De la estructura organizacional piramidal 

a la estructura de red

 

Anahí Gallardo Velásquez

María Isabel Camargo Vázquez

Profesoras Investigadoras del Departamento de Administración UAM-A

 

En una sociedad que despunta al próximo milenio, donde lo único cierto es la incertidumbre, donde los mercados cambian permanentemente, las nuevas tecnologías proliferan y los productos se hacen obsoletos de la noche a la mañana, las organizaciones que sobreviven y se autorrenuevan parecen ser aquellas que de manera continua crean nuevo conocimiento, lo transmiten a toda la organización y lo expresan a través de nuevos procesos y productos.

 

Lo anterior contrasta con las formas de gestión y estructuras organizacionales de tipo vertical o piramidal, presentes aún, que dividen las funciones,  jerarquizan los puestos y las tareas, separan el saber del hacer y, sobre todo, olvidan la riqueza de la integración en la búsqueda del control  y la certidumbre.

 

Sin embargo, a fines de siglo, bajo un paraguas de globalización y desarrollo telemático aparece un nuevo management que se opone a la gestión jerárquica y a la estructura piramidal, ya que este articula tareas, integra funciones, revaloriza al conocimiento como agente del mejoramiento continuo y considera al ambiente parte fundamental de su estrategia de desarrollo,  todo lo cual se expresa en una  nueva estructura organizacional, una estructura de colaboración y complementariedad definida como la red.

 

En efecto, el cambio en las organizaciones bajo procesos de generación de nuevos conocimientos es  un campo estimulante para la investigación y  de vital importancia en la conformación de una sociedad más evolucionada. En los últimos años se han producido diversos estudios sobre el cambio de paradigma en administración, que han generado propuestas, no solo de flexibilización, sino de renovación en las organizaciones con estructuras piramidales.

 

Por lo que en este artículo, se revisa la estructura organizacional piramidal y la emergente estructura en red, que se entretejen a diferentes niveles, la primera a nivel intraorganizacional y la segunda a nivel  interorganizacional.

 

En suma, este ensayo trata de la necesidad de un nuevo paradigma organizacional y caracteriza a la estructura en red como una forma idónea para lograr la integración y renovación organizacional en un entorno mucho más interrelacionado.