
TRES NOTAS SOBRE LAS MAQUILADORAS
1.
Introducción
2. Maquiladoras
101
3. Hechos
sobre las maquiladoras
4. Las
maquiladoras guatemaltecas por dentro
5. Condiciones
laborales
6. Notas
Los tres artículos
cuya traducción se presenta a continuación hacen referencia
a un aspecto particular del proceso de globalización: la producción
en industrias maquiladoras, en México y en Guatemala. El más
extenso se refiere al país centroamericano, y muestra que el proceso
de globalización es uno y afecta en general a todos los países
subdesarrollados de la misma manera, aunque con ciertas diferencias. En
los casos en que lo consideró pertinente, el traductor incluyó
una nota aclaratoria o complementaria al texto original; dichos comentarios
pueden distinguirse porque aparecen entre corchetes.
El primer artículo
se ocupa de las condiciones sumamente favorables para los propietarios,
en particular los extranjeros, de las maquiladoras mexicanas (salarios
bajos y ventajas fiscales respecto del comercio exterior, ya que no pagan
ninguna tarifa por la importación de materiales y sólo cubren
una costo de exportación sobre el monto del valor agregado en las
factorías mexicanas). No obstante, los propietarios extranjeros
–según se aprecia en el artículo– no aceptan con agrado la
imposición de restricciones; antes bien, desearían la eliminación
de algunas que ahora existen.
El segundo también
hace referencia a las magníficas condiciones con que cuentan los
propietarios de esas empresas, pero añade algunos datos estadísticos
de 1995 que dan una idea de las dimensiones que tiende a tomar este segmento
de la industria mexicana. Al final contrasta las deplorables condiciones
de los trabajadores mexicanos de este sector.
El tercero y último
trata sobre los derechos de los asalariados guatemaltecos, a los cuales
se les niega el derecho de asociarse en uniones de trabajadores o sindicatos
y son objeto de los peores tratos por parte de los empresarios extranjeros.
En su intento por organizarse, los obreros han debido enfrentar a la fuerzas
pública y privada de Guatemala, contratadas por las empresas; pero
también se enfrentan a otro tipo de violencia, tal como el chantaje,
es decir, la posibilidad de que las empresas abandonen la región
o se muden de país definitivamente. Por último, a partir
de la descripción de estas condiciones se explica la forma en que
se ha delineado la división del trabajo a nivel mundial bajo el
esquema de la globalización.
R. Bruce Sinclair
El programa maquiladora
es una clasificación de negocios creado por la Secretaría
de Comercio y Fomento Industrial (SECOFI), que tradicionalmente ha permitido
la inversión extranjera directa en México con las siguientes
ventajas (mismas que suelen extenderse gradualmente al régimen de
inversión de todas las demás ramas industriales):
2. El contrato de importación
de materias primas, embalaje, equipo de producción, útiles
y equipo de oficina, etcétera. Esto quiere decir que todos estos
bienes de producción pueden entrar a México sobe una base
temporal (un año no renovable para materias primas; 2 años
renovables para equipo de producción), sin la obligación
del pago de impuestos de importación. Debe verificarse el recorrido
de toda la materia prima que entre al país –en el proceso de producción
dentro del mismo–, hasta que deje nuevamente el país como producto
final y residuo de producción –scrap– o que se nacionalicen para
venderse en el mercado mexicano, siempre que se pague de manera retroactiva
el impuesto de importación que causen.
Yo personalmente he
enviado un camión cargado de cajas de cartón vacías
de regreso al norte, como ellos no pudieron arriesgar, entonces lo donaron.
Esta ventaja será convenientemente discutida en la fase del TLC
a fin de que se eliminen crecientemente las tarifas de importación,
de manera que dicha ventaja esté a la disposición de todas
las compañías en México.
3. Las maquiladoras tienen la opción de celebrar "comodatos" entre compañías matrices y clientes en otras ciudades por medio de las cuales ellos reutilizan materias primas y equipo de producción en préstamo. Esto representa que muchas maquiladoras no posean inventarios o activos fijos, eliminando al máximo los impuestos por activos. Esto significa que los efectos de la devaluación sobre las maquiladoras sean de riesgo mínimo. Sin embargo, las maquiladoras reciben adelantos por costos de operación (generalmente las transferencias son en dólares), que son facturados después que se pagaron los gastos. La razón de cambio por ganancias o pérdidas durante estos periodos deben notificarse para las regulaciones del impuesto federal, por lo que, en su momento, podrá usarlas la autoridad federal fiscal. La razón de cambio entre ganancias y pérdidas, debe reportarse por todas las empresas mexicanas y no únicamente por las maquiladoras. En enero de 1995 la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) indicó que las maquiladoras usaron activos prestados en los cálculos de precios de transferencia, lo cual sería la primera evidencia de los pasos dados fuera de esta ventaja.
4. Operación como un costo central. La maquiladora típica opera por ciclos de la forma en que sigue: las maquiladoras reciben en "préstamo" las materias primas desde la matriz extranjera. Se añade valor a estas materias (en forma de trabajo, gastos generales y materiales mexicanos), durante el proceso de su transformación en productos finales y la producción se envía fuera del país. Los impuestos de importación –exportación– (a Estados Unidos, por ejemplo) sólo se pagan sobre el monto del valor añadido (igual al producto final total menos el costo de los materiales importados). Las maquiladoras facturan a la empresa matriz o cliente por los costos de operación (v.g. valor agregado) más un pequeño porcentaje, tradicionalmente entre 1 y 5%.
Las maquiladoras propiedad
de norteamericanos son plantas de ensamblaje establecidas en México,
cuyos empleados son mexicanos, que trabajan para ellas elaborando productos
que habrán de exportarse de regreso a los Estados Unidos. En 1965
el Gobierno mexicano estableció el Programa de Industrialización
Fronteriza, por medio del cual se creo la plataforma de exportación,
en términos muy favorables para las compañías estadounidenses.
El término "maquiladora" es derivado del verbo maquilar1,
el cual significa: someter algunas cosas –materias primas– a la acción
de una máquina. Cuando las compañías norteamericanas
abrieron factorías en México, el nombre maquilar se empieza
a utilizar para designar aquellos procesos de procesos de ensamblaje de
partes que se manufacturaron en otra parte.
Aproximadamente 2,100
plantas maquiladoras producen bienes electrónicos, auto partes,
químicos, muebles, maquinaria y otros bienes en México. El
número se ha incrementado a más del cuádruple considerado
hasta mediados de los años ochenta. Alrededor de 550,000 se cuentan
los trabajadores empleados por las maquiladoras, de las cuales, el 90%
son propiedad de estadounidenses.
Muchas de las más
grandes corporaciones norteamericanas poseen plantas maquiladoras, incluyendo
(AT&T, Beckton Dickenson, Cooper Industries, R.R. Donnelly, Ford Motor
Company, General Electric, General Motors, W.R. Grace, Johnson & Johnson
y Zenith) Allie-Signal, Baxter International, Chrysler, DuPont, Eastman
Kodak, Emerson Electric, IBM, ITT, Kimberly-Clark, Parker Hannifin, PepsiCo,
United Technologies, Xerox, entre muchas otras
Las maquiladoras reciben
subsidios del gobierno en forma de tarifas y tasas impositivas preferenciales.
La maquila no paga aranceles sobre materiales y productos semiterminados
importados a México. Cuando la embarca de regreso a Estados Unidos,
las empresas norteamericanas contratantes sólo pagan tarifas fiscales
sobre el valor agregado en México, no por el valor entero del producto.
Un estudio que se
llevó a cabo en marzo de 1995 estableció la existencia de
un mercado informal en Piedras Negras, cerca de la frontera con el estado
de Texas. Tal experiencia mostró que los trabajadores de la maquila
necesitan por lo menos $6.66 por día con relación a los precios
de los bienes que necesitan comprar. Los trabajadores reciben actualmente
$3.20 por día, lo cual significa que de los 30 artículos
que son necesarios cada día, el trabajador de la maquiladora puede
solamente comprar 13 ( los artículos de la canasta básica
tales como frijoles y tortillas).
Tienes muchas oportunidades
de comprar una camisa hecha por un adolescente guatemalteco en algún
centro comercial de Estados Unidos, él recibió 3 dólares
por día. En los años más recientes, cientos de maquiladoras
(factorías solamente para exportación) se abrieron en Guatemala,
el país que tiene el salario mínimo más bajo de Centroamérica.
Cerca de 70,000 empleados, principalmente mujeres, trabajan en 500 plantas,
haciendo camisas, vestidos, shorts y pantalones que se venderán
en Estados Unidos. Estas prendas se venden en tiendas como: J.C. Penney,
Sears, Montgomery, Ward, The Gap, Walmart, y K-Mart, los nombres de las
marcas incluyen Phillips-Van Heusen, Levi’s, y Liz Clairbone.
La asociación
de propietarios de maquila enlistan las ventajas de localizar manufactureras
de ropa en Guatemala. Éstas incluyen: los niveles salariales son
los más bajos en el área; las leyes laborales son razonables.
Los propietarios exigen
encarnizadamente que se mantengan dichas ventajas, cosa que acepta el Gobierno
de Guatemala. A estos hechos se suma la violenta historia que cuenta Guatemala
en contra de cualquier intento de organización de los pobres; tú
tienes una formula para reprimir la organización de sindicatos.
Hoy existen sólo
cinco uniones de trabajadores en las maquiladoras de Guatemala, y solamente
una tiene contrato. Sin embargo, en varios casos específicos la
solidaridad internacional ha hecho para los trabajadores de la maquila
guatemalteca hayan podido tener una pequeña temporada de victorias.
las condiciones de
trabajo en las maquiladoras son las esperadas por fuerza: las factorías
son a menudo almacenes de clima muy caliente, carentes de ventilación.
Los servicios sanitarios son a menudo pobres y no existen cafeterías.
En L&L modas, localizada en las afueras de la ciudad de Guatemala,
un mensaje se lee en los baños "pobre agua dentro así que
ellos no la olfatean."
El salario mínimo
es $2.80 al día, con un bono de 42 centavos. Algunas plantas, sin
embargo, pagan apenas entre $1.40 y $1.75 dólares diarios. Una parte
importante de la fuerza de trabajo es gente menor de 18 años. Aunque
por ley se supone que los menores tendrán una jornada de trabajo
de sólo siete horas, en la práctica ellos trabajan el mismo
tiempo que los adultos.
Pese a que forzar
el tiempo extra es ilegal, es lo normal. En un estudio de 15 maquiladoras
realizado por el centro de investigación AVANCSO, el promedio de
trabajo diario fue de 10 horas y más tiempo trabajado los sábados
Desde que las maquilas
operan bajo contrato a plazo definitivo con los revendedores americanos,
los empleadores requieren trabajadores a estadía hasta que un particular
cargamento se complete. No es inusual para los trabajadores estar en jornadas
que llegan hasta el amanecer; regresarán dos horas más tarde
para tomar su turno en la jornada regular. Algunos trabajadores reportan
que han sido detenidos por la guardia armada.
La jornada de trabajo
de los obreros en fin de semana es, en sus propias apalabras:
Represión violenta
Desde hace varios años
el movimiento laboral de Guatemala ha perdido cientos de activistas, quienes
fueron asesinados por escuadrones financiados por ejecutivos, por el ejército
o por ambos. Hace un año siete miembros del comité ejecutivo
del sindicato de la maquiladora Marissa fueron secuestrados, luego los
trasladaron a un lugar cercano a la planta y recibieron amenazas de muerte
si no desistían de sus propósitos. La empresa despidió
a 200 trabajadores sindicalizados y la unión fue destruida. La maquiladora
Marissa es propiedad de las industrias GHR, con sede en Nueva York, .
En mayo, Flor de María
Salguero fue obligada a bajar de un autobús a punta de pistola;
luego, drogada, la trasladaron a una casa, donde fue víctima de
golpes y violación. Salguero trabajaba para la federación
de uniones FESTRAS, y había sido consejera de un grupo de trabajadores
en la fábrica Modas Juana. Antes había ayudado a un grupo
de niñas de entre 12 y 17 años de edad para lograr el pago
de liquidación por separación, después de que dejaron
dicha factoría a causa del constante acoso sexual por parte del
propietario. Entre otras cosas, el dueño Grek Sung Bang tenía
la costumbre de llamarlas a su oficina y pedirles que le pusieran un condón.
En un encuentro con las trabajadoras Grek dijo que Salguero necesitaba
"un pequeño presente". Al poco tiempo empezó a recibir amenazas
por teléfono; luego se produjo el secuestro.
Comerciantes norteamericanos
Al confrontar a los
contratistas guatemaltecos con sus informes acerca de sus condiciones,
los contratistas de J.C. Penney, Sears y otras corporaciones norteamericanas
señalaron, en voz de Stephen Coats, del Proyecto de Educación
Laboral suscrito por Estados Unidos y Guatemala, que: "Los comerciantes
de los Estados Unidos están por fuera los códigos promedio
de conducta, bajo el supuesto gubernamental de que sus proveedores funcionan,
pero ninguno de los mayores comerciantes realmente revisan sus códigos".
Cuando se descubren
algunas violaciones por parte de sus proveedores, simplemente les preguntan:
"¿Has cometido un error?"
Éstos, responden
a menudo negativamente y claman por su inocencia; entonces el comerciante
les dice "investiga tu alegato y fundamenta la evidencia de que no has
fallado. Sin embargo, cuando éstos reciben una llamada telefónica
o una carta de Wallmart o de Sears acerca de los reportes de violaciones,
suelen tomar providencias para no reincidir en las faltas; mientras tanto
niegan su responsabilidad en lo sucedido".
En 1992, un grupo
de mujeres sindicalistas instalaron durante tres meses un campamento frente
al Palacio Nacional, en protesta por el despido de la maquiladora Inexport
y en demanda de su reinstalación. Su tenacidad, la presión
que ejercieron los activistas norteamericanos y la amenaza de perder los
beneficios del comercio, dieron por resultado la reincorporación
de los despedidos.
Más recientemente,
un grupo de sindicalistas detuvieron al propietario de la maquila M&M
cuando se ocultaba en su maquinaria fuera de la planta durante la noche.
Algunos trabajadores que estaban cerca de los sucesos fueron a movilizar
a otros para tomar las plantas, quedándose a custodiarlas. Más
tarde, tomaron las calles frente a la planta, bloqueando el trafico por
horas, fueron a la Embajada de Corea, y entonces marcharon al Ministerio
de Trabajo, demandando sucesivamente sus liquidaciones por despido.
Qué puedes hacer
A pesar de estos esfuerzos,
solamente el sindicato de Inexport tiene contrato colectivo y los propietarios
han amenazado con cerrar. Media docena de otras maquiladoras donde los
trabajadores han iniciado sus uniones han cerrado. De hecho, la naturaleza
altamente portátil de las maquiladoras es una de las grandes armas
de sus propietarios, ya que pueden cerrar una planta y reinstalarla en
otro lugar con un nombre distinto; esto se debe a que los procesos de producción
son homogéneos, también amenazan con trasladarse a México.
En este punto el sindicato
de la maquila obtuvo el cierre de un contrato con UNSITRAGUA filial de
L&L, la cual fabrica camisas de franela para Montgomery Ward. Consiguieron
un contrato cuyo contenido es un ejemplo para el resto de las demás
maquiladoras del sector. Se escribió al Embajador de Corea, demandándole
con carácter urgente a los patrones coreanos de las maquiladoras
que respeten el derecho de los trabajadores, especialmente el derecho de
negociar un contrato con L&L. Escrito a Jae-Hwan Kim, Avenida La Reforma
1-50, Zona 9, Guatemala. Fax O11 502 2 34 55 17.
Entonces escribió
al propietario de L&L: Mr. Lee, L&L Modas, Callejón El Silencio
5-451, Cantón San Lorenzo, Amartitlán, Guatemala. Usted puede
hacer contacto con el representante del Departamento de Comercio de Estados
Unidos, Mickey Kantor urgiéndole a continuar presionando a Guatemala
a cumplir los derechos laborales; diríjase a: 600 17th St. N.W.,
Washington, D.C. 20506. Fax: 202/395-3911.
[Para mayor información
dirigirse a : U.S./Guatemala Labor Education Project. 333 S. Ashland Ave.,
Chicago, IL. 60607; teléfono 312/262-6502; fax 312/262-6602. e-mail:
usglep@igc.apc.org]
Una nueva división global del trabajo
Lo común para las grandes corporaciones es construir más de sus grandes fábricas en los países ricos, ellos han usado a los países pobres solamente como productores de materias primas y fuente de alimentos, tales como café o algodón. Hoy la división del trabajo entre ricos y pobres está cambiando: cada vez se localizan mas y más fábricas en países donde los salarios son miserables. Ahora y en el futuro, la división del trabajo será entre la alta tecnología de producción en Estados Unidos, Japón y Europa, la baja tecnología, intensiva en mano de obra, en los países pobres. Las maquiladoras se desarrollaron rápidamente en Guatemala –que exporta ropa–, actividad que ahora representa la cuarta gran fuente de comercio exterior después del café, azúcar, y turismo. El centro de investigación guatemalteco AVANCSO dice, "La economía del mundo se esta globalizando, pero esto no significa que lo más negativo de las relaciones económicas internacionales se hayan superado. Por el contrario lo más negativo ha cobrado fuerza. El mundo subdesarrollado sigue perfectamente en el papel de proveedor de los países más desarrollados. Ahora se contribuye con productos industriales también, pero especialmente con la capacidad de trabajo de sus habitantes."
* http://daisy.uwaterloo.ca/~alopez-o/politics/maq101.html. México Direct Business Services. 4307-F5 N.10th St. #16-162, McAllen, TX 78504, tel. in Monterrey, NL México (52)(8)309-6465, (52)(8)349-3972 fax mexdirect@infosel.net.mx.
**Por Jane Slaughter, "Labor Notes", diciembre 1995. http://www.alfea.it/coordns/work/industria/inside_guat.html
1
El Diccionario de la Lengua Española define maquila como la
porción de grano, harina o aceite que corresponde al molinero por
la molienda. Es decir el concepto se ha transformado pero hace referencia
a la realización de una parte del proceso de producción,
que puede ser intermedio o la fase final del proceso de producción,
una vez realizado esa parte se devuelve al propietario, mediante una paga.
Ver Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española.
Madrid,. Espasa Calpe, 1992. P 1319.