Concretamente, nos enfocaremos al efecto que hasta ahora ha causado la negociación del Tratado de Libre Comercio TLC) y las expectativas que ha generado la gestión actual del presidente de los Estados Unidos.
En la evaluación de los primeros 100 días de esa administración, aunque se trata de muy poco tiempo, los expertos de su propio país ya han externado puntos de vista en el sentido de la falta de resultados positivos en la recuperación económica que requiere Estados Unidos.
En este sentido, se puede estimar el significado que adquiere el avance en las negociaciones de la firma del TLC. En esta óptica, varios aspectos relevantes; uno, es precisamente el de los avances concretos en las negociaciones que posibiliten mantener expectativas positivas en el actual proyecto económico de México.
El otro aspecto, el del efecto político que puede tener el avance o retroceso de la firma del TLC, es importante por las revelaciones que provocaron las declaraciones del director de la Oficina de Presupuestos de la Casa Blanca, León Panetta, quien señalo que el TLC "está muerto", refiriéndose a que las negociaciones atraviesan por su peor momento. Esto provocó que inmediatamente el mismo presidente Clinton, el representante comercial de la Casa Blanca, Michael Kantor, y el secretario de Comercio de México, Jaime Serra, se apresuraran a rechazar las declaraciones de Panetta.
Tal situación reflejo las diferencias existentes al interior de la administración Clinton en torno al éxito mostrado por su programa económico y respecto a las propias expectativas del TLC. De hecho las contradicciones políticas que han qenerado las negociaciones del acuerdo comercial están ubicadas en los espacios mismos de la sociedad civil, que en Estados Unidos si es tomada en cuenta dado el consenso requerido en la toma de decisiones de ese país.
Lo anterior es una situación delicada para nuestro país, dado que en un principio, según funcionarios del gobierno mexicano, el TLC negociado con Estados Unidos y Canadá era un instrumento preocupante pero que podría, dado el caso, cambiarse por otra herramienta que igualmente sirviera como punta de lanza para abrir mejores perspectivas para el impulso nacional. El TLC -se nos dijo- era una parte, importante incluso, pero no sustancial en nuestra política de apertura. Siempre habría respuestas alternativas.
Sin embargo, !oh sorpresa! en la última reunión del Consejo de las Américas -empresarios y banqueros negociantes de América Latina-, por México, José María Córdoba Montoya, presentado por el presidente del aludido Consejo, Geoge Landau, como "el colaborador más cercano e influyente del Presidente de México", hablo durante una hora prácticamente lanzo una llamada de auxilio cuando declaro respecto al TLC que México carece de proyecto alternativo (! !).
La afirmación de Córdoba sorprendió, pues anteriormente el gobierno mexicano solía reiterar que el TLC era parte de su política. Al día siguiente, la vicepresidenta del Consejo de las Américas, Susana Kaufman Purcell, comentó incredula: "Estoy segura que el Presidente Salinas tiene un plan de contingencia, no obstante negarlo".
Michael Kantor, representante comercial de Bill Clinton, fue orador en la sesión de clausúra al día siguiente, donde declaró el apoyo de Clinton al TLC, pero al explicar el dicho de Panetta, lo justificó.
De la gravedad de la situación el propio Kantor ofreció un cuadro cuando un par de días después, en el Club Nacional de Prensa, expreso que una derrota del TLC podría significar inestabilidad política en México.
Unos días antes, igualmente en Washington aunque en la reunión de primavera del Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM), el presidente de éste, Lewis Preston, había calificado de "demasiado optimismo" el de México en el TLC y refirió que un mes antes en México "tuve que recordarle al gobierno (mexicano) que en Estados Unidos existía una nueva administración".
Por su parte, un informe anual del Acuerdo General sobre Aranceles y Comercio (GATT) advierte que el TLC incrementara la vulnerabilidad mexicana a las fluctuaciones económicas del mercado estadounidense, y expresa preocupación por la forma en que el acuerdo afectará las relaciones comerciales de México con otros países.
¿Como ha influido en la actividad económica de México el panorama hasta aquí descrito?, veamos:
Tomemos como referencia algunos indicadores económicos:
2) La reducción del personal ocupado en el primer bimestre del ano que significa la pérdida de 28,659 empleos en la rama de la transformación, 51,705 en la del comercio y 17,403 en la de los servicios.
3) Robert W. Benson, especialista en ecología, por su parte difundió en The Cristhian Science Monitor que los daños ambientales que repercuten en el cambio del clima, especies animales, bosques, tierras y recursos hidráulicos, serán acelerados por el uso intensivo de combustibles fósiles. Señalo que la limpieza de la frontera mexico-estadounidense tiene un costo estimado entre 5 mil millones y 50 mil millones de dólares, pero entre ambos gobiernos apenas le están destinando 500 millones. El ambiente se ensuciara y nadie pagará esa factura, advirtió.
4) Pero además, Benson afirmó que 13 millones de campesinos serán desarraigados de sus tierras por la modernización que atenderán las agro-empresas que utilizarán alta tecnología para incrementar las cosechas. En este país de desempleo y de economía subterránea creciente ¿a dónde irán?
Puede haber o no TLC, pero como dijo Benito Juárez en su momento, lo que los mexicanos no hagamos por nosotros mismos no debemos esperarlo de otros, ni es bueno eso.
1. GARCÍA. Garcés Johabén."Antes de llegar al Congreso, el TLC sufre severos embates", Seminario Punto, Año Xl, número 549, México, D.F. 10 de mayo de 1993. p. 6.
2. GARCÍA. Garcés Johaben. Op. Cit. p. 6.
3. GARCÍA. Garcés Johaben. Op. Cit. p. 6.