
El proceso de globalización económica y política que se vive en el mundo y en América Latina en particular, no tiene precedentes. sobre el mundo se entreteje una red de contactos económicos que influyen cada día más en la definición de las políticas económicas de los Estados: Un número cada vez más creciente de gobiernos nacionales se involucran en bloques económicos de ámbito supranacional tanto en Europa como en Asía y américa ( UE, TLC, Mercosur etcétera).
El proceso en cuestión se ha visto favorecido por colapso del socialismo real y el derrumbe del bloque soviético, con la consiguiente desaparición de los equilibrios internacionales vigentes desde la segunda posguerra. El mundo se caracteriza por la consecuencia de un modelo alternativo al de las democracias liberales. Pero la falta de modelos alternativos no significa el mantenimiento incuestionado de los sistemas democráticos de gobierno: el incremento del nivel del vida y el acceso a la cultura de ciertas capas de la población, producto de la población, favorecen el surgimiento de nuevas demandas por servicio y por el respeto a los mecanismos de acceso al poder, es decir, requerimientos de tipo político.
Las tendencias de la descentralización política y administrativa han cobrado gran importancia en el debate sobre la redefinición del cómo de la acción pública. y dada la complejidad de nuestros sistemas políticos la descentralización de las acciones gubernamentales aparece como una estrategia básica para mejorar el rendimiento del sistema político, tanto desde el punto de vista de su capacidad para formular e implantar políticas eficaces como desde la perspectiva de sus posibilidades para acercar la decisión a los ciudadanos. (Bañon, s/f:6)
La palabra descentralización perteneció al vocabularios político, económico e intelectual de los años ochenta en toda América Latina. En México apareció a finales de los setenta con la reforma política de López-Portillo y en el gobierno de Miguel de la Madrid en su programa electoral, en el cual decidió no restringir su contenido al ámbito de la representación territorial de los partidos minoritarios, y la descentralización política se acompaño de la descentralización administrativa y económica. En México como en muchos otros países donde echó raíces la idea de la descentralización, está apreció como un instrumento de desburocratización; como reacción a una espiral asfixiante, esclerótica y condecendiente con el coorporativismo y el clientelismo, ( México, Perú, Brasil, etcétera); como medio de reconocer y atribuir un papel a la sociedad civil, y como reconocimiento de las desigualdades regionales.
A lo largo de los años ochenta la mayor parte de los países se hunde en una crisis económica que desencadenará la de las instituciones. En esta situación, clases políticas y élites económicas en general muy ligadas entre sí, y señalan a la descentralización como instrumento de salida de la crisis económica. La descentralización también habría de servir en el área para legitimar al estado y fortalecer a las autoridades recientemente elegidas ( Riviere, s/f:247).
Así pues el resurgimiento de los gobiernos democráticos en casi todos los países de la región trajo consigo el discurso descetralizador que rápidamente ganó espacios políticos y, en la práctica, muchos ya transfirieren responsabilidades y recursos a los gobiernos a buscar fuentes complementarias de financiamiento de los servicios locales.
El propósito de este trabajo
es contribuir al debate acerca de los retos y posibilidades del fortalecimiento
municipal a la luz de los procesos descentralizadores en México,
en un marco de diversas interpretaciones, aparentemente válidas,
y que deben analizarse de manera integral porque todas explican el fenómeno
desde alguna perspectiva. También se destacará la problemática
de los recursos en estados y municipios y la forma como se suministran,
porque de aquí deviene la posibilidad de la autonomía municipal,
y finalmente un aspecto no menos importante que es la capacitación
de los gobernantes y las organizaciones sociales para que la descentralización
que de llevarse a fondo como una descentralización política,
tenga un receptor adecuado en los municipios. El punto de partida es que
la institución municipal, en mayor o menor medida no tiene el perfil1
para sumir las reponsabilidades que acompañan a la descentralización
(aunque haya excepciones como las capitales estatales, ciudades medias
o municipios fronterizos).
No, sin razón algunos autores permanecen escépticios frente a los procesos descentralizadores. Iván Jaramillo indica que la historia de la las últimas décadas ha sido la historia de la centralización-cencetración en búsqueda de la eficiencia; se pregunta como surge la corriente descentralizadora en un mundo altamente concentrado y centralizado. Señala que el actual proceso de descentralización no busca desconcentrar recursos ni descentralizar decisiones con el solo propósito de la eficiencia y la democracia; se trata también de descentralizar conflictos y responsabilidades (Jaramillo,1986:10) Para este autor, en el fondo la descentralización está motivada por la crisis fiscal del Estado y por la necesidad política de neutralizar la demanda sociales, separando los conflictos e involucrando a la población en la solución de sus propios problemas, descentralizando decisiones.
La solución de la crisis fiscal-apunta- y consecuentemente de las demandas fiscales, tiene dos vías de solución: la autoritaria, (en desuso pero no descartada) y la descentralizadora democrática, acompañada esta última por el modelo neoliberal. Los gobiernos actuales, en nombre de la eficiencia y la democracia, en lugar de descentralizar, privatizan; y en vez de reorganizar la administración pública, la aniquilan (ibid: 12).
Otros autores plantean que la tendencia hacia la descentralización de los Estados se explica tanto desde la lógica de la propia acumulación capitalista como desde la lógica de Estado capitalista en crisis (Boisier,1991:26). Y aún más; los esfuerzos por la descentralización política de origen gubernativo, centran el interés en la apertura de espacios para canalizar mejor las aspiraciones de la comunidad por lo tanto dan preferencia a los aspectos relativos a la generación del poder y la toma de decisiones (Rojas, 1991:7-8). Visto este enfoque desde la perspectiva de la interpretación política, el interés del gobierno central sería incrementar su legitimidad con una aparente cesión de poder; y desde la visión de la interpretación económica, trata de responsabilizar a los gobiernos locales de los costos por servicios públicos en un momento de crisis (Cardozo, 1998:16)
Interdependientemente de las interpretaciones
acerca de la descentralización como tendencia general, es un fenómeno
del que los municipios no pueden sustraerse en la bisagra para la democratización
de nuestras sociedades, también lo es que puede fortalecer las estructuras
políticas que soportan al caciquismo regional. Por eso hay que matizar
cuando hablamos del tema. Obligadamente, hemos de planterar lo que para
nosotros es la descentralización o lo que llamaríamos
descentralización efectiva:
aquella que se traduzca en un mayor poder de toma de decisiones y en una
posibilidad de manejo de los recuros, y que conlleve el bienestar de la
colectividad al elevar su nivel de vida y participación en los asuntos
públicos. Una descentralización política que fomente
una cultura política (Rojas, 1991:18).
La
descentralización, la tradición del poder y los avances
La centralización es un rasgo
caraterístico del sistema político mexicano. Se puede decir
que ha sido parte medular de la estructura política y administrativa
del régimen posterior a la revolución de 1910. La aparición
de estructuras altamente centralizadas ha permeado las instituciones y
la vida social y política del país. Las consecuencias de
este modelo se expresan en los desequilibrios regionales; la consolidación
de estructuras estatales verticales e insensibles a la realidad regional;
y a una débil eficacia en políticas y programas gubernamentales
a través del territorio nacional; lo que cosntituye un obstáculo
para la modenización económica y para la estabilidad política
nacional (Cabrero,1995:1).
Tres objetivos de la descentralización mexicana
En el caso mexicano, aparecen tres objetivos entremezclados en el discurso descentralizador: mayor eficacia en la región estatal, fortalecimiento de los niveles locales del gobierno y profundización de la democracia. Sin embargo, no siempre se ha logrado éxito en estas dimensiones. El primero de los objetivos ha dado lugar a iniciativas al interior de las agencias gubernamentales, delegando funciones a nivel regional, lo que podría denominarse como una descentralización administrativa. El segundo a impulsado iniciativas orientadas a la cesión de atribuciones de poder de decisión y recusos propios a otros niveles de gobierno, lo que sería una descentralización gubernamental. El tercero ha generado iniciativas más complejas, cuyo fin es ceder espacios de decisión a organizaciones no gubernamentales, agrupaciones de la sociedad civil, o a la misma ciudadania lo que significa la incorporación de agentes no gubernamentales a las decisiones públicas. Aquí se estaría hablando de descentralización hacia la sociedad civil.
Pero para entender el débil efecto de las políticas descentralizadoras en México, es necesario abarcar dos aspectos que constituyen las dos fases de la problemática que se ha esbozado: que los cambios se han dado a nivel de las normas y no en el de estructuras del poder que existe incapacidad por parte de los gobiernos locales para asumir con firmeza nuevas funciones y generar una nueva dinámica de impulso.
Los problemas de la descentralización en México se deben a la exisdtencia de "tibias" iniciativas desconcentradoras entre 1970 y 1976, mediante decretos de desconcentración industrial y algunos avances en el ábito de la planeación regional. Aunque esta tendencia avanzó entre 1976 y 1982, mediante la transferencia de ciertas actividades a las delegaciones estatales del sector central: Hay que advertir que en cierta medida se fortalecieron los mecanismos planificadores; hubo también un intento de descentralización "por decreto", clásico del periodo entre 1982 y 1988, a partir de la reforma al Artículo 115 constitucional que intentaba dar al nivel municipal la autonomía plena en el manejo de los recursos. Se cré el Sistema Nacional de Planeación y se involucró al municipio en la tarea de la planeación democrática. estas propuestas fueron las más desarrolladas pero no surtieron los efectos deseados. En el marco formal legal pueden reconocerse com importantes, pero los procesos y tradiciones del sistema político-burocrático, así como las estructutas del poder en ese ámbito no permitieron que el desdoblamiento de la política descentralizadora generara la diversificación de los proceso locales de gobierno (ibid: 2).
El período que va de 1988
a 1994 se caracterizó por la puesta en marcha de una estrategia
de descentalización " desde el centro". El PRONASOL
pasó a ser el eje alrededor del cual se delimitaron las acciones
orientadas a la descentralización, por ser éste un programa
federal de impulso a las regiones más atrasadas del país.
A diferencia de los anteriores intentos de descentralización, este
programa se concentraba más en la comunidad que en los municipios.
Nunca se planteó como objetivo el fortalecimiento de los gobiernos
locales e, incluso, este programa daño la libertad municipal pues
se transformó en estructuras paralelas al aparato público
local. Ffue un programa del Ejecutivo para legimiarlo no sólo a
él sino también a su partido.
Otro aspecto que también preocupa para la propuesta descentralizadora es la tradición del poder en México, que expres nítidamente los rasgos autóctonos heredados de nuestra historia y cultura. El caciquismo, el caudillismos, el patrimonialismo y la centalización del poder no sonmás que manifestaciones históricas y cotidianas de la tradición del poder en México. El caciquismo es una estructura de mediación entre el poder central-nacional y el poder local, el cual se fortalece por y en la medida en que el centro requiere de su función, para luego incrementar nuevamente sus espacios en la medida que la sociedad canaliza sus inquietudes y demandas por su conducto es un juego de "doble entrada" ( ibid: 5).
La tradición del ejercicio
del poder en México tiene una clara tendencia centralizadora y hacia
formas de dominaación patrimonialistas y clientelares. Aunque algunos
aspectos de la vida social han cambiado ante el empuje de la modernización
económica y de los cambios que en materia política
se han manifestado en los últimos años ( sobre todo a partir
de las elecciones de 1988 y en el ámbito urbano), la tradición
se manifiesta con mayor nitides en el ámbito local, por que las
sociales son más personalizadas espontáneas y expresivas
de la cultura y las tradiciones. El caciquismo aún atraviesa las
estructuras del gobierno local, y continúa como un obstáculo
para la descentralización.
Municipio y descentralización en México
La lucha por el municipio libre no es nueva en México, ha estado presente a lo largo de la vida independiente e, incluso, el espacio local se defendió en pleno virreinato hasta sus últimas consecuencias, tal es el caso del "Primer pueblo libre de América", el municipio de Yanga, en Veracruz.2 No tiene mucho sentido describir la lucha que ha mentenido los defensores del municipio desde la época prehispánica hasta nuestros días. Basta con decir que a partir de las reformas promulgadas a partir de 1983 se observó un propósito real de dar una nueva conceptualización a la libertad municipal a partir de la prrecisiópn de sus atribuciones y facultades.
Los aspectos más relevantes de la reforma se refieren a adiciones a varias de las fracciones, que tienen que ver con la desaparición y suspensión de poderes municipales, fijando requisitos y peocaedimietos que suprimen la disdcrecionalidad de los gobernadores para remover ayuntamientos, que los ayuntamientos poseen la facultad jurídica (facultad legislaativa) para expedir -de acuerdo con las bases normativas establecidas por los congresos estatales y los bandos munipales-, reglamentos circulares y disposiciones administrativas de diferente índole. Los servicios públicos a cargo de los ayuntamientos son: agua potable, alcantarillado, alumbrado públic, limpia mercados y centrales de abasto, panteones, rastros, calles parques y jardines, seguridad pública y tránsito, ( utros que las legislaciones locales autoricen), puden cubirse dichos servicios a através de la asociación y de la coordinación intermunicipal. Los municipios tienen la libertad de administrar libremente su hacienda, compuesta de ingresos propios, contribuciones estatales y federales, etcétera, los que deberán ser suficientes para atender las necesidades del municipio. La libre formación de sus presupuestos de egreso y deingresos- que serán autorizados por la legislación local. Al mismo tiempo, se introduce el principo de de representación proporcional, lo que permite que las corrientes ideológicas se encuentren representadas en el seno de los ayuntamentos; también se refiere la reforma a las facultades para incidir sobre el desarrollo urbano, con poderes jurisdiccionales para cerar y administrar reserva ecológicas, controlar el uso del suelo, etcétera y, por último, las cuestiones que tienen que ver conlos aspectos laborales.
Aún cuando las feformas son
trascendentales para la libertad municipal y a partir de éstas se
aprecia una dinámica política sin precedente en los 2418
municipos del país, quedan pendientes varias cuestiones acerca
de municipio libre: subordinación en los hechos al gobierno
estatal y federal; ausencia de autonomía; falta de reglas claras
para el reparto de recuros así como la reforma política municipal
para acabar con el centralismo del precidente municipal y la Ley reglamentaria
del Artículo 115 constitucioanl. El peso de los gobiernos estatales
es todavía determinante para la asignación de los recursos
a los municipios. La controvertida Ley del federalismo Hacendario de Puebla,
es una muestra del poder qwue los gobernadores tienen sobre los ayuntamientos.
De acuerdo con la Real Academia de la Lengua, podemos entender la autonomía como La potestad que dentro del Estado pueden gozar los munipios, provincias, regiones de otras ciudades de él para regir intereses peculiares de su vida interior, mediante normas y órganos de gobierno propios. Sin embargo la autonomía y sus posibilidades reales dependen también de las posibilidades de la descentralización que vande un mínimo a un máximo:
Principales fuentes de recursos
Las fuentes de recursos más importantes para losd municipoos de México son las participaciones federales las estatales y los ingresos propios, principalmente el impuesto predial, los programas federales y los estatales la deuda y algunos otros ingresos provenientes de organismos de cooperación internacional (cuadro 1). Los mayores recursos con que cuentan los municipios -por su monto- son las participaciones federales y las aportaciones, mismas que tratamos más adelanate.
Las participaciones (recursos no etiquetados)
Las paarticipaciones están normadas por la Ley de Coodinación Fiscal y son la principal fuente de caudal para los municipios, tanto cuantitativa como cualitativamente. En lo cuantitativo, dependen fundamentalmente de la Recaudación federal Participable (RFP). El momento de las participaciones se establece en el ramo 28 del Presupuesto de Egresos de la Federqación. Paara 1998 se estimó un monto total para entidades federativas y para municipios por $112,402.8 millones de pesos. Esta cantidad disminuirá en unos $1,500 millones de pesos debido a los últimos ajustes deternubadis oir ka SHCP. El monto determinado para los municipios antes del ajuste era de 24,968.5 millones de pesos (cuadro 29. En el aspecto cualitativo, cabe destacar que estos recursos provienen de una distribución de ingresos, es decir, la federación, las entidades federativas y los municipios se distribuyen la recaudación de acuerdo con el Sistema Nacional de Coordinación Fiscal. Esto implica que el uso destinado de los recursos que haga cada ámbito del gobierno es libre y supervisado por la legislatura correspondiente.
a) Las árticiáciones que les deben ser entregadas a los municipios por conducto de los gobiernos estatales con recursos provenientes de varios fondos (cuadro3):
|
total total $211,252.40 $40,842.9 4.7% |
|
Particiapciones
Participaciones
$112,402.8 $243,968.5 13% 22%
Aportaciones federales
Aportaciones federales
|
|
% entidad y Monto
% municipios
Conceptos
municipios de entidades y de la entidad
la RFP
municipios
|
| 1. Fondo General de Participaciones | 20 | 89,762.0 | 20 |
| 2. Fondo de Fomento Municipal | 1 | 4,4881.1 | 100 |
| 3. Fondo de Coordinación de Derechos | 1 | 4,488.1 | 20 |
| 4. Reserva de Contingencia | 0.25 | 1,122.03 | 20 |
| 5. Municipios Fronterizos con Litoral | 0.136 | 610.38 | 100 |
| Subtotal | 22,386 | 10,471.61 | |
| 6. IEPS: cerveza y bebidas alcohólicas; tabacos y labrados | |||
| 7. Resarcimiento bases especiales de tributación | 0.393 | 1,767.06 | 20 |
| 8. Reserva de compensación | 0.087 | 393 | 20 |
| 9. Pequeños contribuyentes | |||
| 10. Tenencia | 1,437 | 6,450.0 | 70 |
| 11. Impuestos sobre automóviles nuevos | 0.335 | 1,505.2 | 20 |
| 12. Municipios fronterizos
o con litoral por el derecho
adicional sobre la extracción de petróleo |
20 | ||
| 13. Municipios con puente de peaje | |||
| 14. Otras participaciones estimadas | 0.405 | 1,817.66 | |
| Subtotal | 2.657 | 11,932.198 | |
| Total | 25.043 | 112,402.80 |
Aportaciones (recursos etiquetados)
Las aportaciones federales son un
nuevo régimen jurídico aprobado en el último
periodo de sesiones de la Cámara de Diputados. La característica
principal de éstas es que no son una distribución de la recaudación,
como en el caso de las participaciones; las aportaciones on recuros
federales. Esto determina el hecho de que su destino esté etiquetado
en lo general y supervisado por la federación, en última
instancia. para los municipios se cosntituyeron el Fondo de Aportaciones
para el fortalecimiento de los municipios y el Distrito Federal. Los
demás fondos se destinan exclusivamente a estados (cuadro 4).
|
% a
Concepto
ntidades y Monto a
% a
Monto a % municipios
Fondo a aoprtaciones
municipios entidades y
municipios municipios
de la RFP
de la RFP
municipios de la entidad
|
| 1. Infraestructura Social Municipal | 2,037 | 9,142.3 | 100 | 9,142.3 | 2,037 |
| 2. Fortalecimiento Municipios y D. F. | 1.5 | 6,732.1 | 100 | 6,732.1 | 1.5 |
| 3. Infraestructura Social Estatal | 0.281 | 1,261.1 | |||
| 4. Educación Básica y Normal | 15.043 | 67,512.7 | |||
| 5. Servicios de Salud | 2,350 | 10,546.1 | |||
| 6. Múltiples | 0.814 | 3,655.3 | |||
| Total | 22.025 | 98,849.6 | 15,847.4 | 3.537 |
Fondo de aportaciones para la infraestrucura social municipal ( FIASM)
Paara determinar su monto se utiliza la RFP pero solamente como referencia. La ley establece que para 1998 será del 2.037% de la RFP y a partir de 1999 será de 2.197%. Para 1998 esto equivale a 9,142.3 millones de pesos. En 1998 la federación distribuiría los recursos de este ramo en entidades federativa aplicando al 69% del monmto, la fórmula de Sedesol, publicada en la Ley. El restante 41% se repartiría en partes iguales entre todas la entidades federativas. Apartir de 1999 el 100% de los recursos se distribuirán con base en la fórmula mencionada. Los estados están obligados a publicar las fórmulas, coeficientes y montos que les corresponden a cada municipio a más tardar el 31 de enero.
El destino de los recursos debe ser exclusivamente para agua potable, alcantarillado, drenaje, letrinas urbanización municipal, electrificación rural y de colonias pobres, infraestructura básica de salud, y educativa, mejoramiento de la vivienda, caminos rurales e infrestrutura productiva rural. El "% de los recuros asignados a cada municipio podrá utilizarse para desarrollo institucional, previo convenio con Sedesol y gobierno estatal.
En fondo del ramo 33 es una reasignación
del antigua fondo de desarrollo municipal, en funciones hasta el ejercicio
anterior en el ramo 26: Superación de la pobreza. de hecho, el crecimiento
de recursos es en números nominales, pues en números reales
disminuye el monto de recuros.
Fondo de aportaciones para el fortalecimiento de los municipios y el distrito federal (FAFMDF)
El monto de este fondo para 1998 sería del 105% de la RFP, también como referencia.Fue aprobado un monto de 6,732.1 millones de pesos. La ley establece que a partir de 1999 el porcentaje como referencia de la RFP será del 2.5%. La distribución de los recursos para entidades y los municipios se hará de acuerdo con el número de habitantes del dato más reciente proporcionado por el INEGI. El monto aprobado de 6,732.1 millones de pesos, entre los 91,158,290 habitantes, que en el ámbito nacional de acuerdo con el conteo de 1995, now eq $73,85 por habitante (cuadro 5)
La ley especifica que los recursos
deberán utilizarse exclusivamente para los requerimientos de los
municipios y prioritariamente para obligaciones financieras y seguridad
pública. Esta falta de precisión da lugar a distintas interpretaciones.
Este fondo se integró con recursos reasignados de los ramos 29 (Saneamiento
Financiero); 04 (Seguridad Pública) y 23 (Coordinación Hacendaria),
(Levy, 1988).
Descentralización, capcitación de los gobernantes y las organizaciones sociales locales
Existe una problema al plantear la descentralización efectiva pues ésta depende no sólo de las facultades otorgadas constitucionalmente a los poderes locales, regionales o municpales. La descentralización efectiva es el ressultado de laexistencia no de la comunidad organizada, tanto enpaartidos como en organiaciones no gubernamentales y grupos sociales organizados de diferente índole, cuya capacidad de movilización a nivel local o regional se sufiente para formar relaciones intergumbernamentales equilibradas.
Desde esta perspectiva, el tema de la cpacitación se vuelve obligado dada la cantidad y calidad de demandas que recibe el municipio. por eso se requiere de la readecuación de las instituciones locales, que son el punto crítico de las administraciones municpales. Es notoria la falta de capacidad para gobernar tanto de autoridades como de agentes del desarrollo, es decir de las organizaciones de la sociedad civil.
A nivel municipal persisten muchos problemas por que los ciudadanos elegidos para gobernar no siempre son los más cpaces opreparados; la simple elección de gobernantes no es garantía de buen gobierno. La alternacia en el poder, producto del avance democrático en términos electorales, no entraña ninguna ventaja para los ciudadanos.
Si a esta problemática le agregamos la subordinación del municipio a las participaciones y aportaciones federales; la falta de vinculación de la autoridades con las organizaciones sociales, es decir, el fomento de la paarticipación ciudadana; la escasa visión para detectar fuentes de financiamiento internas para cumplir con sus obligaciones constitucionales, entonces tenemos un verdadero obstáculo para la descentralización.
Los esfuerzos que las intanciasl
federales, estatales, universitarias,
paartidistas, así como los organismos no gubernamentales realizan
para la cpacitación municipal son loables, pero se necesita
actuar en cada acaso. Los municipios son realidades difeerentes entre sí
para los cuales hay que diseñar -con base en estudios concretos,
y en coordinación con las organizaciones sociales locales- sus propios
cursos de capacitación. Los dirigentes municipales deben estar capacitados
para promover el diseño eimplentación de las políticas
sociaales y de desarrollo regional, la base para la gobernabilidad, esto
parece ser un problema sin solución.
|
Entidad
Población 95
Porcentaje
FAMF miles de pesos
|
| Aguascalientes | 862,720 | 0.9464 | 63,712.44 |
| Baja California | 2'112,140 | 2.3170 | 155,982.94 |
| Baja California Sur | 375,494 | 0.4119 | 27,730.48 |
| Campeche | 642,516 | 0.7048 | 27,730.48 |
| Coahuila | 2'173,775 | 2.3846 | 160,534.72 |
| Colima | 488,028 | 0.5354 | 36,041.19 |
| Chiapas | 3'584,786 | 3.9325 | 264,738.82 |
| Chihuahua | 2'793,537 | 3.0645 | 206,304.55 |
| Distrito Federal | 8'489,007 | 9.3124 | 626,918.78 |
| Durango | 1'431,748 | 1.5706 | 105,735.54 |
| Guanajuato | 4'406,568 | 4.8340 | 325,427.96 |
| Guerrero | 2'916,567 | 3.1995 | 215,390.40 |
| Hidalgo | 2'112,473 | 2.3174 | 156,007.53 |
| Jalisco | 5'991,176 | 6.5723 | 442,452.31 |
| Estado de México | 11'707,964 | 12.8436 | 864,640.88 |
| Michoacán | 3'870,604 | 4.2460 | 285,846.67 |
| Morelos | 1'442,662 | 1.6826 | 107,541.54 |
| Nayarit | 896,702 | 0.9837 | 66,222.04 |
| Nuevo León | 3'550,114 | 3.8944 | 262,178.27 |
| Oaxaca | 3'228,895 | 3.5421 | 238,456.03 |
| Puebla | 4'624,365 | 5.0729 | 241,512.41 |
| Querétaro | 1'250,476 | 1.3718 | 51,956.60 |
| Quintana Roo | 703,536 | 0.7718 | 51,956.60 |
| San Luis Potosí | 2'200,76 | 2.4148 | 152,527.80 |
| Sinaloa | 2'425,675 | 2.6609 | 179,137.70 |
| Sonora | 2'085,536 | 2.2878 | 154,018.21 |
| Tabasco | 1'748,769 | 1.9184 | 129,147.75 |
| Tamaulipas | 2'527,328 | 2.7725 | 186,644.84 |
| Tlaxcala | 883,924 | 0.9697 | 65,278.37 |
| Veracruz | 67378´,324 | 7.3908 | 497,555.83 |
| Yucatán | 1'556,622 | 1.7076 | 114,957.56 |
| Zacatecas | 1'336,496 | 1.4961 | 98,701.11 |
| Totales | 91'158,290 | 100 | 76'732,100.00 |
Lasuniversidades e institutos de
enseñanza sduperior pueden perfectamente vincularse con actividades
de capacitación munipal no sólo a nivlel atécnico
administrativo, sino en la formación de verdaderos gerentes regionales
con conocimientos en economía, administración, políticas
públicas, fiananzas y planeación entre otros. Es necesaria,
pues, una revisón amplia de gerencia social y un aliado estrategico
para las universidades lo serían las organizaciones no gubernamentales.
Las perspectivas de la descentralización
El hecho relevante para la vida democrática en México es que seguimos afectados por un centralismo, por un desequilibrio entre los órdenes de gobierno federal, estatal y municipal, pero además por presidencialismo que avasalla la sana división de poderes.
La descentralización que propone el gobierno federal es un proceso de entrega de responsaabilidades pero de mantenimiento del control presupuestario, de autoridades y de normatividad. Merino sintetiza esta idea: te doy pero conservo, y mientras más te doy más conservo; si te doy todo conservo todo. (Merino 1995:90) La federalización de la educación y de los servicios de salud siguen, sin embargo, la lógica de descentralizar responsabilidades pero no los recursos.El gobierno federal continúa manejando y controlando la plítica de recaudación fical, y llevándose la mayor paarte de los ingresos públicos.
El impulso al nuevo federalismo en
México cubre muchos aspectos de la vida política administrativa
y económica del país. Ha que delimitar las funciones, competencias
y atribuciones de los órdenes de gobierno. Quizá el término
federalismo debiera sustituirse por el de relaciones intergubernamentales,
pues éstas sugieren cómo se esstructura el sistema de relaciones
entre los órdenes de gobierno,pero también explican el funcionamiento
concreto de dicha relaciones aplicadas a la soluciópn de los problemas.
Pero de cualquier manera las estrategias descentralizadoras y de impulso
al "nuevo federalismo" han despertado gran interés, por parte de
los gobiernos locales.
1.Una custión es la que toca el asunto de lademocracia. ¡Para que queremos la descentralización? La descentralización es deseable para acercar las decisiones a los ciudadanos es decir es un asunto de la democracia, lo que no se garantiza si el proceso descentralizador se queda en las estructura gubernamentalees, tanto del nivel estatal como del nivel municipal. Es una paradoja que en el momento que el régimen democráatico tiene su más amplia aceptación en América Latina, el sentido de la democracia sea incierto.
Si la descentralización quiere ser real y verdadera, debe aarticularse con los procesos democratizadores, si no corre el riesgo de ser utilizada por las élites políticas locales en su propio beneficio, como ocurrió en las peores épocas del caciquismo. Descentralizar no quiere decir, sin más democratizar. Son procesos que pueden ir de la mano pero en todo caso representan esfuerzos políticos distintos. De modo que, visto con objetividad los dos puntos que llenan la agenda política del país podrían llegar a neutralizarse hasta producir un verdadero esperpento de reforma política. Pueden darse los procesos descentralizadores que se quieran sin reforzar un ápice la vida democrática del del país pues se olvida que con mucha frecuencia en los gobiernos de los estados y municipios existe una concentración de poder aún mayor que la que se registra en la capital del país. Los gobernadores y los precidentes municipales son más precidencialistas que cualquier pressidente de la República, cuestión que no tiene nada que ver con las voluntades individuales, sino con el modo de como estan diseñadas las instituciones políticas regionales.
En este mismo sentido, si el nuevo federalismo se traduce simplemente en el traspaso de los mandos formales de la República hacia los gobernadores de los estados, sin mediar alguna reforma que modere sus poderes, hebremos logrado la magia de multiplicar nuestros problemas políticos por treinta y uno (Merino, 1995). El resultado concreto, aún cuando el presidente de la República haya perdido los hilos de los mandos superiores, no sería el surgimineto de una democracia sino la vuelta a los peores momentos del siglo pasado.
Otro asunto que preocupa es la redefinición del municipio como espacio de realización de la democracia. Guillén (1997:24) habla de las limitaciones que la legislación estatal impone a la sociedad local para expresar sus intereses en los ayuntamientos y su agenda de gobierno; razona acerca del funcionamiento presidencialista de los cabildos, que no cuentan con mecanismos obligados de interlocución con la sociedad y que, por lo tanto, los procesos decisorios de políticas públicas transcurren entre un grupo muy reducido de personas. El o los mecanismos de interlocución con la sociedad contienen una alta probabilidad de toma de decisiones públicas sin consenso y, por ésta razón, origen de conflictos sociales.
2. Un nuevo Sistema Nacional de Coordinación Hacendaria que sustituya al actual Sistema Nacional de Coordinación Fiscal. Esto con la finalidad de apuntalar el desarrollo regional, dotando a los gobiernos locales de una nueva estructura tributaria que les otorgue un cierto margen de política fiscal a l recuperar su potestad tributaria y les permita adquirir mayores recursos para ser invertidos en infraestructura , en los individuos y en proyectos productivos (Campos, 1998:4).
3. El fortalecimiento de los municipios implica una reestructuración y redistribucuión de funciones y competencias que los gobiernos federal y estatal, de modo que se requiere de una verdadera reforma del Estado en sus tres órdenes, nos dice Raúl Olmedo, y agrega: Hasta ahora, los esfuerzos hasta hoy realizados se han centrado en la capacitación administrativa, y de gestión, como una primicia para que el gobierno pueda asumir progresivamente sus nuevas funciones y atribuciones constitucionales, los que ya les ha permitido a muchos municipios conseguir mejoras importantes (1994:23). Pero falta lo difícil, avanzar en la reestructuración de las competencias del orden federal al estatal y de este al orden municipal (idem). La profesionalización de los gerentes sociales expertos en las diversas disciplinas se presenta como un anecesidad y condición necesaria para el buen desempeño gubernamental. Pero estos gerentes sociales deben de tener una orientación específica hacia la política social ya que ahí es donde la mayoría de los municipios requieren asesoramiento.
Estos escenarios plantean que las políticas descentralizadoras no tendrían un efecto real en el proceso democratizador de nuestros ayuntamientos, a pesar de su creciente importancia para el desarrollo y gobernabilidad del país. El autor mencionado también se refiere a la necesidad de "municipalizar" la política municipal, pues no hay una adecuación de las reglas electorales en su propio contexto. Por eso critica lo que considera el monopolio de los partidos políticos de los cargos públicos, pues las legislaciones estatales establecen que para una organización de ciudadesnos participe por sí misma en la política municipal debe asumir la forma partido. El asnto es que se pierde la particularidad; los rasgos específicos de la política municipal y la normatividad, imponen desbordar el ámbito municipal convirtiendo a la rganización social y a las demandas políticas en estructuras y agendas estatales (Guillén, 1997:25).