Bonfil Batalla, Guillermo (comp.). Simbiosis de culturas. Los inmigrantes y su cultura en México. FCE/CONACULTA, México, 1993, pp 572.

Cristina Ramírez Carmona


Con objeto de reflexionar la diversidad cultural de México, sus distintos orígenes, así como el conjunto de procesos de adaptación y transformación cultural generados en el país desde el momento mismo en que se produce el encuentro del viejo y nuevo mundo en 1492, Guillermo Bonfil Batalla coordina una serie de ensayos, en los cuales se pretende ubicar la herencia dejada por los inmigrantes en la cultura mexicana.

En general, los ensayos principian con un bosquejo del origen de la cultura de los inmigrantes, lo que ayuda posteriormente no sólo entender el proceso de integración a nuestro espacio y cultura, las transformaciones que sufren al entrar en contacto, sino también, conocer aquellos elementos precentes en la actualidad y que forman parte de la vida cultural del México contemporáneo.

Así pues, los ensayos compilados por Guillermo Bonfil Batalla en la obra: Simbiosis de culturas. Los inmigrantes y su cultura en México, tienen como eje de investigación, el origen, la interacción-transformación de las culturas y su vigencia en la actualidad.

Por orden de aparición, Luis Weckmann en su ensayo "El influjo de la cultura medieval en el México colonial y moderno", hace un análisis de las instituciones medievales que renacieron en México, mientras que en Europa se encontraban en franca decadencia. Ejemplo de ello es que el señorio territorial, el oficio de adelantado y el cabildo. Su implantación original en América fue imposible, de ahí que tuvieran que adecuarse a las circunstancias locales, conservando algunas características, perdiendo otras y, ante todo, desarrollando nuevas.

Entre las instituciones medievales que sufrieron modificación está la concesión de encomiendas que no incluyó la cesión de derechos jurisdiccionales sobre los naturales, además de no ser confiadas a obispos o a oficiales como en los feudos europeos. La audiencia, dotada exclusivamente de facultades judiciales, en México, llega a tener facultades tanto de naturaleza jurídica, fiscal y política. A diferencia de los cabildos de España, en México son creadas numerosas municipalidades de indios.

En la organización social tenemos la inconfundible herencia del medievo: el compadrazgo, costumbres festivas (las "calaveras" del día de muertos, las "posadas" de diciembre, etc.), el lenguaje arcaizante del agro mexicano, el vestido (los "chales"), la moneda (el "peso" y el "tostón) y hasta todos los sistemas de pesos y medidas.

En "La influencia del renacimiento en la colonia", Mauricio Beuchot, después de presentar una revisión general del movimiento renacentista en Europa, intenta demostrar que desde el principio de la colonización se dieron muestras de la presencia de las ideas características del Renacimiento. Particularmente analiza a personajes distinguidos como: Fray Julián Garcés, quien al defender la racionalidad y libertad de los indios, dejó en claro su espíritu renacentista y humanista; Fray Juan de Zumarraga y su aprecio por la dignidad del hombre en la defensa que hace de los indios; Fray Bartolomé de las Casas y su modelo humanista de la retórica, etc. Una presencia renacentisma que encontramos hoy en México es el respeto por la dignidad humana.

La antropologa Ikram Antaki, en su ensayo "Al encuentro de nuestra herencia islamo-árabe" examina la presencia árabe en España, para luego hablar de la herencia árabe que llegó a México. Dentro de estas destacan la arquitectura, la filosofía, la literatura, la ciencia y la tecnología (traían relojes, papel, seda, azulejos, ajedrez, brazos, arrobas, libras, y otros más).

Uno de los aspectos menos atendidos, lo aborda la doctora Luz María Martinez Montiel en "La cultura africana: tercera raíz". Se ocupa primeramente del largo proceso de esclavitud anterior al descubrimiento de América, para luego detenerse en la presencia de africanos tanto en el Caribe como en otras zonas de América. Destaca la importancia de éstos tanto en el desarrollo de la economía y la sociedad como en los fenómenos de mezcla étnica y cultural, sobre todo con el elemento indígena en México. La herencia africana en México está en la religión y la magia, está en el habla popular, en la medicina tradicional, en la manera de bailar y de hacer música, en los refranes, en los habitos alimenticios, etc.

La influencia asiática es estudiada por María Elena Ota Mishima en "El Japón en México". Hace un rastreo de las relaciones mexicano-japonesas desde 1888, año en que entran en contacto. Cabe señalar que su presencia, a diferencia de otros grupos inmigrantes que si se mezclaron étnicamente, no significo necesariamente dicha fusión racial; más bien encontramos el desarrollo y la difusión de su cultura tecnológica en cada hogar mexicano. Además la uatora señala entre otras características de este encuentro: la intensificación del intercambio comercial y cultural, un particular interes por las artes marciales, la comida, la decoración, la música, entro otros, por parte de los mexicanos.

Isabel A. Duque-Saberi, en su estudio "La india en México" rescata la presencia en nuestro país de un ávido interes por la cultura india, a través de personajes mexicanos como Francisco I. Madero, José Vasconcelos, Octavio Paz y otros más, que no sólo se vieron influenciados sino difundieron cada uno a su manera esta cultura.

En otro estudio, "Inmigración europea y asiática siglos XIX y XX", la doctora Luz María Martinez Montiel, una vez que analiza la política colonizadora en México (en los siglos XIX y XX), se aboca al estudio de las inmigraciones de los judios, libaneses, franceses, alemanes, italianos, ingleses, menonitas, gitanos, chinos y japoneses, y su influencia sobre las regiones en las que se concentraron en México.

La doctora Clara E. Lida, en su ensayo "Los españoles en México: población, cultura y sociedad", hace un análisis de la verdadera dimensión migratoria española desde la llegada de Hernán Cortéz a México. Aborda también la presencia e influencia de científicos, académicos, maestros, artistas y comerciantes en nuestra cultura.

A través del ensayo "La cultura norteamericana y México", Carlos Monsiváis pone al descubierto las distintas formas de influencia e imposición que ha protagonizado la cultura norteamericana sobre la nuestra. En un recorrido de las relaciones México-Estados Unidos, iniciada después del período virreynal, encuentra dos momentos: uno, de resistencia, y otro, de asimilación de esta cultura, a lo que él llama el proceso de "americanización" del mexicano.

Finalmente en "La influencia de las religiones cristianas", Roberto Blancarte resume así su objetivo: "En este ensayo se intentará estudiar en particular la influencia de la doctrina sobre las actitudes individuales, pero también se analizará el culto, en la medida en que ciertas formas de religiosidad se expresan mayormente por los actos rituales que por las doctrinales... lo que hace indispensable entender la heterogeneidad religiosa del país".

La presente es una excelente compilación en tanto nos lleva a reflexionar acerca de nuestra diversidad cultural, en la medida en que encontramos a lo largo de la obra la presencia de diversos elementos propios de otras culturas, que al encontrarse en nuestro territorio dieron origen a una marcada simbiosis cultural que en la actualidad nos distingue y diferencia del desarrollo cultural de otros pueblos.