Gestión y Estrategia / No. 11-12 Número doble / Enero Diciembre, 1997 /
UAM - A 
Traducción

TRES NOTAS SOBRE LAS MAQUILADORAS


R. Bruce Sinclair *
Jane Slaughter **

1. Introducción
2. Maquiladoras 101
3. Hechos sobre las maquiladoras
4. Las maquiladoras guatemaltecas por dentro
5. Condiciones laborales
6. Notas

Introducción

Los tres artículos cuya traducción se presenta a continuación hacen referencia a un aspecto particular del proceso de globalización: la producción en industrias maquiladoras, en México y en Guatemala. El más extenso se refiere al país centroamericano, y muestra que el proceso de globalización es uno y afecta en general a todos los países subdesarrollados de la misma manera, aunque con ciertas diferencias. En los casos en que lo consideró pertinente, el traductor incluyó una nota aclaratoria o complementaria al texto original; dichos comentarios pueden distinguirse porque aparecen entre corchetes.
El primer artículo se ocupa de las condiciones sumamente favorables para los propietarios, en particular los extranjeros, de las maquiladoras mexicanas (salarios bajos y ventajas fiscales respecto del comercio exterior, ya que no pagan ninguna tarifa por la importación de materiales y sólo cubren una costo de exportación sobre el monto del valor agregado en las factorías mexicanas). No obstante, los propietarios extranjeros –según se aprecia en el artículo– no aceptan con agrado la imposición de restricciones; antes bien, desearían la eliminación de algunas que ahora existen.
El segundo también hace referencia a las magníficas condiciones con que cuentan los propietarios de esas empresas, pero añade algunos datos estadísticos de 1995 que dan una idea de las dimensiones que tiende a tomar este segmento de la industria mexicana. Al final contrasta las deplorables condiciones de los trabajadores mexicanos de este sector.
El tercero y último trata sobre los derechos de los asalariados guatemaltecos, a los cuales se les niega el derecho de asociarse en uniones de trabajadores o sindicatos y son objeto de los peores tratos por parte de los empresarios extranjeros. En su intento por organizarse, los obreros han debido enfrentar a la fuerzas pública y privada de Guatemala, contratadas por las empresas; pero también se enfrentan a otro tipo de violencia, tal como el chantaje, es decir, la posibilidad de que las empresas abandonen la región o se muden de país definitivamente. Por último, a partir de la descripción de estas condiciones se explica la forma en que se ha delineado la división del trabajo a nivel mundial bajo el esquema de la globalización.

Maquiladoras 101

R. Bruce Sinclair
El programa maquiladora es una clasificación de negocios creado por la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial (SECOFI), que tradicionalmente ha permitido la inversión extranjera directa en México con las siguientes ventajas (mismas que suelen extenderse gradualmente al régimen de inversión de todas las demás ramas industriales):

Los beneficios están garantizados, pero son muy bajos. Como las compañías nacionales, las maquiladoras pagan impuestos por ingresos y deben participar el 10% de las utilidades a los trabajadores. Se ha creado un impuesto por las compañías matrices como amparo contra el impuesto sobre la renta, por el ingreso que se genera en México a causa del valor agregado.
Hay un mecanismo en marcha que empieza a transformar los viejos hábitos de las maquiladoras; ahora la SHCP las obliga a declarar los activos como parte de un gran precio de flujo de transferencia. En un término de cinco o más años, las maquiladoras se verán forzadas a aumentar el porcentaje de beneficios que declaran, deberán alcanzar una tasa fiscal comparable a la que asumen dos compañías no relacionadas, realizando la misma transacción a manera de brazos largos. Tal procedimiento de transferencia de precios se implementarán por todos los bloques comerciales y, en efecto, se trasladarán a Norte América. Esta ventaja finalmente será modificada. Hechos sobre las maquiladoras

Las maquiladoras propiedad de norteamericanos son plantas de ensamblaje establecidas en México, cuyos empleados son mexicanos, que trabajan para ellas elaborando productos que habrán de exportarse de regreso a los Estados Unidos. En 1965 el Gobierno mexicano estableció el Programa de Industrialización Fronteriza, por medio del cual se creo la plataforma de exportación, en términos muy favorables para las compañías estadounidenses. El término "maquiladora" es derivado del verbo maquilar1, el cual significa: someter algunas cosas –materias primas– a la acción de una máquina. Cuando las compañías norteamericanas abrieron factorías en México, el nombre maquilar se empieza a utilizar para designar aquellos procesos de procesos de ensamblaje de partes que se manufacturaron en otra parte.
Aproximadamente 2,100 plantas maquiladoras producen bienes electrónicos, auto partes, químicos, muebles, maquinaria y otros bienes en México. El número se ha incrementado a más del cuádruple considerado hasta mediados de los años ochenta. Alrededor de 550,000 se cuentan los trabajadores empleados por las maquiladoras, de las cuales, el 90% son propiedad de estadounidenses.
Muchas de las más grandes corporaciones norteamericanas poseen plantas maquiladoras, incluyendo (AT&T, Beckton Dickenson, Cooper Industries, R.R. Donnelly, Ford Motor Company, General Electric, General Motors, W.R. Grace, Johnson & Johnson y Zenith) Allie-Signal, Baxter International, Chrysler, DuPont, Eastman Kodak, Emerson Electric, IBM, ITT, Kimberly-Clark, Parker Hannifin, PepsiCo, United Technologies, Xerox, entre muchas otras
Las maquiladoras reciben subsidios del gobierno en forma de tarifas y tasas impositivas preferenciales. La maquila no paga aranceles sobre materiales y productos semiterminados importados a México. Cuando la embarca de regreso a Estados Unidos, las empresas norteamericanas contratantes sólo pagan tarifas fiscales sobre el valor agregado en México, no por el valor entero del producto.
Un estudio que se llevó a cabo en marzo de 1995 estableció la existencia de un mercado informal en Piedras Negras, cerca de la frontera con el estado de Texas. Tal experiencia mostró que los trabajadores de la maquila necesitan por lo menos $6.66 por día con relación a los precios de los bienes que necesitan comprar. Los trabajadores reciben actualmente $3.20 por día, lo cual significa que de los 30 artículos que son necesarios cada día, el trabajador de la maquiladora puede solamente comprar 13 ( los artículos de la canasta básica tales como frijoles y tortillas).

Las maquiladoras guatemaltecas por dentro

Tienes muchas oportunidades de comprar una camisa hecha por un adolescente guatemalteco en algún centro comercial de Estados Unidos, él recibió 3 dólares por día. En los años más recientes, cientos de maquiladoras (factorías solamente para exportación) se abrieron en Guatemala, el país que tiene el salario mínimo más bajo de Centroamérica. Cerca de 70,000 empleados, principalmente mujeres, trabajan en 500 plantas, haciendo camisas, vestidos, shorts y pantalones que se venderán en Estados Unidos. Estas prendas se venden en tiendas como: J.C. Penney, Sears, Montgomery, Ward, The Gap, Walmart, y K-Mart, los nombres de las marcas incluyen Phillips-Van Heusen, Levi’s, y Liz Clairbone.
La asociación de propietarios de maquila enlistan las ventajas de localizar manufactureras de ropa en Guatemala. Éstas incluyen: los niveles salariales son los más bajos en el área; las leyes laborales son razonables.
Los propietarios exigen encarnizadamente que se mantengan dichas ventajas, cosa que acepta el Gobierno de Guatemala. A estos hechos se suma la violenta historia que cuenta Guatemala en contra de cualquier intento de organización de los pobres; tú tienes una formula para reprimir la organización de sindicatos.
Hoy existen sólo cinco uniones de trabajadores en las maquiladoras de Guatemala, y solamente una tiene contrato. Sin embargo, en varios casos específicos la solidaridad internacional ha hecho para los trabajadores de la maquila guatemalteca hayan podido tener una pequeña temporada de victorias.

Condiciones laborales

las condiciones de trabajo en las maquiladoras son las esperadas por fuerza: las factorías son a menudo almacenes de clima muy caliente, carentes de ventilación. Los servicios sanitarios son a menudo pobres y no existen cafeterías. En L&L modas, localizada en las afueras de la ciudad de Guatemala, un mensaje se lee en los baños "pobre agua dentro así que ellos no la olfatean."
El salario mínimo es $2.80 al día, con un bono de 42 centavos. Algunas plantas, sin embargo, pagan apenas entre $1.40 y $1.75 dólares diarios. Una parte importante de la fuerza de trabajo es gente menor de 18 años. Aunque por ley se supone que los menores tendrán una jornada de trabajo de sólo siete horas, en la práctica ellos trabajan el mismo tiempo que los adultos.
Pese a que forzar el tiempo extra es ilegal, es lo normal. En un estudio de 15 maquiladoras realizado por el centro de investigación AVANCSO, el promedio de trabajo diario fue de 10 horas y más tiempo trabajado los sábados
Desde que las maquilas operan bajo contrato a plazo definitivo con los revendedores americanos, los empleadores requieren trabajadores a estadía hasta que un particular cargamento se complete. No es inusual para los trabajadores estar en jornadas que llegan hasta el amanecer; regresarán dos horas más tarde para tomar su turno en la jornada regular. Algunos trabajadores reportan que han sido detenidos por la guardia armada.
La jornada de trabajo de los obreros en fin de semana es, en sus propias apalabras:

Al rededor de la mitad de la producción de maquila viene de las grandes factorías propiedad de inversionistas coreanos (el resto de propietarios de las maquilas son guatemaltecos o norteamericanos), y es aquí donde los trabajadores tienen las más serias quejas de maltrato. Por ejemplo, muchos propietarios se rehusan a pagar dentro de los requerimientos legales, el sistema de seguridad y de salud, hace de estos trabajadores inelegibles para algún tratamiento. Y las fabricas a menudo atrasan el pago de salarios hasta por dos semanas. Pero el agravio más frecuente es que el supervisor grite y golpee a los trabajadores. Armando Amado, jefe de personal de L&L, dice que esto se debe a que los trabajadores formaron una unión  –sindicato–. "Esto es duro para los coreanos complicarlos con las leyes por que tienen otra ideología," Explica Amado, "ellos demandan, quieren que tú trabajes rápido." De a cuerdo con AVANCSO, Corea tiene la jornada de trabajo con mayor número de horas en el mundo, y tanto los diplomáticos como los propietarios coreanos afirman que es una práctica común exigirles: "dele luz brillante a los trabajadores." Un gerente guatemalteco en una maquiladora coreana explicó: "La gente esta culturalmente acostumbrada a ser maltratada, si usted no la trata mal ellos no entienden."
A pesar de todos estos problemas ninguno de los trabajadores ordinarios ni los activistas sindicales quieren dejar las maquilas. Ellas les proveen al menos algún salario y alguna independencia por cientos de mujeres jóvenes.

Represión violenta

Desde hace varios años el movimiento laboral de Guatemala ha perdido cientos de activistas, quienes fueron asesinados por escuadrones financiados por ejecutivos, por el ejército o por ambos. Hace un año siete miembros del comité ejecutivo del sindicato de la maquiladora Marissa fueron secuestrados, luego los trasladaron a un lugar cercano a la planta y recibieron amenazas de muerte si no desistían de sus propósitos. La empresa despidió a 200 trabajadores sindicalizados y la unión fue destruida. La maquiladora Marissa es propiedad de las industrias GHR, con sede en Nueva York, .
En mayo, Flor de María Salguero fue obligada a bajar de un autobús a punta de pistola; luego, drogada, la trasladaron a una casa, donde fue víctima de golpes y violación. Salguero trabajaba para la federación de uniones FESTRAS, y había sido consejera de un grupo de trabajadores en la fábrica Modas Juana. Antes había ayudado a un grupo de niñas de entre 12 y 17 años de edad para lograr el pago de liquidación por separación, después de que dejaron dicha factoría a causa del constante acoso sexual por parte del propietario. Entre otras cosas, el dueño Grek Sung Bang tenía la costumbre de llamarlas a su oficina y pedirles que le pusieran un condón. En un encuentro con las trabajadoras Grek dijo que Salguero necesitaba "un pequeño presente". Al poco tiempo empezó a recibir amenazas por teléfono; luego se produjo el secuestro.

Comerciantes norteamericanos
Al confrontar a los contratistas guatemaltecos con sus informes acerca de sus condiciones, los contratistas de J.C. Penney, Sears y otras corporaciones norteamericanas señalaron, en voz de Stephen Coats, del Proyecto de Educación Laboral suscrito por Estados Unidos y Guatemala, que: "Los comerciantes de los Estados Unidos están por fuera los códigos promedio de conducta, bajo el supuesto gubernamental de que sus proveedores funcionan, pero ninguno de los mayores comerciantes realmente revisan sus códigos".
Cuando se descubren algunas violaciones por parte de sus proveedores, simplemente les preguntan: "¿Has cometido un error?"
Éstos, responden a menudo negativamente y claman por su inocencia; entonces el comerciante les dice "investiga tu alegato y fundamenta la evidencia de que no has fallado. Sin embargo, cuando éstos reciben una llamada telefónica o una carta de Wallmart o de Sears acerca de los reportes de violaciones, suelen tomar providencias para no reincidir en las faltas; mientras tanto niegan su responsabilidad en lo sucedido".
En 1992, un grupo de mujeres sindicalistas instalaron durante tres meses un campamento frente al Palacio Nacional, en protesta por el despido de la maquiladora Inexport y en demanda de su reinstalación. Su tenacidad, la presión que ejercieron los activistas norteamericanos y la amenaza de perder los beneficios del comercio, dieron por resultado la reincorporación de los despedidos.
Más recientemente, un grupo de sindicalistas detuvieron al propietario de la maquila M&M cuando se ocultaba en su maquinaria fuera de la planta durante la noche. Algunos trabajadores que estaban cerca de los sucesos fueron a movilizar a otros para tomar las plantas, quedándose a custodiarlas. Más tarde, tomaron las calles frente a la planta, bloqueando el trafico por horas, fueron a la Embajada de Corea, y entonces marcharon al Ministerio de Trabajo, demandando sucesivamente sus liquidaciones por despido.

Qué puedes hacer

A pesar de estos esfuerzos, solamente el sindicato de Inexport tiene contrato colectivo y los propietarios han amenazado con cerrar. Media docena de otras maquiladoras donde los trabajadores han iniciado sus uniones han cerrado. De hecho, la naturaleza altamente portátil de las maquiladoras es una de las grandes armas de sus propietarios, ya que pueden cerrar una planta y reinstalarla en otro lugar con un nombre distinto; esto se debe a que los procesos de producción son homogéneos, también amenazan con trasladarse a México.
En este punto el sindicato de la maquila obtuvo el cierre de un contrato con UNSITRAGUA filial de L&L, la cual fabrica camisas de franela para Montgomery Ward. Consiguieron un contrato cuyo contenido es un ejemplo para el resto de las demás maquiladoras del sector. Se escribió al Embajador de Corea, demandándole con carácter urgente a los patrones coreanos de las maquiladoras que respeten el derecho de los trabajadores, especialmente el derecho de negociar un contrato con L&L. Escrito a Jae-Hwan Kim, Avenida La Reforma 1-50, Zona 9, Guatemala. Fax O11 502 2 34 55 17.
Entonces escribió al propietario de L&L: Mr. Lee, L&L Modas, Callejón El Silencio 5-451, Cantón San Lorenzo, Amartitlán, Guatemala. Usted puede hacer contacto con el representante del Departamento de Comercio de Estados Unidos, Mickey Kantor urgiéndole a continuar presionando a Guatemala a cumplir los derechos laborales; diríjase a: 600 17th St. N.W., Washington, D.C. 20506. Fax: 202/395-3911.
[Para mayor información dirigirse a : U.S./Guatemala Labor Education Project. 333 S. Ashland Ave., Chicago, IL. 60607; teléfono 312/262-6502; fax 312/262-6602. e-mail: usglep@igc.apc.org]

Una nueva división global del trabajo

Lo común para las grandes corporaciones es construir más de sus grandes fábricas en los países ricos, ellos han usado a los países pobres solamente como productores de materias primas y fuente de alimentos, tales como café o algodón. Hoy la división del trabajo entre ricos y pobres está cambiando: cada vez se localizan mas y más fábricas en países donde los salarios son miserables. Ahora y en el futuro, la división del trabajo será entre la alta tecnología de producción en Estados Unidos, Japón y Europa, la baja tecnología, intensiva en mano de obra, en los países pobres. Las maquiladoras se desarrollaron rápidamente en Guatemala –que exporta ropa–, actividad que ahora representa la cuarta gran fuente de comercio exterior después del café, azúcar, y turismo. El centro de investigación guatemalteco AVANCSO dice, "La economía del mundo se esta globalizando, pero esto no significa que lo más negativo de las relaciones económicas internacionales se hayan superado. Por el contrario lo más negativo ha cobrado fuerza. El mundo subdesarrollado sigue perfectamente en el papel de proveedor de los países más desarrollados. Ahora se contribuye con productos industriales también, pero especialmente con la capacidad de trabajo de sus habitantes."

Notas 

* http://daisy.uwaterloo.ca/~alopez-o/politics/maq101.html. México Direct Business Services. 4307-F5 N.10th St. #16-162, McAllen, TX 78504, tel. in Monterrey, NL México (52)(8)309-6465, (52)(8)349-3972 fax mexdirect@infosel.net.mx.

**Por Jane Slaughter, "Labor Notes", diciembre 1995. http://www.alfea.it/coordns/work/industria/inside_guat.html

1 El Diccionario de la Lengua Española define maquila como la porción de grano, harina o aceite que corresponde al molinero por la molienda. Es decir el concepto se ha transformado pero hace referencia a la realización de una parte del proceso de producción, que puede ser intermedio o la fase final del proceso de producción, una vez realizado esa parte se devuelve al propietario, mediante una paga. Ver Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española. Madrid,. Espasa Calpe, 1992. P 1319.




R. Bruce Sinclair, Jane Slaughter
Traducción de Sergio Sánchez Guevara     e-mail:  sgs@hp9000a1.uam.mx
Profesor Investigador del Departamento de Administración de la UAM-A  

 
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