Es innegable que las variables que conforman el universo para el deleite del hombre y que coadyuvan, a través de su conocimiento, para determinar de manera sustancial el carácter espacial de las áreas recreativas: el espacio, el tiempo y la economía de la población; y éstas deberán conformar un vínculo indisoluble con el propósito de aquellas que es el de lograr la satisfacción del gozo del cuerpo, del gozo de la mente y del gozo del espíritu; es decir, que las áreas que se diseñen para llevar a cabo la recreación física, la recreación mental y la recreación espiritual deberán corresponder, en una relación biunívoca, con el espacio, el tiempo y la economía del usuario sujeto del diseño. De tal manera que, quien ordena el espacio, llámese planificador, urbanista, diseñador urbano, arquitecto, arquitecto paisajista, etc., responsables de la planificación regional y urbana, responsables del diseño urbano, del paisaje y el arquitecto mismo deberán ser consecuentes y tomar en cuenta estas variables a fin de que sus propuestas proyectuales sean coherentes con las características del usuario para quien se diseña.

La economía. Es evidente que las posibilidades de acceder a las diferentes formas de la recreación, es el destino del gasto familiar para la misma; de tal manera que el conocimiento de la composición de la Población Económicamente Activa (PEA), será, por supuesto, una de las variables determinantes para la planeación y diseño de los espacios recreativos, y que, como una respuesta a esta variable, la gama de posibilidades de diseño con este propósito van desde el simple nicho, el patio de la casa, el patio o espacio libre de un núcleo de casas habitación, llegar al diseño de la calle, la plaza y transportarse a las macrodimensiones como son los palacios de los deportes, los estadios, los centros y desarrollos turísticos hasta la ciudad misma.

El tiempo. Una variable mayúscula, la cual es la que de manera preponderante haga posible la recreación, es el tiempo libre.

No basta decir: el espacio para la recreación, sino que la variable espacio debe tener un vínculo estrecho con la variable tiempo, puesto que esta relación en su integración con la economía de la población, serán determinantes para definir el carácter del espacio. De tal manera que la recreación en su temporalidad, esto es, conforme al uso del tiempo libre del usuario del diseño se definirá como: Recreación cotidiana, recreación semanal - mensual y recreación vacacional. Esta estructura nos permite definir los espacios y por ende diseñarlos coherentemente desde el nicho a escala casa habitación, el patio, la calle, la plaza, los conjuntos recreativos hasta llegar, por poner un ejemplo hasta el diseño de los desarrollos turísticos anuales - vacacionales, entre otros espacios magnos.

El espacio. Variable necesaria, indispensable para que se de la recreación del ser humano: desde el rincón amable, justo, solemne coqueto, de reflexión, de placer; mínimo, bajo el techo familiar, en el nivel propio de la escala del quehacer arquitectónico; pasando por el nivel comunitario de la calle y la plaza, del barrio en el nivel propio del diseño urbano, hasta llegar a las macro escalas propias de la planificación urbana y la planificación regional y cuya responsabilidad del diseño habrá de descansar en los especialistas en la planificación y el urbanismo, especialistas en el diseño del espacio, especialistas en el campo excelente de la recreación.

Espacio, Tiempo y Economía, variables que es impostergable interrelacionarlas y vincularlas para hacer factible diseños de espacios ciertamente de recreación como una respuesta a las necesidades, a requerimientos reales del usuario del diseño; coherentes con el propósito sustancial del universo de la recreación: hacer posible una nueva criatura, un hombre nuevo; el hombre nuevo:

Nuevo en el cuerpo

Nuevo en la mente

Nuevo en el espíritu