diversos voceros del Salinismo de que México se encuentra a las puertas del primer mundo.

Muchas medidas fueron tomadas con verdadero entusiasmo, con una gran vocación concertadora entre el gobierno y los diversos sectores productivos; se evidenciaron la convicción y la certeza de que este sexenio sería el parteaguas entre el subdesarrollo y el arribo de nuestro país al primer mundo a pesar del enorme costo social de esta política, basta señalar la factura más vergonzosa de la modernización: cuarenta millones de mexicanos pobres.

Resultados

A unos cuantos días de terminar esta gestión se puede realizar una aproximación a los resultados de la estrategia económica a nivel de crecimiento por rama de actividad (cuadro 3).

Se observa que para el primer trienio (89-91) se alcanzó el crecimiento estimado a nivel global con un comportamiento por rama un tanto diferente a lo programado.

Es evidente que sólo cuatro ramas alcanzaron durante los tres años las metas de crecimiento, destacan por este hecho las manufacturas con un promedio de 5.8%, el comercio con 4.1%, el transporte con 5.6% y los servicios con 3.5% los tres últimos del sector de servicios.

Asimismo el año de 1990, constituye el de mayor dinamismo ya que sólo la electricidad y los servicios comunales y personales aunque crecieron no lograron las metas propuestas.

Una primera mitad bastante promisoria para el pobre resultado del segundo trienio caracterizado por una desaceleración drástica del crecimiento que puede observarse claramente ya que el PIB decrece de su nivel más alto en 1990 (4.5%) más bajo en 1993 (0.2%).

Las ramas de actividad obviamente muestran un comportamiento similar. Destaca el caso de las manufacturas, rama que se desacelera rápidamente hasta decrecer 1.5% en 1993, así como el comercio de un crecimiento de 4.4% en 1991 a una contracción de 1.1% en 1993.

Es muestra clara de problemas de estancamiento económico que 1992 sólo la construcción y el transporte alcanzaron los objetivos gubernamentales; en 1993 sólo los servicios financieros y para el primer semestre de 1994 sólo el sector primario, el transporte y los servicios financieros.

CUADRO 3
Comparación del Producto Interno Bruto Real contra estimaciones de crecimiento porcentual anual promedio del PIB por rama de actividad del Plan Nacional de Desarrollo 1989-1994
ConceptoPIB estimado de 1989 a 19911989PIB real 19901991Promedio
Total2.9 a 3.53.34.53.63.8
Agropecuario2.3 a 3.0(2.8) 6.61.11.6
Minería2.2 a 2.6(0.6) 2.80.81.0
Manufacturas3.4 a 4.07.26.14.05.8
Construcción3.7 a 5.62.27.02.43.9
Electricidad4.5 a 5.57.73.02.74.5
Comercio2.3 a 3.23.94.04.44.1
Transporte3.1 a 3.84.26.75.85.6
S. Financieros2.4 a 2.82.96.83.83.5
S Comunales2.9 a 3.61.51.93.72.4
ConceptoPIB estimado de 1989 a 19911989PIB real 19901991Promedio
Total5.3 a 6.02.80.22.21.7
Agropecuario4.5 a 4.9(1.8) 2.15.11.8
Minería3.9 a 4.41.91.12.41.8
Manufacturas5.7 a 6.32.3(1.5)1.20.7
Construcción7.1 a 8.07.93.15.95.6
Electricidad6.8 a 7.53.03.95.94.3
Comercio5.4 a 6.33.7(1.1)0.61.1
Transporte5.2 a 5.97.62.36.55.5
S. Financieros4.3 a 5.23.84.94.34.3
S Comunales4.9 a 5.30.61.10.80.8
Fuente:Plan Nacional de Desarrollo 1989-1994. Cuadernos de Información Oportuna de INEGI.
Nota: Para el año de 1994 se consideran cifras anualizadas del primer trimestre.

El fenómeno de desaceleración del crecimiento que en sí mismo es ya un problema y una evidencia del fracaso salinista, se agudiza al encontrar que son las ramas con mayor participación en el PIB las que han sufrido esta caída (cuadro 4).

Arriba se mencionaron a las manufacturas y al comercio como las dos actividades que más han sido afectadas y desafortunadamente representan en promedio durante los últimos seis años el 47% del PIB.

Por otra parte puede observarse que el porcentaje de participación de cada rama no ha variado significativamente, esto es, no hay evidencia de que alguna actividad en particular se haya visto beneficiada sustancialmente con la política económica; comparando el crecimiento de 1989 contra 1994, tenemos que la participación del transporte en el pib crece 1.5%, las manufacturas y la construcción 1.1% y los servicios financieros 0.7%.

CUADRO 4
Producto Interno Bruto por rama de actividad económica y participación porcentual
Precios constantes de 1980
Millones de nuevos pesos
PeriodoTotal1 Agropecuario,
Silvicultura
y Pesca
2 Mineria3 Industria
Manufacturera
4 Construcción5 Electricidad,
Gas y Agua
IMP%IMP%IMP%IMP%IMP%
19895,181.6415.80.0185.33.51,117.121.5250.64.878.61.5
19905,541.5481.88.7193.13.51,241.321.9270.34.980.41.5
19915,728.9488.28.5193.23.41,254.222.1286.65.083.01.4
19925,849.3495.38.5194.53.31,274.321.8306.05.286.11.5
19935,845.4493.88.4203.63.51,254.321.5316.75.488.21.5
19945,609.8310.15.5194.83.51,275.822.7321.05.784.11.5
Promedio5,626.1447.58.0194.13.41,233.321.9291.95.283.41.5
6 Comercio,
Restaurantes y
Hoteles
7 Transporte,
Almacenamiento y
Comunicaciones
8 Servicios
Financieros,
Seguros y Bienes
Inmuebles
9 Servicios
Comunales
Sociales y
Personales
IMP%IMP%IMP%IMP%
1,364.826.3329.06.3557.110.5953.516.4
1,459.626.3356.66.4579.710.5981.717.7
1,508.526.3377.36.6603.410.51,008.517.6
1,544.926.4401.56.9624.710.71,011.017.3
1,507.525.8407.47.0653.911.21,019.417.4
1,420.025.3436.87.8643.211.51,014.318.4
1,476.626.1384.86.8610.310.8998.117.7
Fuente: Cuadernos de información oportuna INEGI.
Nota: Para 1994 se consideran cifras anualizadas del primer trimestre.

Atendiendo a la agrupación que hace la Secretaría de Hacienda, el sector de servicios comprende cuatro ramas industriales:

- Comercio, restaurantes y Hoteles.

- Transporte, almacenamiento y comunicaciones.

- Servicios financieros, seguros e inmuebles.

- Servicios comunales, sociales y personales.

En su conjunto continúa presentándose el papel mayoritario de este sector en el PIB ya que su participación es del 61.5% en promedio durante los últimos seis años, mientras que el sector industrial formado por la minería, la industria manufacturera, la construcción y la generación y distribución de energía eléctrica, agua y gas representa el 32% (cuadro 5).

Al interior del sector aunque los servicios financieros han tenido un crecimiento relativamente importante durante el sexenio en su participación en el PIB, éste no ha generado el impacto esperado en la canalización de recursos a los sectores primario e industrial cuyo crecimiento se desaceleró rápidamente en segundo trienio.

El transporte y telecomunicaciones crecieron de manera constante aunque irregular, mostrando una gran independencia de industria al no verse afectados por la caída en el ritmo de crecimiento de este último.

Algo contrario ocurre con el comercio, restaurantes y hoteles y los servicios comunales, sociales y personales cuyo decrecimiento es paralelo al de las manufacturas y en general al comportamiento del sector secundario.

CUADRO 5
Producto Interno Bruto por sectores de actividad económica
Precios constantes de 1980
Millones de nuevos pesos
PeriodoTotalAgropecuario,
Silvicultura
y Pesca
Sector IndustrialSector de Servicios
19895,181.6415.88.01,631.631.53,204.461.8
19905,541.5481.88.71,758.131.73,377.661.0
19915,728.9488.28.51,827.031.93,497.751.1
19925,849.3495.38.51,860.931.83,582.161.2
19935,845.4493.88.41,862.831.93,588.261.4
19945,609.8310.15.51,875.733.43,514.362.6
Promedio5,626.1447.58.01,802.732.03,460.761.5
Fuente: Cálculos realizados por la autora con base en información de INEGI.
Cuadernos de Información Oportuna.
Nota: Para 1994.

Conclusiones y perspectivas

El sector de servicios sigue siendo el de mayor participación en el PIB, sin embargo, es evidente que son llas áreas de servicios financieros y transporte y comunicaciones donde se manifiesta el resultado positivo de la política gubernamental en cuanto a desregulación, apoyo a la inversión privada nacional y extranjera y desvinculación del Estado de actividades económicas.

Este logro se da en dos ramas que indiscutiblemente son fundamentales para el resto, sin embargo apenas representan el 17.6% del PIB en promedio durante la presente gestión.

Comparando esta cifra contra el 43.2% que constituyen el comercio y los servicios comunales, que no lograron un beneficio contundente de la política económica, y consideramos además su vinculación estrecha con el sector industrial, entonces dicho logro se diluye en el contexto del estancamiento generalizado de la economía.

Cabe destacar que la multicitada vinculación entre la industria y los servicios queda de manifiesto en est periodo ya que el decrecimeinto de las manufacturas en particular, implica una demanda menor de actividades como informática, asesoría técnica, contable y jurídica, investigación y desarrollo, que se registran en la rama de servicios comunales, sociales y personales, así como de intermediación comercial (rama de comercio, restaurantes y hoteles), ambas con un comportamiento sexenal de contracción.

En esta administración ha quedado de manifiesto lo que en otro países ya se ah rebasado, no se trata sólo de estimular con mecanismos gubernamentales al sector terciario, no basta con un crecimiento cuantitativo rápido, tampoco de modernizar aquello susceptible se serlo; se trata de apoyar y consolidar un sector industrial que antes de requerir un teléfono celular o comunicaciones vía satélite, necesita la disponibilidad de tecnología de punta para eficientar sus procesos productivos, mano de obra altamente calificada, créditos baratos y oportunos, apoyos legales y fiscales para la modernización de sus estructuras y formas de gestión, entre otras cosas, pero sobre todo requiere de un mercado con recursos, es decir consumidores con poder adquisitivo.

En este sexenio, el apuntar prioritariamente hacia el exterior, viendo en el mercado mundial la oportunidad de crecimiento ha empobrecido al mercado interno en términos del ingreso personal del grueso de la población, poder adquisitivo y empleo, entre otras tantas cargas por la modernización.

Ante esta situación cabe la pregunta ¿quién es el beneficiario principal de esta modernización?, si la industria nacional no se ha visto beneficiada como se planteó en la estrategia económica, la respuesta es obvia: América del Norte.

En la carrera hacia la globalización, se ha perdido la dimensión del cambio, se mejoraron y ampliaron caminos y comunicaciones, se perfeccionó el transporte, se alentó la intermediación financiera, no para que salgan de manera expedita los productos nacionales, dado que la industria se encuentra estancada, sino para que entren y abarquen el territorio nacional los productos extranjeros.

A pesar de esto, se puede pensar en alternativas para que esta infraestructura también sea aprovechada por los nacionales.

Para el sector servicios, tenemos al comercio y los servicios comunales, sociales y personales como ramas de un gran potencial, si como se ha anunciado, durante el próximo gobierno se da una recuperación del sector manufacturero y por otro lado se materializa la inversión extranjera en empresas productivas.

Existen ventajas competitivas para las empresas dedicadas a las actividades arriba mencionadas que inciden antes, durante y después de los procesos productivos.

Por un lado la experiencia y especialización que ya se tiene en la atención a las empresas nacionales; para potenciar esta ventaja es necesario realizar actividades tendientes a mejorar la productividad y con ello abatir costos que permitan mediante precios adecuados mantener cautivo este mercado.

Es el conocimiento del mercado nacional y del contexto normativo de cada actividad otra ventaja que puede incidir para que las empresas productivas extranjeras que se instalen en el país prefieran hacer uso de la infraestructura nacional de servicios. Para lograr que esta ventaja se realice en captación de la nueva demanda, es importante llevar a cabo actividades de promoción de las condiciones que se ofrecen a nivel internacional.

Una tercera ventaja es el desarrollo de la capacidad de adaptación y la creatividad de estas empresas para vincularse de manera dinámica a los cambios que implicará la integración comercial; dados los plazos de apertura paulatina para cada tipo de actividad en los tratados comerciales, existen posibilidades de anticiparse e integrarse al cambio paulatino que esto implica en cuanto a características de los servicios demandados.

Es en el reconocimiento y aprovechamiento de estas ventajas y algunas otras donde se encontraría un cambio en la vinculación sectorial, los servicios pasarían como ya se dijo de una adaptación pasiva a una actividad propositiva que incida sinérgicamente en el esfuerzo del sector industrial por incorporarse exitosamente a la economía mundial.


Notas

1. Correa, Carlos M. (1991) "Comercio Internacional de Servicios y Países en Desarrollo". DESARROLLO ECONÓMICO. Vol. 31 No. 121 pp. 52-53.

2. De Mateo, Fernando (1991). "El Sector Servicios en México y su contribución al desarrollo". MÉXICO UNA ECONOMÍA DE SERVICIOS. UNCTAD/PNUD/SECOFI PP 1-22.

3. Correa, Carlos M. Op. cit. pp. 64.

4. Ibid pp. 64.

5. De Mateo, Fernando. Op. cit. pp. 13.

6. Plan Nacional de Desarrollo 1989-1994.


Bibliografía

Correa, Carlos M. (1991) "Comercio Internacional de Servicios y países en Desarrollo". DESARROLLO ECONÓMICO. VOL. 31 No. 121.

De Mateo, Fernando (1991) "El Sector Servicios en México y su contribución al desarrollo". MÉXICO UNA ECONOMÍA DE SERVICIOS. UNCTA/PNUD/SECOFI.

Plan Nacional de Desarrollo 1989-1994.