Introducción
Descripción
de resultados
Principales
problemas del municipio
Conclusiones
Notas
Fuentes
Bibliográficas
El presente trabajo es el resultado de una encuesta de opinión realizada por los autores en el Municipio de Tlalnepantla de Baz, Edo. de México, entre noviembre de 1997 y febrero de 1998. Dicha encuesta fue promovida por el H. Ayuntamiento, en colaboración con la UAM–A. Los objetivos de éste trabajo son: conocer la opinión de los habitantes de Tlalnepantla respecto al funcionamiento de la actual administración municipal y, de esa manera, conocer el impacto que han tenido los cambios realizados en términos de eficiencia; conocer la opinión de los ciudadanos respecto a la cantidad, pero sobre todo a la calidad de los servicios públicos que ofrece el actual gobierno, relacionando todo lo anterior con las actividades realizadas por gestiones pasadas.
Se trata entonces, de conocer el presente, el pasado y las expectativas futuras del gobierno municipal. Del pasado, porque se interrogó a la población respecto a anteriores administraciones, es decir, cuál era su opinión y si percibían algún cambio notable; del presente, porque se cuestionó sobre la cobertura, cantidad y calidad de los servicios públicos y sobre la actuación en general de los servidores públicos; y del futuro, porque de igual forma, se solicitó la opinión de los ciudadanos respecto a lo que esperaba de la actual gestión en el porveniro.
De ésta manera, se logró conocer la opinión tanto de la población residente, como de la población flotante, es decir, de aquellas personas que viven en el municipio y las que transitan, trabajan, estudian o realizan habitualmente sus compras en éste municipio. El Municipio de Tlalnepantla tiene una población de 793,676 habitantes, según datos proporcionados por la Subdirección de Proyectos de la Dirección de Servicios Públicos. Esta población se encuentra distribuida en 13 delegaciones, entre las cuales se dividió la muestra, aplicándose en todas ellas los 1400 cuestionarios correspondientes a la población residente, aplicándose 200 cuestionarios a población flotante.
Por otra parte, tomamos como base
los datos del Bufete de Investigaciones Mercadológicas (BIMSA).
De acuerdo con ellos, existen los siguientes niveles socioeconómicos:
6% alto, 46% medio y 48% bajo. Esta proporción fue corroborada posteriormente,
con muy poco margen de error. De las entrevistas, el 43% se realizaron
a personas de sexo masculino, y 57% a personas del sexo femenino. Las edades
de los encuestados varían entre los 18 y los 50 años, ubicándose
la gran mayoría entre los 26 y los 33 años. El trabajo total
se ha dividido en tres secciones en donde se analizan los resultados obtenidos
en cada una de las muestras seleccionadas, así como el análisis
de conjunto, tanto de la población residente como de la flotante,
además de hacer el cruce de diferentes variables. Lo que se muestra
a continuación es la primera parte del estudio, que consiste en
los resultados obtenidos en las encuestas realizadas a la población
residente.
El ensayo que aquí presentamos tiene como marco el pluralismo político que se ha venido impulsando en nuestro país, como correlato de la ola democratizadora que recorre el mundo, ha generado una verdadera transformación en el sistema político mexicano de la que ya han dado cuenta los analistas políticos desde hace algunos años.
Dentro de esta transformación política, que algunos aseguran es de tránsito a la democracia de la sociedad mexicana, destacan por su importancia los porcesos de los gobiernos locales, tanto estatales como municipales. En este trabajo nos referiremos a éste último: el gobierno municipal. Sin embargo, no pretendemos hacer una relatoría de los diferentes momentos por los que ha pasado éste ámbito de gobierno pues no es el objetivo (Merino, 1998).
Lo que vamos a tratar en este espacio, es el proceso de evaluación y seguimiento que debe tener la gestión municipal, en aras de brindar un mejor servicio a los ciudadanos quienes, por otra parte, han despertado del letargo de partido único y ven con buenos ojos el arribo de gobiernos de oposición. Por ello, desde hace algunos años, los partidos políticos se han volcado a la lucha por conquistar los gobiernos locales para ir construyendo un andamiaje hasta lograr el objetivo central de todo partido político: la conquista del poder a nivel nacional. Sostenemos aquí que los gobiernos electos democráticamente no sólo deben pasar la prueba de las urnas, sino también la prueba del buen gobierno. Es decir: de su capacidad de gobernar, depende su permanencia en el poder.
El estudio que realizamos en el Municipio de Tlalnepantla no es una novedad. La preocupación por encontrar los problemas más agudos y que obstaculizan la gestión de los municipios1, la encontramos en varios autores y estudios. Los trabajos que coordinó Alicia Ziccardi respecto a nueve casos de gobiernos locales, están orientados por la preocupación acerca de la gobernabilidad, a la cual identifica como la capacidad de gobernar bajo las nociones de eficiencia administrativa, y la capacidad de generar la legitimidad y el consenso (Ziccardi, 1995:15)
La capacidad de gobernar, en términos de Dror es la habilidad para elevar la calidad de vida de la población con relación a una “razón de humanidad” en vez de una “razón de Estado”. Por ello, los gobernantes deben estar involucrados en la “arquitectura societaria radical” en sus diferentes dimensiones: el empleo, la población, seguridad pública, combate a la pobreza y reestructuración de la economía. Pero para tal fin se requieren capacidades excepcionales (Dror, 1997: 33). El autor citado plantea una situación a partir de un esquema teórico muy abstracto, pero esto puede propone como válido para los gobernantes locales, que cada vez tienen más dificultades para gobernar.
Por otro lado, en La nueva gestión municipal en México, de E. Cabrero,, se analizan las experiencias de municipios en México, y se exponen las interrogantes acerca de cómo se ha podido generar un cambio pese a las debilidades estructurales del municipio, lo que ha dado como resultado experiencias exitosas generando mayor bienestar, participación y consenso (Cabrero, 1995:13).
Como vemos en estos casos y en muchos otros, la preocupación fundamental es la de dotar a los gobernantes de los mejores instrumentos, tanto teóricos como prácticos, en la idea de brindar un mayor bienestar a los ciudadanos. Para lograr este propósito, se requiere de la constante evaluación para ir detectando problemas, aspiraciones, tendencias y evolución de la gestión, a fin de corregir los errores y/o plantear nuevas e innovadoras soluciones para elevar la capacidad de gobierno en el ámbito municipal.
La evaluación de los servicios públicos, así como de la obra pública, se presentan como la base para conocer la actuación del gobierno; los servicios públicos son la “cara” del gobierno. El ciudadano en la actualidad –al menos esa es la tendencia–, está más orientado hacia ver sus condiciones de vida mejores en términos de servicios públicos y, en ese sentido, emite su voto.
Los grandes compromisos ideológicos,
o de posturas y planteamientos partidistas, han dejado de funcionar. En
su lugar se ha instalado un pragmatismo que exige innovación y modernización
de las gestiones públicas y en un marco de creciente deseo de fiscalización
y participación de esas gestiones. De aquí la necesidad de
que los gobernantes estén cada vez más preparados técnicamente
para responder con la mayor eficiencia a los reclamos ciudadanos, esto
requiere de estructuras y procesos innovadores y modernos de la gestión
pública. Al cubrir razonablemente estos requisitos, obtendrán
gobernabilidad, entiéndase, capacidad de respuesta frente a las
demandas ciudadanas y frente al poder.A continuación describimos
los datos más relevantes, a partir de los cuales, hacemos una serie
de conclusiones.
Descripción
de resultados
GRAFICA 1
Calificación de la administración
municipal
.
En el cuarto reactivo, se muestra
la información referente a la aceptación del gobierno de
Ruth Olvera. Encontramos que quienes están de acuerdo con esta administración
suman el 39%, cantidad muy semejante a aquellos que han manifestado que
el funcionamiento del gobierno municipal había mejorado y que el
próximo año estaría mejor. Es decir, encontramos que
el contingente de los ciudadanos que apoya a la actual administración
es hasta cierto punto consistente. También podemos decir que un
33% de los entrevistados tienen algunas reservas con relación a
la dirección del municipio, pues, se encuentra “de acuerdo en parte”.
FUENTE: investigación
directa

Principales
problemas del municipio
En el quinto reactivo, presentamos
los principales problemas del municipio según la población
entrevistada. Como podemos observar, la seguridad ocupa el primer lugar,
seguido por el problema de la drogadicción. Entre éstos dos
últimos suman poco más del 22% de las respuestas, con lo
cual podemos afirmar que el actual gobierno tiene la imperiosa necesidad
de modificar la organización policíaca, pues, como se ha
demostrado en otras partes del mundo y del propio país, es más
importante mejorar la capacitación y la calidad de los servicios
de seguridad que aumentar el número de policías en las calles.
Con respecto al problema de la drogadicción, la municipalidad en parte lo ha comprendido, ya que en varias de sus delegaciones se han implementado programas de parques y actividades deportivas, dirigidas a la población juvenil. Es menester ampliar dichos programas, pues redundan en mejoría de la imagen del gobierno. Otros de los aspectos que preocupan a la población son, entre otros, la corrupción, que fue señalado por el 8% de los encuestados, problema que también se relaciona con la conducta policiaca, así que la realización de programas tendientes a reorganizar la seguridad en el municipio serían muy bien recibidos por la población.
Otros problemas que fueron señalados, pero con menor importancia, son la contaminación con el 7.8% de las respuestas, problema compartido por el municipio con toda el área metropolitana; en el mismo rubro podemos añadir la repavimentación de la carpeta asfáltica. Esto debido a que después de la temporada de lluvias suelen aumentar los problemas de circulación vehicular. La población también señaló como problemas las inundaciones en un 4.73%, el suministro de agua potable en 4.66%, el burocratismo en la atención al público en 4.9%.

Ahora describiremos las opiniones recopiladas, en las que se buscaron las percepciones sobre las principales realizaciones del gobierno municipal. Se destaca en primer lugar, la construcción de los puentes y distribuidores viales, obras que fueron planteadas por el 22% de la población entrevistada, lo que nos da una idea del impacto que produce este tipo de construcciones en la percepción de la ciudadanía. Después de éste concepto encontramos el alumbrado público que fue la segunda opción más importante con el 11% de las respuestas, seguido por la limpia y recolección del basura con 10.9% de las respuestas y los servicios de bacheo y repavimentación con el 8.69% de las respuestas. Sigue en importancia la construcción de obras de agua potable con el 7.8%. Encontramos en estas respuestas la fragmentación de las realizaciones y el gran impacto que provoca la construcción de obras monumentales como son los puentes.
En seguida reproduciremos las opiniones que hacen referencia al tipo de obras, servicios y atención al público que deberá realizar el municipio de Tlalnepantla el próximo año. Como ya se había consignado, el tema de la seguridad es el que concentra la mayor atención, pues el 15% de los entrevistados lo refirió, seguido por el remozamiento y establecimiento de parques y jardines con 9.36%; la lucha en contra de la contaminación con 8.16%; la pavimentación y bacheo con 8% así como el drenaje y control de inundaciones con 7.77%. A esta lista le podríamos agregar también el retiro de industrias contaminantes con 7.7%; construcción de escuelas 6% y con 5.85%, la introducción de agua potable. Estos son algunos de los rubros de las distintas actividades administrativas, entre las que destacan el mejoramiento de la seguridad y la ejecución de obras como los parques deportivos y recreativos, todo lo cual podría favorecer al desarrollo de futuras campañas en contra de la drogadicción, a fin de insertar a los jóvenes en actividades productivas y recreativas.
Pese a que existan otras áreas cuya observancia es relevante, tal como las obras de drenaje, agua potable y obras para controlar las inundaciones en algunas áreas del municipio de Tlalnepantla, a partir de nuestra investigación podemos percibir que una buena parte de lo básico de obras y servicios públicos ya se ha realizado, por lo menos en términos de cantidad.
Ahora es importante buscar la calidad en los servicios que ofrece la administración municipal, como sería el caso de una mejor organización, capacitación y operación racional y moderna de los servicios policíacos, de la misma manera que la búsqueda de alternativas para la población joven, de desempleados y de estudiantes.
A continuación se interpretan parte de las respuestas obtenidas, en cuyos reactivos se procuró enfatizar la percepción acerca de la calidad de los servicios que presta el municipio. En un primer momento describiremos los servicios que fueron calificados por su mejoramiento. En este ámbito encontramos en primer lugar que el servicio de recolección de basura es visto por el 21% de la población como el servicio público que más ha mejorado con respecto al gobierno anterior; le siguen en importancia el alumbrado público 19.47% y algo lejos el drenaje con 10.38%. Es importante hacer constar que tales calificaciones deben variar según las delegaciones y colonias en donde se realizó la investigación, debido a que en las distintas partes del municipio padecen y viven necesidades y problemas diversos.
Respecto a los servicios que fueron calificados como “igual de bien”, es decir, aquellos servicios en que la población no ha visto cambios sustanciales entre una administración y otra, se hayan en primer lugar los servicios educativos con el 12% de las respuestas; le sigue el agua potable con 11.28% de las respuestas; después están el drenaje con 10.5% y el transporte con 10%; al alumbrado le corresponde el 9.6%, 9.52% a vialidad y por último mercados, con 9.37%. Estos servicios, algunos de ellos de participación federal y estatal como son la construcción de escuelas, muestran cuán importante ha sido para los distintos gobiernos de Tlanepantla el mejoramiento de los mismos. Es importante persistir en la continua mejoría de los servicios públicos, pues en algunas delegaciones y colonias el agua potable no se surte con oportunidad y periodicidad regular; en algunas partes el agua llega sucia y el drenaje es insuficiente en época de lluvias. De la misma forma que en el transporte que se ofrece en el municipio, prestado en su mayoría por microbuses y autobuses, pese a que cada vez haya más líneas y mayor oferta, los usuarios aún encuentran importantes fallas en su prestación, como por ejemplo: los asaltos, falta de seguridad por la precaria capacitación de los choferes, así como la informalidad de los conductores y el maltrato al usuario.
Podemos concluir con lo que ya habíamos mencionado en párrafos anteriores, que existe una mayor oferta de los servicios públicos, pero sin que esto necesariamente se conecte con una mayor calidad de los mismos.
En seguida describiremos los servicios públicos que fueron calificados por la población como “igual de mal”, esto es, aquellos servicios públicos que siguen prestándose con deficiencia. Aquí encontramos en primer lugar al bacheo y pavimentación de las calles con el 14% de las menciones, le siguen la seguridad pública con 13.16%, los servicios de transporte con 12.63%; los mercados con el 11% y la vialidad con el 10%. Los servicios de transporte y vialidad van muy de la mano: aunque el municipio haya realizado muchas obras para aligerar y aumentar el flujo de vehículos que diariamente transitan por el municipio, son aún insuficientes si no se complementan con la ampliación de avenidas importantes y de zonas en donde el nudo vehicular se complica en las horas pico. También es indispensable una mayor capacitación para los choferes de microbuses y autobuses para una mejor circulación y aprovechamiento de las obras que se han realizado recientemente.
Los servicios que fueron calificados por los habitantes del municipio como los “peores” son, en primer lugar con la mayor cantidad de menciones, la seguridad pública, ya que fue señalado por casi un 40% de la población, esto significa que este problema no se encuentra condicionado a un grupo social en lo particular, a una delegación o alguna colonia, es decir: no es privativo de nadie y es compartido por todos los habitantes de la ciudad, de tal manera que la gestión municipal lo pueda disminuir o hacer sentir a la población que el problema cede, recibirá la aceptación de la ciudadanía. Le siguen a este problema, pero ya con mucha distancia, el bacheo y pavimentación con el 11%; vialidad con el 7.3%; mercados con el 7% y el transporte con 6.72%, esto expresa que en este rubor, encontramos a algunos tipos de servicios que con anterioridad ya habíamos mencionado como servicios que necesitan presentar cambios y mejorías en su prestación.
A continuación reproducimos la forma en que fueron calificados los servicios públicos que presta el municipio. Estas descripciones refieren los conceptos vertidos en el reactivo décimo séptimo; el primer calificativo es el de “mejor”, ahí encontramos que limpia y recolección de basura fue calificada por el 20.90% de la población como el mejor, le sigue el alumbrado público con 19.47% y el drenaje con el 10.38%.
En seguida, describimos los servicios públicos que fueron calificados bajo el rubro de “igual de bien”, es decir, servicios que según los usuarios mantienen un mismo nivel de prestación tanto en la anterior administración como en la actual. En primer lugar se encuentran escuelas y servicios educativos 12.38%; le sigue el servicio de agua potable con 11.28%, drenaje con 10.53%, transporte con 10.17%; alumbrado con 9.6%; vialidad y mercados con 9.52 y 9.33 % respectivamente. Estas calificaciones muestran el nivel de percepción de la población con respecto a la administración anterior y como un buen número de servicios públicos son percibidos por la población sin cambios sensibles.
En aquellos servicios públicos que son calificados como “igual de mal”, es decir, mantienen desde la administración anterior un mismo perfil para la población, encontramos en primer lugar al bacheo con 13.83% de las menciones; le sigue la seguridad con13.16%; los servicios de transporte con 12.63% y mercados públicos con 11.04%. Podemos interpretar cómo, a ojos de la población, cierto tipo de servicios como lo son la seguridad, el transporte, los mercados públicos no han sufrido modificación alguna en sus sistemas que permitiera a la población percibir algún tipo de cambio.
A continuación damos a conocer las calificaciones que asignó la población a los peores servicios públicos, en este tópico vemos en primer lugar a la seguridad pública que fue mencionada por el 36.75% de los entrevistados, es decir, prácticamente un 40% de la población percibe la falta de seguridad; le siguen, aunque muy de lejos, los servicios de bacheo y pavimentación mencionado por 11.25%; después aparece la vialidad con el 7.32% y los mercados públicos con el 7.02%. Si bien es cierto que el problema de la seguridad rebasa la capacidad de una sola instancia, es notorio que algún tipo de esfuerzo en este ámbito traería consecuencia muy positivas para aquellos que la realizaran.
Finalmente, encontramos los servicios que una buena cantidad de la población no utiliza o lo hace rara vez, como es el caso de los panteones ya que el 33% de la población desconoce el estado en que se encuentran en la actualidad; después están los mercados públicos, a los cuales el 14.43% de la población no acude y, por último, los servicios educativos, que el 11.18% no utiliza.
Nos vamos a referir ahora a los conceptos con los que la población asocia más frecuentemente a la actual administración. Existen asociaciones de carácter positivo, como es el caso de la palabra “cambio” que fué asumida por poco mas del 10% de la población, esto sugiere que este gobierno es visto como un articulador del cambio; al mismo tiempo, el 8.21% lo asocia con “servicio”; el 6.24% con “honradez”; el 6.14% con “capacidad” y un 5% con “eficiencia” y “democracia”. Podemos afirmar que para poco más de la tercera parte de la población, el cambio de gobierno significó cuestiones positivas, empero, más del 50% de la población restante encuentra elementos negativos en la actual administración. Tal es el caso del 8.6% que declaró acerca de la “prepotencia” de los actuales funcionarios, el 8.35% de la “corrupción”; el 6.21% “burocratismo”; 6% la “deshonestidad”, 5.96% “derroche”, y así sucesivamente. Aunque muchos de esos conceptos no describan a perfección la forma y el actuar del presente gobierno, únicamente estamos exponiendo algunas de las percepciones y un sentir generalizado de algunos grupos que, creemos, podrían ser divididos entre aquellos que votaron por el actual gobierno en contraste con aquellos que sufragaron en contra o que se han unido en los últimos tiempos por alguna visión y/o decepción que hayan recibido, es decir, consesos prefigurados por alguna señal negativa de parte de autoridades y servidores públicos. A reserva de que en un análisis posterior podamos hacer mayor precisión de las cualidades y características de estas poblaciones, aquí finalizaremos esta descripción.
Cuando se preguntó acerca del medio de transporte que se utiliza con mayor frecuencia, encontramos de manera muy categórica la existencia de dos grupos claramente diferenciados en la población, los que utilizan microbuses y autobús, es decir el 61% y el 8.44% respectivamente, contrastando con el 30% restante que dice utilizar el automóvil como medio fundamental de transporte. Aunque las obras de vialidad benefician a toda la población, la mejoría del transporte público puede posibilitar un beneficio mayor a un grupo mucho más extenso de usuarios, pues en la actualidad, si bien se emplean muchas de las vialidades recientemente puestas en funcionamiento, pueden serles más útiles una mejor flotilla de autobuses y microbuses con mayor calidad y seguridad en los mismos. Ese tipo de modificaciones posiblemente no impacte de la misma manera al tercio de población restante, sin embargo, para más del 60% de las personas, estos cambios sustanciales en los servicios de microbuses y autobuses podrían ser positivos, con el beneficio adicional de que mejoraría la imagen del actual gobierno.
En cuanto al estado actual de las calles de Tlalnepantla, podemos decir que confirmamos lo que anteriormente habíamos dicho, ya que el 60% de la población las califica de “buenas” y cerca del 5% las llega a describir como “muy buenas”, mientras que un 23% las encuentra en ”mal estado” y cerca del 10% restante las encuentra “mal” y “muy mal”, esto es, que gran parte de los usuarios de automóviles encuentran las calles deterioradas, mientras que aquellos que se transportan en microbuses y autobuses las encuentran en estado satisfactorio. Esto puede tener por lo menos dos interpretaciones: una que corresponde a las necesidades de los automovilistas, lo que significa mejorar las calles, la vialidad y sus respectivas conexiones con el Distrito Federal. En el otro sentido, es decir para aquellos que afirman que el estado de las calles es bueno, únicamente la tarea sería mejorar el servicio de transporte propiamente.
A continuación se cuestionó a la población acerca del estado de las calles de Tlalnepantla con respecto a la administración anterior. Fundamentalmente, aquí nos referimos a las condiciones necesarias para una circulación fluida sobre la carpeta asfáltica. Los resultados arrojaron que el 38% de los encuestados cree que las calles de Tlalnepantla se encuentran ahora en mejor estado con respecto al gobierno anterior, lo que significa un importante logro del actual gobierno, ya que el 26% del los entrevistados cree que se ha mantenido el estado de las calles igual; mientras que el 26% y el 6% restante creen que se encuentran igualmente deterioradas o en peor estado. En términos generales podemos decir que hay cerca del 40% de la población que percibe mejoras sustanciales en muchos de los servicios que presta el ayuntamiento, como es el caso anterior.
En seguida describimos las respuestas obtenidas para la cuestión relativa a la situación de las calles en el periodo de lluvias, encontrándose que el 23.7% de los entrevistados afirman que su calle se había inundado con las últimas lluvias; mientras que el 71% afirma que su calle no sufrió ningún encharcamiento. Con un análisis más específico de estas repuestas, cruzando datos entre delegaciones, colonias y calles podremos mostrar con claridad las partes de la ciudad afectadas por ese tipo de fenómeno.
En cuanto a la calificación de los encuestados respecto de la calidad de los servicios que presta el municipio en materia de atención directa al público, es decir con respecto a los trámites, pagos y demás actividades que hay que realizar directamente con funcionarios y servidores públicos. Se encontró que cerca de un 30% de los entrevistados cree que este servicio ha mejorado; mientras que el 51.14% cree que se mantiene igual al que ofrecía el gobierno anterior, en tanto que sólo 12% cree que este ha empeorado y un 7.22% no sabe o no contestó esta interrogante. Podemos afirmar que los servicios y la atención que da el municipio a sus demandantes de servicio, se perciben por una tercera parte de la población entrevistada, como mejor, es decir, encontramos que el actual gobierno ha logrado implementar cambios reales en ámbitos y áreas tan sensibles como es la atención al público. Pese a esto, una gran parte de la población permanece escéptica acerca de posibles logros en el control al burocratismo, tortuguismo e ineficiencia de las autoridades municipales.
Con las tres últimas preguntas
del cuestionario aplicado ya no se describen opiniones de la población
sino características de la
misma, como lo son el nivel educativo,
la actividad primordial y el ingreso. En cuanto al nivel educativo, el
4.58% de la población encuestada no tiene estudios de ningún
tipo; el 8.28% tiene estudios de primaria, el 23.05% de secundaria; el
27.27% de preparatoria y sólo el 17.84% ha podido acceder a la educación
superior. Por otra parte, con relación a la actividad primordial
de los encuestados, destaca que el 32.79% resultaron ser amas de casa y
el 31% empleados en general.
El tratamiento con algunos de los reactivos planteados en la encuesta de opinión realizada en el municipio de Tlalnepantla nos permite llegar a las siguientes conclusiones:
Como se observa a partir del análisis de la muestra existe casi un 68% de la población que siente que su situación económica se encuentra “igual de mal” a la del año pasado o que ha ido empeorándose, si bien que esta situación no es producto de la labor del Ayuntamiento, se puede observar la siguiente correlación: a medida que la situación económica empeora, aumentan las calificaciones negativas respecto a la gestión del municipio.
El actual ayuntamiento recibe casi un 40% de aprobación por parte de la población, sin embargo este índice aprobatorio se encuentra fundamentalmente en los grupos socioecómicos alto y medio, lo que significa que en el grupo mayoritario, es decir, los de nivel bajo, la aceptación hacia la actual administración es moderada, aunque no de rechazo.
Como ya habíamos señalado, tanto las expectativas de futuro, como el acuerdo con la actual administración se manifiesta fundamentalmente entre el grupo de ingresos alto y medio, ya que entre aquellos que se encuentran de acuerdo con la actual administración y aquellos que lo están sólo en parte, suman el 72% de la población esto es, un óptimo nivel de apoyo.
Si bien la población manifiesta un buen nivel de apoyo hacia la actual administración, encontramos que los principales problemas del municipio están relacionados con la labor de la policía, ya que los tres principales problemas que enfrenta la ciudadanía son: seguridad, drogadicción y corrupción, es decir, cuestiones que están directamente relacionadas con un cierto nivel de percepción de la actuación policíaca. Después aparecen cuestiones como son los baches, la sobrepoblación, burocratismo, empleo, etcétera, algunos de los cuales pueden ser atacados directamente por el municipio, con algún tipo de programa como modernización del cuerpo policiaco; algún programa que revitalice el funcionamiento de la administración municipal y principalmente alguna campaña de información y de mayor acercamiento a la población.
La población reconoce como realizaciones de la actual administración municipal lo siguiente: la construcción de los puentes, limpia y recolección de basura, bacheo, alumbrado, agua potable y seguridad.
La población plantea que la labor gubernamental para el próximo año debe dirigirse hacia la mejoría de la seguridad; remozamiento de parques y jardines; habilitación de canchas deportivas y actividades recreativas orientadas a la población juvenil, lucha en contra de la contaminación; obras de pavimentación y bacheo; drenaje y control de las inundaciones.
Una parte importante de la población está de acuerdo con la actual administración al momento de calificar a los servicios que presta al municipio, sin embargo, la mayoría no encuentra una palpable mejoría en su prestación, aunque manifieste que en este gobierno existan elementos de cambio, voluntad de servicio. La población también expresa que persisten muchos elementos negativos como prepotencia, burocratismo, corrupción en la acción y atención de las autoridades municipales.
Podríamos concluir, sin haber realizado la totalidad del análisis en cuanto a correlación y cruce de variables, que el apoyo a la actual administración se encuentra cimentado en la idea de cambio que se manifiesta fundamentalmente en los grupos de ingresos alto y medio, aunque este sectores poblacionales no vean en la acción concreta del municipio realizaciones más allá de la construcción de los puentes, pero no perciben elementos de calidad, eficiencia, regularidad y oportunidad en la labor municipal y en la prestación de los servicios públicos. Esto último podría representar un mejor asidero para el apoyo de la población que sólo una percepción de cambio, principalmente en términos del equipo gobernante, es decir, en 1996, motivado por la crisis económica, la población votó en contra del PRI y a favor del cambio, concepto que supo Acción Nacional (PAN) incluir en su mercadotecnia política. Si es cierto que la población sigue de acuerdo con esta propuesta de cambio, también lo es que desea más profundidad en los cambios efectivos y visibles en materia de seguridad así como mejorías notorias en el comportamiento de las fuerzas policiacas, menor corrupción, etcétera.
Se pudiera pensar que la labor fundamental de la administración municipal se encuentra en mostrar a la población y principalmente a sus bases, grupos de ingresos alto y medio que el cambio es una posibilidad real y que el municipio lo puede realizar.
En cuanto al grupo de ingresos bajo, es en el cual encontramos mayor reticencia, lejanía, falta de contactos, puentes y modalidades de comunicación con el actual grupo gobernante, pero se ve que este sector, pese a su número, es más lento en su capacidad para percibir los cambios en el ambiente político y que, en ocasiones, actúa más bajo la influencia de los medios masivos de comunicación y líderes políticos, por lo cual se requieren mayores esfuerzos comunicativos y tender puentes con sus respectivos líderes a fin de asegurar un mayor apoyo político de este grupos.
Es claro que en este caso, es indispensable que los gobernantes tengan una mejor información acerca de los principales problemas que aquejan al municipio para elevar no sólo la eficiencia de la gestión pública municipal, sino también su grado de legitimidad, es decir: no basta con conocer la problemática municipal; se requiere darle solución mediante el incremento de sus capacidades de gobierno.
Finalmente, consideramos que respecto a las ideas que fueron planteadas en le introducción en el sentido de que el voto ciudadano se emite en función de la capacidad de respuesta de las autoridades, se pudo comprobar que éste ayuntamiento tiene los elementos claves de una gestión eficiente como para responder a las demandas más apremiantes de la ciudadanía. La gestión municipal objeto de este análisis ha emprendido una serie de proyectos modernizadores e innovadores que le permitirá, según nuestra opinión, obtener el voto de los ciudadanos en las próximas elecciones. Creemos que hay una fuerte relación entre la capacidad de gobierno y el apoyo de la población.
Los planteamientos realizados en
el inicio del presente trabajo fueron corroborados por los resultados obtenidos
en la encuesta, en el sentido de que la población en general, en
términos electorales tiene un comportamiento muy pragmático,
pues ya no responde a compromisos de tipo político-ideológico,
sino a coyunturas en las cuales tengan las expectativas de mejoras en sus
condiciones de vida.
Notas
1. Al
respecto, véase Merino (1998), Gobierno local, poder nacional,
COLMEX