Reseña

América Latina y México ante la Unión Europea de 1992

Jaime Estay y Héctor Sotomayor (comps.), UAP, 1992, 250 pp.


La competencia mundial de capitales está aplicando una ejemplar velocidad al intercambio comercial entre países, al frente de este proceso se encuentran las empresas transnacionales que tienen en sus manos el crédito, la productividad y la competitividad necesaria para estar en la punta de la apertura comercial y, por ende, de las ramas de la producción que producen directamente capital, actividad económica moderna que ubica a estas empresas para que exporten capital en su forma de mercancías. La mundialización de los procesos de trabajo, la revolución tecnológica y de las comunicaciones afirman cada vez más la universalización de la esfera de la producción y del consumo; quiere decir que la división del trabajo orienta sus resultados al mercado mundial, derribando fronteras y necesidades locales. La obtención de beneficios a gran escala es la constante en esta hora del mundo de los intercambios. Esta competencia privilegia la inversión de capital a escala planetaria, en ella sobresale el crédito y la tecnología de punta. Dado este agudo proceso de competitividad, Europa se prepara para participar en la vanguardia de la nueva repartición de capital.

Europa se convierte así en un importante objeto de investigación. La Benemérita Universidad Autónoma de Puebla ha sido sede, desde octubre de 1991, de FOROS de discusión sobre el libre cambio entre América Latina y Europa. El programa de Estudios de Economía Internacional de dicha Universidad ha reunido a lo más versado de especialistas sobre el tema, constancia de ello es la selección de trabajos que el lector podrá tener en sus manos y que aparecen con el título: América Latina y México ante la Unión Europea de 1992.

El libro tiene una visión abierta sobre los cambios económicos y comerciales que se están suscitando en el orden mundial, no se cierra a las diferentes teorías y conceptos, así como tampoco a los cambios económicos, como la caída de las bolsas de valores de los principales centros financieros monopólicos.

El moderno dominio que ejerce el capital sobre el trabajo tiene como causa la privatización del mundo por los monopolios, monopolios que ya invierten en aquellos países que vivieron amurallados por más de cuarenta años, lo mismo que integra a países con nacionalidades disímbolas.

La obra está agrupada en dos singulares capítulos.

  1. El capitalismo funciona como una economía mundial, su vida se ve acrecentada por la integración comercial de los países. Este proceso tiene a la importación y exportación, a las inversiones directas y al crédito como el punto simbólico principal. Esta nueva división del trabajo registra un intercambio desigual de países que participan con productos primarios, y otros con productos manufacturados; a su vez, se exportan manufacturas con escaso trabajo calificado, en su lugar se importan manufacturas intensivas en capital, luego esta nueva división internacional del trabajo registra y acelera exportaciones e importaciones de capital en su forma de mercancías.

    Respecto de la competencia continental de capitales (formación de bloques económicos), advierte sobre la posibilidad de ruptura del sistema capitalista mundial mediante un moderno y elevado intercambio y productividad requerida; la economía mundial pudiera apoyarse en tal o cual bloque económico, pero no quiere decir que la crisis sería enderezada por este o aquel bloque comercial, sólo indica que los efectos de dicha ruptura serían menos devastadores.

  2. Los sucesivos acuerdos de la Comunidad Económica Europea se encuentran en documentos oficiales; el "Libro Blanco", es uno de ellos, en él se indica cómo integrar el mercado único europeo, además de incluir medidas para cada una de las economías y de los sectores económicos de cada país; luego se presentan las premisas que aceleran la integración de Europa.

    El "Libro Blanco" presenta las condiciones para eliminar las barreras físicas, técnicas y de tipo fiscal.

El Acta Única Europea apuntala la idea de por qué es imprescindible el mercado comunitario sin fronteras; pone énfasis en reducir el desarrollo desigual entre países y regiones; en la política social; el apoyo a la investigación y al desarrollo tecnológico; la protección al medio ambiente y las que buscan consolidar el Sistema Monetario Europeo con vistas a la creación de la unión económica y monetaria.