Gestión y Estrategia / No. 11-12  Número doble / Enero-Dicicmbre, 1997 /
UAM-A   
HACIA UN MERCADO DE BIENES Y SERVICIOS DIRIGIDO A LOS HOMOSEXUALES
EN LA ZONA METROPOLITANA DE LA CIUDAD DE MÉXICO1  


Antonio E. Zarur Osorio 

1. Introducción
2. La población homosexual, ¿un segmento de mercado?
3. El problema ¿cuántos son?... y otros más
4. El mercado homosexual es accesible
5. ¿Se justifica la inversión?
6. Conclusiones
7. Notas
8. Fuentes bibliográficas

Introducción

Con la proximidad del fin del siglo, la globalización de la economía y la adopción de nuevos modelos de política económica, como el neoliberalismo, el mercado mexicano de bienes y servicios se ha hecho cada vez más dinámico y complejo. En el espectro aparecen nuevas demandas y sectores del mercado a los que antaño no se prestaba mayor atención. Tal es el caso de la población homosexual, revelada, dado su potencial económico, como un segmento suficientemente atractivo para ser atendido en sus necesidades y deseos.
Los tiempos han cambiado: algunos mitos se han destruido y la complejidad de los mercados es una realidad que permite observar la emergencia de nuevos productos y servicios, así como subconjuntos de consumidores con necesidades específicas y diferenciadas por razones de cultura, etnia o bien, por tratarse de minorías como los homosexuales.
Lo gay es una realidad cultural que constituye un mercado de consumidores que, en Estados Unidos integran como un movimiento político que demanda respeto a sus derechos humanos y políticos. Este movimiento alcanzó notoriedad a partir del último cuarto de siglo, particularmente, tras el allanamiento policiaco en el bar gay Stonewall Inn en Nueva York a fines de la década de los sesenta. Este evento desembocó en un movimiento contestatario que, posteriormente,habría de generalizarse en otras partes del mundo y que toca a nuestro país.

Un grupo de consumidores constantemente violentado en su espacio y derechos, generó un movimiento político capaz de desatar una serie de cambios que se reflejan en los mercados .
Así también, los procesos de transformación derivados de la globalización y de la implantación del modelo neoliberal, adoptado en México a partir del principio de la década de los ochenta, contribuyeron a una serie de modificaciones estructurales en la economía nacional, caracterizados por la apertura del mercado al capital foráneo, y por un enorme flujo de mercancías extranjeras que compiten con la industria local, anteriormente protegida.
Las modificaciones derivadas de este proceso afectan al consumo, lo que se manifiesta en un fenómeno que algunos autores designan como "neoconsumo", que supone abandonar viejos patrones para adaptarse a las ofertas y los estilos de vida propuestos por la nueva modernidad, impuesta, básicamente, por la globalización y la difusión del modelo estadounidense. Tal mentalidad neoconsumista se realiza a través de los nuevos valores que introduce la modernidad para movilizar a la sociedad alrededor de su proyecto de acumulación de capital (Esteinou, J., www/ Topodrilo/36/td36_10.html).
El presente documento propone una primera aproximación al tema del proyecto personal de investigación. "El consumo rosa en la zona metropolitana de la Ciudad de México, 1982-1996", que plantea, entre otros, los siguientes objetivos:

A pesar de que existen colectivos gay sobradamente grandes en el mundo, el estudio de la homosexualidad no ha sido suficientemente desarrollado en las aristas en que concurren diversas ramas del conocimiento humano como la historia, la sociología, la psicología, filosofía, antropología, medicina y otras como la administración, que prácticamente no han abordado el tema.
En una sociedad como la nuestra, donde la ideología presenta la heterosexualidad como forma única, natural y eterna del Eros (Mieli M., 1979: 88), la homosexualidad es un tabú del que se habla poco 2. Aunque ésta es una situación que está en proceso de modificación, y no necesariamente porque el tabú deje de serlo o porque la homosexualidad ya no se condene socialmente, sino porque la población homosexual se ha manifestado como un grupo amplio que y reivindica el reconocimiento a sus derechos, y más aún, como un segmento de mercado –en el que también pueden incluirse a los homosexuales en el "closet"3–, con un potencial económico nada despreciable que lo convierte en un objeto atractivo para empresarios de diversas ramas de la economía.
Cabe agregar que la condena social a la homosexualidad se vió seriamente reforzada con la aparición de la pandemia del sida en México (1982), que afectó inicialmente a este grupo. El fenómeno marcó la retracción temporal de la población gay en el terreno político y comercial, ya que en ese momento y en los años inmediatos fue violentamente golpeada por el síndrome.
Los homosexuales forman una comunidad que, aliviada de ciertas cargas sociales y económicas como los hijos, tienen un poder adquisitivo significativo. En este documento pretendemos ubicar a los gays como un sector diferenciado de la población, y un mercado que tiende a hacerse cada vez más complejo y presente en la vida cotidiana de la formación social mexicana, además de manifestar necesidades y deseos específicos y singulares.
Hoy, en México existen una serie de organizaciones que se dedican a la producción de bienes y servicios dirigidos específicamente a la comunidad homosexual, lo cual es en parte resultado de la lucha política, pero también constituyen un síntoma de la evolución de los mercados que, permisiva, tolera sus expresiones, aunque limitándolas a ciertos marcos determinados, en muchos de los casos, por la funcionalización de esas necesidades a intereses de explotación comercial.
Difícilmente puede apuntarse un cálculo certero del número de personas que componen el sector homosexual de la sociedad nacional. Por ejemplo, la Iglesia Católica mexicana estima que la población homosexual es el 5% de la "población masculina que esta afectada por esta desviación" (sic, en folleto E.V.C. 610, Curia del Arzobispado de México, 1971). Si consideramos válido este dato, estaríamos hablando aproximadamente de 5 millones de gays masculinos.
Existen otros cálculos y a ellos habré de referirme más adelante, pero ciertamente el número de gays en México debe ser significativo, pues en los últimos años –entre 1986 y 1997–, han aparecido en el país una serie de bienes y servicios dirigidos específicamente a consumidores homosexuales de ambos sexos. Aunque este mercado se encuentra concentrado en las grandes ciudades mexicanas, particularmente en la ciudad de México, Guadalajara, Tijuana y Acapulco, la popularización de las nuevas tecnologías como el Internet, permite que a través de la red un amplio numero de consumidores distribuidos en el territorio nacional accedan, al menos, a la información que ofrece un amplio catálogo de bienes y servicios, inclusive, fuera de México. Basta conectar a http://www2.dirty.com/, por ejemplo. El consumo homosexual, que aquí se especifica como rosa es objeto de este trabajo4.

La población homosexual, ¿un segmento de mercado?

El mercado rosa no es la suma de todo aquello que hombres y mujeres homosexuales consumen; se refiere, específicamente, a aquellos productos o servicios dirigidos a satisfacer demandas específicas de este subconjunto o segmento del mercado. ¿Pero, son los homosexuales efectivamente un subconjunto del mercado?, ¿cómo pueden ser los homosexuales un segmento del mercado, cuando se trata de un sector de la población estigmatizado, reprimido que se mantiene entre la clandestinidad y el ghetto?, y más aún, ¿existen empresas que se dediquen a la producción de bienes y servicios para la comunidad homosexual?.
Cuando una empresa identifica la viabilidad económica y técnica de una oportunidad comercial y busca desarrollar su estrategia de mercadotecnia, debe partir de la definición del subconjunto del mercado que pretende atender, así como los objetivos que buscará lograr, todo en el entendido de que los mercados no son entidades monolíticas e indiferenciadas de consumidores y oferentes. Todo lo contario, están integrados por una serie de partes, cada una con características singulares.
A los subconjuntos que integran el mercado se le denomina segmento, y cada organización deberá identificarlo a través de un trabajo de investigación y análisis que le permita conocer su estructura y las características de quienes lo integran, así como sus necesidades y deseos,  para tomar decisiones adecuadas.  Para P. Kotler los mercados están compuestos por compradores, los cuales son diferentes en uno o varios sentidos. Los compradores pueden tener diferentes deseos, recursos, ubicación, actitud para comprar y hábitos de compra. Cualesquiera de estas variables sirven para segmentar el mercado (Kotler y Armstrong, 1996: 281).
En los últimos tiempos, los mercados han experimentando un proceso expansivo muy particular, sobre todo en los años recientes, derivado del proceso de globalización, como ya se señaóé, así como por el vertiginoso desarrollo de las tecnologías, particularmente la cibernética que hoy, entre otras cosas, nos permite acceder desde la comodidad de nuestros hogares a las tiendas más sofisticadas de la Quinta Avenida en Nueva York, por ejemplo.
La dinámica de los mercados impactan el trabajo de planeación de los mercadólogos, quienes continuamente desarrollan diversos criterios para el análisis y el establecimiento de bases para la segmentación eficaz de los mercados. En este sentido, existen distintas variables para segmentar el mercado. Según P. Kotler, pueden ser: geográficas, demográficas, psicográficas y conductuales (Kotler. a. 1996: 283 ).
Las geográficas dividen al mercado en conjuntos y los ubica en zonas localizables, mientras que las demográficas atienden al criterio de dividir al mercado en grupos, considerando variables como la edad, el sexo, los ingresos, la ocupación, la religión y la nacionalidad, entre muchas otras. La segmentación psicográfica –se entiende por psicográfica la técnica para medir los estilos de vida–, divide a los compradores en distintos grupos con base en las características de su clase social, estilo de vida y personalidad (Kotler. b. 1996: 289 ).
La creciente complejidad del fenómeno de consumo, que se relaciona con los procesos de intercambio en una sociedad específicamente organizada para ello, remite a un proceso que rebasa la venta de un bien o servicio, ya que en torno a este evento confluyen una serie de situaciones, para las cuales los mercadólogos han desarrollado un cuerpo de conocimientos y técnicas aplicables a la satisfacción de las necesidades de los consumidores, que compran influidos por una serie de condicionantes económicas, sociales, culturales, políticas, de índole personal y psicológicas.
Dentro de la segmentación psicográfica se incluye el estilo de vida, la clase social y la personalidad. El estilo de vida se refiere a que personas de un mismo subconjunto cultural, clase social y ocupación pueden tener patrones de vida muy diferentes entre sí. Kotler lo define como el patrón de vida de una persona expresado en sus actividades, intereses y opiniones. El estilo de vida no sólo abarca la clase social o la personalidad de alguien, también perfila el patrón entero de su actuación e interacción con el mundo (Kotler.c.1996: 169 ). La medición de los estilos de vida supone la revisión de las principales características que los mercadólogos incluyen en dimensiones del estilo de vida, a saber: actividades, intereses y opiniones, clasificadas así:

 
Actividades
Intereses 
Opiniones
Trabajo
Familia
Uno mismo
Pasatiempos
Hogar
cuestiones sociales
Actividades sociales
Empleo
Políticas
Vacaciones
Comunidad
Empresas 
Diversiones
Recreación
Economía
Socios de clubes
Modas
Educación
Comunitarias
Alimentos
Productos
Compras
Medios de comunicación
Futuro
Deportes 
Logros 
Cultura
Fuente: P. Kotler, Mercadotécnia, Prentice Hall, p.169.


Gay es un sinónimo universal con que se designa indistintamente a las personas homosexuales, y con el término, La cuarta variable anotada por Kotler es la conductual, que se refiere a dividir a los consumidores en conjuntos con base en los conocimientos que tengan del producto y sus actitudes frente a él, así como en el uso que le dan.
Ante la evidente complejidad de los mercados, se hace necesario conocerlos a fondo para poder tomar decisiones adecuadas. En el caso de la segmentación de mercado es preciso manejar tantas variables como sea necesario y analizar las distintas relaciones que entre ellas se establecen. La segmentación a partir de la variable psicográfica de los estilos de vida ha brindado a los empresarios que buscan desarrollar nuevos mercados, la posibilidad de explotar excelentes oportunidades comerciales, como en diversas partes del mundo lo ha probado ser el de los homosexuales de ambos sexos. El fenómeno gay es una realidad cultural de moda en nuestros días.
Los mercados sufren cambios vertiginosos en los últimos años del siglo, los nuevos grupos con demandas específicas deben ser atendidos. Frente a tal fenómeno, las organizaciones deben ser sensibles para captar y entender que los mercados están lejos de ser estables y que se componen por consumidores con diferencias de clase, raciales y educativas, de ideosincrasia, capacidad económica y posturas políticas variadas y con preferencias sexuales e identidades diversas. Además, un número creciente de empresas de alcance global se han integrado y penetran los mercados nacionales con nuevos productos y servicios de características y calidades diferenciadas, así como estilos de servicio y venta eficientes y novedosos.
Una dimensión importante de la diversidad es la que se refiere a los generos. En nuestra sociedad contemporánea es lugar común afirmar que el papel de la mujer ha cambiado sensiblemente con relación al que desempeñara en las décadas precedentes, particularmente a partir de los años sesenta, en que se derrumbaron una serie de mitos que limitaban a las mujeres a ciertos campos de la vida social, ubicándolas particularmente en la maternidad, actividades del hogar y una serie de tareas subsidiarias del trabajo masculino en las organizaciones. Esto es verdad en parte, ya que hoy es más común encontrar a las mujeres en campos que anteriormente se suponían vedados para ellas, pero es relativo, ya que la gran mayoría de las mujeres mexicanas, siguen aún relegadas a las actividades "tradicionales" del sexo femenino.
Otro cambio relativo, pero significativo, se ha dado en torno a las preferencias sexuales, particularmente sobre la homosexualidad, que se encuentra en un proceso de franca evolución frente a una serie de juicios, que hasta hace unas cuantas décadas la caracterizaban como una enfermedad y no como una opción de la diversidad humana.
Ciertamente se ha evolucionado y como parte de ello los mercados cambian y las empresas deben aprender a manejar este ambiente. Cuando James Stoner se refiere a la administración de la diversidad cultural en las organizaciones planteada por Taylor Cox (J. Stoner, Freeman y Gilbert. 1996), señala una serie de argumentos referidos a un adecuado manejo del entorno y de la diversidad cultural que lo caracteriza y que suele redundar en mejores resultados para las organizaciones. Así evoca el argumento de la mercadotecnia, donde establece que una organización que sepa manejar las cuestiones del pluriculturalismo que caracterizan a una formación social, tendrá más cabida en los mercados compuestos por grupos minoritarios, como al que nos referimos en este documento: los homosexuales.
Una decisión sobre el mercado, y en general cualquier decisión, debe tomarse con información suficiente y objetiva sobre el fenómeno en cuestión. Para ello la administración de las organizaciones modernas, dispone de recursos y herramientas que le permiten esta opción, aunque se trata de un fenómeno que nopermea todas las estructuras en virtud de los desniveles de acceso que existen en los mercados globales y más aún, dentro de los mismos mercados nacionales.
Tomar una decisión conlleva también la habilidad de quien la toma, para plantearse correctamente la situación problemática a la que se busca responder. En este sentido, decidir sobre el mercado homosexual emergente implica la sensibilidad de los miembros de la administración de una organización para detectar y confirmar o desechar que se trata de una opción comercial rentable para la empresa. En este punto la administración de la organización deberá tener cuidado de que argumentos culturales, éticos, morales o afectivos no vayan a sesgar el planteamiento del problema o el trabajo de análisis y la posterior conclusión, que permita arribar a una decisión que, siempre será más acertada si se funda en una justificación económica.
Como ya se mencionó arriba, un segmento de mercado está representado por un subconjunto que agrupa a un número significativo de consumidores que comparten entre si y en diversos grados una serie de necesidades, preferencias, gustos y deseos que se traducen o pueden traducir en intercambios. A este colectivo de consumidores se le designa como segmento, y según Kotler debe reunir una serie de características para ser útiles, a saber: mesurable, accesible, sustancioso, accionable.
La homosexualidad es tan antigua como la humanidad y en el devenir de la historia ha tenido diferentes estatutos en distintos lugares y momentos, ligados a los manejos que de la sexualidad humana han hecho las sociedades a lo largo de los tiempos. Así, los homosexuales han pasado por la hoguera, la picota, los hospitales psiquiátricos y la represión más brutal, hasta los templos y la institucionalización5.
Como producto de las necesidades económicas objetivas de la reproducción del orden existente y la acumulación de capital, a la sexualidad humana se le pretendió reducir como función de mera procreación. Según Mieli, mucha gente entiende la sexualidad como un fin (la procreación), pero olvida que esta teleología es una forma del propio juicio: y así, olvidandolo, tiende a absolutizarla, superponiendo a la experiencia de la naturaleza una particularidad históricamente determinada del pensamiento humano (Mieli, M., a. 1979: 67), pero evidentemente esto se modifica, además de que esto no constituye argumentos suficientes cuando hablamos de segmentación. Pasemos ahora a revisar las características que propone Kotler, aplicándolas al caso que nos ocupa.
La preferencia sexual es la principal característica compartida por este conjunto que está integrado por individuos de los sexos masculino y femenino. Hombres y mujeres que prefieren a personas del mismo sexo para relacionarse sexual y afectivamente. En este sentido, esa característica compartida los convierte en un subconjunto del mercado cuando de ello se derivan demandas que buscan ser satisfechas a través del consumo. Pero reducir la caracterización de este segmento a la preferencia que les es común, es a todas luces insuficiente, ya que:
    a) Con excepción de su preferencia sexual compartida, el consumo no es homogéneo, sino es tan variado como el de cualquier colectivo heterosexual.
    b) Si consideramos a los homosexuales como un segmento, queda claro que se trata de un segmento incluyente y excluyente como lo son todos, ya que los consumidores homosexuales están integrados a su vez en otros subconjuntos del mercado donde no interesa para nada su preferencia sexual, sino otras variables compartidas con el resto de los ahí reunidos, de aquí que afirmemos que no todo lo que compran los gays se considera consumo homosexual. La vida diaria de los hombres y mujeres homosexuales, a despecho de su preferencia sexual, muestra las mismas características que la de los heterosexuales.
    c) Habrá que considerar consumo homosexual aquellas demandas e intercambios que se derivan de la preferencia sexual y afectiva por personas del propio sexo y que se traducen en la adquisición de bienes y/o servicios que se relacionan con la característica que es común a este colectivo, así como con los estilos de vida que se expresan a través de la compra. No hay que olvidar que el consumo es una manifestación cultural que expresa estilos de vida socialmente adquiridos.
Spartacus es una guía internacional de viajes para hombres homosexuales, que se edita desde 1970 en Berlín y contiene información sobre miles de lugares y prácticas en más de un centenar de países, donde los gay que viajan pueden obtener productos y ejercer actividades recreativas en lugares y espacios ex–profeso. Dice el editor que a través de Spartacus el viajero Tiene la posibilidad de comprobar la existencia de la comunidad mundial gay en la que siempre va a ser un huésped bienvenido (Spartacus 93/94: XXVII).

El problema ¿cuántos son?... y otros más

Ahora bien, la identificación de los hombres y mujeres homosexuales no es una tarea fácil y mucho menos lo es cuantificarlos. Ya decíamos al principio de este documento que la Iglesia Católica mexicana calculaba el 5% de la población masculina homosexual, sin aclarar la fuente o la metodología utilizada para hacer tal calculo. En los años cuarenta y cincuenta Alfred Kinsey del Instituto para la Investigación de la Sexualidad de la Universidad de Indiana, estimó que el 10% de los hombres y el 5% de mujeres en Estados Unidos son homosexuales. Posteriores estudios en ese país han hecho las siguientes estimaciones:
 
 
Autor 
Año
Estimación
Griffit y Harfield
1985
7% hombres y 4% mujeres
Advocate, revista gay
 
4% de la población adulta
Yankelovich Partners Inc.
1994
6% de la población adulta
Tom Smith, Centro de Investigación y Opinión de Chicago
1994
6% de la población adulta 
Fuente: Elaborado con datos de H. Kabal y D. Mulryan*, American Demographics, mayo, 1995.
* David Mulryan maneja la agencia de publicidad Mulryan/Nash, edita un reporte anual de prensa gay.


El problema de cuantificar e identificar al colectivo homosexual en México es en si mismo complicado, y no existen muchos estudios al respecto, además de que algunas de las estimaciones hechas han sido utilizadas para apoyar y avalar posturas ideológicas determinadas, y por tanto carecen de validez. Qué tan grande es el mercado, cuál su capacidad y preferencias de compra son preguntas que plantean un serio reto. Veamos algunas referencias: en Spartacus 1993/94, se afirma que en 1982 salieron a la calle en México en la "Marcha del orgullo gay" aproximadamente cuatro mil personas, mientras que en la página electrónica de la revista mexicana gay Boys&Toys (http://boysweb.com.mx.), mayo de 1997, se afirmó un tiraje mensual de 15 mil ejemplares que llegan a 2.8 lectores en promedio, sumando un total de 42,000 lectores cada mes, presumiblemente homosexuales en su mayoría.
No existen indicadores validos que cuantifiquen a la población homosexual en México, menos aún estudios que determinen su poder adquisitivo. Este es un problema fundamental cuando se trata de caracterizar eficientemente a un segmento del mercado, pero debemos dejar claro que en el caso mexicano existen otras fuentes tangibles de información que nos permiten una aproximación, como son organizaciones políticas y sociales que atienden a la población homosexual, marchas del orgullo homosexual, tiendas, revistas, organizaciones que trabajan con SIDA y discotecas, por citar algunas.
Cuantificar a la población gay en México es prácticamente imposible, como en cualquier otra parte donde la homosexualidad sea condenada socialmente. Además a nivel personal muchos no tienen conciencia clara de su preferencia; en otros casos causa culpa y sufrimiento por lo que la ocultan y llegan a juzgarla como un mal pasajero, por lo que se reprimen conscientemente, llegando al extremo de relacionarse con una mujer y formar una familia, lo que resuelve distintos problemas sociales, pero no individuales. Lo mismo podría decirse para el caso de las mujeres homosexuales o lesbianas.
Recuerdo aquí la película de Israel Merchant, Maurice, basada en la obra autobiográfica de E.M. Foster, que narra la historia de dos jóvenes homosexuales, estudiantes en Cambridge University, que comienzan un romance que habría de frustarse pues Clive, el otro protagonista, impulsado por conveniencias sociales, opta por casarse con una joven aristócrata. Aemás, la homosexualidad en Inglaterra de principios de siglo, era severamente castigada.
Otro caso, documentado en el programa radiofónicode Radio Red: Parejas disparejas...¿y la Familia? conducido por Patricia Kelly y el Dr. Ernesto Lamoglia , el 26 de junio de 1997 mostró el caso de un veinteañero "confudido",. Este joven, al que su madre vestía con ropa de niña, ya adulto, casado reclamaba a su esposa, (con la que procreó dos hijas), que no fuera suficientemente femenina para atraerlo sexualmente, además de que la señora se negaba a bailar con él en las fiestas, aduciendo el pretexto: "bailas como maricón", por lo él optó separarse y ahora vive una relación con un hombre, lo que lo tiene terriblemente angustiado y no sabe que le pasa. Evidencias como estas tienen un caracter básicamente anecdótico y en consecuencia son limitadas para un análisis adecuado del fenómeno.
Si bien cuantificar a la población homosexual en México es una tarea difícil, como ya se ha reiterado, pero no ha obstaculizado la existencia en la zona metropolitana de la Ciudad de México de una cantidad considerable de negocios exitosos que ofrecen productos y servicios de diversa índole a la población gay, que parten de la variable en la preferencia sexual. Debo aclarar que se trata de un mercado casi virgen e insuficientemente desarrollando. Aunque no existe un conteo, hay una serie de fuentes que permiten una aproximación, como arriba lo señale.
Tal es el del trabajo publicado por Carlos Monsiváis, referido a la discoteca-bar gay Las Adelitas, mejor conocida como "El 14", que es un negocio ubicado en el centro de la ciudad de México. Dice Monsiváis: ...un híbrido de discotheque y cabaret, con la pista ceñida de mesas y el espacio que se comprime los fines de semana, cuando oscila entre 1,000 y 1,500 habitúes (Monsivaís, c.,1996: 54 ). El dato que publica Monsiváis tuve la oportunidad de cotejarlo directamente con el entonces dueño del lugar, Carlos Prado Arce, quien confirmó que así era y en ocasiones llegaban a entrar en una noche de sábado de quincena, hasta dos mil clientes, en su mayoría homosexuales.
En un recorrido nocturno los días sábado por otros lugares de "ambiente" (sinónimo utilizado en la jerga gay para designar los lugares para homosexuales) nos encontraremos un panorama similar: espacios abarrotados de consumidores deshinibidos.
En noviembre de 1985, apareció en el mercado la revista Macho Tips, dirigida al mercado homosexual. En la portada del ejemplar se especifica que contiene información gay.  En el numero cinco, correspondiente a marzo de 1986, se presentó en la pagina 47, una guía de lugares en la Ciudad de México que incluye a los siguientes:
 
 Sólo para hombres  
Para hombres y mujeres 
Mixto*
L’Baron, discotheque 
Kagba, discotheque
El Paseo, bar 
Cyprus, discotheque 
 Infinity, discotheque
 El Olivo, restaurant-bar 
La Cantina del Vaquero, bar
El Don, discotheque
 
 
 L’Fameux 41, discotheque**
 
 
 Villamar, barMarrakesh, bar
 
 
Marrakesh, bar
 
 
Spartacus, discotheque**
 
 
Dandys, discotheque
 
 
La Copa de Champaña, discotheque
 
 
Queens Palace,discotheque** 
 
*Asisten homosexuales y heterosexuales.
** Asisten principalmente travestis.  



 
En la guía de 1985 se enlistan 16 lugares, mientras que para 1997 el magazine Ser Gay muestra casi un centenar, no únicamente discotheques y bares, sino una diversidad de opciones de consumo que incluyen hoteles, publicaciones, agencias de viajes, programas de radio, actividades teatrales, diversos servicios sexuales, servicio médico, tiendas y tiangüis, así como arte y eventos dirigidos a la comunidad gay. El crecimiento de las ofertas no proporciona ciertamente parámetros que nos permitan identificar y evaluar correctamente el tamaño del mercado al que nos estamos refiriendo, pero muestran una tendencia que debe considerarse para el análisis.
Un crecimiento tan explosivo y variado de los ofertas de bienes y servicios dirigidos a la comunidad homosexual debe tener una serie de respuestas que lo expliquen y justifiquen, entre las cuales podemos señalar las siguientes:
    a)  La apertura comercial y las crisis recurrentes de la economía mexicana en el período 1982-1997, ha obligado al capital a abandonar distintos sectores que dejaron de ser rentables para el proceso de acumulación debido a la política económica del régimen que se ha traducido en el empobrecimiento de la población y en otros fenómenos que han golpeado el poder adquisitivo de los mexicanos, como los despidos masivos, la desocupación, el bajo poder de compra de los salarios y la modificación de los patrones de consumo que llevaron a un gran número de empresas a cerrar o buscar nuevas oportunidades comerciales.
    b)  Los homosexuales liberados de algunas cargas económicas y sociales conservan cierta capacidad económica que les permite disponer de su tiempo y dinero de manera diferente a lo que sucede con la mayoría heterosexual. Un caso representativo de esto es el fenómeno de abandono de mascotas como perros de raza, por parte de sus dueños heterosexuales que, ante la imposibilidad de continuar manteniendolos, optaron por echarlos a la calle, lo que no se puede hacer con los hijos y la familia que en muchos casos han tenido que incorporarse al trabajo para contribuir en la manutención del hogar.
    c)  La cultura de los derechos humanos y el avance político de la comunidad homosexual que inclusive ha salido a la calle para demandar públicamente el respeto a sus más elementales derechos.
    d)  La globalización y modernización de la economía mexicana ha favorecido el hecho de que los fenómenos sociales estén cada vez más presentes en la conciencia colectiva y en la prensa nacional y extranjera, particularmente la norteamericana, que ha presionado al régimen mexicano a ser más cuidadoso en el manejo de ciertas áreas de la política nacional. Al tener claro que se trata de un proceso contradictorio ya que se da en medio de un ascenso creciente del conservadurismo de las ideologías y los estilos de vida de los consumidores, así como el endurecimiento del régimen priísta que se resiste a ser sustituido y para lo cuál cuenta con el aval político, económico y hasta militar de sus socios en la Casa Blanca.
    e)  Una relativa apertura de los medios masivos de comunicación frente a fenómenos que antes eran pasto de la nota roja, y el afianzamiento de una doble moral, permisiva, que se escandaliza en público de la homosexualidad y convive en privado con ellos y ellas, ya que buena parte del personal que sostiene las transmisiones televisivas, por ejemplo, es gay. Tal y como sucedió en el programa Ventaneando, que conduce en canal 7 de Televisión Azteca la ex–secretaria de Raúl Velásco, Patricia Chapoy, la que el 2 de junio de 1997 se refirió a la escena de una telenovela brasileña donde dos mujeres sebesaron en la boca. Mientras se proyectaban las imágenes del beso, la conductora gritaba horrorizada: "que malo que ya no hay censura en la televisión.  Hoy dos mujeres besándose en la televisión, ¡que horror!. Se vio toditito". Es de llamar la atención que Chapoy tenía como co-conductores del citado programa a dos señores que aparentemente son gays y que poco hicieron para confrontar las opiniones de la popular conductora, que reprodujo morbosamente la escena en su totalidad.
    f)  La popularización de las nuevas tecnológicas, como las computadoras y la "supercarretera de la información" que ha permitido a ciertos sectores acceder a comunicaciones con colectivos y prácticas homosexuales de distintas zonas del globo.
    g)  Los productos y servicios dirigidos a la comunidad homosexual, están en su gran mayoría vinculados a la sexualidad y en una sociedad como la nuestra, la sexualidad no es únicamente objeto de un discurso normativo y codificado, sino a la vez de explotación comercial, como sostiene J. Nicolas (Nicolas, J. 1982: 27).

Ahora bien, continuando con el planteamiento de mesurabilidad del segmento. En la cuantificación nos encontramos con el problema bastante serio de medir sus ingresos y capacidad de compra. Se debe partir de nueva cuenta del señalamiento que el colectivo homosexual, como proyección de la comunidad nacional de la que forma parte, es una entidad diferenciada en distintas clases sociales, niveles económicos y con una capacidad de compra y estilos de vida variados. La problemática de la capacidad de compra del colectivo homosexual en México es un problema insuficientemente estudiado y de nuevo tenemos que referirnos a trabajos realizados en Estados Unidos, y quede claro que se trata de una mera referencia a la situación estadounidense, que no puede ser extrapolada a la realidad mexicana, pues las diferencias entre nuestro país y aquel son en más de un sentido abismales, como en los salarios por ejemplo, y por tanto no tienen ninguna validez para perfilar la situación mexicana.

Diversos son los estudios que se han hecho en Estados Unidos sobre la capacidad económica del colectivo homosexual, utilizando distintas muestras y variables, es así que el Buro de investigación de Mercados Simmons de Nueva York desarrolló un trabajo de investigación con 8 publicaciones homosexuales de Estados Unidos, reportando los siguientes resultados:

Otro estudio fue elaborado por Overlooked Opinions de Chicago: Para el caso que nos ocupa, podemos señalar las siguientes hipótesis de trabajo:
    a) El perfil de la población homosexual en la zona metropolitan de la ciudad de México es mayoritariamente joven, como el del resto de la población nacional.
    b) La población homosexual tiene ingresos superiores al promedio nacional.
    c) El colectivo homosexual tiene estilos de vida y personalidad diferenciados que se expresan en el consumo de bienes y servicios dirigidos a la comunidad gay, y además ponderan los productos y servicios de marca.
    d) La población homosexual destina una buena parte de sus ingresos y su tiempo a actividades, productos y servicios señaladamente gays.
Cuando Kotler se refiere a la mesurabilidad del segmento, señala que se debe poder medir el tamaño, el poder adquisitivo y los perfiles de éste, lo que en el caso que nos ocupa parece un tanto difícil, pues sólo en algunos casos es posible distinguir a un consumidor homosexual del que no lo es, lo que reporta serios problemas para nuestro trabajo de investigación, ya que sólo en contados estarían disopuestos a confiar esta información debido a la marcada homofobia y a los valores machistas que permean a una sociedad como la nuestra. Por otra parte: Ser homosexual y reconocerse como tal es una situación personal suficientemente difícil como para andar por la vida contandolo al primero que lo pregunte, no en balde hay tras la estigmatización de la homosexualidad una historia de tradición judeo-cristiana milenaria de condena. Homosexual es malo, indeseable, pecaminoso, enfermizo y vergonzante: pecado abominable que no a pocos condujo a la hoguera o a la parrilla encendida por la Santa Inquisición ( Lizarraga, X.,a. 1992: 20 ).
En el fin de milenio hay voces como la de Jorge Serrano Limón que alimentan esta situación de intolerancia hacia aquellas formas del ejercicio de la sexualidad que no tengan que ver con la norma heterosexual dominante y con la reproducción. Para Serrano, vocero de una buena parte de la sociedad mexicana, Cualquiera que platique con homosexuales, asumidos o no, podrá escuchar tal cantidad de historias personales, que en distintos tonos muestran la agresión y violencia con que el padre, la madre o los hermanos, los compañeros de trabajo o escuela reaccionan frente al descubrimiento o auto reconocimiento de las preferencias sexo–afectivas de un gay. Resumiendo: el segmento de mercado homosexual no satisface suficientemente el primero de los requerimientos, para que se trate de una segmentación eficaz, por lo que pasamos a revisar una segunda característica en el subconjunto que nos ocupa.

El mercado homosexual es accesible

Kotler establece que la elaboración de la estrategia de mercadotecnia de una organización y la eficiente definición del segmento al que se habrá de abocar, requiere establecer que tan alcanzable o accesible es para poder atenderlo eficazmente. El mercado homosexual existe, en tanto hemos identificado la presencia de oferentes y demandantes que concurren al intercambio, y si bien por el momento, no contamos con los elementos suficientes para medirlo con precisión, hay una serie de indicadores que nos permiten una aproximación para la medición de ciertas variables del interés de los mercadólogos e investigadores del fenómeno gay.
En el caso del segmento de mercado rosa podemos adelantar una serie de características que nos permiten afirmar que se trata de un subconjunto alcanzable, entendiendo que el alcance refiere la posibilidad de la organización que desarrolla su estrategia de mercadotecnia de acceder eficientemente a un porcentaje de la población de su mercado meta, para que conozca de su producto y/o servicio y pueda adquirirlo fácilmente. En este sentido, el segmento de mercado homosexual tiene una serie de características que es preciso señalar:
    a) El colectivo homosexual es particularmente gregario, como tal vez lo son todas las minorías. En el caso particular del colectivo homosexual esto tiene una explicación que puede manejarse en dos vertientes, por un lado, aquella que refiere a que estos sectores tienden a agrupase para enfrentar en condiciones menos desventajosas a un entorno que les es adverso, además que existe en cada individuo la necesidad de pertenencia, identificándose con otros que comparten nuestros mismos intereses o filiación. Por otro lado el sistema en que vivimos tiende a segregar al deseo homosexual, confinándolo a la marginalidad del ghetto6, que siguiendo a J. Nicolas comporta dos formas de ser abordado: El ghetto comercializado y el ghetto no comercializado.
El segundo, que es al que finalmente habremos de referirnos en este trabajo, se caracteriza por la explotación comercial de las necesidades de relacionarse con otros individuos que comparten la preferencia homosexual.

Confirmando lo anterior, podemos leer en la revista gay mexicana Boys& Toys, número 32: Independientemente de las lecturas que se pueden hacer de esta nota y lo que revela en torno a los planteamientos de Nicolas, se desprende otra cuestión vinculada a la accesibilidad del mercado gay y que se refiere a que el ghetto no sólo es gregario, sino suele concentrarse en ciertas zonas geográficas muy determinadas, es así, que:
    b) El mercado gay es cada vez más visible y diverso, y suelen preferir vivir y consumir en las grandes ciudades, por ejemplo en Estados Unidos los principales agrupamientos homosexuales están ubicados en las urbes, preponderantemente en Los Ángeles, San Francisco y Nueva York, al interior de las cuales se da también un fenómeno de concentración, en conglomerados geográficamente identificados: Greenwich Village o Castro. Dice Spartacus: Al hablar de la vida gay en los Estados Unidos en lo primero que se piensa es en las grandes ciudades como San Francisco Nueva York y Los Ángeles. Son ciudades cuyas comunidades gay son famosas, por su variedad, su estilo de vida y su ambiente tolerante ( Spartacus, 1993/94: 899 ).
En México sucede algo similar, donde el mercado se ubica de manera muy señalada en la Ciudad de México, así como en otras ciudades importantes: Guadalajara, Tijuana y Acapulco particularmente, concentrándose a su vez en ciertas zonas como sucede en la Zona Rosa de la capital del país.
    c) La utilización de los medios masivos de comunicación y la publicidad para alcanzar al mercado homosexual en México es algo que no se ha dado, tal y como ya ocurre en los países desarrollados, donde inclusive la televisión ha sido utilizada por los productores para presentar a los consumidores homosexuales algunos bienes7. Lo que confirma que los mercados no son estáticos, y el mercado gay se encuentra en un proceso de evolución que empieza por salir de la clandestinidad.
Hoy existen en Estados Unidos campañas publicitarias como la del Vodka Absolut, que generó un plan de posicionamiento y fue de las primeras empresas en comprar espacio publicitario en publicaciones gay, con en el propósito de aprovechar las ventajas de este mercado emergente.
La concentración geográfica de los gays hace más fácil acceder a ellos, aparte de que ahora el mercado mexicano dispone de algunos medios publicitarios ex–profeso, que facilitan esta tarea a algunas empresas, es el caso de la revista Boys&Toys, el programa radiofónico Media noche en Babilonia que conduce el actor Tito Vascocelos y se transmite semanalmente por Radio Educación (estación de radio de la Secretaría de Educación Pública), o publicaciones como Contactos Gay que se distribuye gratuitamente y se financia aparentemente mediante la venta de publicidad; independientemente de las paginas nacionales que se encuentran en la red, como México Gay (http://www.trscom.com/users/mixga/front.htm). En Estados Unidos existen más de un centenar de publicaciones, muchas de las cuales son distribuidas de manera gratuita en los lugares de reunión gay, y suman hasta un millón de lectores.

¿Se justifica la inversión? 

Pasemos a plantear qué tan sustancioso o suficiente es el segmento del mercado homosexual, que refiere a la persistencia del segmento y al crecimiento potencial que justifique los costos en los que la empresa habrá de incurrir, así como su rentabilidad consecuente. El segmento, dice Kotler: debe ser el grupo homogéneo lo más grande posible que valga la pena perseguir con un programa de mercadotecnia preparado al efecto. (Kotler. d. 1996:298 ).
Cuando una empresa, un grupo de inversionistas, o un capitalista pretende invertir su dinero en la producción de bienes o servicios, parte de la idea de satisfacer una necesidad en el mercado, como medio para la obtención de una ganancia que le permita permanecer en el mercado y ampliar cada vez más el margen de beneficio que se deriva de su inversión: esta es la lógica del capital en una sociedad como la nuestra. Esto podemos entender cuando Kotler afirma: "que valga la pena".
Los empresarios que buscan poner su capital en un mercado emergente como es el gay, deben asegurarse que su inversión será suficientemente rentable como para garantizar su permanencia en éste y la conquista de un nicho que le garantice una serie de ventajas competitivas que de ello se deriven.

Efectivamente, puede tratarse de una mina de oro, hasta ahora insuficientemente explotada en México. En junio de 1997 conluyó la 19ª Semana Cultural Gay que anualmente se celebra en el Museo del Chopo de la Ciudad de México, a ella acudieron para debatir sus proyectos políticos dos candidatos a diputados de la comunidad lésbico-gay: Patria Jiménez, postulada por el Partido de la Revolución Democrática y Francisco Robles (conocido en círculos gay, por el alias de Paco Ross) del Partido Cardenista. Robles presentó como objetivos de su campaña, entre otros: promover la reforma constitucional, así como la iniciativa de leyes reglamentarias, y modificaciones y/o adiciones a las existentes que permitan la vida digna de los integrantes de la comunidad lésbico-gay, en igualdad de derechos y obligaciones con el resto de la población y que signifique la penalización de las prácticas discriminatorias hacia la diversidad sexual.
Paco Ross fue severamente impugnado por los asistentes al acto, quienes le echaron en cara su filiación partidaria y todo lo que esto implica, amén de que Pedro Ferríz, candidato a la gubernatura del Distrito Federal por ese partido, había manifestado con anterioridad su deseo de que en ninguna familia les apareciera alguien con problemas de homosexualidad. Ross, que no tiene oportunidad real de llegar a la Cámara de Diputados, es uno de los primeros empresarios gay; aparece en el directorio de la publicación Contactos Gay como editor y maneja otros negocios dirigidos al mercado sexual gay. En el acto arriba mencionado se enfatizó la visión empresarial del candidato para explotar este mercado.
Paso finalmente a abordar el ultimo de los requerimientos para una segmentación eficaz, y me refiero a el accionamiento que distingue la efectividad para atraer al segmento.
Homosexual es uno de los nombres con que se identifican a los miembros de este segmento, hay mucho más8, que representan de alguna manera el estatus que se le confiere a esta preferencia sexual en nuestra sociedad. Al interior del colectivo gay en México y como una respuesta frente a ello, se ha desarrollado una cultura que se manifiesta de muchas maneras: gestos, comportamientos, lenguajes diversos y sistemas de comunicación, sino como comprender que sin el uso de medio y métodos convencionales, grandes grupos con preferencia similares se den cita en espacios específicos y aquí quiero señalar lo siguiente:
    a) Cuando hablamos del mercado homosexual debemos tener claro que, lo que unifica a este segmento, es la preferencia sexo–afectiva compartida que se traduce en consumo.  Pero no por ello es un todo homogéneo, sin ningún matiz alguno. Por el contrario, existe al interior del segmento una variedad de necesidades que se traducen en un consumo diferenciado, que pueden llegar a ser excluyentes entre si. Seré más especifico. No creo que exista una sola forma de ser homosexual o lesbiana, muchos hablan de homosexualidades en plural, lo que nos refiere la existencia de una variedad de preferencias personales por sujetos del mismo sexo pero con actividades, deseos y gustos específicos.
Esto es importante para el trabajo que nos proponemos, ya que esta diferenciación nos permite hablar de un mercado estratificado, no sólo por la clase social a la que pertenecen los individuos, su capacidad económica intereses específicos o los estilos de vida que expresan mediante el consumo, sino por una serie de variantes lúdicas como pueden ser las de aquellos que prefieren a los hombres uniformados y otros a travestidos, por citar un par de ejemplos excluyentes entre si.
    b) Los gays han desarrollado un sistema de comunicaciones informal, con códigos y medios propios que suplen eficientemente a los tradicionales, aunque también han empezado a aparecer, revistas, folletos, catálogos y paginas en Internet que corresponden a ciertos estamentos del mercado, preferentemente aquellos que disponen de mayores recursos económicos y educación. Esto último nos habla de un proceso evolutivo en la cultura y mercado gay.
    c) En Internet podemos encontrar un buen ejemplo del desarrollo y el potencial del mercado homosexual diferenciado. Existen paginas con catálogos de productos y servicios para gays con diferentes preferencias lúdicas. Las hay para skinheads, lethers, drag queens o de la "Asociación de militares y de la policía" y hasta para osos, pasando por Disney World.En la pagina de la Asociación de Uniformes Militares y de la Policía (http://members.tripod.com/~mpua/ ), se señala que: En http://www. gayday. com. se anuncia el web site oficial del día gay y lésbico en Walt Disney Word: "El séptimo día anual gay y lésbico en Walt Disney World", Sábado 7 de junio de 1997. "Eventos programados del jueves 5 de junio de 1997 al lunes 9 de junio de 1997. Reúnete con más de 80 mil visitantes gays y lesbianas en el lugar más mágico de la tierra", invita.
Y la de osos mexicanos: en http://www.geocities.com/west hollywood/5666/pf.html#quie, que es una pagina de mexicanos que se presenta así: Conclusiones

En este documento partimos de considerar a la homosexualidad como una cuestión política, económica y cultural más que un asunto individual, determinada en su estatuto social por una serie de cuestiones objetivas, sujetas a las relaciones de producción dominantes.
El segmento de mercado rosa existe independientemente de no reunir todas las características señaladas para una segmentación eficaz, principalmente las que se refieren a medir su tamaño y capacidad de compra. Al utilizar la caracterización convencional de segmentación como criterio de decisión, el mercado homosexual y lésbico no parecería viable para muchas empresas productoras de bienes y servicios.
Sin embargo la exploración que hemos hecho en las anteriores páginas, nos lleva a presumir que esta situación se esta modificando y se trata de un mercado en evolución que ha sido objeto de explotación comercial desde hace muchos años, independientemente de la ideología dominante, o de las técnicas mercadológicas para su definición.
Hoy, y derivado de los cambios experimentados por los procesos de apertura y globalización de los mercados, nos situamos frente a un segmento que está siendo observado y accionado por empresarios sensibles a los cambios políticos y sociales, que se desprenden en parte de la lucha del colectivo homosexual por la reivindicación de sus derechos y fundamentalmente, que: la colectividad homosexual se ha manifestado con un poder de compra que hace lucrativa una inversión en ese mercado.
Cuando los mercadólogos se den a la tarea de analizar la viabilidad del mercado homosexual y lésbico deberá tomar en cuenta:

 
Notas

1El presente documento es un avance del proyecto de investigación "El consumo rosa en la zona metropolitana de la Ciudad de México", 1982–1996.
2 Ver: "El homosexualismo medio potencial de contagio: especialistas", La Jornada, mayo 8, 1997:.
3 "Hasta hace poco, la regla acerca de la homosexualidad en Inglaterra, Estados Unidos y la mayoría de los países de occidente era simple. Los homosexuales pretendían aparecer como heterosexuales, y los heterosexuales hacían como que creían. La homosexualidad y el secreto estaba juntos e inseparables en un punto que se volvió conocido como el "closet". En: El Closet es sólo para las ropas. Anónimo, The Economist, julio 15,1995.
El color rosa se usa ampliamente por ciertos sectores gay para autodefinirse, por lo que no se usa el término con fines peyorativos o de ridiculización.
El 22 de junio de 1997 , Amnistía Internacional dio a conocer las violaciones a los derechos humanos de homosexuales: "las cuales van desde humillaciones en público y discriminación para conseguir empleo hasta ejecuciones sumarias en países donde se aplica la ley islámica, sharia. El organismo divulgó un informe titulado Breakin the silence (Rompiendo el silencio), que será presentado oficialmente... en el marco de la "Semana del orgullo gay", la cuál tendría lugar en el distrito parisino Reuilly. También documentó que en Brasil operan escuadrones de la muerte, muchas veces solapados por autoridades, que en los últimos 15 años han asesinado a personas cuya sexualidad es considerada "anormal", aunque en la gran mayoría de los casos no hayan existido cargos legales en su contra. El informa cita el asesinato, de Renildo José dos Santos, hace cuatro años, consejero municipal de la oriental ciudad brasileña de Coqueiro Seco, quien tras haber confesado en público su homosexualidad fue ejecutado por presuntos policías. En Africa, añade el documento, también existen numerosos reportes sobre la represión en contra de las minorias sexuales, como sucede en Zimbawe, donde en 1995 el gobierno del presidente Robber Mugabe prohibió una reunión del principal movimiento de homosexuales, al considerar que las conductas de sus miembros eran "escandalosas" y repugnantes para la conciencia humana. Donde el desprecio a los derechos de los homosexuales ha llegado al extremo, dice el informe, es en Irán, cuyo gobierno ordeno hace dos años la ejecución de personas acusadas de sostener prácticas sexuales "anormales". Amnistía Internacional añadió que la policía turca golpeó y torturó a organizadores del Primer Congreso de Seguridad Homosexual que se iba a realizar en 1993 en ese país, pero que finalmente fue prohibido por el gobierno de Ankara. En tanto, el diario londinense The Guardian publicó que durante la época del apartheid en Sudafrica varios militares homosexuales fueron sometidos a electroshockcs, con el propósito que cambiaran sus preferencias sexuales". La Jornada, junio 22, 1997.
J. Nicolas sostiene que propiamente no existe un ghetto homosexual, sino: "diversas formas de encierro que no son homogéneas. No obstante todas estas formas corresponden a una necesidad precisa (más que un deseo)... Estas diferentes formas de ghetto corresponden aunque no de forma mecanica, a diferentes clases y capas sociales...". p.39.
Cyndee Miller reseña en Marketng News de julio 4 de 1994: "Para el vendedor de muebles Ikea fue solamente otro spot en televisión aquel que mostraba una pareja de treinta y tantos años, hablando de su comedor. Sin embargo, había una diferencia notable. El murmullo de la pareja en este anuncio, mostraba que se trataba de dos hombres. Se cree, se trata del primer spot publicitario en televisión común y corriente que se refiere a una relación homosexual, y lo hace con gran aplomo, exhibiendo detalles de como se conocieron estos hombres. El comercial es parte de una tendencia que manifiestan empresarios de grandes marcas –incluye a MCI, Miller, American Express, Kenneth Cole y Perrier- quienes se están aproximando de una manera más abierta al mercado gay y lésbico.  Hace apenas unos años fue un notición el hecho de que Benetton introdujera por vez primera un anuncio en una revista gay.  Ahora los comerciantes están dando un paso más fuera del closet". Cyndee Miller, "Los grandes comerciantes dan un paso audaz que tiene como objetivo a los gays", Marketing News, julio 4, 1994. p.p. 1-2.
Los maricas, jotos, afeminados, manfloras, manitas caídas, lilos, putos, anormales y demás calificativos componen el catálogo con que hoy en México se refiere a los homosexuales y que sin duda es tan extenso como el que se usa para nombrar a las prostitutas, lo que habla del estatuto que el inconsciente colectivo confiere a ambas, ubicandolas en la misma categoría. Los heterosexuales son eso y "normales", nada mas.

Fuentes bibliográficas




Antonio E. Zarur Osorio     e-mail:  azo@hp9000a1.uam.mx
Profesor Investigador del Departamento de Administración de la UAM-A 

 
Otros documentos publicados por el autor

 
Regresar al índice