Sociología del Siglo XX


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La Sociología en el siglo XX

La sociología, definida como la ciencia general de los fenómenos sociales, es la que tiene raíces más diversas. Proviene de los materiales de la historia y de los intentos de generalización realizados por los filósofos de la misma; de los intereses de los economistas institucionales e históricos y de la recopilación de datos por los administradores públicos y los reformadores sociales; de los trabajos de los psicólogos con mentalidad social y del interes de los antropólogos por la cultura primitiva y la evolución humana. Sin embargo, cada una de esas áreas de investigación ha cristalizado en una comunidad académica que cultiva su propio enfoque (historia, economía, psicología, antropología) y no se interesa en hacer generalizaciones acerca de la sociedad misma. La sociología adquirió su identidad independiente sobre todo por medio de movimientos ideológicos y de reforma política. Por lo tanto, solo fue capaz de avanzar como una ciencia generalizadora en los lugares donde los reformadores liberales de izquierda eran admitidos en el sistema académico. A este respecto, las condiciones sociales propicias para el establecimiento de la sociología eran las mismas que en el caso de la economía, aun cuando en ésta última se trataba típicamente de los liberales según la acepción antigua, mientras que la sociología ha dependido de los liberales que se interesan por las reformas al estilo de la previsión social, aunque a veces conservan un sentimiento de aprecio por la tradición. La sociología ha tenido mas dificultades para encontrar tolerancia o apoyo político por que el grupo de los que la apoyan, aunque numeroso, nunca ha tenido poder. La sociología y la ciencia política eran difíciles de distinguir entre si en el siglo XVIII, cuando solo eran segmentos de un paisaje intelectual amorfo: por una parte estaban los filósofos sociales, como Hobbes, Locke, Montesquieu, Rosseau, Turgot y Condorcet; por la otra, los profesores alemanes de ciencia administrativa, con su filosofía jurídica y su estadística descriptiva. Esas tradiciones prosiguieron en casi todo el siglo XIX, pero después el mundo intelectual se empezó a especializar y organizar en grupos cada vez mas diferentes. La historia, la economía, la psicología y la antropología se separaron poco a poco. Al mismo tiempo, la Revolución Industrial y la democratización de los gobiernos en Europa Occidental provocaron el surgimiento de movimientos y partidos políticos en las crecientes clases urbanas. Esto le impartió a la sociología un enfoque mas estrictamente político. Los primeros sociólogos / científicos políticos importantes fueron hombres como el conde de Saint Simon, Augusto Comte, Alexis de Tocqueville, Karl Marx, John Stuart Mill, Herbert Spencer, los cuales trabajaban fuera del mundo académico y se dirigían a un público político. En su pensamiento encontramos las principales formulaciones de las ideologías mas importantes que desde entonces se han hecho populares: el liberalismo, el comunismo y el conservadurismo o corporativo. Lo mas importante para el desarrollo de la sociología fueron los individuos que conjugaron una orientación universitaria con sus intereses políticos y populares. Uno de ellos era Comte, quien realizó sus estudios de ciencias naturales en la elitista Escuela Politécnica de París. Esperaba partir de la ideología política de Saint Simon y edificar sobre ella una ciencia social, para la cuál acuño el termino sociología. Al principio, la intención primordial de Comte era lograr que su nueva ciencia fuera aceptada en la Politécnica. Solo cuando fracaso en su intento, se oriento hacia la política y fundo su "iglesia" positivista como un movimiento político para remodelar la sociedad. Su compensación a éste respecto consistió en crear una teoría general completa a partir de sus ideas revolucionarias. Tocqueville ocupa un lugar aparte de los demás: era un político no academico que, en observaciones originales con una mente generalizadora, tanto en sus viajes como en su investigación historica. En realidad Tocqueville es el ultimo de los filósofos de la ilustración, ya que en el se combinaron todos los roles intelectuales a la manera de un Turgot o un Montesquieu. La sociología se empezó a introducir en las universidades al final del siglo XIX. En los Estados Unidos ocurrió en la época de la Revolución Universitaria. Las universidades fueron remodeladas de acuerdo con las directrices alemanas, pero conservaron ciertos rasgos distintivos estadounidenses. A causa de esto, las universidades de ese país fueron mucho mas receptivas a las nuevas temáticas que las de Alemania. En virtud de ésta situación, las nuevas universidades de los Estados Unidos no tardaron en impartir todo tipo de ciencias sociales y alcanzaron el liderazgo. En el siglo XIX ya había habido en ese país muchos movimientos de reforma social. La sociología, como las demás instituciones, pudo encontrar su residencia en el medio académico por que sus temas políticos y prácticos coincidían con el clima imperante del liberalismo y con el afán práctico y popular de las universidades en expansión. La sociología se enfocó de un modo predominante en los problemas sociales, y no en el desarrollo y la puesta a prueba de una teoría explicativa. En la medida en que se requería una teoría capaz de darles una justificación intelectual, los primeros sociólogos de ese país se basaron en las doctrinas populares del evolucionismo y la sicología social que encontraron en los departamentos de filosofía. En el primer tercio del siglo XX, se articularon los primeros estudios sociales e históricos de la ciencia, a partir de los planteamientos sociológicos desarrollados por Marx, Scheler y Mannheim en sus investigaciones sobre el conocimiento en general. Estudios como los de Fleck, Hessen o Zilsel formaron parte de un importante giro sociológico que se manifestó claramente en el II Congreso Internacional de Historia de la Ciencia de Londres, en 1931. Los nuevos planteamientos entendían la ciencia, como el resultado de interacciones sociales y su estudio se centro en los contextos sociológicos y económicos que configuraban su desarrollo. Con Merton se instaló como disciplina académica, en EE UU, una sociología de la ciencia que intentaba un compromiso entre los planteamientos más críticos de la tradición marxista y los más conservadores de Max Weber. El objeto de la investigación sociológica mertoniana se limitaba a las normas, los sistemas de remuneración, los roles que estructuraban socialmente las comunidades de los científicos, dejando de lado, como territorio de la filosofía, el estudio de cómo se producían los conocimientos propiamente científicos. En el ámbito de la filosofía de la ciencia, el giro social permaneció prácticamente inoperante (debido, sobre todo, a sus connotaciones izquierdistas en el escenario de la guerra fría de la época) hasta que irrumpió La estructura de las revoluciones científicas en 1962. Para Kuhn, su autor, la ciencia no consistía en "la totalidad de las proposiciones verdaderas", ni estaba regida por principios lógicos y metodológicos inmutables, sino que representaba "una empresa social basada en un consenso organizado". En esta década de los 60, empezó a cristalizar en el contexto norteamericano de la guerra del Vietnam y de las crisis ecológicas, un cambio en la valoración de la ciencia y la tecnología. Este replanteamiento o giro valorativo venía a cuestionar algunos de los rasgos que la filosofía y la sociología ancladas en una rígida delimitación entre hechos y valores, atribuían a la ciencia, tales como la supuesta excelencia racional de los conocimientos científicos y de los procedimientos tecnológicos o la neutralidad valorativa (en posicionamientos éticos o políticos) de la investigación científica y de sus resultados. En el entorno académico de los estudios de Ciencia, Tecnología y Sociedad se fueron estableciendo nuevas disciplinas sobre materias tradicionalmente marginadas, como la historia social y la filosofía de la tecnología. También se desarrollaron tratamientos sistemáticos de cuestiones éticas relacionadas con la ciencia y la tecnología que posteriormente dieron paso a éticas especializadas, como en el caso de la bioética. Ciencia y tecnología se concebían "como un recurso político y económico, como una institución enmarcada en una cultura económica, política y jurídica" .En el siglo XX, un cambio revolucionario se produjo en el último cuarto de siglo por una nueva vuelta de tuerca al giro sociológico. La investigación sociológica de la ciencia rechazó las delimitaciones mertonianas, para tomar como objeto propio de estudio empírico no ya la estructura social de las comunidades científicas, sino el mismo conocimiento científico y su producción específica. La nueva sociología del conocimiento científico abordó directamente, para escándalo de filósofos de la ciencia, la explicación causal del origen y el cambio de los hechos y las teorías científicas en base a intereses, fines, factores y negociaciones sociales. Sus tesis más características pueden resumirse en una concepción de la ciencia como resultado de procesos de construcción social. Este giro sociológico-construccionista inició su andadura europea en la Science Studies Unit de la Universidad de Edimburgo, y encontró su primera articulación programática en el Strong Programme, formulado por David Bloor en 1976. El Programa Fuerte defendía una explicación sociológica de la naturaleza y el cambio del conocimiento científico que había de ser causal, imparcial, simétrica y reflexiva. La idea de que la ciencia podía explicarse como cualquier otro tipo de creencias, junto con la realización de numerosos estudios de casos particulares donde se mostró la importancia de las influencias sociales y culturales, contribuyeron a bajar la ciencia de su pedestal supracultural, para tratarla, como un producto socio-cultural. Se establecieron en los años ochenta y noventa los llamados estudios culturales de la ciencia, con los que se consuma el que puede llamarse giro antropológico. Los diversos giros reinterpretativos no se desarrollaron como secuencias históricas que se sucedían estrictamente unas a otras, se fueron solapando y entrecruzando en el tiempo, componiendo, a veces, sus fuerzas y repeliéndose, otras veces, como contrarios, para dar paso a procesos de demarcación e institucionalización de nuevas disciplinas, programas y campos académicos.