¿Es la unión monetaria de América
del Norte una alternativa viable para México?
Víctor M. Cuevas Ahumada
Eduardo J. Torres Maldonado
En
el sistema monetario actual, que algunos han bautizado como sistema
“post-Bretton Woods”, observamos cinco fenómenos relativamente nuevos, que
se encuentran íntimamente ligados, y que representan formidables retos para las
economías en desarrollo. Los recurrentes episodios de volatilidad financiera
internacional que hemos vivido en tiempos recientes son, precisamente, el
corolario de los fenómenos referidos. Frente a la creciente inestabilidad del
entorno económico mundial, son dos las alternativas básicas de economías como
la mexicana. La primera, consiste simplemente en fortalecer los fundamentos de
la economía para hacerla menos vulnerable a los choques externos. La segunda,
consiste en promover la dolarización de la economía en cualquiera de sus tres
modalidades esenciales, que serían la adopción del dólar como moneda propia,
la instauración de un consejo monetario, y la unión monetaria de América del
Norte. En este artículo, luego de analizar en qué consisten los fundamentos
económicos y cómo fortalecerlos, y de comparar esta alternativa con las
diferentes modalidades de dolarización de la economía, arribamos a la conclusión
de que la unión monetaria es el camino más viable para nuestro país en el
largo plazo.