Gestión y Estrategia / No. 11-12 Número doble / Enero Diciembre, 1997 /
UAM - A

UN ANÁLISIS EMPÍRICO DE LA TRANSMISIÓN INTERNACIONAL
DE LA POLÍTICA MONETARIA:
EL CASO DE ESTADOS UNIDOS Y MÉXICO



Víctor Manuel Cuevas Ahumada
.

1. Introducción
2. Análisis empírico
3. Conclusión
5. Notas
6. Fuentes bibliogáficas
 

Introducción

El propósito de esta investigación consiste en analizar, desde el punto de vista empírico, la transmisión de la política monetaria y la inflación de la economía norteamericana a la economía mexicana. Específicamente, se pretende evaluar el impacto de los shocks monetarios de Estados Unidos sobre los agregados monetarios de México. La hipótesis central de este trabajo es que, cuando la política cambiaria mexicana no es totalmente flexible, una expansión (contracción) monetaria en Estados Unidos se traduce meses más tarde en una expansión (contracción) monetaria en México. Si la evidencia empírica es consistente con esta hipótesis, entonces la idea de que existe un canal monetario de transmisión internacional de la inflación, resultaría plausible.
Layton (1983) puso a prueba la hipótesis arriba señalada para el caso de las economías de Estados Unidos y Australia. La conclusión de Layton fue que existe una relación directa entre la cantidad de dinero en circulación en los Estados Unidos (M1) y la cantidad de dinero en circulación en Australia (M1). Adicionalmente, el mencionado autor concluye que un shock monetario en Estados Unidos tarda aproximadamente dieciocho meses para impactar, de una forma estadísticamente significativa, los agregados monetarios de la economía autraliana.
Burdekin (1992) publicó otro importante artículo en torno a la temática de la transmisión internacional de la política monetaria y la inflación. Este autor se concentró, igualmente, en los casos de las economías de Estados Unidos y Australia. Su planteamiento básico es que cuando una economía abierta y relativamente pequeña adopta una política de tipo de cambio fijo, se vuelve más vulnerable a shocks monetarios provenientes del resto mundo.Para formalizar esta idea, Burdekin recurre a las tres ecuaciones siguientes:
(1) p = p' + e                             donde: 
(2) md = L(y,i,u) + p                p = tasa de inflación doméstica
                                                   p' = tasa de inflación externa
                                                   md = demanda de dinero
                                                   e = tasa de depreciación (o apreciación) del tipo de cambio
                                                   y = tasa de crecimiento real de la economía
                                                   i = cambio porcentual en la tasa nominal de interés
                                                   u = término de error

La ecuación (1) es la versión relativa de la teoría del poder compra. A grandes rasgos, esta teoría postula que en el largo plazo la tasa de depreciación (o apreciación) de la moneda será igual al diferencial entre la inflación doméstica y la inflación externa. Esto es, en largo plazo: e = p - p'. La ecuación (2) es simplemente una función de demanda de dinero cuyas derivadas parciales son: Ly>0 y Li<0.

Puesto que en equilibrio la oferta es igual a la demanda de dinero (ms = md), la ecuación (2) implica a la tercera:

Finalmente, cuando se adopta una política de tipo de cambio fijo, tenemos que e = 0 en tanto esa política se mantenga. Asimismo, cuando e=0 la ecuación (1) implica que p = p'. De esta igualdad, a su vez, se deriva la ecuación (4). Según Burdekin, esta última ecuación sugiere que cuando se congela el tipo de cambio la inflación externa puede generar una expansión interna del circulante monetario y, por ende, una mayor inflación doméstica.

Un argumento más plausible –aunque más difícil de expresar formalmente– que el presentado por Burdekin para explicar la transmisión internacional de la política monetaria y la inflación sería el siguiente: cuando el Banco de México interviene sistemáticamente en el mercado cambiario, esto es, cuando se instrumenta una política de tipo de cambio fijo, deslizante o de flotación regulada, una expansión (contracción) monetaria en los Estados Unidos tiende a generar una expansión (contracción) monetaria en México. La razón de lo anterior se halla en que, al aumentar la oferta de dinero en Estados Unidos, las tasas de interés en ese país bajan. Esto, en ausencia de otros cambios importantes, aumentaría el flujo neto de dólares de Estados Unidos a México debido al mayor atractivo de los activos financieros denominados en pesos. Al haber una mayor oferta de dólares en nuestro país, el peso tendería apreciarse (o a depreciarse más lentamente). Esto, a su vez, obligaría al Banco de México a comprar dólares, es decir, a poner más pesos en circulación para evitar desviaciones en la trayectoria deseada del tipo de cambio. Asimismo, cuando la oferta de dinero se reduce en Estados Unidos y sus tasas de interés aumentan, el flujo neto de dólares hacia México se reduce también. Al caer la oferta de dólares en México, el peso tendería a depreciarse (o bien, su tasa de depreciación tendería a acelerarse) y el banco central se vería en la necesidad de vender dólares, es decir, de retirar pesos de la circulación para revertir esa tendencia. En síntesis, cuando el sistema de tipo de cambio no es completamente flexible, cuando el banco central interviene de manera más o menos sistemática para influir la paridad cambiaria, una expansión (contracción) monetaria en Estados Unidos puede generar una expansión (contracción) monetaria en México.

Análisis empírico

Para estudiar la transmisión internacional de la política monetaria y la inflacion de Estados Unidos a México nos valdremos de análisis de series de tiempo, análisis de correlación, y pruebas de causalidad en sentido Granger. Asimismo, utilizaremos información estadística mensual de los agregados monetarios M1 de México y de Estados Unidos en el período que va de enero de 1981 a diciembre de 1993 (156 observaciones)1 .Con estos datos, procedemos a identificar y estimar modelos ARMA para las dos series mencionadas .

En el periodo de tiempo en cuestión, las autoridades monetarias de México adoptaron distintos sistemas cambiarios:de tipo de cambio deslizante; de flotación regulada e, incluso, de tipo de cambio fijo. El común denominador de estos sistemas es que ninguno de ellos está totalmente exento de la intervención del banco central para influir en la evolución de la paridad peso–dolar. Por ello es que tiene sentido estudiar, desde un punto de vista empírico, el fenómeno de la transmisión de la política monetaria de los Estados Unidos hacia México.
Las ecuaciones (5) y (6) representan sendos modelos ARMA para los agregrados monetarios M1 de las economías de México y Estados Unidos.

                        donde: El propósito de aplicar logaritmos y sacar las primeras diferencias es lograr la estacionariedad de ambas series. Así, luego de llevar a cabo las pruebas de raíces unitarias de Dickey y Fuller en los casos de mt y mtEU, la conclusión es que ambas series son estacionarias. Dicho de otro modo, la hipótesis nula de una raíz unitaria es rechazada con un nivel de significancia de 5% tanto para mt como para mt EU . Los resultados de estas pruebas se presentan en la tabla 1:
Tabla 1
Pruebas de raíces unitarias de Dickey y Fuller
 
Datos sobre la economía de México Datos sobre la economía de Estados Unidos
mt = rmt-1 + e t  mt EU = rmt-1 EU + e t
Ho: r =1      (La serie mt no es estacionaria). Ho: r =1     (la serie mtEU no es estacionaria). 
Ha: r <1      (La serie mt es estacionaria).  Ha: r <1  (la serie mt EU es estacionaria).
 | n (r -1) | = | 156 (0.33487-1) | = 103.76 > 7.9  
(valor crítico en tablas)
 | n(r -1) | = | 156 (0.73658 - 1) | = 41.79 > 7.9 
(valor crítico en tablas). 
Por lo tanto, se rechaza la hipótesis nula. Por lo tanto, se rechaza la hipótesis nula. 
 

Enseguida tratamos de aportar evidencia en el sentido de que las variaciones en mt EU  inducen variaciones en mt. Lo anterior, se llevó a cabo en tres pasos:

Tabla 2
 
1. Modelo ARMA correspondiente a la serie mt  2. Modelo ARMA correspondiente a la serie mt EU  
 
mt= 0.596mt–1– 0.0018mt-3 + 0.097mt– 6– 0.008.mt– 9 + 0.676mt -12–0.45mt–13 + et + 0.322 et–1Ho: no autocorrelación de los residuales (et USmt = 0.389 USmt-1 + 0.59 USmt-2 + et + 0.005et-1 +  0.63  
et - 2  
Ho: no autocorrelación de los residuales (et)
 
Prueba de autocorrelación de los residuales de la serie mt Prueba de autocorrelación de los residuales de la serie mtEU
Retraso No.  X2  Grados de libertad 
(GL)
Valor P X2(.95, GL)  Retraso No.  X2  Grados de libertad (GL)  Valor P X2(.95, GL)
  6 
12 
18 
24 
30 
3.11  
6.04  9.74 
15.94 
21.44
1 
7 
13 
19 
25
0.078 
0.302 
0.554 
0.528 
0.554
3.84 
21.03 
28.87 
36.42 
43.77
6 
12 
18 
24 
30 
0.33 
11.37 
18.38 
22.62 
28.43 
 
8 
14 
20 
26
0.849 
0.181 
0.190 
0.308 
0.338
5-99 
15.51 
23.68 
31.41 
39.36 
 
                                                          Por lo tanto, no se rechaza Ho                                                                 Por lo tanto, no se rechaza Ho  

 
Los resultados de la tabla 2 sugieren que los modelos ARMA seleccionados efectivamente son un reflejo adecuado de los procesos aleatorios mt y mtEU.
Tabla 3
Prueba del multiplicadorLagrange de Godfrey
 
Serie mt Serie mtEU 
Ho: ARMA ( (1,3,6,9,12,13),1) Ho: ARMA (2,2)
Ha: ARMA,3,6,9,12,13),2) Ha: ARMA (2,3)
G* = 156(0.0119) = 1.85 <  X2(1)= 3.84 G* = 156 (0.0018) = 0.2808 < X2(1)= 3.84
Por lo tanto, no se rechaza Ho  Por lo tanto, no se rechaza Ho
   
Rezago  12 15   18
corr–c  0.144 
(0.086) 
0.041 
(0.096)
 0.139 
(0.104) 
(0.145) 
(0.094) 
0.145 
(0.098)  
0.066 
(0.161) 
0.194 
(0.030)
Rezago  21  24  27 
corrc–c  0.139(0.033)  0.223(0.014)  0.024(0.015) 
 

En la tabla 4, los números en paréntesis son los valores p (o niveles de significancia observados) correspondientes a la hipótesis nula de que el coeficiente de correlación cruzada correspondiente es cero. Los valores p indican claramente que, después de transcurridos 18 meses (a partir del rezago número 18), el coeficiente de correlación cruzada es estadísticamente significativo (puesto que el valor p correspondiente se vuelve menor a 5%). En otras palabras, a partir del mes número 18 se comienza a rechazar la hipótesis nula de que el coeficiente de correlación cruzada es igual a cero. Es importante, asimismo, señalar que todos los coeficientes de correlación cruzada presentan signos positivos.

La interpretación económica que se debe de dar a esta evidencia empírica es que, cuando el sistema de tipo de cambio adoptado no es totalmente flexible, una expansión monetaria en Estados Unidos genera una expansión monetaria en México con un rezago de aproximadamente 18 meses. Asimismo, una contracción monetaria en Estados Unidos tardaría alrededor de 18 meses para producir una contracción monetaria en México. Layton (1983) arriba exactamente a la misma conclusión en el caso de las economías norteamericana y australiana, esto es, que los shocks monetarios en Estados Unidos tardan alrededor de 18 meses para impactar los agregados monetarios australianos. Valdría la pena analizar si esta conclusión es extensible al caso de cualquier economía pequeña y abierta que interactúe fuertemente con Estados Unidos y cuya política de tipo de cambio no sea totalmente flexible.
En suma, la evidencia empírica presentada es consistente con la hipótesis de que expansiones (contracciones) monetarias en Estados Unidos inducen expansiones (contracciones) monetarias en México. Ahora, lo que falta por hacer es analizar la conección entre la cantidad de dinero en circulación y los precios en el caso de México. Para tal efecto, haremos pruebas de causalidad de Granger utilizando información estadística mensual sobre el m1 y el Índice Nacional de Precios al Consumidor 3, que se denotará con P. La idea básica detrás de esta prueba es que si, como la teoría lo indica, las variaciones en el agregado monetario m1 preceden a las variaciones en la tasa de inflación, entonces dos condiciones deben de cumplirse:
 

Si las condiciones referidas se cumplen, entonces la evidencia sería consistente con la idea de que las variaciones en el M1 causan a las variaciones en P4 . Puesto que las pruebas de causalidad de Granger suelen ser sensibles al número de rezagos (en este caso, los rezagos de las variables M1 y P), vamos a realizar nuestras pruebas con un número variable de rezagos. De este modo podremos determinar si los resultados son consistentes entre sí.
 
Tabla 5
Pruebas de causalidad de Granger

                                                                                                    Ho: M1t  NO CAUSA Pt.                                                                                                    Ha: M1t CAUSA Pt.                                                                                                      Por lo tanto, se  rechaza Ho                                                                                                      Ho: Pt NO CAUSA M1t.                                                                                                     Ha: Pt CAUSA M1t.                                                                                                       Por lo tanto, no se rechaza Ho.  

Los resultados de estas pruebas sugieren que las variaciones en el agregado monetario M1t preceden a las variaciones en Pt, pero las variaciones en Pt no preceden a las variaciones en M1t. Estos resultados son consistentes con la idea de que M1t es un indicador anticipado de Pt, por un lado, y con la idea de que cambios en M1t contribuyen a causar cambios en M1t, por el otro.

Conclusión

El cuerpo de la evidencia empírica obtenida es consistente con la teoría de que la inflación se puede llegar a transmitir "internacionalmente" a través de canales monetarios. Por una parte, nuestro análisis de series de tiempo y de correlación cruzada sugiere que expansiones (contracciones) monetarias en Estados Unidos generan expansiones (contracciones) monetarias en México con un rezago de alrededor de 18 meses. Por otra parte, las pruebas de causalidad de Granger son consistentes con la teoría de que cambios en M1t ocasionan cambios en Pt. De este modo, la evidencia presentada sugiere que cuando el sistema de tipo de cambio en México no es totalmente flexible, una expansión (contracción) monetaria en Estados Unidos tiende a causar una expansión (contracción) monetaria en México y ésta, a su vez, se refleja en un aumento (decremento) en la tasa de inflación doméstica.
NP1Fuente: CITIBASE Database e Indicadores Económicos del Banco de México.

Notas



1 Fuente: CITIBASE Database e Indicadores Económicos del Banco de México.
2  Este es un método alternativo al de Box y Jenkins para lograr una especificación adecuada de los modelos ARMA.
3 Indicadores Económicos del Banco de México.
4 Es importante hacer notar que la relación de causalidad no se demuestra en sentido estricto. Lo que se demuestra es una relación de causalidad "en sentido Granger". Es decir,  lo único que se demuestra es que las variaciones en el M1 preceden a las variaciones en P. Puesto que el futuro no puede causar al pasado, queda claro que las variaciones en P no causan a las variaciones en el M1. Al mismo tiempo, no se rechaza la hipótesis de que las variaciones en el M1 causen a las variaciones en P.
 

Fuentes bibliográficas



   

 




Víctor Manuel Cuevas Ahumada
 Profesor investigador del Departamento de Administración de la UAM-A 

 
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