
DE CÓMO LA
TECNOLOGÍA DICTÓ LA ESTRATEGIA
DE DESARROLLO ORGANIZACIONAL
EN TELMEX
Arturo
Sánchez Martínez
Erik
R. Hernández Mendoza
El fenómeno
histórico, político y social de alcance mundial denominado
globalización, tiene ya varios años de gestarse, y tal vez
sus orígenes se encuentren en la primera y en la segunda revolución
tecnológica e industrial, iniciadas en Gran Bretaña, Alemania
y Francia y en un segundo momento, en Estados Unidos, Asia y Japón;
estos países presentan altos niveles de crecimiento industrial,
tecnológico, e intercambio comercial con el mundo entero.
Justo en este espacio
de globalidad, la tecnología de la información ha cambiado
la manera de realizar los negocios. Los bajos costos propiciados por los
adelantos tecnológicos (microelectrónica, paquetes computacionales
y tecnología digital), tecnología satelital, y más
recientemente, la fibra óptica.
Se han formado nuevas
y sorprendentes alianzas entre compañías transnacionales;
algunas están formando nuevas corporaciones y creando sus propias
redes de negocio en países donde desean participar del mercado;
esta gran transformación estimula un crecimiento acelerado, en suma,
los espectaculares avances tecnológicos se traducen en una amplia
variedad de servicios.
Lo anterior favorece
el proceso de "convergencia", éste consiste en la unión de
todos los medios de comunicación que puedan relacionarse con la
transmisión de información.
La convergencia se
ha visto acelerada por las innovaciones tecnológicas en el campo
de las telecomunicaciones, mismas que han impactado decisivamente las estructuras
organizacionales y la gestión de la producción a nivel mundial,
es decir, se establece una economía internacional que funciona como
una unidad en función de competitividad. En ésta, los procesos
de capital y de gestión; los mercados económicos y el mercado
de trabajo, los flujos de información y la tecnología, deben
de operar desde el marco de la globalización.
Cuando, al final de
la década de los ochenta, se anunció el fin de la guerra
fría y el inicio del nuevo orden mundial, se podía pensar
en un mundo en el cual los gobiernos democráticos organizados pudiesen
mantener juntos la paz, a la vez que permitieran un entorno de libertad
para prosperar en una economía globalizada.
A pesar de ello, los
primeros seis años de la presente década demostraron que
el camino para la paz y la prosperidad en el escenario mundial es todavía
confuso y lleno de dificultades. Durante este tiempo algunos países
han hecho grandes avances económicos mientras que otros no han progresado.
De todas las iniciativas
que surgieron al principio de la década, la única que se
mantiene viva y continúa avanzando es, justamente, la globalización.
Sin embargo, a pesar del hecho de que ésta se encuentra todavía
entre las prioridades de la agenda internacional, y probablemente es la
palabra más mencionada en el mundo de la economía y los negocios.
Particularmente, estamos
de acuerdo con la hipótesis de que en realidad son sólo dos
las corrientes internacionales que definen la esencia de éste proceso,
pues las dimensiones de sus impactos sobre los países, las organizaciones
y los individuos han definido el rostro y el escenario del fin de siglo.
En primer lugar, la
corriente económica: durante los últimos años han
surgido nuevos bloques económicos entre naciones de todo el mundo,
materializándose en los tratados de libre comercio, nuevas organizaciones
internacionales y la unificación de países y regiones enteras.
Con relación al capital, se ha vuelto móvil y volátil.
Por su parte, tanto las empresas como los negocios son progresivamente
más transnacionales, al tiempo que caen las fronteras que actúan
como barreras para el comercio y se eliminan las regulaciones que constriñen
el intercambio.
Segundo, todavía
más importante para las empresas es la velocidad que el cambio tecnológico
ha tomado, el costo del transporte ha disminuido dramáticamente
debido al mejoramiento de las tecnología de aplicación física:
mejores automóviles, aviones, barcos, contenedores y carreteras.
Por otra parte, los avances en la computación y en la comunicación
satelital han transformado el acceso, la velocidad, la cantidad y la calidad
de los flujos internacionales de información, en particular, destaca
el aceleramiento generado en el sector de telecomunicaciones.
Los sistemas globales
de comunicación permiten que las compañías se coordinen
eficazmente a lo largo de un vasto número de países para
planear, realizar operaciones financieras y ejecutar así las verdaderas
operaciones globales.
La información
misma se ha convertido en mercancía: servicios de consultoría
empresarial, películas, discos, noticias televisivas, sistemas computacionales,
diseño y programación. Incluso, el dinero se ha transformado
en un producto informativo; la esencia del dinero en nuestros días
es la información que lo transforma en un elemento de valor como
medio de intercambio.
Como otra parte del
escenario que aquí se expone, debe considerarse el estudio de las
organizaciones, mismo que desde el punto de vista social se inició,
de acuerdo con Miner (1984) ,1
en la década de los años cincuenta.
La organización se convierte en el instrumento a través del
cual se obtienen objetivos complejos o de amplio alcance.
Las investigaciones
en este tema se han concentrado en dos grandes aspectos: primero, el enfoque
que reconoce los elementos de la organización y segundo, el que
se avoca a construir e implementar métodos y teorías orientadas
a la promoción del cambio y el desarrollo.
Respecto a los elementos
de la organización, se han realizado trabajos de identidad o misión;
estrategias y estructuras; recursos humanos; funciones y responsabilidades,
así como de procesos. Con relación al cambio y el desarrollo
se estudian los valores, la cultura, el comportamiento, el conflicto y,
naturalmente, las aproximaciones metodológicas para la conducción
del cambio, el desarrollo organizacional y la innovación. Es a partir
de esta segunda tendencia la perspectiva bajo la cual se pretende abordar
el fenómeno de cambio en la empresa más importante de telecomunicación
en México, TELMEX.
En cuanto el término
desarrollo organizacional, no existe una definición universalmente
aceptada, no obstante, para presentar una de las aproximaciones más
completas, nos referiremos al trabajo de Alexander Winn (1968) ,2
quien señala:
Las estrategias en dirección al cambio
Bajo el contexto señalado
es posible analizar la influencia de la tecnología en el sector
de las telecomunicaciones, que es una parte integral y funcional de la
vida moderna, además de constituir un elemento fundamental dentro
del marco de operatividad de la globalización; no se puede hacer
a un lado el uso y las aplicaciones de la tecnología, pues no tener
una visión actual sería un error estratégico de graves
consecuencias, es por ello que algunas organizaciones mexicanas han implementado,
creado e instrumentado programas tendientes a maximizar y aprovechar los
recursos y, paralelamente, ir asimilando el gran proceso de internacionalización.
TELMEX se privatizó
en el año de 1990, y a partir de entonces ha manifestado con sus
acciones un serio intento por desarrollarse a la altura de las grandes
empresas extranjeras de telecomunicaciones, con este propósito,
promueve dos factores fundamentales: la modernización en la infraestructura
y la capacitación de los recursos humanos, ambos impulsados por
la innovación tecnológica.
A raíz del
proceso de privatización, se realizó un diagnóstico
de la situación del servicio telefónico en el país,
del cual se tienen las cifras siguientes: en 1990, TELMEX tenía
en servicio 5.3 millones de líneas (cuadro 1), lo que representaba
una densidad de 6.5 líneas por cada 100 habitantes; el 55% de las
líneas eran de tecnología obsoleta, sólo el 31% eran
digitales. El 40% de la red telefónica subterránea era de
cables antiguos con recubrimientos de plomo y papel, además, existían
más de un millón de solicitudes pendientes con tiempos de
espera hasta dos años.
Había un teléfono
público por cada 1,000 habitantes; de las 10,000 poblaciones rurales
con servicio, 650 estaban conectadas a través de circuitos manuales,
en los servicios de trafico manual de larga distancia. Las posiciones de
operadora tenían 30 años de antigüedad. Las oficinas
comerciales operaban con procesos manuales y no se daba servicio de aclaraciones
al cliente vía telefónica.3
Ante los resultados
del diagnostico realizado, y tomando en cuenta la infraestructura entre
las condiciones establecidas en la concesión, la nueva administración
de Teléfonos de México S.A. de C.V. inició la implantación
de un plan de crecimiento, modernización y calidad, originalmente
contemplado en un plazo de tres años, pero se mantuvieron los mismos
lineamientos hasta el año de 1994, es decir, el primordial objetivo
de TELMEX fue y es la modernización, primeramente de la infraestructura
y, posteriormente, orientada a nuevos productos y servicios con que ha
incursionado en el mercado.
De esta manera, esta
empresa buscó la modernización de la red básica de
telecomunicaciones del país, lo cual se puede observar con las cifras
siguientes: en materia de crecimiento, las líneas en servicio se
incrementaron en 3 millones, es decir un crecimiento del 12. 2% promedio
anual entre 1990 y 1994, alcanzando en el último año 8.2
millones de líneas (cuadro 1).
| *1990 | 5,355.0 | 10.48 |
| 1991 | 5,842.0 | 9.09 |
| 1992 | 6,546.0 | 12.05 |
| 1993 | 7,374.0 | 12.65 |
| 1994 | 8,218.1 | 11.45 |
Cabe señalar
que el número de líneas en servicio en 1990 equivalen cerca
del 59% de las líneas totales existentes en diciembre de 1994. La
densidad telefónica, en términos de líneas por cada
100 habitantes, ha alcanzado una proporción de 9.55 en 1994 contra
6.6 en 1990, lo que representa un incremento neto del 45%. Aunque este
es el parámetro que se emplea internacionalmente, se considera más
representativo hablar de hogares con servicio, en el cual se alcanzo un
39% de aumento. Aún cuando los índices porcentuales pueden
resultar alentadores, son todavía bajos en cuanto al número
de personas que poseen el servicio de telecomunicación.
Para mejorar la calidad
de servicio y como parte de la estrategia de desarrollo organizacional,
se realizó una sustitución masiva de centrales así
como la rehabilitación de la infraestructura exterior, misma que
comenzó a partir de 1991. A la fecha, se han reemplazado más
de 2 millones de líneas obsoletas por tecnología digital.
También, las centrales electromecánicas han sido reemplazadas,
lo que ha permitido alcanzar un nivel de digitalización del 82.1%,
uno de los más altos en el mundo.
Por otra parte, en
la planta externa (instalaciones y reparaciones), más 12,000 distritos
se han actualizado para eliminar las interrupciones y mejorar la calidad
de servicio de más de 2.5 millones de clientes.
Como parte de la implantación
de infraestuctura tecnológica, TELMEX ha utilizado tecnología
de fibra óptica en varios de sus proyectos. Como ejemplo, recuérdense
los circuitos existentes entre las centrales sustituidas, en los anillos
que conectan a los grandes usuarios, es decir, la conexión de los
edificios corporativos con las centrales locales y en la red que interconecta
las principales ciudades del país.
Este proyecto, que
comenzó en 1992 tiene más de 12,000 kilómetros instalados,
la idea original ha crecido al incluir otras comunidades, por ejemplo,
alrededor de la ciudad de México y otras poblaciones importantes,
con lo que sepretende proporcionar una cobertura total. Los 130,000 aparatos
públicos representan un crecimiento promedio de 13% entre 1990 y
1994, lo que implica alcanzar una densidad de 2.44 aparatos por cada 1,000
habitantes. El título de concesión requería obtener
este porcentaje, definido como meta, ambos datos en combinación
representan 15,000 kilómetros, aproximadamente, de fibra óptica
en servicio.
Por lo que respecta
a la telefonía pública, se instalaron aproximadamente 130,000
aparatos públicos, lo que representa un crecimiento promedio del
13% entre 1990 y 1994, con lo que se alcanzó una densidad de dos
aparatos por cada 1,000 habitantes a finales de 1994. En 1993 se inició
la instalación de un nuevo tipo de aparato público llamado
"Ladatel plus", el cual opera con una tarjeta de débito con micro-chip.
Hoy día este tipo de servicio es el que prioritariamente se utiliza
en las principales poblaciones de todos los Estados del país.4
Al analizar la cobertura
geográfica del servicio de telecomunicaciones, se encuentra que
desde diciembre de 1990 se han integrado al servicio telefónico
más de 10,100 poblaciones, lo que implica que hasta diciembre del
año 1994 se daba servicio telefónico a 20,400 poblaciones,
es decir se habla de un 19% de crecimiento promedio entre 1990 y 1994.
Para mejorar los servicios
manuales y ofrecer nuevos servicios por parte de las operadoras, TELMEX
desarrolla sistemas para el manejo de digitalización de las posiciones
que manejan servicios de larga distancia, así como los servicios
de información en general, pues el proyecto implica imprescindiblemente
la sustitución de los equipos obsoletos manuales.
Estos avances se han
visto favorecidos por los proyectos orientados al desarrollo y modernización
de la red básica de telecomunicaciones del país, lo que ha
comprometido inversiones superiores a los 2 mil mdd. anuales.
Mejorar la operación
y el mantenimiento, así como la actividad comercial, son acciones
que parten del objetivo cardinal de mejorar el contacto con sus clientes,
para ello, Teléfonos de México ha aumentado considerablemente
sus centros de trabajo, muchos de ellos en la Ciudad de México.
También ha equipado sus oficinas comerciales con sistemas computarizados
para brindar atención más eficiente a los clientes y mejorar
la imagen de la compañía.
La estrategia de modernización administrativa
En el caso de TELMEX, los componentes claves para una modernización administrativa efectiva son la nueva estructura organizacional y el plan de mercadotecnia y ventas, los cuales incluyeron cuatro principios básicos.
El desarrollo de los recursos humanos
En 1991 el consejo de administración de Teléfonos de México aprobó la creación del Instituto Tecnológico de Teléfonos de México, más conocido como INTTELMEX, el cual tiene los objetivos siguientes:
| Número de cursos | 10,266 | 10,219 | 12,101 |
| Número de participantes | 94,546 | 91,661 | 114,113 |
Actualmente, el Instituto
cuenta con 13 centros de entrenamiento a nivel nacional, aulas auxiliares
(en sitios de trabajo) y aulas móviles de capacitación. Asimismo,
el Instituto tiene una módulos de planta exterior con áreas
de prácticas para planta exterior en Cuernavaca y en Mérida,
además de maquetas de conmutación para ejercicios de transmisión.
Complementariamente
maneja salas para vídeo conferencias, sistema que permite tener
una mayor cobertura geográfica y totalmente interactiva entre instructor
y estudiante. También posee laboratorios de computación,
en los cuales se imparte la capacitación para los sistemas institucionales
y desarrollados por Teléfonos de México.
El Instituto ha elaborado
modelos de desarrollo curricular propio, que constituyen el eje del proyecto
para la estandarización de procesos en el desarrollo de los cursos.
Con base en dicha metodología, ha realizado procesos de análisis
de actualización y depuración, con una respuesta de disminución
de cursos al 50% aproximadamente.
INTTELMEX tiene como
carácter prioritario el desarrollo del sistema general de capacitación,
por lo cual proporciona objetivos para la actualización curricular
mediante un análisis de actividades y una determinación de
perfiles de capacitación, a través de instrumentos manuales
y materiales desarrollados para cada una de las especialidades del personal
de la empresa. Se incluye el modelo de evaluación de la capacitación,
que está compuesto por tres niveles que son: impresión, aprendizaje
y seguimiento.
Dicho proceso ha traído
como beneficios la obtención de una currícula con
contenidos actualizados, independencia de los proveedores tecnológicos
y un incremento de flexibilidad en la impartición de los cursos.5
Con la filosofía
de enseñar a enseñar y la meta de entrenamiento y desarrollo
de instructores profesionales y especializados en las distintas áreas
de capacitación, se implementaron programas pedagógicos y
técnicos.
Como respuesta a los
requerimientos de mejoramiento del servicio en TELMEX, el instituto ha
diseñado en su primera etapa programas de atención al cliente
dirigido a las especialidades que tienen contacto directo con los clientes,
las cuales incluyen centros de atención al cliente, operadoras y
los centros de reparación e instalación de líneas.
Sin embargo, es sabido que persiten las demandas por parte los clientes
debido a la falta de servicio personal. TELMEX se encuentra dentro de los
diez primeros lugares de quejas en la PROFECO, por lo que se vuelve necesario
una constante capacitación del personal para una atención
al cliente cara a cara, para reducir dicha problemática en el departamento
de quejas.
La búsqueda de la innovación continua
La incesante tarea
de investigación tecnológica ha generado la regulación
para sistematizar la asimilación y la transferencia de ciencia y
tecnología en las empresas de telecomunicaciones. Este tema es parte
esencial del esquema del Proyecto Nacional de Telecomunicaciones (PNT).6
Dicha regulación,
aún no acabada en su totalidad, pensamos, deberá considerar
aspectos relacionados con la evaluación y la administración
de la tecnología usada por las empresas mexicanas y extranjeras,
y criterios que apoyen a sus áreas de desarrollo y de investigación
científica y tecnológica. La instrumentación rigurosa
de estos criterios abrirá las posibilidades novedosas para un avance
muy significativo de México en materia de tecnología de telecomunicaciones.
Socialmente, puede
ser una experiencia que guíe el desarrollo científico y tecnológico
autodeterminado en otros sectores productivos. Al respecto, es necesario
insistir en las limitaciones, ya históricas y estructurales, que
han prevalecido en México para la aplicación, transferencia
y generación de ciencia y tecnología. Limitaciones que resultan
de una combinación de factores institucionales, reguladores y de
relaciones fundamentalmente en el ámbito productivo, cuya dinámica
es necesario afectar y reorientar.
De estos procesos
y de este entorno institucional ineficiente y débil, da cuenta precisa
el reporte elaborado sobre México por la Organización para
la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE).7
Una de las principales conclusiones que este estudio permite observar es,
precisamente, la necesidad de nuevas políticas y estrategias en
la materia. El caso de las telecomunicaciones es un hilo conductor indispensable
de la economía.
La experiencia internacional
resalta la dificultad de encontrar un equilibrio adecuado entre tres variables
fundamentales, tecnología, regulación y apertura a la competencia.
Con frecuencia, el énfasis en una de ellas produce resultados negativos
en las otras dos.
Entre los países
de Sudamérica, Chile, por ejemplo, ha ensayado modelos que ha favorecido
la entrada de competencia para reducir los precios. A pesar de que los
precios han descendido considerablemente, la densidad telefónica
no se ha incrementado y las inversiones en modernización de la estructura
se han detenido. Argentina, por otra parte, ha privilegiado el incremento
de la densidad telefónica, pero ha aumentado notablemente
sus precios.
Como un mejor balance
entre estas variables, el modelo mexicano le ha dado primacía, hasta
ahora, a la modernización y al crecimiento, controlando el nivel
de precios. La red mexicana es una de las más modernas de América
Latina y crece rápidamente, esto debido a la privatización
y actualización de Teléfonos de México.
Ante esta evidencia,
es posible formular un cuestionamiento con relación a las frecuentes
críticas al modelo mexicano actual, la respuesta se encuentra tal
vez, en una cuarta variable: la calidad de servicio. Las telecomunicaciones
son empresas de servicio directamente apoyadas por la tecnología
y la calidad se genera normalmente a través de la conducción
integral de los procesos, sin embargo, los indicadores de calidad de servicio
son también problemáticos e insatisfactorios en Chile y en
Argentina, que han seguido modelos distintos.8
La experiencia alcanzada
por las sociedades que muestran mayores avances y consistencia en el mundo
en materia de telecomunicaciones (como es el caso de Estados Unidos), basadas
en tecnología de información, permite ver que la regulación
ha sido y debe de ser uno de los instrumentos principales para el desarrollo
racional y coherente de cualquier sociedad.
Incluso en la óptica
simple del mercado competitivo, o de la estricta lógica del mercado
y de la competencia, las experiencias exitosas de privatizaciones y de
desmonopolización que se han traducido en desarrollo, eficiencia
y competitividad, no pueden ser vistas como un triunfo transitorio de la
resistencia a la privatización. Es, en cambio, el caso de una desregulación
dirigida por prioridades de desarrollo del sistema, que todavía
reclama la presencia gubernamental para orientar ciertas políticas
y lineamientos que en otras circunstancias no serían factibles.
En los casos en que
la presencia gubernamental se ha reducido a mínimas expresiones,
es indispensable el fortalecimiento del concepto del interés publico
y de la regulación concertada, si lo que se pretende es el desarrollo
racional de las telecomunicaciones, a través de un proyecto sustentable
y coherente.
Casos destacados de
procesos de desregulación que se enfocaron a desarrollo específicos
y estratégicos de las telecomunicaciones han sido el de AT&T,
que no sólo se desmonopolizó en 1984, sino que se crearon
las condiciones para que este enorme consorcio pudiera invadir materialmente
al mundo entero en un proyecto de expansión de tecnologías
y de sistemas de operación y administración ligados a la
regionalización y globalización de los intereses norteamericanos.
En British Telecom
de igual manera, más allá de la competencia, el fondo de
la estrategia fue resolver a través de nuevos capitales el rezago
tecnológico que le hacía permanecer en una situación
desventajosa ante la creciente innovación tecnológica de
Alemania y de Francia; fue sin duda una decisión audaz y de alto
revuelo que, sin embargo, sólo permitió la privatización
de un 51% y se abrió a la competencia únicamente una
empresa más.
Considerando las tendencias
actuales en dichos procesos, resulta evidente que las prioridades de la
regulación deben ser aquellas que tienen que ver con la convergencia,
es decir, con regulaciones útiles, congruentes y favorecedoras de
este proceso. Lo anterior ocurre en Estados Unidos en el contexto de la
"supercarretera de información". El debate sobre las regulaciones
federales y estatales se suscita en el sentido de cambiar aquello que inhibe
y limita la convergencia en la "supercarretera de información".
El desafío
actual de la tecnología de las telecomunicaciones es precisamente
el de incidir en la regulación para la convergencia. Resolverlo
en esta perspectiva, permitirá definir mejor, no únicamente
un proyecto de convergencia, sino también una definición
más clara del ámbito de competencia en un esquema global.
El potencial de la
transformación tecnológica es tal que ha generado una verdadera
convulsión, que no es exclusiva de organizaciones como TELMEX, sino
que se extiende a la totalidad de la industria y los servicios, así
como a la cultura y la educación.
Desde hace poco más
de una década, el mundo de las telecomunicaciones ha sufrido cambios
profundos en la esfera tecnológica. Una de las fuerzas más
dinámicas de dichos cambios es, como ya se señaló,
la convergencia de tecnologías de telecomunicación, computación,
radiodifusión e información, en una sola industria.
La tecnología
es uno de los pilares del desarrollo económico. De su adecuación
depende no solamente el crecimiento del mismo, sino también el de
otros sectores que lo necesitan para integrarse de una forma eficiente
y competitiva en la economía internacional. El acceso a las tecnologías
de punta, el control de tarifas, la racionalidad y claridad de los objetivos
en la introducción de competidores, etcétera, son algunas
de las variables que se deben tomar en cuenta por los organismos reguladores
que deseen promover la construcción de sistemas de telecomunicaciones
que garanticen un acceso igualitario a su población, una infraestructura
moderna y precios competitivos.
Es claro que TELMEX
ha incidido en la transformación profunda del mercado de trabajo,
de ser una organización intensiva en mano de obra, actualmente no
hay duda de que también lo es en cuanto a información. En
consecuencia, los nuevos requerimientos y habilidades que se demandan de
la fuerza laboral se basan en las habilidades para adquirir conocimientos
y utilizar información que la haga más productiva en la utilización
de nuevas tecnologías.
Aunque la implantación
de infraestructura derivada de la tecnología sea una variable que
incide directamente sobre el desarrollo organizacional de empresas como
TELMEX, existen variables humanas como la actitud de los empleados y la
cultura generada en el espacio laboral, sus expectativas, y las percepciones
de los usuarios, estos son elementos más difíciles de medir
y mucho más lentos para corregir. Tal problemática debe enfrentarse
y solucionarse, pues se encuentra presente en gran número de empresas
mexicanas.
Es un hecho la necesidad
de planear los recursos humanos para hacerlos competitivos en este nuevo
ámbito, sin una calidad superior en los spacios de la educación
y de la capacitación integral, no es posible ingresar a ese entorno.
TELMEX ha llevado a cabo grandes esfuerzos, principalmente en lo que toca
a la capacitación en el trabajo, entre tales empeños se pueden
mencionar: la implementación de sistemas eficientes de selección
de personal, incentivos a la productividad; generación de estrategias
sistematizadas para la capacitación y el desarrollo del personal;
diseño de planes de vida y carrera para la fuerza laboral, la participación
en el centro regional de capacitación e investigación sobre
recursos humanos y tecnologías de la información, entre otros.
A pesar de los grandes
esfuerzos llevados a cabo por esta compañía, es posible considerar
que la evolución del mercado laboral todavía no se ha dado
por completo, y se requiere aumentar la capacidad y la cantidad de personas
que componen esta fuerza, realizando un gran empeño conjunto y sistematizado,
tanto del sector telecomunicaciones como del sector educativo, para lograr
niveles de competitividad internacional.
En México se
han verificado esfuerzos educativos, principalmente, en la educación
básica para incrementar el nivel educativo de la población,
que actualmente alcanza los 6 años de estudio en promedio. En lo
relacionado con las escuelas técnicas medias, se empiezan a crear
programas para preparar personal para el sector; en la educación
superior se cuenta con programas especializados en telecomunicaciones.
Sin embargo, la falta
de vinculación entre los sectores educativo y productivo ha provocado
la creación de currículas innecesarias, el desfasamiento
entre ambos y la falta de dirección de las necesidades nacionales.
Es indispensable estimular la creación estructuras efectivas, que
vinculen a las empresas con las escuelas tecnológicas de enseñanza
media y con las universidades para el incremento de la productividad del
país.
En el caso de la educación
superior, se debe atender a la adquisición de habilidades mentales
de alto orden como la creatividad y la inventiva, el análisis crítico,
la evaluación de alternativas, acceso a la información, y
el análisis y solución de problemas, lo que se conoce como
la formación de analistas simbólicos.
Debido a la velocidad
con que se transforman los procesos productivos, es necesario que los sistemas
educativos y de capacitación integren en sus programas técnicas
de desarrollo de habilidades de pensamiento, entendiendo por éstas,
herramientas intelectuales que permitan a los participantes, en forma gradual,
manejar procesos básicos de raciocinio, solución de problemas,
razonamiento verbal, creatividad, procesos de toma de decisiones, asimilación
de conocimientos, discernimiento e inteligencia práctica.
Los sectores económicos
con una mejor expansión son aquellos que emplean trabajadores con
una mejor preparación. México no está fuera de este
entorno; en la actualidad se recomponen aceleradamente ramas completas
de la industria nacional con la consiguiente creación y cierre de
empresas y la incorporación de nuevos procesos productivos.
El reto es diseñar
un programa de tecnología para el sector de telecomunicaciones y
asociarlo a los recursos disponibles naturales y a las capacidades productivas,
financieras, culturales y educativas, en un proceso de transformación
global e integral.
Dicho reto es difícil
y complejo, pero será posible si se cuenta con una estrategia a
mediano y largo plazo, mediante el establecimiento de políticas
congruentes en diversas áreas para vincular entre sí y generar
un círculo virtuoso, en el que con más y mejores telecomunicaciones
se podrá tener un buen desarrollo y con éste, promover un
impulso superior para las economías mexicanas.
Una condición
importante para el diseño y la consolidación del programa
es que éste deberá de establecerse en el contexto de la convergencia,
ya que ésta es la etapa superior de desarrollo de las telecomunicaciones
modernas, que posibilita la tecnología y, comercialmente, la fusión
de empresas de telecomunicaciones con empresas productoras de imágenes
(televisión, vídeo, cine, disco láser e Internet)
con agencias de noticias, consorcios de medios impresos (periódicos,
revistas, libros, etcétera), productores de audio con grupos radiofónicos
y con empresas de computación y de programación.
Esta fusión
permite, a su vez, la difusión y la creación de un novedoso
servicio telemático; la multimedia interactiva e inteligente que,
todo hace pensar, será en los próximos años el gran
negocio de los servicios de telecomunicaciones.
Tiene, por tanto,
carácter de prioridad promover las alianzas estratégicas
entre las empresas mexicanas hacia la convergencia para propiciar alternativas
propias de multimedia interactiva.
1.
Miner, John B. " The Validity and usefulness of theories in Emergig Organizational
Science", Academy of Management Review, Abril 1984: 296-306.
2.
Winn, Alexander "The Laboratory Approach to Organizational Developement:
a tentative model of planned change " (ponencia expuesta en la conferencia
anual de la British Psychological Association , Oxford, septiembre
1968, citado por primera vez en Golembiewski, Robert T., "Organiztional
Developement in Public Agencies Perspectives on Theory and Practice"
, Public administration Review, julio - agosto 1969.
3.
Información proporcionada por Teléfonos de México
S.A. de C.V.. octubre - diciembre 1996.
4.
Tomado de "Voces" de Teléfonos de México, No. 398,
1996 (se cita así por requerimientos de la publicación anexo
1)
5.
Fuente: Tomado de Resumen Anual de la Comisión de Capacitación
y desarrollo del STRM. Convención Anual, Septiembre de 1996.
6.
Fuente: Revista de Ciencia y Comunicaciones, febrero, 1995.
7.
Proyecto Nacional de Telecomunicaciones 1994. (Reviews of National Science
and Technology Policy, México, OCDE, París, 1994).
8.
"Dígito Cero", suplemento El Financiero, 17 de Septiembre, 1996.
Di Maio, P.(1992),
"Globalización", El Canario de Coyoacán, México, noviembre
5.
Gibson, L. James,
John Ivancevich (1994) Las organizaciones. Comportamiento. estructuras,
procesos, Estados Unidos.
_________________________
(1994), Dirección y administración de empresas, Estados Unidos,
1992.
James A.F. Stoner
(1993)Administración, México.
Loyola A. J. Antonio
y Macario Schettino(1994), Estrategia empresarial en una economía
global, México.
Sthepen P. Robbins(1994),
"El manejo del cambio y la innovación", Administración, teoría
y práctica, México.
Toffler, A.(1990)
El cambio de poder, Barcelona.
Yip George(1995),
"Globalización", Estrategias para obtener una ventaja competitiva,
Colombia.
Arturo
Sánchez Martínez
e-mail: asm@hp9000a1.uam.mx
Profesor investigador
del Departamento de Administración de la UAM–A
Erik
R. Hernández Mendoza
Ayudante de investigación
del Departamento de Administración de la UAM–A