Hacia un balance sexenal 1988-1994

Ortiz Wadgymar

Investigador del Instituto de Investigaciones Económicas. UNAM


La evaluación global del Neoliberalismo en México resultó ser una de las grandes polémicas a nivel nacional, ya que el sector beneficiado, se encargó por conducto de los medios masivos de difusión de presentar triunfalísticamente los éxitos macroeconómicos, tales como las bajas tasas de inflación, el saneamiento de las finanzas públicas, así como un tipo de cambio estable aunado a la afluencia de inversión extranjera que nivelaba el déficit de la balanza de pagos. Todo esto se tradujo en lo que llamaron "confianza" entre los inversionistas nacionales y extranjeros que no cesaban de alabar al sistema y ponerlo como ejemplo mundial.1

En efecto, para el F.M.I., el Banco Mundial, el gobierno de los Estados Unidos y para las altas esferas de los empresarios monopolistas de México, asociados al capital extranjero, este modelo les dio como nunca ganancias, al grado de colocar a 24 grandes empresarios mexicanos beneficiados con la privatización de los bancos y de algunas paraestatales, dentro de los primeros lugares de potentados a nivel mundial; obviamente éstos exigirían continuidad del modelo e incluso llevarlo hasta sus últimas consecuencias.

No obstante hubo la otra cara del modelo que se reflejó en la agudización de severos problemas económicos y sociales de los cuales la inmensa mayoría de los mexicanos aparecieron como víctimas. Estos problemas se reflejaron a lo largo del sexenio, pero con mayor fuerza hacia el primer semestre de 1994.

Los sucesos de 1994
La rebelión armada en Chiapas

Apenas a unas horas de que el triunfalísticamente Tratado de Libre Comercio entrara en vigor, con lo que los grupos en el poder iban a festejar el ingreso de México al "primer mundo", se desató una rebelión armada en los altos de Chiapas, por conducto de un grupo guerrillero denominado "Ejército Zapatista de Liberación Nacional" (EZLN), bajo las órdenes de un caudillo de nombre Subcomandante Marcos. Ellos entre otras cosas le declaraban la guerra al ejército mexicano y pedían la destitución de Salinas a cambio de un gobierno provisional. Se decían zapatistas porque se identificaban con los ideales del caudillo del sur en materia de justicia armada.

Este grupo, tomó el 1o. de enero de 1994 el Municipio de San Cristóbal de la Casas más tarde Ocosingo y las Margaritas; todos ellos poblados aledaños a la Selva Lacandona, en donde las condiciones naturales de pobreza y marginación se habían agravado con la caída de los precios del café, el plátano y la veda de la madera, aparte de que con las reformas constitucionales al artículo 27 se daba por terminado el reparto agrario y prácticamente se dejaba el ejido al libre juego de las tierras del mercado en donde los grandes latifundistas y especuladores de bienes raíces tenían un poder omnímodo.

Estos sucesos fueron una desagradable sorpresa para el gobierno y las clases beneficiadas por el modelo neoliberal, ya que nunca se imaginaron que cosas como estas ocurrieran en México. Esto incidió muy negativamente sobre la Bolsa Mexicana de Valores que se desplomó en un 7% en esos días, creándose un clima de tensión y desconfianza en especial en los bancos y en la inversión extranjera, depositada en distintos instrumentos en el sistema financiero mexicano.

Para atender el problema, el gobierno envió a miles de soldados a aplastar por la vía violenta la sublevación. Sin embargo, la prensa extranjera empezó a reproducir abusos y violaciones a los derechos humanos cometidos por el ejército y esto se difundió mundialmente con lo que la imagen de Salinas se deterioró en detrimento de la confianza de los inversionistas. Por ello, se procedió a nombrar un Comisionado para la Paz y la Reconciliación, que empezó a tener pláticas con el EZLN y se ganó tiempo hasta 1994 en el que el plan de paz propuesto por el gobierno fue rechazado por los guerrilleros, por considerarse sólo propuestas demagógicas que estarían muy lejos de cumplir.

El hecho es que el primer semestre del año, estuvo bajo difíciles condiciones, lo que se reflejó en una inestabilidad bursátil, falta de confianza, dolarización que presionaba sobre el tipo de cambio, aunado a una recesión generalizada en 1993, en el cual la economía creció en el 0.4%.

Unido a lo anterior se destaca una economía semideprimida hasta el primer semestre de 1994, esperándose que se prolongue todo el año. Esta recesión trajo como consecuencia, un mercado interno deprimido, pues los empresarios se quejaban de las bajas ventas. A diario salían en los periódicos noticias de quiebras de pequeñas y medianas industrias, que fueron las que en mayor grado sintieron los efectos del neoliberalismo en materia de competencia desleal de productos extranjeros que os desplazaron del mercado; créditos caros; carteras vencidas; terrorismo fiscal; el impuesto del 2% sobre los activos y finalmente contracción de las ventas internas. Puede decirse que uno de los grandes perdedores del neoliberalismo, fue la micro, pequeña y mediana empresas. 2

La inseguridad pública sin control

Una de las promesas de Salinas al tomar posesión como presidente en 1988, fue la de combatir la delincuencia y los abusos policiacos que desde el gobierno anterior se tornaban fuera de control. La realidad es que no pudo o no quiso hacer nada. Los delincuentes afinaron sus métodos de operación al grado de actuar en la impunidad total tanto de día como de noche. Las propias policías eran las fábricas de delincuentes en su mayoría eran dirigentes de grandes bandas de delincuentes. Frente a ellos nada podían hacer ni la ciudadanía ni las autoridades puesto que se trataba de grupos fuertemente armados, ante ciudadanos inermes y asustados.

El país se caracterizó durante todo el sexenio Salinista por un clima general de violencia, inseguridad, crímenes impunes y una autoridad que se concretaba a tomar conocimiento de los hechos, a encarcelar en muchos casos o a combatir en pocas ocasiones con éxito a los malhechores. 3

Desempleo abierto y subempleo hacia niveles sin precedente

Sin duda uno de los efectos más claros del neoliberalismo sigue siendo el desempleo que se deriva del proceso de la llamada "racionalización" de las empresas, las cuales para ahorrarse salarios y reducir costos hacen frecuentes recortes de personal, a la vez que aprovechan en su beneficio los bajos salarios que se consideran que no deben ser inflacionarios.

En efecto, las políticas de adelgazamiento del Estado, generaron recortes de personal en las oficinas de gobierno. A su vez, con la privatización, muchas empresas paraestatales redujeron personal en las oficinas de gobierno. A su vez, con la privatización, muchas empresas paraestatales redujeron personal y no crearon plazas nuevas. Por otra parte eran tan bajos los salarios como se explicó anteriormente, que mucha gente prefirió no trabajar que aceptar estos salarios que se consideraban indignos.

Todo esto aceleró el desempleo abierto y disfrazado y fue el factor que generó uno de los más graves cánceres del neoliberalismo que aparte de la delincuencia, se suma a otro problema llamado el "ambulantaje", o "economía informal", o "subempleo". Sobre ese punto están por demás las cifras, pues sólo había que ver físicamente las invasiones de las calles por parte de miles de puestos ambulantes, que definitivamente dieron a la ciudad de México, Guadalajara, Monterrey, Tijuana, Puebla y otras ciudades un aspecto verdaderamente lacerante, basura, congestionamiento humano, inseguridad, comidas antihigiénicas, ratas, contaminación y a fin de cuentas miseria.

Existen muchos cálculos de la economía informal, el hecho es que se reconoció un 4% de desempleo abierto y el subempleo o economía informal de cerca del 30% de la fuerza de trabajo; cifras verdaderamente conservadoras e imprecisas como las que presentó el INEGI sobre una encuesta de empleo y desempleo en México durante 1987-1990, en donde el criterio para determinar que una persona era un desempleado era el que..."no contaba con un empleo asalariado o por su cuenta. El tiempo de trabajo mínimo para considerar a una persona empleada es una hora a la semana".4

Es claro que con este criterio todos los ambulantes resultaron ser trabajadores por su cuenta por ello el desempleo abierto era de un ridículo 4% de la población activa. Este criterio teóricamente impuesto por la OTI (Organización Internacional del Trabajo), es una artimaña estadística para encubrir el desempleo disfrazado.

No cabe duda que una de las causas de la delincuencia, el narcotráfico y los indocumentados fue precisamente el desempleo y los salarios neoliberales. El antes obrero o empleado por necesidad tuvo que transformarse en delincuente, en servir a narcos o irse de indocumentado. Muchos jóvenes poco acostumbrados a lucharon prefirieron ser asaltantes de microbuses o de transeúntes o negocios, en lugar de aceptar trabajar 8 horas por 14.00 nuevos pesos diarios y bajo condiciones de explotación. En el mejor de los casos prefirieron atender algún puesto ambulante ganando prácticamente lo mismo que si trabajaran par un patrón. Como ellos decían "gano lo mismo y no tengo quien me mande".

Esto curiosamente se tradujo en baja productividad y malos servicios de las empresas, ya que pagaban poco, exigían mucho y a cada momento se veían obligados a contratar nuevo personal no calificado, en virtud de que los trabajadores rotaban frecuentemente de compañía. Es decir: conservar un trabajo, "no valía nada". Por lo mismo el ambulantaje creció sin precedentes entre 1988-94 hasta constituirse en una fuerza política capaz de enfrentar y desafiar al Estado y a la sociedad en su conjunto.

Frente al enorme crecimiento de la economía informal, el comercio organizado se quejó de competencia desleal por parte de los ambulantes, lo cual se había traducido en bajas ventas para los primeros. Sin embargo se olvidaron que en sus cámaras comerciales fueron las abanderadas de la apertura comercial y del TLC que ha generado la invasión de multitud de mercancías extranjeras chatarra que expenden los ambulantes de pésima calidad y dudoso bajo precio.

Violencia electoral: marchas y protestas.
El asesinato de Colosio

Aunado a este cuadro de recesión generalizada, inseguridad pública sin control y en aumento; del desempleo, del subempleo, quiebra de empresas e inestabilidad bursátil, en marzo de 1994 se dio uno de los más penosos e inexplicables sucesos desde los años veinte. El asesinato público, a la luz del día y en medio de una multitud del candidato del PRI a la Presidencia de la República, Luis Donaldo Colosio, hizo cimbrar al país en su conjunto.

Esto se complicó unido con el problema de Chiapas aún no resuelto, por lo que la Bolsa de Valores volvió a resentir una caída de graves proporciones. Esto revela que México ya no era el mismo que el México bronco de la etapa revolucionaria [había surgido] y que quizás los excesos neoliberales habían conducido a esto en su afán de acumular más riqueza.

El hecho es que esto aceleró el clima de violencia e inseguridad unido a que durante todo el sexenio hubo casi a diario y en distintas partes del país, marchas de protesta, bloqueos de calles y carreteras; tomas de edificios, plantones y más agitación política de lo cual se tiene cifras verdaderamente alarmantes. 5

El programa de Ernesto Zedillo del PRI y la continuidad del modelo

Después del lamentable asesinato de Colosio, y para evitar un desplome mayor de la BMV, se precedió a nombrar a un sucesor del sacrificado candidato príista. Para ello, se nombró a Ernesto Zedillo quien fuera el artífice de la política de saneamiento de las finanzas públicas y del Plan Nacional de Desarrollo cuyas metas de crecimiento y bienestar nunca se cumplieron. La característica de Zedillo fue su plena subordinación al neoliberalismo, del cual es un fanático convencido. Por ello al presentar su programa económico de gobierno se dejó muy clara la continuidad y agudización del neoliberalismo para el período 1994-2000. 6

Los diez puntos de Zedillo fueron los siguientes:

1.- Inversión pública superior al 25% y creación de otro marco fiscal.

2.- Cuatro años de gracia sin pago de impuesto a los activos de las empresas nuevas.

3.- Desregulación administrativa integral y apertura financiera para bajos créditos.

4.- Aranceles a las importaciones para evitar prácticas desleales contra productores.

5.- Reducción de la carga tributaria a trabajadores medianos y bajos ingresos.

6.- Estado y sociedad deben aliarse para crear un millón de empleos al año.

7.- Pasó la época en que Rectoría del Estado significaba participación indiscriminada.

8.- Un órgano descentralizado hará los cobros del fisco de manera transparente.

9.- Trato justo a los particulares.

10.-Combate a los abusos y prácticas monopólicas.

Como se observa, salvo a un cierto incremento en la inversión pública y una manera no especificada para crear un millón de empleos al año, se insiste en la desregulación, apertura financiera y a la no intervención del Estado. se plantean algunos respiros seguramente de corto plazo para el pago de impuestos y para bajar tasas de interés y se promete que aumentarán aranceles a algunas mercancías del exterior, que están generando competencia desleal. Tal programa se considera eminentemente electoral con promesas difíciles de cumplir y que en última instancia, podría hablarse de un respiro de corto plazo para después volver de nuevo a los candados fondomonetaristas, de los cuales el señor Zedillo es vehemente admirador.

Los medios masivos de difusión, en especial la Televisión oficial, iniciaron una desigual campaña publicitaria, masiva, costosa y demagógica en favor del candidato Zedillo, al ser el abanderado de los beneficiarios del modelo neoliberal, quienes invirtieron fabulosas cantidades apostando todo a la continuidad del mismo.

Política exterior subordinada al gobierno de los Estados Unidos, agresiones comerciales y violación de derechos humanos a nuestros trabajadores migratorios

Si el gobierno de Miguel de la Madrid fue bastante consecuente con los EU, el de Salinas de Gortari fue de total y absoluta subordinación, con un poder negociador prácticamente nulo, que se concretó a tomar nota de sus exigencias para ajustarse de la mejor manera a sus intereses, no de México sino del país vecino. Esta mansedumbre salinista y de su equipo, no se tradujo sin embargo en un mejor trato para México sino todo lo contrario.

Se dieron sucesos desfavorables a México como aplicación de impuestos compensatorios al acero; el aún vigente embargo atunero; las restricciones fitosanitarias a nuestras exportaciones agrícolas, sobre todo la feroz actitud ante los trabajadores indocumentados mexicanos, quienes como fruto del ya referido desempleo y bajos salarios neoliberales, veían en la migración a Estados Unidos su única salvación.

La violencia con la que se combatió a los indocumentados por parte de la policía norteamericana, fueron sumamente despiadados, al grado de utilizar alambrados electrificados, perros de cacería, helicópteros y armas de alto poder. Además hubo actividades racistas de grupos que culpaban a los emigrantes de los problemas de EU: Muchos senadores proponían medidas draconianas en contra de los mexicanos. Esto para el gobierno mexicano no significaba nada, puesto que daba la impresión de que de ninguna manera pretendía incomodar a los EU, ya que eso ponía en peligro la firma del TLC, que era lo único que le importaba al gobierno salinista y a su equipo.

Resumen esquemático del modelo salinista

Son varias las características del sexenio de Salinas, las cuales las podemos esquematizar como sigue:

1. LA OBSESIÓN DEL TRATADO DE LIBRE COMERCIO.

2. EL SEXENIO DE LA TOTAL PRIVATIZACION, CONCENTRADORA Y MONOPOLISTA.

3. GRAN ESPECULACIÓN DEL GRAN CAPITAL A TRAVÉS DE UN SISTEMA FINANCIERO BAJO SU CONTROL (ECONOMÍA CASINO).

4. PLENA DISCIPLINA A LA POLÍTICA EXTERIOR DE LOS EU.

5. MARCHA ATRÁS EN LAS CONQUISTAS REVOLUCIONARIAS.

6. ATRACCIÓN DE INVERSIONES EXTRANJERAS A COMO DE LUGAR.

7. REDUCCIÓN DE LA INFLACIÓN.

8. SANEAMIENTO DE LAS FINANZAS PUBLICAS.

9. CONTROL DE LOS MEDIOS DE DIFUSIÓN.

Los efectos contradictorios del modelo

1. DESEMPLEO.

2. SUBEMPLEO Y EXPANSIÓN DEL AMBULANTAJE SIN PRECEDENTE.

3. DESEQUILIBRIO EXTERNO RIESGOSO.

4. CONTRACCIÓN DEL PODER DE COMPRA E LAS MAYORÍAS DEL MERCADO INTERNO.

5. LA PEQUEÑA Y MEDIAN INDUSTRIA AFECTADAS (QUIEBRAS, CAMBIOS DE GIRO, REDUCCIÓN DE TURNOS).

6. MAYOR CONCENTRACIÓN DEL INGRESO.

7. ESCASO EFECTO DE LA RENEGOCIACION DE LA DEUDA DE 1989. 8. MAYOR DEPENDENCIA DE LOS ESTADOS UNIDOS. 9. AGUDIZACIÓN DE LA INSEGURIDAD PUBLICA, NARCOTRAFICO E INDOCUMENTADOS.

Antídotos en práctica

1. 7 000 MILLONES DE PESOS AL PRONASOL COMO PALIATIVO Y CLIENTELISMO.

2. AMBULANTAJE TOLERADO POR EL PRI COMO VÁLVULA DE ESCAPE AL DESEMPLEO.

3. CEDER CIERTOS ESPACIOS POLÍTICOS A OTROS PARTIDOS A CUENTA GOTAS.

4. INVERSIONES PRIVADAS EN INFRAESTRUCTURA, SERVICIOS Y COMERCIO.

5. TRIUNFALISMO OFICIAL EN LOS DIVERSOS MEDIOS DE DIFUSIÓN.

De acuerdo con las características anteriores, se observan muy claros los rasgos de corte neoliberal del modelo salinista, al cumplirse con las recomendaciones que desde el sexenio anterior hicieron el F.M.I. y que por diversas razones no se cumplieron. En esta ocasión se atacan varias de estas recomendaciones en los especial a lo tocante a la atracción de la inversión extranjera y el fortalecimiento del mercado de valores. Para ello se reestructura la bolsa de valores y el gran capital encuentra un auge sin precedente en los rendimientos, que hasta 1992 fueron en promedio superiores al 120%, llegando a pagar algunas acciones hasta el 175%. Esto fue un acicate para atraer inversiones especulativas a la Bolsa Mexicana de Valores en esos años, aún cuando en 1993 y 1994 estas ganancias se tradujeron en pérdidas.

Estos datos ponen en evidencia que el problema de la deuda externa a pesar de la triunfalística renegociación de 1989, aún está latente y se agrava con el desequilibrio de la balanza de pagos, la vulnerabilidad de la inversión extranjera especulativa, la sobrevaluación del tipo de cambio y los problemas adyacentes ya mencionados.

El pronasol como antídoto

Frente a este programa, y ante la violencia generada en algunos países en donde se han implementado programas de ajuste de corte similar al nuestro, como en el caso de Perú y Venezuela, el gobierno ha establecido como antídoto principal el crear una Secretaría de Desarrollo Social que absorbió al PRONASOL, como BANOBRAS e INFONAVIT, al cual se le destinaron fuertes recursos en 1992-94. Es claro que esto está unido a un proceso de clientelismo político, amplia propaganda en los medios de difusión, pero a pesar de sus elevados presupuestos será difícil que aborde el problema principal del país que es el relacionado al salario y al empleo. Visto así estos programas sociales sólo dignificarán un paliativo de corto plazo que no resolverá el problema estructural.

El principal problema del Programa de Solidaridad, consistía en que se destinaban 7000 millones de nuevos pesos, para atender a una población de habitantes que vivían bajo "extrema pobreza", más o menos calculada en unos 20 millones de personas. Esto daba un promedio de 350 nuevos pesos por habitante, lo cual era absolutamente insuficiente.

Además eran obras públicas de tipo secundario como pintar o reparar edificios públicos, como plazas, jardines, obras menores de dotación de agua y alcantarillado; instalaciones deportivas; apoyos a algunos talleres artesanales, electricidad rural, y en fin, obras que se hacen siempre en cada sexenio, sólo que en este caso con más publicidad que efectividad, pues no llevaban como meta crear empleos ni pagar salarios justos, que eran las prioridades de los marginados. Además mucho se habló de que hubo burocracias excesivas e incluso corrupción en el manejo de los recursos y por supuesto clientelismo político en favor del partido en el poder.

Otras válvulas de escape consistieron en organizar a los ambulantes en función de conseguir su voto; pero es obvio que tolerarlos implica que su crecimiento puede rebasar los límites de lo tolerable. También son importantes las concesiones a la iniciativa privada para que realice obras diversas de tipo turístico y de infraestructura, al igual que son paliativos las máquiladoras y los indocumentados. Pero cabe aclarar que por la recesión norteamericana estos dos últimos expedientes están en crisis, pues aparte de los bajos salarios en estos momentos el dólar del trabajador migratorio no vale mucho, debido a la congelación del tipo de cambio, lo que pagan las maquiladoras son salarios de miseria.

Privatización de las mejores empresas paraestatales: los beneficiados del neoliberalismo

Desde el ángulo interno, nunca a los grandes capitalistas nacionales y extranjeros se les había dado tanto y tan a "manos llenas". Aparte de los altísimos rendimientos en la Bolsa Mexicana de Valores, se les cedió a muy buenos precios la mayoría de los bienes de la nación. Puede decirse que alrededor de 24 grupos financieros fueron los más altamente beneficiados con esta política de privatización, lo que sólo propició una mayor concentración en manos de grupos oligopólicos, a quienes se les enajenaron los bancos, teléfonos. las minas de cobre, las aerolíneas, la petroquímica, el hierro y el acero, en fin todo lo construido en muchos años se les cedió graciosamente en sólo 6 años de gobierno y otros tantos del sexenio anterior.

Las cúpulas empresariales por este hecho no han dejado de llenar planas enteras en los periódicos de elogios a la política del actual gobierno. 7

Es impresionante la lista que se presenta en la Revista Comercio Exterior de marzo de 1992, en donde se reporta todo el proceso de la llamada desincorporación de entidades paraestatales, en donde se agrega además los nombres de los beneficiados y el monto al que se pagaron dichas empresas. Allí también es posible ver la radiografía del capital monopolista en México y la forma en que han concentrado la riqueza nacional, y como también se beneficiaron extranjeros. Hasta allí se habla de que el gobierno ha recibido 42 billones de pesos, lo cual es la explicación del triunfalismo oficial y empresarial monopolista. 8

Lo contrastante de todo este proceso de privilegiar al gran capital, es el regateo en aumentos salariales que se le asigna a la clase trabajadora, los cuales son prácticamente a cuenta gotas. Además contrasta con la postura de reducción de personal o "adelgazamiento del Estado", lo que ha dejado a mucha familias sin trabajo, esto a su vez ha tenido como inminente respuesta la expresión sin precedentes de la economía informal; contracción del poder de compra, que ha generado reducciones en el mercado interno, en tanto, por otra parte el ingreso se concentra en manos de estos escasos grupos financieros, "hijos predilectos del régimen" y los beneficiarios del neoliberalismo.

En el cuadro 1 se presentan los datos globales del proceso de enajenación de las entidades paraestatales hasta 1994. Tomaremos de la referida Revista Comercio Exterior de marzo de 1992, algunos nombres seleccionados de grupos financieros, familias o personas que compraron dichas empresas, siendo como se dijo los verdaderos beneficiados del neoliberalismo. 9

CUADRO 1
INGRESOS POR LA VENTA DE EMPRESAS PARAESTATALES
Millones de dólares
Precios nominales de subasta o licitación
Empresa o Grupo de empresasPrecio de VentasPorcentaje acumuladoAño Venta
Bancos comerciales (18) 12,35552.061991- 92
Teléfonos de México6,18078.101991- 92
Paquete de medios de comunicación64080.801993
Ingenios Azucareros63283.461988-92
Aseguradora Mexicana58085.911993
Cía. Minera de Cananea47587.911990
Activos de FERTIMEX31689.241991- 92
SICARTSA31690.571991
Aeronaves de México26391.681989
Mexicana de Aviación17692.421989- 92
AHMSA17293.151991
Industrias de Conasupo15993.821990
MICONSA15394.461993
Tereftalatos Mexicanos10694.911988
Grupo Dina8295.261989
Total de 15 Empresas/Grupos22,60595.26-
Gran Total23,731100.00-
Fuente: Informe Anual del Banco de México 1993.

BANCOS: Grupo Financiero PROBURSA, representado por J. Madariaga; señores Villareal, Guajardo y Elizondo; Gómez Covarrubias; Grupo Abaco; Grupo Accival; Harp Helú y Roberto Hernández; Garza Laguera y Roberto Touche; Cabal Peniche y otros.

TELÉFONOS DE MÉXICO: Grupo Carso, Carlos Slim; South Western Bell, France Cable and Radio.

PAQUETE DE MEDIOS DE COMUNICACIÓN: Familia Salinas Pliego (incluye canales 7 y 13 de TV, Operadora de Teatros, Estudios América y Canales de TV de provincia).

INGENIOS AZUCAREROS: Grupo de Inversiones ANERMEX, Jaime Porres, consorcio AGA de Guadalajara, Joaquín Redo y Socios; Operadora Azucarera del Pacífico; Consorcio Escorpión; Ingenios Santos, S.A.;

AFIANZADORA MEXICANA: Sres. Fernández Madero y Sánchez N. Mollo.

MINERA DE CANANEA: Jorge Larrea (Mexicana de Cananea)

FERTIMEX: Industrias Peñoles.

ALTOS HORNOS DE MÉXICO: Consorcio de Accionistas en Ingeniería; Hierro y Acero del Norte, familia Montemayor; SIDERÚRGICA NACIONAL, Grupo Industrial San Lorenzo.

CÍA. MEXICANA DE AVIACIÓN: Grupo Havre; AERONAVES DE MÉXICO, Grupo Icaro.

INDUSTRIAS CONASUPO: Hodrogenadora Nacional; jabones y detergentes S.A.; Industrias integradas del Norte, Modercarm. S.S.; y otras.

DINA: Consorcio "G" S.A.

TURBO ACERO: Aceros Generales S.A., Jaime Woldenberg.

Estos son algunos de los más beneficiados por la política neoliberal entre 1982-1994.

El que se hayan hecho más ricos y poderosos al enajenárseles los bienes de la nación no fue en sí un pecado, sino que esta concentración del ingreso no haya sido capaz de generar un crecimiento económico sano y sostenido, sino que sólo haya servido para la especulación en la Bolsa Mexicana de Valores, e incluso en la de New York.

Tampoco creó nuevos empleos, sino por el contrario hubo severos recortes que se tradujeron en pésimos servicios, como en los bancos que ya privatizados se dedicaron a cobrar altas tasas de interés, a embargar bienes de personas y empresas, y a pagar bajos intereses a los ahorradores y bajos salarios a sus empleados. Es decir el resultado de la privatización fue ese: desempleo, y bajos salarios, malos servicios, y abusos de los monopolistas.

No se sabe con certeza si hubo prestanombres o si los socios minoritarios fueron extranjeros o funcionarios públicos encumbrados; lo que si se sabe es que hubo muchos casos de empresas que estaban operando bien y que se vendieron o remataron por debajo de su valor real en beneficio de un grupo selecto. En síntesis el modelo salinista como lo definiría José Valenzuela es "concentrador y excluyente" y tiende a acaparar el ingreso en manos de un cada vez más reducido sector privilegiado y en detrimento de la mayoría de la población trabajadora. Este modelo en otros países sólo está generando violencia y en México ya es un hecho innegable.10


NOTAS:


1. Al respecto véase la obcecada defensa que el secretario de Hacienda, Pedro Aspe, hiciera de los según él grandes logros del neoliberalismo durante su gestión. Excélsior, 12 de abril de 1994, primera plana.

2. Véase Arturo Ortiz Wadgymar, la pequeña y mediana industrias ante la apertura comercial y el TLC problemas del Desarrollo No. 93 pp. 55 a 74. Allí presentamos los datos de un seguimiento llevado a cabo desde 1986 que se inició la apertura comercial hasta 1993. En dicho ensayo mostramos testimonios de los estragos de la apertura comercial-clave del modelo neoliberal de las pequeñas y medianas industrias destacando los cierres de empresas, reducción de turnos, desaprovechamiento de la capacidad instalada y cambios de giros de las ramas textil (casi quiebra); del juguete, aluminio, muebles de madera, procesadoras de lácteos, bienes de capital, química, cuero y calzado, plásticos, aparatos electrodomésticos. Todo esto ha significado desempleo en México; frente a la creación de 650 mil empleos en E.U.. También allí se muestra que la pequeña y mediana industria se abandonó a su suerte a pesar de existir un demagógico plan de Nacional Financiera llamado Programa para la Modernización y Desarrollo de la Micro, Pequeña y Mediana Industria. También se demostró que estas empresas víctimas del modelo neoliberal significan el 90% de la industria nacional y contribuyeron con el 50% del empleo manufacturero. Su abandono es un grave error que pesará para el futuro.

3. También la violación de los derechos humanos prosiguió a pesar de haberse creado una Comisión Nacional de Derechos Humanos que ante quejas de la ciudadanía sólo se concentraba a dar recomendaciones que en su mayoría eran letra muerta.

4. INEGI, características del Empleo y Desempleo en México, Nuevos indicadores. El resumen se publicó en el Mercado de Valores Boletín Nacional Financiera No. 6. 15 de marzo de 1991. En el No. 12 de 1991 de dicho boletín, se dieron datos sobre economía informal en donde al menos se reconoce que es grave.

5. El clima de violencia se agudizó con represión gubernamental en distintos poblados donde existía inconformidad política; el PRD, se quejaba de la muerte de miles de militantes. En 1993 asesinaron a un cardenal de la iglesia de apellido Posadas, con móviles abiertamente políticos aún cuando se vinculó su muerte con narcotraficantes. Esta muerte aún no está aclarada. También se desataron los secuestros de ricos comerciantes, latifundistas; prominentes hombres de negocios, agricultores, ganaderos y otros magnates, que también resintieron en efectos de esta inseguridad pública. Los rescates que se pedían por liberarlos eran multimillonarios.

6. Véase El Financiero 7 de junio de 1994.

7. Véase John Saxe Fernández, el grupo de los 24 según informes de la compañía Forbes. Excélsior, 5 de junio de 1994.

8. La aniquilación de la economía pública se evidencia en ese informe, en donde se hace énfasis que de las 1,153 entidades paraestatales, para 1991 sólo quedan 247 BANCOMEXT, Revista de comercio Exterior de marzo de 1992 pp. 220-229.

9. BANCOMEXT, Revista Comercio Exterior, marzo de 1992, p. 220-229.

10. José Valenzuela Feijoo, El Capitalismo Mexicano en los ochenta ed. ERA. México 1988, y su libro Crítica de modelo neoliberal Facultad de economía UNAM, México, 1991. También véase Fernando Carmona, Opciones ante el neoliberalismo Ed. Nuestro Tiempo, México 1993; así como los diversos escritos de John Saxe sobre el neoliberalismo en el periódico Excélsior, en especial la de los días 13 y 20 de junio de 1993, Los estragos del neoliberalismo.