Gestión
y Estrategia / No. 11-12 /
Enero-Dicicmbre, 1997 /
UAM-A
HACIA UN MERCADO DE
BIENES Y SERVICIOS DIRIGIDO A LOS HOMOSEXUALES
EN LA ZONA METROPOLITANA
DE LA CIUDAD DE MÉXICO1
Antonio
E. Zarur Osorio
1. Introducción
2. La
población homosexual, ¿un segmento de mercado?
3. El
problema ¿cuántos son?... y otros más
4. El
mercado homosexual es accesible
5. ¿Se
justifica la inversión?
6. Conclusiones
7. Notas
8. Fuentes
bibliográficas
Introducción
Con la proximidad del
fin del siglo, la globalización de la economía y la adopción
de nuevos modelos de política económica, como el neoliberalismo,
el mercado mexicano de bienes y servicios se ha hecho cada vez más
dinámico y complejo. En el espectro aparecen nuevas demandas y sectores
del mercado a los que antaño no se prestaba mayor atención.
Tal es el caso de la población homosexual, revelada, dado su potencial
económico, como un segmento suficientemente atractivo para ser atendido
en sus necesidades y deseos.
Los tiempos han cambiado:
algunos mitos se han destruido y la complejidad de los mercados es una
realidad que permite observar la emergencia de nuevos productos y servicios,
así como subconjuntos de consumidores con necesidades específicas
y diferenciadas por razones de cultura, etnia o bien, por tratarse de minorías
como los homosexuales.
Lo gay es una realidad
cultural que constituye un mercado de consumidores que, en Estados Unidos
integran como un movimiento político que demanda respeto a sus derechos
humanos y políticos. Este movimiento alcanzó notoriedad a
partir del último cuarto de siglo, particularmente, tras el allanamiento
policiaco en el bar gay Stonewall Inn en Nueva York a fines de la década
de los sesenta. Este evento desembocó en un movimiento contestatario
que, posteriormente,habría de generalizarse en otras partes del
mundo y que toca a nuestro país.
Un grupo de consumidores
constantemente violentado en su espacio y derechos, generó un movimiento
político capaz de desatar una serie de cambios que se reflejan en
los mercados .
Así también,
los procesos de transformación derivados de la globalización
y de la implantación del modelo neoliberal, adoptado en México
a partir del principio de la década de los ochenta, contribuyeron
a una serie de modificaciones estructurales en la economía nacional,
caracterizados por la apertura del mercado al capital foráneo, y
por un enorme flujo de mercancías extranjeras que compiten con la
industria local, anteriormente protegida.
Las modificaciones
derivadas de este proceso afectan al consumo, lo que se manifiesta en un
fenómeno que algunos autores designan como "neoconsumo", que supone
abandonar viejos patrones para adaptarse a las ofertas y los estilos de
vida propuestos por la nueva modernidad, impuesta, básicamente,
por la globalización y la difusión del modelo estadounidense.
Tal mentalidad neoconsumista se realiza a través de los nuevos valores
que introduce la modernidad para movilizar a la sociedad alrededor de su
proyecto de acumulación de capital (Esteinou,
J., www/ Topodrilo/36/td36_10.html).
El presente documento
propone una primera aproximación al tema del proyecto personal de
investigación. "El consumo rosa en la zona metropolitana de la Ciudad
de México, 1982-1996", que plantea, entre otros, los siguientes
objetivos:
-
a) Identificar la existencia
de un segmento emergente de mercado específicamente homosexual,
en la zona metropolitana de la Ciudad de México.
-
b) Examinar la estratificación
y el mercado homosexual de bienes y servicios en dicha área.
-
c) Delimitar los estilos
y patrones de consumo, así como el potencial económico de
los sectores homosexuales de la ciudad de México.
-
d) Determinar la relación
existente entre periodos de crisis, apertura comercial, neoconsumo y desarrollo
de un mercado de bienes y servicios para la comunidad homosexual, tradicionalmente
marginada y estigmatizada por la normalidad dominante y, aparentemente,
con un potencial económico muy atractivo.
A pesar de que existen
colectivos gay sobradamente grandes en el mundo, el estudio de la homosexualidad
no ha sido suficientemente desarrollado en las aristas en que concurren
diversas ramas del conocimiento humano como la historia, la sociología,
la psicología, filosofía, antropología, medicina y
otras como la administración, que prácticamente no han abordado
el tema.
En una sociedad como
la nuestra, donde la ideología presenta la heterosexualidad como
forma única, natural y eterna del Eros (Mieli M., 1979: 88), la
homosexualidad es un tabú del que se habla poco 2.
Aunque ésta es una situación que está en proceso de
modificación, y no necesariamente porque el tabú deje de
serlo o porque la homosexualidad ya no se condene socialmente, sino porque
la población homosexual se ha manifestado como un grupo amplio que
y reivindica el reconocimiento a sus derechos, y más aún,
como un segmento de mercado –en el que también pueden incluirse
a los homosexuales en el "closet"3–,
con un potencial económico nada despreciable que lo convierte en
un objeto atractivo para empresarios de diversas ramas de la economía.
Cabe agregar que la
condena social a la homosexualidad se vió seriamente reforzada con
la aparición de la pandemia del sida en México (1982), que
afectó inicialmente a este grupo. El fenómeno marcó
la retracción temporal de la población gay en el terreno
político y comercial, ya que en ese momento y en los años
inmediatos fue violentamente golpeada por el síndrome.
Los homosexuales forman
una comunidad que, aliviada de ciertas cargas sociales y económicas
como los hijos, tienen un poder adquisitivo significativo. En este documento
pretendemos ubicar a los gays como un sector diferenciado de la población,
y un mercado que tiende a hacerse cada vez más complejo y presente
en la vida cotidiana de la formación social mexicana, además
de manifestar necesidades y deseos específicos y singulares.
Hoy, en México
existen una serie de organizaciones que se dedican a la producción
de bienes y servicios dirigidos específicamente a la comunidad homosexual,
lo cual es en parte resultado de la lucha política, pero también
constituyen un síntoma de la evolución de los mercados que,
permisiva, tolera sus expresiones, aunque limitándolas a ciertos
marcos determinados, en muchos de los casos, por la funcionalización
de esas necesidades a intereses de explotación comercial.
Difícilmente
puede apuntarse un cálculo certero del número de personas
que componen el sector homosexual de la sociedad nacional. Por ejemplo,
la Iglesia Católica mexicana estima que la población homosexual
es el 5% de la "población masculina que esta afectada por esta desviación"
(sic, en folleto E.V.C. 610, Curia del Arzobispado de México, 1971).
Si consideramos válido este dato, estaríamos hablando aproximadamente
de 5 millones de gays masculinos.
Existen otros cálculos
y a ellos habré de referirme más adelante, pero ciertamente
el número de gays en México debe ser significativo, pues
en los últimos años –entre 1986 y 1997–, han aparecido en
el país una serie de bienes y servicios dirigidos específicamente
a consumidores homosexuales de ambos sexos. Aunque este mercado se encuentra
concentrado en las grandes ciudades mexicanas, particularmente en la ciudad
de México, Guadalajara, Tijuana y Acapulco, la popularización
de las nuevas tecnologías como el Internet, permite que a través
de la red un amplio numero de consumidores distribuidos en el territorio
nacional accedan, al menos, a la información que ofrece un amplio
catálogo de bienes y servicios, inclusive, fuera de México.
Basta conectar a http://www2.dirty.com/, por ejemplo. El consumo homosexual,
que aquí se especifica como rosa es objeto de este trabajo4.
La
población homosexual, ¿un segmento de mercado?
El mercado rosa no
es la suma de todo aquello que hombres y mujeres homosexuales consumen;
se refiere, específicamente, a aquellos productos o servicios dirigidos
a satisfacer demandas específicas de este subconjunto o segmento
del mercado. ¿Pero, son los homosexuales efectivamente un subconjunto
del mercado?, ¿cómo pueden ser los homosexuales un segmento
del mercado, cuando se trata de un sector de la población estigmatizado,
reprimido que se mantiene entre la clandestinidad y el ghetto?, y más
aún, ¿existen empresas que se dediquen a la producción
de bienes y servicios para la comunidad homosexual?.
Cuando una empresa
identifica la viabilidad económica y técnica de una oportunidad
comercial y busca desarrollar su estrategia de mercadotecnia, debe partir
de la definición del subconjunto del mercado que pretende atender,
así como los objetivos que buscará lograr, todo en el entendido
de que los mercados no son entidades monolíticas e indiferenciadas
de consumidores y oferentes. Todo lo contario, están integrados
por una serie de partes, cada una con características singulares.
A los subconjuntos
que integran el mercado se le denomina segmento, y cada organización
deberá identificarlo a través de un trabajo de investigación
y análisis que le permita conocer su estructura y las características
de quienes lo integran, así como sus necesidades y deseos,
para tomar decisiones adecuadas. Para P. Kotler los mercados están
compuestos por compradores, los cuales son diferentes en uno o varios sentidos.
Los compradores pueden tener diferentes deseos, recursos, ubicación,
actitud para comprar y hábitos de compra. Cualesquiera de estas
variables sirven para segmentar el mercado (Kotler y Armstrong, 1996: 281).
En los últimos
tiempos, los mercados han experimentando un proceso expansivo muy particular,
sobre todo en los años recientes, derivado del proceso de globalización,
como ya se señaóé, así como por el vertiginoso
desarrollo de las tecnologías, particularmente la cibernética
que hoy, entre otras cosas, nos permite acceder desde la comodidad de nuestros
hogares a las tiendas más sofisticadas de la Quinta Avenida en Nueva
York, por ejemplo.
La dinámica
de los mercados impactan el trabajo de planeación de los mercadólogos,
quienes continuamente desarrollan diversos criterios para el análisis
y el establecimiento de bases para la segmentación eficaz de los
mercados. En este sentido, existen distintas variables para segmentar el
mercado. Según P. Kotler, pueden ser: geográficas, demográficas,
psicográficas y conductuales (Kotler. a. 1996: 283 ).
Las geográficas
dividen al mercado en conjuntos y los ubica en zonas localizables, mientras
que las demográficas atienden al criterio de dividir al mercado
en grupos, considerando variables como la edad, el sexo, los ingresos,
la ocupación, la religión y la nacionalidad, entre muchas
otras. La segmentación psicográfica –se entiende por psicográfica
la técnica para medir los estilos de vida–, divide a los compradores
en distintos grupos con base en las características de su clase
social, estilo de vida y personalidad (Kotler. b. 1996: 289 ).
La creciente complejidad
del fenómeno de consumo, que se relaciona con los procesos de intercambio
en una sociedad específicamente organizada para ello, remite a un
proceso que rebasa la venta de un bien o servicio, ya que en torno a este
evento confluyen una serie de situaciones, para las cuales los mercadólogos
han desarrollado un cuerpo de conocimientos y técnicas aplicables
a la satisfacción de las necesidades de los consumidores, que compran
influidos por una serie de condicionantes económicas, sociales,
culturales, políticas, de índole personal y psicológicas.
Dentro de la segmentación
psicográfica se incluye el estilo de vida, la clase social y la
personalidad. El estilo de vida se refiere a que personas de un mismo subconjunto
cultural, clase social y ocupación pueden tener patrones de vida
muy diferentes entre sí. Kotler lo define como el patrón
de vida de una persona expresado en sus actividades, intereses y opiniones.
El estilo de vida no sólo abarca la clase social o la personalidad
de alguien, también perfila el patrón entero de su actuación
e interacción con el mundo (Kotler.c.1996: 169 ). La medición
de los estilos de vida supone la revisión de las principales características
que los mercadólogos incluyen en dimensiones del estilo de vida,
a saber: actividades, intereses y opiniones, clasificadas así:
|
Actividades
|
Intereses
|
Opiniones
|
|
Trabajo
|
Familia
|
Uno mismo
|
|
Pasatiempos
|
Hogar
|
cuestiones sociales
|
|
Actividades sociales
|
Empleo
|
Políticas
|
|
Vacaciones
|
Comunidad
|
Empresas
|
|
Diversiones
|
Recreación
|
Economía
|
|
Socios de clubes
|
Modas
|
Educación
|
|
Comunitarias
|
Alimentos
|
Productos
|
|
Compras
|
Medios de comunicación
|
Futuro
|
|
Deportes
|
Logros
|
Cultura
|
Fuente: P. Kotler,
Mercadotécnia, Prentice Hall, p.169.
Gay es un sinónimo
universal con que se designa indistintamente a las personas homosexuales,
y con el término,
...no sólo
se dice que se prefieren compañeros sexo–eróticos del mismo
sexo... se alude a un estilo de vida , a formas múltiples de ser.
Hace referencia y nace de una cotidianeidad que construye lenguajes verbales
y corporales, significados en las miradas; que conquista espacios y disfruta
de sí no sólo en la cama, sino las veinticuatro horas del
día ...recorriendo las noches y los días, así como
los espacios que para los demás tienen otros significados. El termino
gay no es impuesto, sino buscado y asumido; no llega de afuera, sino que
parte de una conciencia, de un autoreconocimiento, de una identidad capaz
de proponer cultura. (Lizarraga, X., 1992: 20).
La cuarta variable anotada
por Kotler es la conductual, que se refiere a dividir a los consumidores
en conjuntos con base en los conocimientos que tengan del producto y sus
actitudes frente a él, así como en el uso que le dan.
Ante la evidente complejidad
de los mercados, se hace necesario conocerlos a fondo para poder tomar
decisiones adecuadas. En el caso de la segmentación de mercado es
preciso manejar tantas variables como sea necesario y analizar las distintas
relaciones que entre ellas se establecen. La segmentación a partir
de la variable psicográfica de los estilos de vida ha brindado a
los empresarios que buscan desarrollar nuevos mercados, la posibilidad
de explotar excelentes oportunidades comerciales, como en diversas partes
del mundo lo ha probado ser el de los homosexuales de ambos sexos. El fenómeno
gay es una realidad cultural de moda en nuestros días.
Los mercados sufren
cambios vertiginosos en los últimos años del siglo, los nuevos
grupos con demandas específicas deben ser atendidos. Frente a tal
fenómeno, las organizaciones deben ser sensibles para captar y entender
que los mercados están lejos de ser estables y que se componen por
consumidores con diferencias de clase, raciales y educativas, de ideosincrasia,
capacidad económica y posturas políticas variadas y con preferencias
sexuales e identidades diversas. Además, un número creciente
de empresas de alcance global se han integrado y penetran los mercados
nacionales con nuevos productos y servicios de características y
calidades diferenciadas, así como estilos de servicio y venta eficientes
y novedosos.
Una dimensión
importante de la diversidad es la que se refiere a los generos. En nuestra
sociedad contemporánea es lugar común afirmar que el papel
de la mujer ha cambiado sensiblemente con relación al que desempeñara
en las décadas precedentes, particularmente a partir de los años
sesenta, en que se derrumbaron una serie de mitos que limitaban a las mujeres
a ciertos campos de la vida social, ubicándolas particularmente
en la maternidad, actividades del hogar y una serie de tareas subsidiarias
del trabajo masculino en las organizaciones. Esto es verdad en parte, ya
que hoy es más común encontrar a las mujeres en campos que
anteriormente se suponían vedados para ellas, pero es relativo,
ya que la gran mayoría de las mujeres mexicanas, siguen aún
relegadas a las actividades "tradicionales" del sexo femenino.
Otro cambio relativo,
pero significativo, se ha dado en torno a las preferencias sexuales, particularmente
sobre la homosexualidad, que se encuentra en un proceso de franca evolución
frente a una serie de juicios, que hasta hace unas cuantas décadas
la caracterizaban como una enfermedad y no como una opción de la
diversidad humana.
Ciertamente se ha
evolucionado y como parte de ello los mercados cambian y las empresas deben
aprender a manejar este ambiente. Cuando James Stoner se refiere a la administración
de la diversidad cultural en las organizaciones planteada por Taylor Cox
(J. Stoner, Freeman y Gilbert. 1996), señala una serie de argumentos
referidos a un adecuado manejo del entorno y de la diversidad cultural
que lo caracteriza y que suele redundar en mejores resultados para las
organizaciones. Así evoca el argumento de la mercadotecnia, donde
establece que una organización que sepa manejar las cuestiones del
pluriculturalismo que caracterizan a una formación social, tendrá
más cabida en los mercados compuestos por grupos minoritarios, como
al que nos referimos en este documento: los homosexuales.
Una decisión
sobre el mercado, y en general cualquier decisión, debe tomarse
con información suficiente y objetiva sobre el fenómeno en
cuestión. Para ello la administración de las organizaciones
modernas, dispone de recursos y herramientas que le permiten esta opción,
aunque se trata de un fenómeno que nopermea todas las estructuras
en virtud de los desniveles de acceso que existen en los mercados globales
y más aún, dentro de los mismos mercados nacionales.
Tomar una decisión
conlleva también la habilidad de quien la toma, para plantearse
correctamente la situación problemática a la que se busca
responder. En este sentido, decidir sobre el mercado homosexual emergente
implica la sensibilidad de los miembros de la administración de
una organización para detectar y confirmar o desechar que se trata
de una opción comercial rentable para la empresa. En este punto
la administración de la organización deberá tener
cuidado de que argumentos culturales, éticos, morales o afectivos
no vayan a sesgar el planteamiento del problema o el trabajo de análisis
y la posterior conclusión, que permita arribar a una decisión
que, siempre será más acertada si se funda en una justificación
económica.
Como ya se mencionó
arriba, un segmento de mercado está representado por un subconjunto
que agrupa a un número significativo de consumidores que comparten
entre si y en diversos grados una serie de necesidades, preferencias, gustos
y deseos que se traducen o pueden traducir en intercambios. A este colectivo
de consumidores se le designa como segmento, y según Kotler debe
reunir una serie de características para ser útiles, a saber:
mesurable, accesible, sustancioso, accionable.
La homosexualidad
es tan antigua como la humanidad y en el devenir de la historia ha tenido
diferentes estatutos en distintos lugares y momentos, ligados a los manejos
que de la sexualidad humana han hecho las sociedades a lo largo de los
tiempos. Así, los homosexuales han pasado por la hoguera, la picota,
los hospitales psiquiátricos y la represión más brutal,
hasta los templos y la institucionalización5.
Como producto de las
necesidades económicas objetivas de la reproducción del orden
existente y la acumulación de capital, a la sexualidad humana se
le pretendió reducir como función de mera procreación.
Según Mieli, mucha gente entiende la sexualidad como un fin (la
procreación), pero olvida que esta teleología es una forma
del propio juicio: y así, olvidandolo, tiende a absolutizarla, superponiendo
a la experiencia de la naturaleza una particularidad históricamente
determinada del pensamiento humano (Mieli, M., a. 1979: 67), pero evidentemente
esto se modifica, además de que esto no constituye argumentos suficientes
cuando hablamos de segmentación. Pasemos ahora a revisar las características
que propone Kotler, aplicándolas al caso que nos ocupa.
La preferencia sexual
es la principal característica compartida por este conjunto que
está integrado por individuos de los sexos masculino y femenino.
Hombres y mujeres que prefieren a personas del mismo sexo para relacionarse
sexual y afectivamente. En este sentido, esa característica compartida
los convierte en un subconjunto del mercado cuando de ello se derivan demandas
que buscan ser satisfechas a través del consumo. Pero reducir la
caracterización de este segmento a la preferencia que les es común,
es a todas luces insuficiente, ya que:
a) Con excepción de su preferencia sexual compartida, el consumo
no es homogéneo, sino es tan variado como el de cualquier colectivo
heterosexual.
b) Si consideramos a los homosexuales como un segmento, queda claro que
se trata de un segmento incluyente y excluyente como lo son todos, ya que
los consumidores homosexuales están integrados a su vez en otros
subconjuntos del mercado donde no interesa para nada su preferencia sexual,
sino otras variables compartidas con el resto de los ahí reunidos,
de aquí que afirmemos que no todo lo que compran los gays se considera
consumo homosexual. La vida diaria de los hombres y mujeres homosexuales,
a despecho de su preferencia sexual, muestra las mismas características
que la de los heterosexuales.
c) Habrá que considerar consumo homosexual aquellas demandas e intercambios
que se derivan de la preferencia sexual y afectiva por personas del propio
sexo y que se traducen en la adquisición de bienes y/o servicios
que se relacionan con la característica que es común a este
colectivo, así como con los estilos de vida que se expresan a través
de la compra. No hay que olvidar que el consumo es una manifestación
cultural que expresa estilos de vida socialmente adquiridos.
Spartacus es una guía
internacional de viajes para hombres homosexuales, que se edita desde 1970
en Berlín y contiene información sobre miles de lugares y
prácticas en más de un centenar de países, donde los
gay que viajan pueden obtener productos y ejercer actividades recreativas
en lugares y espacios ex–profeso. Dice el editor que a través de
Spartacus el viajero Tiene la posibilidad de comprobar la existencia de
la comunidad mundial gay en la que siempre va a ser un huésped bienvenido
(Spartacus 93/94: XXVII).
El
problema ¿cuántos son?... y otros más
Ahora bien, la identificación
de los hombres y mujeres homosexuales no es una tarea fácil y mucho
menos lo es cuantificarlos. Ya decíamos al principio de este documento
que la Iglesia Católica mexicana calculaba el 5% de la población
masculina homosexual, sin aclarar la fuente o la metodología utilizada
para hacer tal calculo. En los años cuarenta y cincuenta Alfred
Kinsey del Instituto para la Investigación de la Sexualidad de la
Universidad de Indiana, estimó que el 10% de los hombres y el 5%
de mujeres en Estados Unidos son homosexuales. Posteriores estudios en
ese país han hecho las siguientes estimaciones:
|
Autor
|
Año
|
Estimación
|
|
Griffit y Harfield
|
1985
|
7% hombres y 4%
mujeres
|
|
Advocate, revista
gay
|
|
4% de la población
adulta
|
|
Yankelovich Partners
Inc.
|
1994
|
6% de la población
adulta
|
|
Tom Smith, Centro
de Investigación y Opinión de Chicago
|
1994
|
6% de la población
adulta
|
Fuente: Elaborado
con datos de H. Kabal y D. Mulryan*, American Demographics, mayo, 1995.
* David Mulryan maneja
la agencia de publicidad Mulryan/Nash, edita un reporte anual de prensa
gay.
El problema de cuantificar
e identificar al colectivo homosexual en México es en si mismo complicado,
y no existen muchos estudios al respecto, además de que algunas
de las estimaciones hechas han sido utilizadas para apoyar y avalar posturas
ideológicas determinadas, y por tanto carecen de validez. Qué
tan grande es el mercado, cuál su capacidad y preferencias de compra
son preguntas que plantean un serio reto. Veamos algunas referencias: en
Spartacus 1993/94, se afirma que en 1982 salieron a la calle en México
en la "Marcha del orgullo gay" aproximadamente cuatro mil personas, mientras
que en la página electrónica de la revista mexicana gay Boys&Toys
(http://boysweb.com.mx.),
mayo de 1997, se afirmó un tiraje mensual de 15 mil ejemplares que
llegan a 2.8 lectores en promedio, sumando un total de 42,000 lectores
cada mes, presumiblemente homosexuales en su mayoría.
No existen indicadores
validos que cuantifiquen a la población homosexual en México,
menos aún estudios que determinen su poder adquisitivo. Este es
un problema fundamental cuando se trata de caracterizar eficientemente
a un segmento del mercado, pero debemos dejar claro que en el caso mexicano
existen otras fuentes tangibles de información que nos permiten
una aproximación, como son organizaciones políticas y sociales
que atienden a la población homosexual, marchas del orgullo homosexual,
tiendas, revistas, organizaciones que trabajan con SIDA y discotecas, por
citar algunas.
Cuantificar a la población
gay en México es prácticamente imposible, como en cualquier
otra parte donde la homosexualidad sea condenada socialmente. Además
a nivel personal muchos no tienen conciencia clara de su preferencia; en
otros casos causa culpa y sufrimiento por lo que la ocultan y llegan a
juzgarla como un mal pasajero, por lo que se reprimen conscientemente,
llegando al extremo de relacionarse con una mujer y formar una familia,
lo que resuelve distintos problemas sociales, pero no individuales. Lo
mismo podría decirse para el caso de las mujeres homosexuales o
lesbianas.
Recuerdo aquí
la película de Israel Merchant, Maurice, basada en la obra autobiográfica
de E.M. Foster, que narra la historia de dos jóvenes homosexuales,
estudiantes en Cambridge University, que comienzan un romance que habría
de frustarse pues Clive, el otro protagonista, impulsado por conveniencias
sociales, opta por casarse con una joven aristócrata. Aemás,
la homosexualidad en Inglaterra de principios de siglo, era severamente
castigada.
Otro caso, documentado
en el programa radiofónicode Radio Red: Parejas disparejas...¿y
la Familia? conducido por Patricia Kelly y el Dr. Ernesto Lamoglia , el
26 de junio de 1997 mostró el caso de un veinteañero "confudido",.
Este joven, al que su madre vestía con ropa de niña, ya adulto,
casado reclamaba a su esposa, (con la que procreó dos hijas), que
no fuera suficientemente femenina para atraerlo sexualmente, además
de que la señora se negaba a bailar con él en las fiestas,
aduciendo el pretexto: "bailas como maricón", por lo él optó
separarse y ahora vive una relación con un hombre, lo que lo tiene
terriblemente angustiado y no sabe que le pasa. Evidencias como estas tienen
un caracter básicamente anecdótico y en consecuencia son
limitadas para un análisis adecuado del fenómeno.
Si bien cuantificar
a la población homosexual en México es una tarea difícil,
como ya se ha reiterado, pero no ha obstaculizado la existencia en la zona
metropolitana de la Ciudad de México de una cantidad considerable
de negocios exitosos que ofrecen productos y servicios de diversa índole
a la población gay, que parten de la variable en la preferencia
sexual. Debo aclarar que se trata de un mercado casi virgen e insuficientemente
desarrollando. Aunque no existe un conteo, hay una serie de fuentes que
permiten una aproximación, como arriba lo señale.
Tal es el del trabajo
publicado por Carlos Monsiváis, referido a la discoteca-bar gay
Las Adelitas, mejor conocida como "El 14", que es un negocio ubicado en
el centro de la ciudad de México. Dice Monsiváis: ...un híbrido
de discotheque y cabaret, con la pista ceñida de mesas y el espacio
que se comprime los fines de semana, cuando oscila entre 1,000 y 1,500
habitúes (Monsivaís, c.,1996: 54 ). El dato que publica Monsiváis
tuve la oportunidad de cotejarlo directamente con el entonces dueño
del lugar, Carlos Prado Arce, quien confirmó que así era
y en ocasiones llegaban a entrar en una noche de sábado de quincena,
hasta dos mil clientes, en su mayoría homosexuales.
En un recorrido nocturno
los días sábado por otros lugares de "ambiente" (sinónimo
utilizado en la jerga gay para designar los lugares para homosexuales)
nos encontraremos un panorama similar: espacios abarrotados de consumidores
deshinibidos.
En noviembre de 1985,
apareció en el mercado la revista Macho Tips, dirigida al mercado
homosexual. En la portada del ejemplar se especifica que contiene información
gay. En el numero cinco, correspondiente a marzo de 1986, se presentó
en la pagina 47, una guía de lugares en la Ciudad de México
que incluye a los siguientes:
|
Sólo
para hombres
|
Para hombres
y mujeres
|
Mixto*
|
|
L’Baron, discotheque
|
Kagba, discotheque
|
El Paseo, bar
|
|
Cyprus, discotheque
|
Infinity,
discotheque
|
El Olivo,
restaurant-bar
|
|
La Cantina del
Vaquero, bar
|
El Don, discotheque
|
|
|
|
L’Fameux
41, discotheque**
|
|
|
|
Villamar,
barMarrakesh, bar
|
|
|
|
Marrakesh, bar
|
|
|
|
Spartacus, discotheque**
|
|
|
|
Dandys, discotheque
|
|
|
|
La Copa de Champaña,
discotheque
|
|
|
|
Queens Palace,discotheque**
|
|
*Asisten homosexuales
y heterosexuales.
** Asisten principalmente
travestis.
En la guía
de 1985 se enlistan 16 lugares, mientras que para 1997 el magazine Ser
Gay muestra casi un centenar, no únicamente discotheques y bares,
sino una diversidad de opciones de consumo que incluyen hoteles, publicaciones,
agencias de viajes, programas de radio, actividades teatrales, diversos
servicios sexuales, servicio médico, tiendas y tiangüis, así
como arte y eventos dirigidos a la comunidad gay. El crecimiento de las
ofertas no proporciona ciertamente parámetros que nos permitan identificar
y evaluar correctamente el tamaño del mercado al que nos estamos
refiriendo, pero muestran una tendencia que debe considerarse para el análisis.
Un crecimiento tan
explosivo y variado de los ofertas de bienes y servicios dirigidos a la
comunidad homosexual debe tener una serie de respuestas que lo expliquen
y justifiquen, entre las cuales podemos señalar las siguientes:
a) La apertura comercial y las crisis recurrentes de la economía
mexicana en el período 1982-1997, ha obligado al capital a abandonar
distintos sectores que dejaron de ser rentables para el proceso de acumulación
debido a la política económica del régimen que se
ha traducido en el empobrecimiento de la población y en otros fenómenos
que han golpeado el poder adquisitivo de los mexicanos, como los despidos
masivos, la desocupación, el bajo poder de compra de los salarios
y la modificación de los patrones de consumo que llevaron a un gran
número de empresas a cerrar o buscar nuevas oportunidades comerciales.
b) Los homosexuales liberados de algunas cargas económicas
y sociales conservan cierta capacidad económica que les permite
disponer de su tiempo y dinero de manera diferente a lo que sucede con
la mayoría heterosexual. Un caso representativo de esto es el fenómeno
de abandono de mascotas como perros de raza, por parte de sus dueños
heterosexuales que, ante la imposibilidad de continuar manteniendolos,
optaron por echarlos a la calle, lo que no se puede hacer con los hijos
y la familia que en muchos casos han tenido que incorporarse al trabajo
para contribuir en la manutención del hogar.
c) La cultura de los derechos humanos y el avance político
de la comunidad homosexual que inclusive ha salido a la calle para demandar
públicamente el respeto a sus más elementales derechos.
d) La globalización y modernización de la economía
mexicana ha favorecido el hecho de que los fenómenos sociales estén
cada vez más presentes en la conciencia colectiva y en la prensa
nacional y extranjera, particularmente la norteamericana, que ha presionado
al régimen mexicano a ser más cuidadoso en el manejo de ciertas
áreas de la política nacional. Al tener claro que se trata
de un proceso contradictorio ya que se da en medio de un ascenso creciente
del conservadurismo de las ideologías y los estilos de vida de los
consumidores, así como el endurecimiento del régimen priísta
que se resiste a ser sustituido y para lo cuál cuenta con el aval
político, económico y hasta militar de sus socios en la Casa
Blanca.
e) Una relativa apertura de los medios masivos de comunicación
frente a fenómenos que antes eran pasto de la nota roja, y el afianzamiento
de una doble moral, permisiva, que se escandaliza en público de
la homosexualidad y convive en privado con ellos y ellas, ya que buena
parte del personal que sostiene las transmisiones televisivas, por ejemplo,
es gay. Tal y como sucedió en el programa Ventaneando, que conduce
en canal 7 de Televisión Azteca la ex–secretaria de Raúl
Velásco, Patricia Chapoy, la que el 2 de junio de 1997 se refirió
a la escena de una telenovela brasileña donde dos mujeres sebesaron
en la boca. Mientras se proyectaban las imágenes del beso, la conductora
gritaba horrorizada: "que malo que ya no hay censura en la televisión.
Hoy dos mujeres besándose en la televisión, ¡que horror!.
Se vio toditito". Es de llamar la atención que Chapoy tenía
como co-conductores del citado programa a dos señores que aparentemente
son gays y que poco hicieron para confrontar las opiniones de la popular
conductora, que reprodujo morbosamente la escena en su totalidad.
f) La popularización de las nuevas tecnológicas, como
las computadoras y la "supercarretera de la información" que ha
permitido a ciertos sectores acceder a comunicaciones con colectivos y
prácticas homosexuales de distintas zonas del globo.
g) Los productos y servicios dirigidos a la comunidad homosexual,
están en su gran mayoría vinculados a la sexualidad y en
una sociedad como la nuestra, la sexualidad no es únicamente objeto
de un discurso normativo y codificado, sino a la vez de explotación
comercial, como sostiene J. Nicolas (Nicolas, J. 1982: 27).
Ahora bien, continuando
con el planteamiento de mesurabilidad del segmento. En la cuantificación
nos encontramos con el problema bastante serio de medir sus ingresos y
capacidad de compra. Se debe partir de nueva cuenta del señalamiento
que el colectivo homosexual, como proyección de la comunidad nacional
de la que forma parte, es una entidad diferenciada en distintas clases
sociales, niveles económicos y con una capacidad de compra y estilos
de vida variados. La problemática de la capacidad de compra del
colectivo homosexual en México es un problema insuficientemente
estudiado y de nuevo tenemos que referirnos a trabajos realizados en Estados
Unidos, y quede claro que se trata de una mera referencia a la situación
estadounidense, que no puede ser extrapolada a la realidad mexicana, pues
las diferencias entre nuestro país y aquel son en más de
un sentido abismales, como en los salarios por ejemplo, y por tanto no
tienen ninguna validez para perfilar la situación mexicana.
Diversos son los estudios
que se han hecho en Estados Unidos sobre la capacidad económica
del colectivo homosexual, utilizando distintas muestras y variables, es
así que el Buro de investigación de Mercados Simmons de Nueva
York desarrolló un trabajo de investigación con 8 publicaciones
homosexuales de Estados Unidos, reportando los siguientes resultados:
El ingreso individual
promedio fue de 36,800 dólares –tres veces más que el promedio
de los Estados Unidos que es de 12,287. El ingreso medio de un hogar fue
de 55,430 dólares, es decir 23,000 más que el resto. El porcentaje
de los graduados universitarios fue del 60% –tres veces más que
el promedio– y el número de lectores de las publicaciones implicadas
que desempeñaban puestos profesionales y gerenciales es del 49%...
Otros hallazgos incluyeron... que el 59% viajaban en avión por lo
menos una vez al año con motivo de sus vacaciones y tienen una propensión
más alta a comprar discrecionalmente ya que generalmente no tienen
responsabilidad de mantener hijos (Fugarte, D., 1993: 48).
Otro estudio fue elaborado
por Overlooked Opinions de Chicago:
...que diseñó
una muestra de 12,000 hombres homosexuales y mujeres lesbianas para obtener
datos representativos para la prensa homosexual. La firma encontró
que los hombres homosexuales tenían un ingreso promedio de 51,326
dólares y las lesbianas de 45,327, superior al promedio nacional
de 36, 520. Además el 60% poseía un titulo universitario,
a diferencia del promedio de la población general que es de un 20%.
En Washington, Blade reportó que el 62% de sus lectores tenían
ingresos por encima de 30,000 dólares, 30% arriba de cincuenta mil.
El 77% poseía un automóvil y el 53% era dueño de una
casa. Un alto porcentaje contaba con computadoras, videocaseteras y reproductores
de discos compactos. La mayoría estaban entre los 26 y 54 años
de edad. Un resultado muy importante fue que la mayoría era leal
a una marca.(Fugarte,D.,a.1993: 48).
Para el caso que nos ocupa,
podemos señalar las siguientes hipótesis de trabajo:
a) El perfil de la población homosexual en la zona metropolitan
de la ciudad de México es mayoritariamente joven, como el del resto
de la población nacional.
b) La población homosexual tiene ingresos superiores al promedio
nacional.
c) El colectivo homosexual tiene estilos de vida y personalidad diferenciados
que se expresan en el consumo de bienes y servicios dirigidos a la comunidad
gay, y además ponderan los productos y servicios de marca.
d) La población homosexual destina una buena parte de sus ingresos
y su tiempo a actividades, productos y servicios señaladamente gays.
Cuando Kotler se refiere
a la mesurabilidad del segmento, señala que se debe poder medir
el tamaño, el poder adquisitivo y los perfiles de éste, lo
que en el caso que nos ocupa parece un tanto difícil, pues sólo
en algunos casos es posible distinguir a un consumidor homosexual del que
no lo es, lo que reporta serios problemas para nuestro trabajo de investigación,
ya que sólo en contados estarían disopuestos a confiar esta
información debido a la marcada homofobia y a los valores machistas
que permean a una sociedad como la nuestra. Por otra parte:
...para muchas personas
gays durante su lento proceso de aceptación les cuesta cambiar un
valor inculcado por la sociedad en la que nacieron que hace mofa y estereotipa
a las personas gay dentro de ciertas características. Muchas personas
tienen miedo a ser homosexuales porque creen que esto significa pertenecer
al estereotipo de persona afeminada (o amachada para las mujeres). ("Homofobia
en la comunidad gay", www.geocities.co...Heigts/1494/fobia).
Ser homosexual y reconocerse
como tal es una situación personal suficientemente difícil
como para andar por la vida contandolo al primero que lo pregunte, no en
balde hay tras la estigmatización de la homosexualidad una historia
de tradición judeo-cristiana milenaria de condena. Homosexual es
malo, indeseable, pecaminoso, enfermizo y vergonzante: pecado abominable
que no a pocos condujo a la hoguera o a la parrilla encendida por la Santa
Inquisición ( Lizarraga, X.,a. 1992: 20 ).
En el fin de milenio
hay voces como la de Jorge Serrano Limón que alimentan esta situación
de intolerancia hacia aquellas formas del ejercicio de la sexualidad que
no tengan que ver con la norma heterosexual dominante y con la reproducción.
Para Serrano, vocero de una buena parte de la sociedad mexicana,
...una persona homosexual
es una persona enferma, una persona que tiene desviaciones en su sexualidad.
CONASIDA se ha empeñado en decir que es una preferencia sexual.
Nosotros consideramos a una persona homosexual como una persona a la que
hay que ayudar a salir de ese problema. Es una acción antinatural.
Las lesbianas son
un grupo privilegiado en cuanto al riesgo de contraer sida, pero no en
cuanto a la desintegración de la sexualidad. Es el mismo problema
el de la lesbiana que el del homosexual, porque ambas son la degradación
de la sexualidad, son una desviación, es el mismo problema. A nosotros
lo que nos preocupa es buscar el encausamiento de la sexualidad hacia el
matrimonio, hacia la procreación responsable. Hacia el matrimonio
porque la monogamia es una actividad natural (Del Otro Lado. 1992: 4 ).
Cualquiera que platique
con homosexuales, asumidos o no, podrá escuchar tal cantidad de
historias personales, que en distintos tonos muestran la agresión
y violencia con que el padre, la madre o los hermanos, los compañeros
de trabajo o escuela reaccionan frente al descubrimiento o auto reconocimiento
de las preferencias sexo–afectivas de un gay. Resumiendo: el segmento de
mercado homosexual no satisface suficientemente el primero de los requerimientos,
para que se trate de una segmentación eficaz, por lo que pasamos
a revisar una segunda característica en el subconjunto que nos ocupa.
El
mercado homosexual es accesible
Kotler establece que
la elaboración de la estrategia de mercadotecnia de una organización
y la eficiente definición del segmento al que se habrá de
abocar, requiere establecer que tan alcanzable o accesible es para poder
atenderlo eficazmente. El mercado homosexual existe, en tanto hemos identificado
la presencia de oferentes y demandantes que concurren al intercambio, y
si bien por el momento, no contamos con los elementos suficientes para
medirlo con precisión, hay una serie de indicadores que nos permiten
una aproximación para la medición de ciertas variables del
interés de los mercadólogos e investigadores del fenómeno
gay.
En el caso del segmento
de mercado rosa podemos adelantar una serie de características que
nos permiten afirmar que se trata de un subconjunto alcanzable, entendiendo
que el alcance refiere la posibilidad de la organización que desarrolla
su estrategia de mercadotecnia de acceder eficientemente a un porcentaje
de la población de su mercado meta, para que conozca de su producto
y/o servicio y pueda adquirirlo fácilmente. En este sentido, el
segmento de mercado homosexual tiene una serie de características
que es preciso señalar:
a) El colectivo homosexual es particularmente gregario, como tal vez lo
son todas las minorías. En el caso particular del colectivo homosexual
esto tiene una explicación que puede manejarse en dos vertientes,
por un lado, aquella que refiere a que estos sectores tienden a agrupase
para enfrentar en condiciones menos desventajosas a un entorno que les
es adverso, además que existe en cada individuo la necesidad de
pertenencia, identificándose con otros que comparten nuestros mismos
intereses o filiación. Por otro lado el sistema en que vivimos tiende
a segregar al deseo homosexual, confinándolo a la marginalidad del
ghetto6, que siguiendo
a J. Nicolas comporta dos formas de ser abordado: El ghetto comercializado
y el ghetto no comercializado.
El segundo, que es
al que finalmente habremos de referirnos en este trabajo, se caracteriza
por la explotación comercial de las necesidades de relacionarse
con otros individuos que comparten la preferencia homosexual.
En esta forma de ghetto
es donde se arraiga con mayor fuerza la ideología de la identidad
homosexual. Esto crea una especie de universo fantasmagórico donde
no pueden encontrarse plenamente más que aquellos que no acusan
con demasiada fuerza el peso de la contradicción entre este mundo
cerrado y su vida social fuera de él.( Nicolas, J.a. 1982: 39 ).
Confirmando lo anterior,
podemos leer en la revista gay mexicana Boys& Toys, número 32:
En esta ciudad donde
discos gays van y discos gays vienen, una sociedad con responsabilidad
... cuando nadie lo esperaba anuncio la inauguración del Antro (Londres
77), una discotheque gay a la que auguramos una larga permanencia por más
de una razón, pero entre las que destacan las de estar ubicada en
el corazón de la zona rosa y la de ofrecer los más variados
servicios que la comunidad gay de todas las edades demanda, como piano
bar por las tardes, y por las noches una candente disco con jaulas para
go-go boys, salón de vídeos, dark room, table dance y pistas
en sus dos niveles con los mejores equipos de sonido e iluminación,
además de un ballet-show exclusivo de la casa... La noche del estreno
un tumulto se formó ante la avalancha de personalidades que asistieron,
destacándose los directivos de las principales discos capitalinas...
y gente tan conocidísima (sic) como los directivos del Palacio de
Hierro, pasando por los modistos y estilistas de más renombre ¡Nuestros
parabienes al Antro, ya que como señala su slogan: "Todo lo que
buscas, está aquí" ( Devil, A., 1997: 6).
Independientemente de
las lecturas que se pueden hacer de esta nota y lo que revela en torno
a los planteamientos de Nicolas, se desprende otra cuestión vinculada
a la accesibilidad del mercado gay y que se refiere a que el ghetto no
sólo es gregario, sino suele concentrarse en ciertas zonas geográficas
muy determinadas, es así, que:
b) El mercado gay es cada vez más visible y diverso, y suelen preferir
vivir y consumir en las grandes ciudades, por ejemplo en Estados Unidos
los principales agrupamientos homosexuales están ubicados en las
urbes, preponderantemente en Los Ángeles, San Francisco y Nueva
York, al interior de las cuales se da también un fenómeno
de concentración, en conglomerados geográficamente identificados:
Greenwich Village o Castro. Dice Spartacus: Al hablar de la vida gay en
los Estados Unidos en lo primero que se piensa es en las grandes ciudades
como San Francisco Nueva York y Los Ángeles. Son ciudades cuyas
comunidades gay son famosas, por su variedad, su estilo de vida y su ambiente
tolerante ( Spartacus, 1993/94: 899 ).
En México sucede
algo similar, donde el mercado se ubica de manera muy señalada en
la Ciudad de México, así como en otras ciudades importantes:
Guadalajara, Tijuana y Acapulco particularmente, concentrándose
a su vez en ciertas zonas como sucede en la Zona Rosa de la capital del
país.
c) La utilización de los medios masivos de comunicación y
la publicidad para alcanzar al mercado homosexual en México es algo
que no se ha dado, tal y como ya ocurre en los países desarrollados,
donde inclusive la televisión ha sido utilizada por los productores
para presentar a los consumidores homosexuales algunos bienes7.
Lo que confirma que los mercados no son estáticos, y el mercado
gay se encuentra en un proceso de evolución que empieza por salir
de la clandestinidad.
Hoy existen en Estados
Unidos campañas publicitarias como la del Vodka Absolut, que generó
un plan de posicionamiento y fue de las primeras empresas en comprar espacio
publicitario en publicaciones gay, con en el propósito de aprovechar
las ventajas de este mercado emergente.
La concentración
geográfica de los gays hace más fácil acceder a ellos,
aparte de que ahora el mercado mexicano dispone de algunos medios publicitarios
ex–profeso, que facilitan esta tarea a algunas empresas, es el caso de
la revista Boys&Toys, el programa radiofónico Media noche en
Babilonia que conduce el actor Tito Vascocelos y se transmite semanalmente
por Radio Educación (estación de radio de la Secretaría
de Educación Pública), o publicaciones como Contactos Gay
que se distribuye gratuitamente y se financia aparentemente mediante la
venta de publicidad; independientemente de las paginas nacionales que se
encuentran en la red, como México Gay (http://www.trscom.com/users/mixga/front.htm).
En Estados Unidos existen más de un centenar de publicaciones, muchas
de las cuales son distribuidas de manera gratuita en los lugares de reunión
gay, y suman hasta un millón de lectores.
¿Se
justifica la inversión?
Pasemos a plantear
qué tan sustancioso o suficiente es el segmento del mercado homosexual,
que refiere a la persistencia del segmento y al crecimiento potencial que
justifique los costos en los que la empresa habrá de incurrir, así
como su rentabilidad consecuente. El segmento, dice Kotler: debe ser el
grupo homogéneo lo más grande posible que valga la pena perseguir
con un programa de mercadotecnia preparado al efecto. (Kotler. d. 1996:298
).
Cuando una empresa,
un grupo de inversionistas, o un capitalista pretende invertir su dinero
en la producción de bienes o servicios, parte de la idea de satisfacer
una necesidad en el mercado, como medio para la obtención de una
ganancia que le permita permanecer en el mercado y ampliar cada vez más
el margen de beneficio que se deriva de su inversión: esta es la
lógica del capital en una sociedad como la nuestra. Esto podemos
entender cuando Kotler afirma: "que valga la pena".
Los empresarios que
buscan poner su capital en un mercado emergente como es el gay, deben asegurarse
que su inversión será suficientemente rentable como para
garantizar su permanencia en éste y la conquista de un nicho que
le garantice una serie de ventajas competitivas que de ello se deriven.
El mercado gay y lésbico
es una mina de oro sin explotar. –sostiene David Mulryan, y agrega– los
gay son educados de manera muy liberal y usualmente no son dependientes
económicamente, además de tener posiciones altas en la escala
social, –dice refiriéndose a la situación estadounidense–
la concentración geográfica y las redes de comunicación
de boca en boca que desarrollan hace muy fácil su localización.
La lucha que libra por sus derechos civiles frente a la sociedad, esta
abriendo una serie de oportunidades que los comerciantes deben saber aprovechar.
(Mulryan, D., 1995: 40 ).
Efectivamente, puede tratarse
de una mina de oro, hasta ahora insuficientemente explotada en México.
La industria del ghetto
es muy fructífera: bar, club, hoteles, salas de baile, saunas, cine,
prensa pornográfica exclusiva para homosexuales constituyen fuentes
de pingües ganancias para los explotadores del llamado "tercer sexo".
El capital opera una desublimación represiva de la homosexualidad...
Desublimación represiva y comercialización son inseparables.
La "tolerancia represiva",
diría Marcuse, no hace más que confirmar la marginación:
en efecto tolerar la minoría homosexual... significa reconocer a
los "diferentes" el derecho de vivir precisamente como "diferentes" y,
por tanto, en la marginación. Y la marginación favorece la
explotación altamente rentable de los homosexuales por parte del
sistema que los margina.
Protección
de los homosexuales, moral permisiva, tolerancia, emancipación política
conseguida dentro de ciertos límites en los países de dominio
real del capital, todo esto se revela sustancialmente funcional al programa
de comercialización y explotación de la homosexualidad por
parte de la empresa capitalista. ( Mieli, M., b. 1979: 130-131 ).
En junio de 1997 conluyó
la 19ª Semana Cultural Gay que anualmente se celebra en el Museo del
Chopo de la Ciudad de México, a ella acudieron para debatir sus
proyectos políticos dos candidatos a diputados de la comunidad lésbico-gay:
Patria Jiménez, postulada por el Partido de la Revolución
Democrática y Francisco Robles (conocido en círculos gay,
por el alias de Paco Ross) del Partido Cardenista. Robles presentó
como objetivos de su campaña, entre otros: promover la reforma constitucional,
así como la iniciativa de leyes reglamentarias, y modificaciones
y/o adiciones a las existentes que permitan la vida digna de los integrantes
de la comunidad lésbico-gay, en igualdad de derechos y obligaciones
con el resto de la población y que signifique la penalización
de las prácticas discriminatorias hacia la diversidad sexual.
Paco Ross fue severamente
impugnado por los asistentes al acto, quienes le echaron en cara su filiación
partidaria y todo lo que esto implica, amén de que Pedro Ferríz,
candidato a la gubernatura del Distrito Federal por ese partido, había
manifestado con anterioridad su deseo de que en ninguna familia les apareciera
alguien con problemas de homosexualidad. Ross, que no tiene oportunidad
real de llegar a la Cámara de Diputados, es uno de los primeros
empresarios gay; aparece en el directorio de la publicación Contactos
Gay como editor y maneja otros negocios dirigidos al mercado sexual gay.
En el acto arriba mencionado se enfatizó la visión empresarial
del candidato para explotar este mercado.
Paso finalmente a
abordar el ultimo de los requerimientos para una segmentación eficaz,
y me refiero a el accionamiento que distingue la efectividad para atraer
al segmento.
Homosexual es uno
de los nombres con que se identifican a los miembros de este segmento,
hay mucho más8,
que representan de alguna manera el estatus que se le confiere a esta preferencia
sexual en nuestra sociedad. Al interior del colectivo gay en México
y como una respuesta frente a ello, se ha desarrollado una cultura que
se manifiesta de muchas maneras: gestos, comportamientos, lenguajes diversos
y sistemas de comunicación, sino como comprender que sin el uso
de medio y métodos convencionales, grandes grupos con preferencia
similares se den cita en espacios específicos y aquí quiero
señalar lo siguiente:
a) Cuando hablamos del mercado homosexual debemos tener claro que, lo que
unifica a este segmento, es la preferencia sexo–afectiva compartida que
se traduce en consumo. Pero no por ello es un todo homogéneo,
sin ningún matiz alguno. Por el contrario, existe al interior del
segmento una variedad de necesidades que se traducen en un consumo diferenciado,
que pueden llegar a ser excluyentes entre si. Seré más especifico.
No creo que exista una sola forma de ser homosexual o lesbiana, muchos
hablan de homosexualidades en plural, lo que nos refiere la existencia
de una variedad de preferencias personales por sujetos del mismo sexo pero
con actividades, deseos y gustos específicos.
Esto es importante
para el trabajo que nos proponemos, ya que esta diferenciación nos
permite hablar de un mercado estratificado, no sólo por la clase
social a la que pertenecen los individuos, su capacidad económica
intereses específicos o los estilos de vida que expresan mediante
el consumo, sino por una serie de variantes lúdicas como pueden
ser las de aquellos que prefieren a los hombres uniformados y otros a travestidos,
por citar un par de ejemplos excluyentes entre si.
b) Los gays han desarrollado un sistema de comunicaciones informal, con
códigos y medios propios que suplen eficientemente a los tradicionales,
aunque también han empezado a aparecer, revistas, folletos, catálogos
y paginas en Internet que corresponden a ciertos estamentos del mercado,
preferentemente aquellos que disponen de mayores recursos económicos
y educación. Esto último nos habla de un proceso evolutivo
en la cultura y mercado gay.
c) En Internet podemos encontrar un buen ejemplo del desarrollo y el potencial
del mercado homosexual diferenciado. Existen paginas con catálogos
de productos y servicios para gays con diferentes preferencias lúdicas.
Las hay para skinheads, lethers, drag queens o de la "Asociación
de militares y de la policía" y hasta para osos, pasando por Disney
World.En la pagina de la Asociación de Uniformes Militares y de
la Policía (http://members.tripod.com/~mpua/
), se señala que:
...es un club para
conocer hombres gays a quienes les gustan los uniformes, las botas y la
piel, e incluye la "carta de noticias de la asociación de uniformes
militares y de la policía". Tiene fotos calientes, anuncios personales
para los miembros, historias, artículos acerca de los intereses
históricos incluyendo el fetichismo de la SS Nazi, resúmenes
fílmicos y videos para venta de chicos calientes en uniformes, incluídos
los de los Marines Reales, el entrenamiento de la academia de policía,
filmes históricos y de ficción de la SS Nazi y más.
En http://www.
gayday. com. se anuncia el web site oficial del día gay y lésbico
en Walt Disney Word: "El séptimo día anual gay y lésbico
en Walt Disney World", Sábado 7 de junio de 1997. "Eventos programados
del jueves 5 de junio de 1997 al lunes 9 de junio de 1997. Reúnete
con más de 80 mil visitantes gays y lesbianas en el lugar más
mágico de la tierra", invita.
Y la de osos mexicanos:
en http://www.geocities.com/west
hollywood/5666/pf.html#quie, que es una pagina de mexicanos que se
presenta así:
¿Quiénes
son los osos mexicanos? Los Osos Mexicanos (OM) es un site localizado en
la ciudad de México, la Ciudad de losPalacios cuyo especial interés
son los hombres peludos preferentemente mexicanos o latinos y sus admiradores.
¿A todo esto,
que es un oso? Principalmente podemos argumentar que un Oso es un hombre
gay o bisexual que aún conciente de la atracción que siente
por su mismo sexo, piensa como hombre, actúa como hombre y tiene
un aspecto muy masculino y varonil. Un oso es un gay o bisexual que se
siente cómodo siendo hombre y lo refleja en su actitud y en su modo
de ver la vida.
Conclusiones
En este documento partimos
de considerar a la homosexualidad como una cuestión política,
económica y cultural más que un asunto individual, determinada
en su estatuto social por una serie de cuestiones objetivas, sujetas a
las relaciones de producción dominantes.
El segmento de mercado
rosa existe independientemente de no reunir todas las características
señaladas para una segmentación eficaz, principalmente las
que se refieren a medir su tamaño y capacidad de compra. Al utilizar
la caracterización convencional de segmentación como criterio
de decisión, el mercado homosexual y lésbico no parecería
viable para muchas empresas productoras de bienes y servicios.
Sin embargo la exploración
que hemos hecho en las anteriores páginas, nos lleva a presumir
que esta situación se esta modificando y se trata de un mercado
en evolución que ha sido objeto de explotación comercial
desde hace muchos años, independientemente de la ideología
dominante, o de las técnicas mercadológicas para su definición.
Hoy, y derivado de
los cambios experimentados por los procesos de apertura y globalización
de los mercados, nos situamos frente a un segmento que está siendo
observado y accionado por empresarios sensibles a los cambios políticos
y sociales, que se desprenden en parte de la lucha del colectivo homosexual
por la reivindicación de sus derechos y fundamentalmente, que: la
colectividad homosexual se ha manifestado con un poder de compra que hace
lucrativa una inversión en ese mercado.
Cuando los mercadólogos
se den a la tarea de analizar la viabilidad del mercado homosexual y lésbico
deberá tomar en cuenta:
1) La homosexualidad
ha sido objeto de explotación comercial, en el marco de una moral
permisiva que la ha funcionalizado, manteniéndola dentro de ciertos
límites, haciendo del ghetto una atractiva fuente de ganancias.
2) El mercado de bienes
y servicios supone una primera diferenciación: es más complejo
vender productos que servicios, pues vender un producto supone posicionar
al producto abiertamente como homosexual, lo que lo estigmatizará
frente al resto de los consumidores, mientras que los servicios suelen
reunir a los consumidores en un mismo espacio.
3) Tomar decisiones
respecto del mercado homosexual conlleva ciertos riesgos: no se dispone
de información suficiente para evaluarlo y es difícil segmentar
un mercado a partir de las preferencias sexuales.
4) La red Internet
proporciona enormes posibilidades para el desarrollo de este mercado.
Notas
1El
presente documento es un avance del proyecto de investigación "El
consumo rosa en la zona metropolitana de la Ciudad de México", 1982–1996.
2
Ver: "El homosexualismo medio potencial de contagio: especialistas", La
Jornada, mayo 8, 1997:.
3
"Hasta hace poco, la regla acerca de la homosexualidad en Inglaterra,
Estados Unidos y la mayoría de los países de occidente era
simple. Los homosexuales pretendían aparecer como heterosexuales,
y los heterosexuales hacían como que creían. La homosexualidad
y el secreto estaba juntos e inseparables en un punto que se volvió
conocido como el "closet". En: El Closet es sólo para las ropas.
Anónimo, The Economist, julio 15,1995.
4
El color rosa se usa ampliamente por ciertos sectores gay para autodefinirse,
por lo que no se usa el término con fines peyorativos o de ridiculización.
5
El 22 de junio de 1997 , Amnistía Internacional dio a conocer las
violaciones a los derechos humanos de homosexuales: "las cuales van desde
humillaciones en público y discriminación para conseguir
empleo hasta ejecuciones sumarias en países donde se aplica la ley
islámica, sharia. El organismo divulgó un informe titulado
Breakin the silence (Rompiendo el silencio), que será presentado
oficialmente... en el marco de la "Semana del orgullo gay", la cuál
tendría lugar en el distrito parisino Reuilly. También documentó
que en Brasil operan escuadrones de la muerte, muchas veces solapados por
autoridades, que en los últimos 15 años han asesinado a personas
cuya sexualidad es considerada "anormal", aunque en la gran mayoría
de los casos no hayan existido cargos legales en su contra. El informa
cita el asesinato, de Renildo José dos Santos, hace cuatro años,
consejero municipal de la oriental ciudad brasileña de Coqueiro
Seco, quien tras haber confesado en público su homosexualidad fue
ejecutado por presuntos policías. En Africa, añade el documento,
también existen numerosos reportes sobre la represión en
contra de las minorias sexuales, como sucede en Zimbawe, donde en 1995
el gobierno del presidente Robber Mugabe prohibió una reunión
del principal movimiento de homosexuales, al considerar que las conductas
de sus miembros eran "escandalosas" y repugnantes para la conciencia humana.
Donde el desprecio a los derechos de los homosexuales ha llegado al extremo,
dice el informe, es en Irán, cuyo gobierno ordeno hace dos años
la ejecución de personas acusadas de sostener prácticas sexuales
"anormales". Amnistía Internacional añadió que la
policía turca golpeó y torturó a organizadores del
Primer Congreso de Seguridad Homosexual que se iba a realizar en 1993 en
ese país, pero que finalmente fue prohibido por el gobierno de Ankara.
En tanto, el diario londinense The Guardian publicó que durante
la época del apartheid en Sudafrica varios militares homosexuales
fueron sometidos a electroshockcs, con el propósito que cambiaran
sus preferencias sexuales". La Jornada, junio 22, 1997.
6
J. Nicolas sostiene que propiamente no existe un ghetto homosexual,
sino: "diversas formas de encierro que no son homogéneas. No obstante
todas estas formas corresponden a una necesidad precisa (más que
un deseo)... Estas diferentes formas de ghetto corresponden aunque no de
forma mecanica, a diferentes clases y capas sociales...". p.39.
7
Cyndee Miller reseña en Marketng News de julio 4 de 1994: "Para
el vendedor de muebles Ikea fue solamente otro spot en televisión
aquel que mostraba una pareja de treinta y tantos años, hablando
de su comedor. Sin embargo, había una diferencia notable. El murmullo
de la pareja en este anuncio, mostraba que se trataba de dos hombres. Se
cree, se trata del primer spot publicitario en televisión común
y corriente que se refiere a una relación homosexual, y lo hace
con gran aplomo, exhibiendo detalles de como se conocieron estos hombres.
El comercial es parte de una tendencia que manifiestan empresarios de grandes
marcas –incluye a MCI, Miller, American Express, Kenneth Cole y Perrier-
quienes se están aproximando de una manera más abierta al
mercado gay y lésbico. Hace apenas unos años fue un
notición el hecho de que Benetton introdujera por vez primera un
anuncio en una revista gay. Ahora los comerciantes están dando
un paso más fuera del closet". Cyndee Miller, "Los grandes comerciantes
dan un paso audaz que tiene como objetivo a los gays", Marketing News,
julio 4, 1994. p.p. 1-2.
8
Los maricas, jotos, afeminados, manfloras, manitas caídas, lilos,
putos, anormales y demás calificativos componen el catálogo
con que hoy en México se refiere a los homosexuales y que sin duda
es tan extenso como el que se usa para nombrar a las prostitutas, lo que
habla del estatuto que el inconsciente colectivo confiere a ambas, ubicandolas
en la misma categoría. Los heterosexuales son eso y "normales",
nada mas.
Fuentes
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La Cuestión Homosexual. Fontamara.
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---------------- Spartacus
93/94. Berlín, 1993.
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Stoner, Freeman y Gilbert
(1996), Administración. Prentice Hall.
Antonio
E. Zarur Osorio e-mail: azo@hp9000a1.uam.mx
Profesor Investigador
del Departamento de Administración de la UAM-A
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